lunes, 18 de diciembre de 2017

Sheldon Cooper vuelve a casa por Navidad.

Hola a todos:

Pues estaba yo dándole vueltas a cómo despedir el año de Licencia Histórica y no daba con la clave para hacerlo. Se trata de resumir el año y podría haberlo hecho con estadísticas, como otros años, o contando un poco la intrahistoria de éste año. Os aseguro que tras estas letras, como se dice ahora y expresión que me horroriza, hay "personas humanas", valga la rebuznancia. 

Me he dado cuenta que ha sido, como todos, un año un poquito más duro que el anterior. Y esto no me parece en absoluto una mala noticia. Porque, reiterando, somos "personas humanas" con vida propia. Llegando al meollo, que tenemos vida personal fuera de la académica y laboral. Una vida que complica no solo la tarea del blog, sino todo proyecto profesional que, por otro lado, nos sigue motivando enormemente.

¿Y a qué viene esto? Pues que, "queridos niños y niñas", estoy sinceramente asustado ante lo que pasa a mi alrededor. No es un caso aislado, sino muchos que conozco de personas relacionadas con humanidades que lo están pasándolo francamente mal con temas de ansiedad y depresión. Llevar todo esto adelante es verdaderamente complicado. Supongo que entre los físicos las cosas serán similares, pero aquí toca hablar de investigadores de Historia. Así lo refleja un demoledor artículo titulado "El doctorado perjudica seriamente la salud mental: uno de cada tres estudiantes está en riesgo" Cosa seria, muy seria. Nada está por encima de nuestra salud.

Y voy avisando que cuando acabas el doctorado te espera un muro de realidad. Mientras lo estás haciendo, obtener el dichoso título es como cruzar el Rubicón. Luego te das cuenta que, lejos de acabar nada, acabas de comenzar. Y es muy difícil gestionar esperanzas, más o menos fundadas, con la vida cotidiana, la real. Donde hay que pagar la renta y llevar un proyecto de vida personal hacia delante. Recomiendo vivamente el artículo de mi compañera Miriam Sentimientos de un doctorando precario para tener un ejemplo perfecto de ello. 

Entre los doctorandos y gente universitaria hay otra especie que veo en muchas ocasiones. Aquel que vive por y para el doctorado/investigación/carrera académica y que socialmente es absoluta y totalmente inoperante. Su vida a nivel personal es un desastre. La serie de The Big Bang Theory triunfa por algo y el personaje genial interpretado por Jim Parsons, Sheldon Cooper, es su ejemplo más conseguido. 
Fotograma The Big Bang Theory. Fuente: Fansite The Big Bang Theory
No sé, allá cada uno con lo que hace, pero no toda la vida está en los libros y si para tener éxito (no sé muy bien cómo medirlo en nuestra especialidad), tienes que renunciar a tu vida, lo voy a decir muy claramente, que no cuenten conmigo. ¡Claro que hay que trabajar! Y encantado de hacerlo. Si alguien alberga alguna duda, os diré que me encanta mi profesión, pero eso, es mi profesión. Como todo hijo de vecino, pretendo trabajar ocho horas al día entendiendo que habrá picos de trabajo de más horas. Es lo sano, es lo adecuado. Más horas, en cualquier contexto, algo estamos haciendo mal. El resto es para descansar y dedicarlo a los tuyos y a ti mismo.
Portada del blog y RSSS de Licencia Histórica con motivo de la Navidad, adaptada por Iris Rodríguez
¿Entonces? aprovechar las navidades para estar con vuestra familia, para preguntarles a vuestros seres queridos ¿qué tal?, pero de verdad. Esperando a que os respondan. Estad con vuestras familias. Ocupaos de vosotros también , de estirar, de pasear, de oxigenar.  ¡Equilibrio! Dificil pero necesario. Sin descanso, sin vida personal, vuestra tarea investigadora será peor. Pensadlo y veréis cómo tiene sentido.

Nosotros ya nos hemos puesto nuestras galas navideñas y, con el mejor de los espíritus, el equipo de Licencia Histórica os desea una muy Feliz Navidad y un próspero 2018.

Un afectuoso saludo a todos y nos vemos después de los Reyes.

jueves, 14 de diciembre de 2017

¡Que vienen los suevos! Inauguración de la expo In Tempore Sueborum

Hola a todos:

Hace unos días el responsable de comunicación de la exposición In tempore Sueborum se puso en contacto con nosotros para presentarnos su interesante propuesta en torno a los suevos. Tras un primer contacto, y dado el interés de la misma, les pedimos nos hicieran llegar material para su difusión y es el que hemos utilizado como base para el texto que sigue. 
Instalación del caldero de bronce de Musov, del Museo Regional de Mikulov, Rep. Checa, en la expo. Fuente: @intsueborum ‏
La exposición In Tempore Sueborum se inaugurará el 15 de diciembre en Orense y contará con tres sedes. En la  misma, se nos ofrece un recorrido por el tiempo de los suevos en la Gallaecia (411/585), a través de más de 260 piezas procedentes de 39 museos repartidos por diez países. En palabras de sus organizadores: 

