jueves, 22 de junio de 2017

Hermafroditismo en la Edad Moderna.

Este fin de semana se celebra en Madrid el World Pride Madrid 2017, más conocido como el Día del Orgullo LGTB, y siempre me acuerdo de Eleno/a de Céspedes, el hermafrodita del que ya os hablé  y de la que incluso os dejé una carta de su puño y letra. No me puedo imaginar qué pensaría si paseara por Madrid este fin de semana, pues si por un lado era hermafrodita, por otro era católico, apostólico y romano. Maneras de vivir, que diría el sabio Rosendo. Si alguien quiere saber más sobre ella os dejo el programa de Radio UNED en la que hablé de ella. Auto promoción para nada encubierta. 

Hoy quería hablaros, de manera muy general, unas simples pinceladas, de cómo era percibido el hermafroditismo en la Edad Moderna, más concretamente en el siglo XVI, donde la crisis a todos los niveles, la inseguridad y la falta de referencias eran patentes. Esta situación tuvo un fiel reflejo en el mundo de la sexualidad, tan inestable e inseguro como el resto. 

Así se puede constatar en el cancionero popular, tanto español como europeo, o nuestros más insignes literatos como Lope de Vega o Tirso de Molina, que reactivan el mito de la mujer travestida guerrera. Recordemos lo que dice la bella Rosaura en La vida es sueño, de Calderón
La primera me creíste varón /en la rigurosa/ prisión, donde fue tu vida/de mis desdichas lisonja. /La segunda me admiraste/ Mujer, cuando fue la /pompa de tu majestad un sueño, /un fantasma, una sombra./ La tercera es hoy, que siendo monstruo/de una especie y otra, /entre galas de mujer/ armas de varón me adornan
Es decir, hablaríamos de un tercer sexo, del que habló Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o española, donde encontraremos los términos:
ERMAFRODITO; Damos este nombre al que tiene ambos sexos de hombre, y mujer, dicho por otro termino Androgyno y por no repetir lo dicho, verás la palabra Androgyno. ANDROGENO, el que tiene ambos sexos de hombre, y mujer, nombre compuesto de andro y gyno (….).
Realmente Covarrubias sigue a Plinio, que ya en su Libro VII de su Historia Natural afirma que: "Nacen incluso algunos de uno y otro sexo al mismo tiempo, que los llamamos hermafroditas, antiguamente llamados andróginos, y considerados como seres prodigiosos..." 

Fuente: Amazon España
Es decir, el hermafroditismo era visto -y lo es- como algo natural. Tenemos muchos relatos de mujeres que, de forma espontánea, se convertían en hombres. Así nos lo relata Ambroise Paré, curioso cirujano del XVI, en su libro Monstruos y prodigios (1585): 
Amathus Lusitanus relata que en una población llamada Esgucina hubo una joven nombrada María Pateca, que se encontraba en el tiempo en que las chicas comienzan a tener sus reglas; en lugar de éstas, le salió un miembro viril, que con anterioridad estaba oculto dentro, y así pasó de ser hembra a ser macho. En vista de ello, la vistieron con prendas de hombre, y su nombre de María fue cambiado por el de Manuel.
Cabría añadir "y todos tan contentos". Para el cirujano la razón del hermafroditismo era evidente a la par que sorprendente para nosotros:
Los hermafroditas o andróginos son criaturas que nacen con doble aparato genital, masculino y femenino, y por ello son llamados en nuestra lengua francesa hombres-mujeres. En cuanto a la causa, es que la mujer aporta tanto semen como el hombre en proporción, y por eso la virtud formadora, que siempre trata de crear su semejante, es decir, un macho a partir de la materia masculina, y una hembra de la femenina, hace que en un mismo cuerpo se reúnan a veces los dos sexos, y se les llama hermafroditas
Evidentemente la sodomía masculina no contó con tal laxitud para la homosexualidad masculina u otras sexualidades, pero eso es otra historia.

Buen fin de semana a todos.

lunes, 19 de junio de 2017

Reseña de Desperta Ferro Arqueología e Historia nº 13: El mundo vikingo.

Con estos calores uno comienza a mirar ansioso hacia el norte, pensando en climatologías más compatibles con la vida humana; a ese anhelo contribuye el número 13 de la revista Desperta Ferro Arqueología e Historia, dedicado al mundo de los vikingos. Y como soy a quien dentro del consejo de redacción de Licencia Histórica le fascina esa cultura (como el martillo del Thor al cuello desde hace muchos años atestigua), pues me corresponde hablar sobre este número.
Número que evoca la película El guerrero número trece, ambientada también entre los guerreros escandinavos. Sin embargo, una cosa que se aprende al leer sobre los vikingos, es que muchos tópicos sobre ellos, extendidos por el cine, no tienen ningún tipo de base. A muchos de nuestros lectores no hace falta explicarles la falsedad que son los cascos con cuernos, ya que desembarcaron aquí desde el blog especializado The Valkyrie's Vigil; pero más allá de este detalle bien conocido, hay muchos más aspectos que podemos tener en mente y que no se corresponden con la verdadera vida de los nórdicos de la alta edad media.

El primer paso, como siempre, es definir el contexto en que nos movemos; y a ello contribuyen los primeros artículos de la revista. Para empezar, Frode Iversen contribuye con el artículo La cuna de los vikingos; en él nos describe la Escandinavia entre los siglos III y IX, durante la cual tuvo lugar "La Pequeña Edad de Hielo de la Antigüedad Tardía" (LALIA); éste cambio climático impulsó cambios sociales y económicos que sentaron las bases para el nacimiento de los llamados vikingos.

Seguidamente, aprenderemos que las gélidas tierras del norte presentan una relativamente grande variabilidad climática, y esto tiene su impacto en las explotaciones agrícolas y ganaderas. Kirsten Wolf nos habla de La vida cotidiana en la granja, la base de la economía de la zona, y de las diferencias en la vida en las distintas regiones; sin embargo, tal como explica Sarah Croix en Ciudades y comercio, en la Era Vikinga se alcanzó una urbanización sin precedentes, impulsada por los artesanos y el comercio marítimo en el que tanto destacaron los escandinavos de la época; sin embargo, esas ciudades no sobrevivieron al cambio de milenio. ¿Fue debido a cambios en la orografía, la necesidad de puertos más amplios o un deseo de romper con el pasado pagano? Independientemente de las causas, las ciudades fundadas a partir del siglo XI aún perviven, mientras que las anteriores han desaparecido.
Reconstrucción de una casa de tipo Trelleborg en Fyrkat (Dinamarca)
Ahora que ya hemos definido el contexto geográfico y económico, entramos en el terreno que más nos fascina a los amantes de la cultura vikinga: Johnni Langer escribe en La religión nórdica en la era vikinga acerca de las creencias y mitos de los nórdicos precristianos. Estas creencias tenían un carácter étnico y presentaban una gran variación social y regional, así como constantes intercambios con otras culturas. En todo caso, estaba totalmente embebida en la sociedad, a todos los niveles, incluyendo el bélico. 

Por su parte, John Ljungkvist escribe Enterramientos vikingos, desvelando la variedad de los cultos funerarios escandinavos en aquellos tiempos. Automáticamente nos viene a la mente la imagen del barco, con proa de dragón, en llamas y a la deriva (yo voy a dejar instrucciones al respecto en mi testamento), pero los restos arqueológicos desvelan prácticas como incineraciones en piras y enterramientos en barco; estos restos aportan también evidencias sobre sacrificios de animales y humanos, así como distintas ofrendas, con una simbología no siempre clara.
Tumba BJ.834 de Birka.
Que las sociedades nórdicas han sido siempre punteras en materia de feminismo no es nada novedoso, (¿verdad, queridas valkirias?). El artículo Mujeres poderosas en la Era Vikinga, de Leszek Gardela contribuye a dejar claro que no es por casualidad, ya que aunque los escritos de la época presenten un evidente sesgo al respecto, las féminas escandinavas de la alta edad media eran de armas tomar... literalmente en muchos casos. Los enterramientos son particulamente reveladores al respecto, si bien en el caso de las tumbas femeninas algunos objetos que los acompañan, como las hachas, son especialmente ambiguos: ¿es un objeto doméstico, un arma o un objeto ritual?

Si hay una tecnología vikinga realmente reconocible son sus navíos; en el artículo Surcando las olas. Arquitectura naval y navegación V. Bischoff, T. Damgård-Sørensen, S. Nielsen, M. Ravn y A. C. Sørensen, del Vikingeskibsmuseet i Roskilde, nos resumen 40 años de investigaciones y reconstrucciones fidedignas de navíos de la era vikinga, que desvelan que, en condiciones adecuadas, pueden obligar a veleros modernos a usar el espináquer para poder plantarles cara.
Skuldelev 3, reconstrucción de un barco de carga de pequeño tamaño 
Finalizando los artículos sobre vikingos del número está el artículo de Laila Kitzler Åhfeldt, titulado Estelas historiadas y piedras rúnicas de la Era Vikinga en Escandinavia; hay 2.850 piedras rúnicas en Noruega, Suecia y Dinamarca, que, sin embargo, en su mayoría, son monumentos cristianos. En algunos casos se puede interpretar tanto una representación de Sigurd matando a Fafnir como de Cristo venciendo al mal, o del Ragnarok y el Juicio Final, ejemplificando como se daba un nuevo significado a viejas historias. En todo caso, en la gran mayoría es muy complicado entender qué representan.

Abandonamos, a nuestro pesar, las tierras de los vikingos, no sin antes hacer un breve recorrido por sus dominios a través del mapa elaborado por Pausanias, y recibir un adelanto del próximo número de la revista, dedicado a los gladiadores. En él, David Potter nos describe El final de los combates gladiatorios en el artículo homónimo.

Que el viento os sea favorable en vuestras expediciones de este verano, y que alimentéis durante ellas a los lobos con vuestros enemigos. ¡Por Odín!
Piedra de Karlevi (suecia), finales del siglo X

jueves, 15 de junio de 2017

Vivo en el número siete, calle Melancolía

No, no me he vuelto loco o, al menos, no más de lo normal. Seguimos hablando de historia, pero la referencia al genial tema homónimo de Joaquín Sabina se me hacía imprescindible porque, efectivamente, vamos a a hablar de la melancolía como motivo de estudio histórico. Más o menos...