Los Suevos nunca ha sido objeto de una exposición monográfica sobre el reino que crearon durante prácticamente dos siglos en la Gallaecia (411-585 A. D.). En este sentido, el objetivo de la exposición es mostrar al gran público no especializado cómo el estudio de los denominados ‘pueblos bárbaros’ se centra actualmente en los aspectos relacionados con la interacción entre diferentes tradiciones culturales y las transformaciones que condujeron a la configuración de nuevas entidades socio-políticas que son el germen del actual mapa geopolítico europeo.

La exposición pretende cubrir un hueco acerca de uno de los designados como ‘pueblos bárbaros’ que en la noche del 31 de Diciembre del año 406 A. D. cruzaron la frontera romana (el limes renano-danubiano) comenzando un periplo que los llevaría a asentarse en diferentes provincias del Imperio Romano Occidental.
Cartel promocional de la presentación de la exposición. Fuente: @intsueborum 
Uno de estos ‘pueblos bárbaros’, aquellos que los autores romanos denominan como Suebi, acabarían asentándose en el año 411 A. D., y tras un pacto (foedus) establecido entre su rey Hermerico con el Emperador Romano Honorius, en las tierras de la antigua provincia romana de Gallaecia. Comienza así un período en el que los Suevos acabarían configurando el que fue el primer reino medieval de Occidente. Siendo, además, los Suevos el primero de los ‘pueblos bárbaros’ que se convirtió al catolicismo; y Requiario el primer rey bárbaro en acuñar  en Braga (la primera capital del reino suevo) moneda con su nombre, símbolo de su independencia respecto a la autoridad Imperial Romana.

Tradicionalmente la historiografía ha abordado el estudio del ‘reino suevo galaico’ a partir de construcciones míticas que basaban su discurso en los estereotipos trasmitidos por los autores greco-romanos (la conocida como interpretatio romana) y un registro arqueológico vinculado a lo que antaño se denominaba como la Dark Ages (la ‘Edad Oscura’), ahora la Antigüedad Tardía, período en el que tuvo lugar la creación de los diferentes reinos bárbaros en Occidente. La historiografía actual, a través de una lectura menos apasionada de los textos, junto con una documentación arqueológica en continuo crecimiento y renovación, permite hoy una aproximación mucho más rigurosa, lejos de las construcciones míticas y tergiversadas, de este crucial período en la Historia de Galicia (y de la de Europa).

La exposición se centrará esencialmente en el período que se extiende a lo largo de los siglos V y VI d. C. Se presentarán alrededor de 200 objetos en tres espacios expositivos. La mayor parte procederán de colecciones pertenecientes a museos e instituciones gallegas y portuguesas: Museo Arqueolóxico Provincial de Lugo, Museo Diocesano de Lugo, Servicio Municipal de Arqueoloxía de Lugo, Museo do Castro de Viladonga, Museo Arqueolóxico Provincial de A Coruña, Museo ‘Quiñones de León’ de Vigo, Museo de Pontevedra, Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense, Museo da Catedral de Ourense, Museo Catedralicio de Santiago de Compostela, Museo do Mar de Galicia, Museo ‘D. Diogo de Sousa’ de Braga, Museo Pio XII de Braga, Casa do Infante de Oporto, Museo Monográfico de Coimbra, Museo Arqueológico Nacional de Lisboa, etc.

En la elaboración de las fichas del catálogo participaron 60 autores de 10 países; en el volumen de estudios participaron 50 autores de 14 países, incluyendo los Estados Unidos. La contribución en número de objetos de los diferentes museos es excepcional: el primero, con diferencia, el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, seguido por el Museo de Arqueología D. Diogo de Dousa (Braga, Portugal), el Museo Regional de Mikulov (República Checa), el Museo Nacional de Arqueología, Lisboa (Portugal), el Museo Arqueolóxico de Ourense, el Museo Nacional de Hungría o el Museo Nacional de Eslovaquia (Bratislava). Es la primera vez en Europa que se expondrán juntos un importante número de piezas vinculadas a los Suevos, tanto procedentes de sus lugares de origen (Hungría, Eslovaquia, Chequia, Austria y Alemania) como del territorio en el que crearon el primer reino medieval de occidente (Galicia y Norte de Portugal).
Tríptico de la  exposición. Fuente: @intsueborum 
Se hará especial hincapié (siendo objeto de uno de los tres bloques temáticos de la misma y de un escenario expositivo específico) en la singular, a la vez que estrecha y compleja, relación entre San Martín de Dumio y la monarquía sueva (no en vano se le conoce como el ‘Apóstol de los Suevos’), pues se trata de un elemento clave para comprender: la intensa actividad evangelizadora del dumiense en la Gallaecia, en el propio territorio y entre la élite dirigente sueva; la densa vertebración eclesiástica del sector costero occidental del territorio ‘galaico’, como queda reflejada en un documento único en todo el Occidente latino: el conocido como Parroquial Suevo; y, probablemente, esa simbiosis entre élites suevas e Iglesia galaica sea una de las razones principales del mantenimiento del reino suevo durante una buena parte del siglo VI, hasta su definitiva anexión por parte del reino godo de Toledo en el 585.