Portada del libro de Bartra.
Fuente: librería Alcaná.
Viajemos cual personajes del Ministerio del Tiempo al ya lejano, parece increíble, año 2000. Puedo precisar fecha porque, cuando me acuerdo, tengo la manía de apuntar la fecha en que compro los libros. Recuerdo que me pidieron para la carrera, no para qué asignatura, que me leyera el magnífico libro de Roger Bartra Cultura y melancolía. Las enfermedades del alma en la España del Siglo de Oro. Es uno de esos libros que me marcó y que inició en mí el interés por la melancolía a lo largo de la historia.

En el mismo volumen leí sobre un médico llamado Andrés Velásquez, que nació en Arcos de la Frontera en 1540. Estudió medicina en la Universidad de Osuna, en torno a 1555, y volvió a su ciudad natal a ejercer en 1571 como médico de mancebía. Es allí, cuando en 1585 escribe su única obra, el Libro de la melancholia. En 1608 pasa a ser médico, en Sanlucar de Barrameda, de la casa de los duques de Medina Sidonia, hasta su muerte en torno a 1615.

Solo escribió, como decimos,  una obra llamada -atención a su corto título- Libro de la melancholia en el qual se trata dela naturaleza desta enfermedad ansi llamada Melancholia, y de sus causas y simptomas. Y si el rustico puede hablar Latin ó philosophar, estando phrenetico ó maniaco, sin primero lo aver aprendido. Compuesto por el doctor Andrés Velasquez Medico de la Ciudad de Arcos de la Frontera. Dirigido al excelentísimo señor Duque della e su señor. Con licencia en Sevilla/por Hernando Díaz impressor de libros, 1585 A costa de Alfonso Mata mercader de libros. A ver si sois capaces de decirlo sin respirar. Pues allá por esos mismos años anduve por la Biblioteca Nacional curioseando tan magnífico libro.

Ni que decir que esto tiene, y mucho, que ver con todos los temas que me gustan a mí de brujería, la demonología y demás parientes y afectos. Desgraciadamente nunca más pude volver en profundidad sobre el tema, aunque he tratado algunos aspectos de la melancolía en mis trabajos de manera tangencialSiempre lo he tenido presente y he ido recogiendo referencias sobre el tema de aquí y de allá y ampliando bibliografía. Es decir, comprando libros que han estado en mi estantería esperando mejores tiempos.  Y no es del único tema.

Melancolía. Alberto Durero (1514).
Fuente: Wikipedia
Como he terminado dando clase de casi cualquier tema de humanidades, tuve la suerte de preparar cursos de Historia del Arte y, lógicamente, me tocó explicar a Durero y su grabado Melancolía, que preparé con especial dedicación. Su estudio me llevó a recoger la referencia de un libro que forma parte de esa bibliografía que me espera; Saturno y la melancolía. Estudio de historia de la filosofía de la naturaleza, la religión y el arte, de Raymond Klibansky, Erwin Panofsky y Fritz Saxl  

Cerrando el círculo, hace relativamente poco, 2015, tuvo lugar una exposición en Valladolid llamada Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro, cuyo catálogo fue editado por Turner. Con todos estos libros en la maleta y un cuaderno, me embarcaré en verano en su lectura. De los pocos momentos que tenemos para leer lo que queremos son las vacaciones. Solo tendré unos veinte días, pues a pesar de lo que piensa mucha gente, el trabajo de profesor no se circunscribe al curso escolar. Leeré en el norte de España, relajado y tranquilo. Es el momento en los que un historiador se nutre.

Y todo esto lo he contado para que, aquel que aún no se diera cuenta, nuestro trabajo no acaba nunca, que lo que nos anima es la curiosidad. Si os interesan varios temas, y eso es lo deseable, hay que decidir el momento adecuado para atacarlos. Dependemos de otros asuntos, como artículos que preparar o temarios y oposiciones. Eso no es impedimento para que, a pesar de todo, vayamos rellenando nuestras estanterías, ya sea con libros o artículos de esos temas que "un día", abordaremos. Seguramente sabréis de mis pequeños avances en esta materia en futuros artículos. 

Un saludo a todos.

lunes, 12 de junio de 2017

Reseña de la conferencia "Reconfigurando los Reinos de Indias. La corte virreinal de Lima a fines del siglo XVII"

Cartel del evento.
Fuente: Teatro de la Municipalidad de Lima
La conferencia celebrada el 7 de junio de 2017 por Juan Jiménez Castillo en el Teatro de la Municipalidad de Lima, versó sobre las reformas políticas acaecidas en el reino del Perú a finales del siglo XVII (1650-1700), tras las revueltas de 1640 en los diferentes reinos de la Monarquía hispana. 

Desde este enfoque, Lima se presentó como una Corte Real, vertebradora del territorio, siendo una de las pocas capitales virreinales que se mantuvieron fieles a la Corona a lo largo de este período tan convulso. Un ejemplo de ello fue la pacificación del tumulto de Puno a principios de 1670, en los que el virrey conde de Lemos, puso fin a los movimientos secesionistas de los hermanos mineros Salcedo. A raíz de dicha revuelta, el virrey aprovechó la ocasión para reconfigurar el territorio interno del virreinato. 

La capital limeña o ciudad de los Reyes, se convirtió a finales del siglo XVII en una de las ciudades más importantes de la Monarquía hispana. Así lo recogen los libros de Cabildos de la propia ciudad, haciendo gala de fundamento: "es una de las ciudades mas opulentas y políticas del mundo."


El historiador Juan Jiménez Castillo en un momento de su intervención.


Desde Lima, los virreyes tuvieron un control efectivo del territorio. Realizaron numerosas reformas, como la re-apertura de la Casa de la Moneda en 1683, cerrada desde 1592, con el consiguiente aumento de las arcas reales; reestructuró la milicia y guardia personal del virrey, así como la composición de las compañías marítimas; se amuralló la ciudad en 1684 bajo el gobierno del virrey Melchor de Navarra y Rocafull, duque de la Palata; se alzó al éxtasis a Santa Rosa de Lima en 1671, estableciendo a una santa limeña como patrona de América, otorgando a dicha ciudad de una personalidad propia, así como un acto más de autoridad en la lucha fratricida que enfrentaban a las diversas ciudades virreinales, disputando el protagonismo a Lima, como Cuzco, Santiago o Quito.




No obstante, la mayor consulta de reforma orquestada desde la capital del reino del Perú, fue el intento de crear un tercer virreinato en América: el reino de Nueva Granada. Dos fueron los virreyes que tramitaron su preocupación al Consejo de Indias: el conde de Castellar (1674-1678) y el mencionado duque de la Palata (1681-1689). Ambos vieron la necesidad de hacer de América un cuerpo tricéfalo, para su mejor administración y control. 

Los constantes ataques que estaban sufriendo los reinos de las Indias por parte de franceses e ingleses, tuvo que tener una respuesta definitiva y clara, amén de todas las fortificaciones que se estaban desarrollando. Fueron los propios indianos los que vieron la necesidad de reestructurar el reino, en un momento en el que se estaba apaciguando las revueltas en Mesina (1678), así como se puso control y delimitación jurídica a la figura del virrey con la publicación de las Leyes de Indias en 1680.


Panorámica de la conferencia en la que podemos admirar la belleza de la sala del Teatro de la Municipalidad de Lima

Con ello se observa, cómo la ciudad limeña mantiene una estructura de poder clara y definida que vertebró a todas las entidades políticas del reino del Perú, manteniéndose fiel a la Corona, justificando que el sistema virreinal y cortesano adoptado por los reinos americanos, no solo era bueno para mantener la autoridad en el territorio, sino que además era el mejor medio para sofocar dichas revueltas. Por ello, se hace presente la importancia de explicar la situación política de Lima en el reinado de Carlos II.

Juan Jiménez Castillo es doctorando desde 2014 por la Universidad Autónoma de Madrid. Miembro del Instituto Universitario “La Corte” en Europa (IULCE). Profesor desde hace tres años en la misma universidad.

jueves, 8 de junio de 2017

Un recorrido por el Museo del Prado. Los Tesoros de la Hispanic Society of America

A. M. Huntington. HSA.
Hace un par de semanas nos pasamos por la exposición Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico que alberga el Museo del Prado hasta el 10 de septiembre de 2017 y está patrocinada exclusivamente por la Fundación BBVA

Antes de ir, estuve mirando el pequeño documental comentado(lo podéis ver aquí) que realizó el Museo del Prado, a manos de Miguel Falomir, Director del Museo Nacional del Prado y Mitchell A. Codding, director de la Hispanic Society of America.
Dicha institución, ubicada en Nueva York, fue creada en 1904 por Archer Milton Huntington (1870-1955), hijo de Collis Potter Huntington, que fue el fundador de la compañía de ferrocarriles Central Pacific Railroad y otra de astilleros llamada Newport News Shipbuildings and Drydock Company. En 1908 abrió su museo al público en Audubon Terrace (Manhattan) para dar a conocer la cultura ibérica en Estados Unidos. Además, dicha institución ha sido galardonada este año con el premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional.

Sala de la Hispanic Society of America

La Hispanic Society posee una completa colección de arte hispano, con más de 18.000 piezas que comprenden desde el Paleolítico hasta el siglo XX. Junto a ella hay que añadir una extensa biblioteca con más de 250.000 manuscritos y 35.0000 libros (de los cuales 250 son incunables, es decir, que fueron escritos antes o durante el s. XV).

Gaspar de Guzmán, el conde-duque, Velázquez.
Revista Expansión
Parte de esa exposición se ha traído a la gran pinacoteca madrileña. En ella podemos disfrutar de un recorrido de 220 piezas pero bastante completo en el que encontramos piezas desde el Paleolítico en la Península hasta el siglo XX en diferentes materiales, comenzando el recorrido por algunas de las piezas arqueológicas, esculturas romanas o cerámicas que Huntington se adueñó.

Para las edades Media y Moderna podemos encontrar diferentes artes decorativas, tanto de la época islámica como la cristiana, obras pictóricas del Siglo de Oro de grandes artistas como Gaspar de Guzmán, el conde-duque de Olivares de Velázquez (1625-26) o el famoso retrato del duque de Alba de Antonio Moro (1549). 

Aquí he de decir que me quedé un buen rato observando la obra de Velázquez porque además de que admiro a este pintor, era la primera vez en persona (y creo que única a este paso) que vi al conde-duque con la vestimenta cortesana.