Esperamos sea de vuestro interés.

Un saludo a todos.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Historia absurda de España, de Ad Absurdum

Foto policial del interfecto
(Ad Absurdum blog)
Bien saben aquellos que tienen contacto con la Historia, sea por profesión o por devoción, que es muy complicado encontrar un discurso que sea a la vez completo y conciso, riguroso y ameno, objetivo y personal. Y todos, como lectores, nos hemos enfrentado en algún momento a auténticos pelmazos; claro que puede ser todavía peor cuando el pelmazo eres tú y encima te das cuenta de que lo eres... cosa que, por otra parte, muchos son incapaces de percibir.

Si hemos tenido la mala suerte de tener una amplia plantilla de profesores de Historia cargantes, que hacen poco más que repetirte listas de reyes y batallas, lo más probable es que no estés leyendo esto, ni conocerás el blog Ad Absurdum, ya que habrás cogido auténtica tirria a la materia. 

En todo caso, definía Ambrose Bierce en su "Diccionario del diablo"  a la Historia como un relato casi siempre falso de hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos o por militares casi siempre necios. Así que partiendo de una filosofía que entronca con la del norteamericano, estamos a tiempo de reconducirte, ya que precisamente los autores de Ad Absurdum han escrito un libro para que conozcas la historia de España de otra manera. 

Concretamente, a carcajada limpia, ya que los murcianos Isaac AlcántaraJuan Jesús Botí y David Omar Sáez  no dejan títere con cabeza en nuestra Historia de los últimos cinco siglos, dejando al descubierto a muchos de esos pillos gobernantes o necios militares (y eso siendo políticamente correctos).
Como los quijotescos títeres que dan origen a la expresión, así acaban nuestros próceres en el libro (Ya está el listo que todo lo sabe)
Salvo que seas un experto (e incluso, en algunos momentos, si lo eres), puedes llegar a enfrentarte a momentos que, mediante la reducción al absurdo, hagan tambalearse muchas de las ideas tradicionales sobre nuestros últimos siglos. Y es que, reconozcámoslo, incluso los lectores voraces de temas históricos tenemos nuestros tótems, así que no digamos todos los que nos ha vendido la historiografía "oficial". 

Y claro, descubrir las "peculiaridades" de varias de nuestras testas coronadas, unos cuantos trapos sucios o llegar a constatar que incluso uno de nuestros reyes llegó a creerse rana no contribuye, precisamente, a que les sigamos teniendo en un pedestal. Aunque paradójicamente, también rehabilita parcialmente la figura de uno de los que han sido tradicionalmente arrastrados por el fango... tendrán que leer el libro para saber cual.

¿Se trata, entonces de un anecdotario? Pues sí y no; realmente, estas batallitas donde descubrir al rey Boris I de Andorra, una gran trama de corrupción basada en la especulación inmobiliaria en el siglo XVII o la productora porno de la casa real constituyen pinceladas de color sobre el relato general, que hila las mismas para que descubramos que, en el fondo, tampoco hemos cambiado tanto con el tiempo.

Este es el trato de los chicos de Ad Absurdum a las vacas sagradas de la Historia... (Google Play)
Pero más allá de las anécdotas y los tumbamitos, en lo personal reconozco que me ha venido estupendamente el descacharrante repaso a nuestro siglo XIX, siglo  del que no hay forma de desentrañarle el sentido, que no se lo sacara, ni las entendiera el mismo Aristóteles, si resucitara para sólo ello. Otro cantar es el siglo XX, que todos entendemos centrado en la Guerra Civil, y por el que es imposible pasar sin meterse en charcos; aunque a estos muchachotes les da bastante igual salpicarse con este tema y el de la Transición, visto lo visto, así que se recomiendo a un 50% de los lectores que lleguen a esta parte demostrando su sentido del humor (cosa que llevarán haciendo ya unas 300 páginas, por otra parte).

En todo caso, no podemos más que felicitar al equipo de Ad Absurdum por su labor, tanto a través de éste libro como en su blog y en redes sociales, ya que demuestran que es posible (y necesaria) la divulgación con sentido del humor. Y como la letra con risa entra, han configurado un estilo para ello que está teniendo una muy merecida aceptación. Por todo ello: ¡enhorabuena, y seguid así!