De Mestizo y de India produce
coyote
, J. Rodíguez Juárez. Artnet.
Por otro lado, también hay presencia de diferentes artes decorativas coloniales y la pintura colonial o de castas, en el que destaca la obra de Juan Rodríguez Juárez, De Mestizo y de India produce coyote (h. 1720).
Otro de los autores que hay que destacar en esta colección es Francisco de Goya, del que se puede contemplar retrato de La duquesa de Alba, pintado en 1797.


Para el siglo XX, se observa la importancia de los cuadros de Sorolla y Zuloaga entre otros pintores de esta centuria. Todo ello fue posible por la buena acogida que tuvo la exposición al público que realizó Huntington en 1908. 

Visitante contemplando la obra de Goya en la exposición del Museo del Prado. El Mundo.
Tras el éxito cosechado, el fundador de la Hispanic Society firmó con Sorolla el contrato de la serie Visión de España, formado por 14 paneles pintados al óleo sobre lienzo dedicados a varias regiones de nuestro país. Por su parte, de Zuloaga adquirió trece cuadros de las que únicamente se muestran cinco en la exposición, destacando Los flagelantes.

Debido a su afición por adquirir libros antiguos durante sus viajes por Europa y posteriormente a su buena relación comercial con Karl W. Hiersemann, logró adquirir unos 250.000 manuscritos y libros raros en las primeras décadas del siglo XX entre los que se encuentran primeras ediciones del Quijote de Cervantes, o La Celestina atribuido a Fernando de Rojas, entre otros. 

Así es lógico que la Hispanic Society sea considerada una de las mejores bibliotecas del mundo en cuanto a fondos hispánicos y lusos ya que abarca desde romanceros, canciones medievales y códices hasta grandes novelas de la picaresca, poetas y dramaturgos del siglo XVII. 

Mapamundi, Juan Vespucci. Museo del Prado.
De la excelentísima biblioteca de la Hispanic Society podemos disfrutar de algunos ejemplares en la exposición. Entre los que más destacan es la Biblia en latín datada a mediados del siglo XIII, el Libro de horas negro que perteneció a María de Castilla, esposa de Alfonso V de Aragón o algunos documentos reales como el privilegio rodado de Juan II de Castilla, escrito en 1424.

En mi opinión, junto con el cuadro del conde-duque de Velázquez, los ejemplares de la biblioteca fue mi parte favorita. Yo, que adoro los manuscritos, me quedé entusiasmada con las verdaderas rarezas que pude contemplar allí como el libro de horas de María de Castilla, que era un pergamino teñido de negro con oro e iluminación de plata, la biblia hebrea o varios códices, de los que me enamoré.

Libro de horas negro.
En definitiva, la exposición a mi entender fue muy completa. A pesar de no traer todos los ejemplares que el museo tiene en Nueva York (me hubiera gustado muchísimo, aunque es prácticamente imposible realizar eso) se nos muestra la temática de la colección de esta institución y la importancia que tiene en cuanto a fondos relativos a España y Portugal desde siglos atrás. 

También, a través de ella pudimos observar el tiempo en el que vivió Huntington y la idea que él tenía sobre nuestra cultura. Yo os sugiero y os recomiendo mucho su visita ya no sólo para conocer más de nuestra cultura sino para que veáis que las ciencias sociales son importantes en el aprendizaje de la humanidad.


jueves, 1 de junio de 2017

Por qué no debes enfadarte si alguien investiga lo mismo que tú

El otro día tomando una caña con un amigo nos reíamos de lo errores que cometíamos cuando éramos más jóvenes e inexpertos. Uno de ellos era el enfadarse cuando te enterabas que en tu misma universidad o en otra vecina alguien investigaba lo mismo que tú. Ahora mismo solo plantearse esto suena a estupidez. ¿Y por qué? Veamos...

¿Acaso Felipe II, Olivares, Zugarramurdi o lo que sea te pertenece? ¿De verdad alguien puede sostener esto sin sonrojo? Es como si alguien que está investigando el cáncer (por favor no cejen en su empeño), se enfadara porque otro grupo de investigación hiciera lo propio. ¿Por qué vemos esto lógico en ciencia y no en humanidades? 

Si el que se muestra enfadado por éste motivo pasa de los 25 años pongo mi sonrisa House y hago que le escucho sin pestañear. Si es joven pienso como en aquella horrorosa canción de Y que más da si son cosas de la edad, y si me cae bien a lo mejor voy y le explico por qué está equivocado. Nosotros debemos preocuparnos por ser profesionales, por buscar fuentes cuantiosas y de calidad y de ser honestos. El resto sobra.  

Pensar que porque alguien investigue lo mismo que nosotros nos está plagiando es una falacia y lo voy a demostrar con un ejemplo. Imaginemos que a los historiadores de este blog nos da un "siroco simultáneo" y nos da por investigar a todos Salem. Juan ya tiene bastante con aguantarnos... pero volvamos al ejemplo. 
Copiar nada tiene que ver con coincidir en temas. Fuente: sopitas.com
Problema ninguno. Miriam se tirará casi seguro por temas económicos para explicar Salem aunque para ello se apoye en trabajos de brujería. Iris tiraría, supongo, por historia de las mujeres, aunque no descarto que se centrara en investigar la presencia de animales en las actas judiciales. O a lo mejor Miriam, ahora metida en temas de turismo, se centre en la explotación turística del tema, o Iris...¡yo qué sé! De lo que estoy seguro es que no coincidirán conmigo, al menos en la tesis principal y a buen seguro primarán unas fuentes primarias sobre otras y utilizarán una bibliografía distinta a la mía. Yo me tiraría por otros lares a buen seguro y aunque coincidiéramos en temas es casi imposible coincidir en enfoques. Es la grandeza del tema.

Portada de El otoño de la Edad Media.


Es más, es que estaría deseando leer sus trabajos. ¿Por qué? Por lo mismo, porque al ser distintos pueden ser complementarios y me pueden ayudar a mí en un trabajo futuro. Juntos sumamos, solos vamos hacia el desastre.

¡Cuidado!  No estoy justificando ni hablando de plagio o similares. Eso es otra cosa. Lo único que defiendo es no hay temas personales ni propios, sino enfoques y líneas de investigación propias. Alguien puede seguirla, claro está, y si lo cita tampoco tiene por qué tener problema.

En esta actitud creo percibir cierta egolatría. Como si esa persona pensara que ella va a levantar el texto definitivo sobre un tema u hecho histórico completo. ¿De verdad alguien lo cree? Ni diez vidas darían para ello. Es que el trabajo total o definitivo no existe. Lo que escribimos tiene fecha de caducidad y así debe ser porque si no es que hemos dejado de investigar y eso es peor, relax. De esto se salvan libros como El otoño de la Edad Media y algún otro. 

Personalmente, remarco personalmente, es un tema que no me preocuopa. ¿Y a ti?

lunes, 29 de mayo de 2017

Crítica histórica: El crisol (1996), de Miller y Hytner.

Cartel del filme. Fuente: FilmAffinity
A mediados de la década de los noventa, el director teatral Nicholas Hytner y el afamado dramaturgo Arthur Milller se unieron para estrenar en 1996 la versión cinematográfica de su texto teatral El crisol (1953).

Acercarnos a esta película tiene para mí algunas grandes oportunidades. Para comenzar el poder indagar en la narrativa de dos textos - el teatral y el guion cinematográfico- similiares pero totalmente independientes. Porque, y ya lo dijo Umberto Eco, ¿por qué los que escriben ficción son escritores y los ensayistas no son considerados así? Todos debemos indagar, mejorar y razonar sobre el hecho de escribir. 

Evidentemente, el de ficción tiene que imaginar e inventar un mundo pleno de sentido y los que escriben ensayo tienen que ajustarse -en principio- a los hechos, pero ninguno de los dos estamos exentos de escribir bien. Hay una edición de bolsillo de la editorial Tusquets con ambos textos para realizar esta comparativa y ya, si nos ponemos estupendos, me haría con la edición de Cátedra, que aporta una excelente introducción y notas.

El segundo motivo es que esta obra nos pone ante el hecho de la influencia del presente tanto en las obras de ficción como en las obras históricas. La influencia del presente es obvia a poco que lo penséis tanto en la elección de temas como en la perspectiva que adoptamos para su estudio. Y es que es imposible entender la obra el Crisol sin atender a la caza de brujas acaecida en Estados Unidos a finales de los 40 y gran parte de los 50. 

Por cierto, el fanfarrón McCarthy tiene mucho menos protagonismo del que muchos imaginamos en dicha caza. Miller se dio cuenta que la lógica de la caza de brujas de Salem a finales del XVII y de la caza de comunistas era muy similar. La presunción de inocencia desaparecía y al reo solo le quedaba admitir su supuesta culpa y por otro lado la paranoia y la histeria colectiva.
Las niñas acusdadoras de Salem en un momento del metraje. Fuente: Mi cinefilia particular
El tercer motivo es que Miller al darse cuenta de dicha similitud actuó como un historiador y se sumergió en el estudio de las actas judiciales del caso de Salem. De hecho, y éste el cuarto motivo por el que me interesa el filme, muchos de los diálogos tanto de la obra teatral como del guion cinematográfico están calcadas de dichas fuentes. Es decir, el rigor histórico es una preocupación tanto del director como de Miller que también se extiende a decorados y cultura material, como se refleja en la pantalla. 

Winona Ryder en un momento del filme. 
Fuente:Pinterest
¿Estoy diciendo que se pueden, por tanto, equiparar un guión cinematográfico, literario y ensayístico? ¡No! Ni pueden ni deben. No debemos pedirle lo mismo a un ensayo que a una película u obra teatral. Si reflexionamos un poco nos daremos cuenta de las posibilidades para explicar historia y los límites de cada uno de los lenguajes. 

Por supuesto Miller se permite evidentes licencias literarias. Es que puede y debe, pues no está escribiendo ensayo pero, y aquí viene lo interesante, el filme te muestra con luz, sonido e imagen de manera magistral la lógica de una caza de brujas. 

En el filme podemos ver el transfondo económico, político y social de la misma. También la lógica de los jueces y cómo la paranoia va creciendo. También tenemos que destacar que ésta no está presentada de manera simplista de malvados jueves y pobres brujas. La vida, la historia no es es así y está llena de matices. Si unimos al rigor histórico a un elenco de actores de primera línea con una esplendorosa  Winona Ryder, el resultado es una más que interesante pelicula. 

¿Os animáis a verla?

miércoles, 24 de mayo de 2017

Reseña de "Breve Historia de... Isabel la Católica", de Sandra Ferrer (2017)

Portada del libro (Sandra Ferrer Valero)
Casi dos años después de la publicación de su primer libro, Mujeres silenciadas en la Edad Media (que ya reseñamos aquí), la periodista y divulgadora Sandra Ferrer firma con Nowtilus dos obras más que continúan y amplían su labor al frente del blog Mujeres en la Historia, que ya cuenta con más de 650 entradas. Sin duda, una elección inmejorable por parte de esta conocida editorial a la hora de abordar el papel de las mujeres para su colección de Breve Historia..., especialidad donde Ferrer se perfila como toda una referente que domina con soltura y un estilo ameno y conciso.

En esta ocasión la autora nos acerca a la figura de Isabel de Trastámara (1451-1504), una mujer empoderada tanto por herencia como por saber, sin olvidarnos en ningún momento de la Castilla del siglo XV donde le tocó vivir y medrar. Esposa de un consorte que sirvió a Maquiavelo como modelo del Príncipe ideal renacentista. Mentora y promotora financiera de un conquistador "emprendedor y visionario". Amiga y confidente del más talentoso estratega militar de su tiempo. Abuela de un Emperador que se propuso el proyecto de una "Monarquía Universal".

Nos encontramos ante un libro accesible, cómodo de manejar y transportar y que, sin embargo, no descuida su edición ni el atractivo de la cubierta. A lo largo de unas 300 páginas en blanco y negro (con profusión de fotos, cuadros y anexos), Ferrer nos permite conocer de forma fácil y cercana a la más conocida, sólo hacia el final de su vida, como la gran Reina Católica. Y es que más allá de los "principales" hechos históricos (ya suficientemente conocidos) sobre su reinado y proyectos políticos, los diferentes diez capítulos en los que Ferrer estructura su relato optan por llevarnos de la mano a través de la personalidad de Isabel y sus propias vivencias personales.

En varios de ellos se hace alusión por ejemplo a su obligada vida itinerante, sin apenas casa propia, que sin embargo la llevó a interesarse por conocer en profundidad la mentalidad de la nobleza que alojaba temporalmente a su Corte, facilitando así su control y futura obediencia. En otros se enfatiza su actitud formal y protocolaria, pero siempre respetuosa, con las Cortes del reino, pese a contar con un Consejo privado junto al que se encargaba del gobierno del día a día.

Otro de nuestros capítulos favoritos es el séptimo, donde la autora se acerca a los diferentes intereses de Isabel más allá de la religión: el saber, el aprendizaje, y la búsqueda de la más esmerada educación para ella, sus hijos los Príncipes y las damas de su cortejo. Para este proyecto supo rodearse de una auténtica "corte de sabias" donde, aparte de la conocida Beatriz Galindo La Latina, se encontraban otras de la talla de Luisa de Medrano, la primera mujer catedrática de la Universidad de Salamanca.

Termino haciendo mención a mi propia madre, quien primero disfrutó del libro durante sus viajes en tren y con la cual comparto la siguiente reflexión sobre el mismo: necesitamos, ahora más que nunca, poder conocer nuestra historia a la luz de un tipo de investigaciones y perspectivas diferentes a las tradicionales. Tal y como las que Sandra pone a nuestra disposición con este libro tanto a duchos en la materia como a "educador@s de calle". Enhorabuena, y que podamos disfrutar de muchos más en esta línea.

FICHA:
  • Título: Breve Historia... de Isabel La Católica.
  • Autora: Sandra Ferrer Valero.
  • Formato y precio: Rústica con solapas: 14,95 €
  • Editorial: Nowtilus, 2017.
  • Páginas: 320.

lunes, 22 de mayo de 2017

Pint of Science en el Café Moderno

La semana pasada algunos miembros del equipo de Licencia Histórica nos pasamos por la Pint of Science que se realizó en Madrid. ¿Qué es la Pint of Science? Es un evento, que ya va por la tercera edición, en la que se reúnen investigadores y ciudadanos de a pie en diferentes bares para hablar de distintos aspectos de la ciencia, tanto natural como social. Podemos decir que es un gran festival, que se realiza en más de cien bares de 42 ciudades por toda España, pero también se realiza internacionalmente, de divulgación científica.
Pint of Science
De los distintos bares en los que se realizó este evento, nos presentamos en el que se realizó en el Café Moderno (Plaza de las Comendadoras,1). Solamente pudimos asistir a las charlas realizadas los días 15 y 16, por temas de trabajo, pero a los que estuvimos presentes, en mi opinión, nos dejó muy bien sabor de boca.

Las presentaciones fueron muy variopintas. El primer día, por ejemplo, se mezcló mitos de los científicos con capiteles románicos y el vestido camisa como símbolo de revolución. 

Marcos Méndez (archivo propio)
En la primera de ellas, el científico Marcos Méndez, profesor titular en la Universidad Rey Juan Carlos, nos estuvo explicando los mitos de los científicos a través de diferentes películas como la de Regreso al futuro (1985), en la que se puede ver a "Doc" Brown, como el típico científico loco. De esta manera, y con otros ejemplos, Marcos intentaba negar que realmente los científicos no son de esa forma. Por otro lado, también defendió el papel imprescindible que los científicos tienen en la opinión pública, muy por encima de los políticos o los periodistas, aunque muchos no lo piensen.
Doc Brown en Regreso al futuro
Cristina Párbole (archivo propio)
La segunda charla, no tuvo nada que ver con la primera, pero también fue muy interesante. Esta, estuvo a manos de Cristina Párbole, miembro de la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico y directora de la Huella Románica, que nos intentó acercar al románico palentino, a través de su iconografía. Pudimos acercarnos a través de las diferentes imágenes de los templos palentinos (como la ermita de Santa Cecilia de Vallespinoso de Aguilar) a las formas de vivir de la población durante la Edad Media, sus costumbres, miedos y pasiones.

Beatriz Bermejo (archivo propio)
Vinculado a la historia, aunque siglos después, y enfocado a la moda, Beatriz Bermejo de Rueda, miembro del Instituto "La Corte en Europa" (IULCE), nos introdujo a las diferencias del vestido tras la Revolución Francesa y sus repercusiones por Europa, desde entonces hasta las dos primeras décadas del siglo XIX. Tal y como ella defendía, la Revolución Francesa fomentó una nueva estética y de esta forma apareció el vestido camisa o "chemisa", que se define como una prenda de muselina blanca y cintura alta, similar a las túnicas griegas o romanas. Con ello, el cuerpo femenino se innovó y modernizó, ya que a diferencia de los anteriores vestidos que llevaban este era liso. Otra de las novedades que este vestido supuso, fue la introducción de los complementos como bolsitos llamados "ridículos", los guantes, o las sombrillas. También se introducen nuevos tipos de zapatos para acompañar la nueva moda. De esta manera, se pasó de la moda Rococó a la moda neoclásica.

Con estas tres conferencias, se dio por concluida el primer día de la sesión. Los tres ponentes tuvieron algunas preguntas que resolvieron sin problemas, y el lugar estuvo bastante concurrido a lo largo de ellas, contando alrededor de 50 personas en el bar, que se interesaron por estos temas.

Roberto Morales (archivo propio)
Al día siguiente, también pudimos pasarnos a seguir disfrutando de este evento. Para ese día las charlas iban enfocadas a brujería y a la realidad virtual en los Sitios Reales. Para este día, el público se incrementó mucho más que el día anterior, teniendo el bar cuasi completo. Además de tener todo el bar a la disposición de este evento, se presentó TVE para realizar un pequeño avance de las noticias de ese día sobre la Pint of Science.

La primera charla estuvo a manos de nuestro compañero y fundador de Licencia Histórica, Roberto Morales Estévez, también miembro del IULCE. Bajo el título ¿Hacemos un aquelarre? La brujería, mito y realidad, Roberto intentaba analizar la imagen de la bruja y su realidad para demostrar que su estudio es necesario hoy en día para cambiar nuestra sociedad actual.

María Jesús Zamora (archivo propio)
En este mismo sentido, María Jesús Zamora Calvo, profesora titular en la Universidad Autónoma de Madrid, completó la charla de Roberto, para erradicar los mitos y las leyendas que se crearon en torno a la brujería y sobre la estructura del sabbat y las consideraciones que se tuvieron sobre ella en el Siglo de Oro español.

Como colofón, relacionado también con la historia pero desde otra perspectiva, varios miembros de la URJC y del proyecto La herencia de los Reales Sitios. Madrid, de Corte a capital, nos enseñaron que los diversos Sitios Reales pueden ser un gran recurso tanto para el ámbito educativo como el turístico, utilizándolos con las Nuevas Tecnologías. 

La charla estuvo a manos de Eloy José Hortal, María Luisa Walliser y Pablo Roger Prieto Dávila. Cada uno de distinta especialidad profesional, presentaron el actual proyecto (interdisciplinar) que tienen, mostrando sus avances con la Realidad Aumentada, ya vigente en algunas visitas turísticas; pero también con la recreación virtual de ellos, concretamente del Sitio Real de El Pardo, que están desarrollando a través del famoso videojuego Minecraft. Todo ello con el objetivo de dar a conocer y contribuir a la conservación de los diferentes Reales Sitios.
Pablo Roger mostrando los avances en Minecraft (archivo propio)
Aunque no pudimos asistir al tercer día de la Pint of Science, nos contaron que también fue muy interesante. En ella mezclaron historia, economía y magia. La primera ponencia fue realizada por Juan Carlos Aguado, profesor contratado doctor de la URJC que habló de la economía irracional y a través de la magia, mostró de forma práctica las irracionalidades que las personas llevan a cabo en las decisiones de compra.

Portada del libro El origen de las especies de Charles Darwin
Y para terminar la sesión estuvo Fernando Pardos Martínez, profesor de la Universidad Complutense, que habló sobre Charles Darwin y Alfred Wallace y la relación de ambos en el famoso libro del Origen de las Especies, vinculado a Darwin, pero que no sería el verdadero inventor de la evolución.

Como dijimos al principio, la Pint of Science, en mi opinión, dejó muy buen sabor de boca y la cantidad de gente que se presentó a escuchar las diferentes ponencias lo afirman. Espero que esta iniciativa siga realizándose, puesto que es una manera de divulgar los avances científicos más abierta al público y en la que cualquiera que tenga inquietud y ganas de saber puede acercarse y no dejarlo en un ámbito cerrado como son los congresos universitarios.