lunes, 16 de octubre de 2017

La paleografía en los archivos hispanos 2.0

En la temporada pasada, realizamos una entrada del blog sobre paleografía porque, sinceramente, lo consideré necesario.  ¿Por qué? Muy sencillo. El trabajo en los archivos no es fácil y más cuando comenzamos a ir a ellos. Dada su buena aceptación, me ha parecido oportuno seguir haciendo entradas como esa este año. Porque no sé vosotros, pero yo las primeras veces que iba me sentía un poco perdida con algunas palabras (y eso que di varios cursos de paleografía).
Albalá de merced a Ferrez de Lanuza
1438. Cursiva aragonesa.

Hasta hoy mismo, sigo muchas veces necesitando ayuda de los libros que tengo de paleografía que conseguí durante la carrera para ayudarme en algunos nexos que muchas veces aparecen y no sabes qué significan. Por eso, y porque no creo ser la única en el mundo a la que le ocurra esto, he decidido que este año, cada cierto tiempo, sacaré una entrada que nos ayude a todos, en la medida de lo posible a avanzar en nuestra lectura cuando tengamos los documentos in situ.

Y es que no es lo mismo ver una cursiva gótica que una cortesana o una procesal. Al igual que no es lo mismo la gótica cursiva utilizada en Castilla que la utilizada en Aragón o Navarra, por decir algún ejemplo.

Las mayúsculas las podemos intuir fácilmente, el problema llega cuando las letras son en minúsculas, hasta llegar ya a la segunda mitad del siglo XVII que la caligrafía mejora y es mucho más fácil interpretar la documentación.

El problema de la escritura cortesana y la procesal no sólo viene en las letras aisladas, que podemos intentar averiguar fácilmente. La cuestión viene sobre todo con la inmensa cantidad de nexos que estas escrituras utilizan. Algunos, como he visto en varios documentos, se repiten, pero siempre hay alguno nuevo que te descuadra porque no lo habías visto jamás en tu vida. Muchas veces ese nexo no te impide ver lo que significa el resto del documento, pero ¿que pasa si ese nexo es una parte importante de él?

Uno de los libros más útiles que encontré durante la carrera y aún lo sigo utilizando ocasionalmente, es el sacado en 2002 por la UNED. No explica todo, porque ya digo que la práctica hace al investigador, pero tiene ilustraciones muy esclarecedoras sobre diferentes letras y nexos. Aquí os muestro unos ejemplos:
Ejemplos de nexos. MARTÍN FERNÁNDEZ, T.: Paleografía y diplomática, UNED, Madrid 2002, v.2, p. 17.
No obstante, si algo me ha sacado siempre de quicio mirando la documentación, han sido los numerales. Como sabéis, los únicos números utilizados hasta el siglo XVII en todo tipo de cuentas fueron los números romanos. En la documentación, raramente lo he visto en mayúsculas - algo que hubiera ayudad mucho a su interpretación - viéndolas generalmente en forma minúscula y con nexos continuos lo que, por lo menos a mí, me han dificultado muchas veces su lectura. Y es que no es lo mismo esto:

que esto:

o esto:

Poco a poco vas a prendiendo que lo que sería el 1 romano siempre suele ser una i minúscula en forma de j y que si son varias van seguidas y la última es la que se presenta como j.

Otro ejemplo es el de mil (M) que en lugar de poner dicha letra en las cuentas aparece el famoso calderón en forma de u. Y para utilizar los millones se utiliza la abreviatura quento que se escribe con una q y una o sobrepuesta.

Todo se vuelve un poco más "sencillo" cuando ves numeración arábiga. Pongo las comillas porque suele aparecer alguna vez alguna confusión entre el 1 y el 7 o el 4 y el 9, según el escribano que haya realizado el documento y las prisas con las que lo haya hecho. 

De igual modo, también se pueden observar la coexistencia de ambos numerales en una misma cuenta o que en los totales de las cuentas aparezcan un numeral que no tiene nada que ver con lo que has encontrado anteriormente en ese documento por lo que te tiras de los pelos, literalmente, para comprender dónde ha aparecido ese número nuevo o en qué te has podido equivocar.

Para los que no habéis tocado aún documentación os incito a realizarlo cuanto antes mejor; y para los que seguís visitando los archivos y mirando la documentación, si no habéis visto aún numerales, ¡no lo hagáis nunca! Es broma, hacedlo pero ya sabéis, ¡hay que tener cuidado siempre!

lunes, 9 de octubre de 2017

Cómo seleccionar un buen libro académico.

Este verano colgué en Facebook una noticia criticando un libro que, como me dijo alguien en un comentario acertadamente, no había leído. ¿Es necesario leer un libro para poder criticarlo? Comenzaremos diciendo que, desgraciadamente, somos finitos y que por tanto nuestras lecturas también lo son.
Interior de la Librería Lé
De igual manera, nuestra capacidad de lectura es inversamente proporcional a nuestra edad. Excepciones habrá, pero por lo general con 20 años tienes todo el tiempo del mundo para leer y con la edad las obligaciones van haciendo mella de manera seria en tu tiempo de lectura. Además, cada vez te vas haciendo un lector más exigente y tu dinero tampoco es ilimitado. Se hace imprescindible desarrollar un olfato exquisito para seleccionar muy bien en qué gastas tus preciados tiempo y dinero. 

Como le dije a nuestro lector de Facebook, de pocas cosas me verán vanagloriarme, como decía Loquillo hablando de temas de alcoba, nunca hay que alardear de nada pues siempre habrá alguien mejor que tú. Para mí es un lema que aplico a todo, pero en cuanto a libros es la excepción que marca la regla.  

Llevo veinte años profesionalmente vinculado al mundo del libro de una manera u otra. Es cuestión de años. Tampoco es necesario, seamos sinceros, tanta experiencia. Cualquier compañero mío del doctorado que apenas llega a los 30 hace lo mismo. Si cuento esto es porque, en esencia, éste blog fue creado para estudiantes de Historia y cuanto antes lo sepáis mejor que mejor. Vamos, que no es el secreto de la Coca Cola. 

Tengamos en cuente que hablamos de libros académicos, en cuestiones literarias depende de gustos y aquí, por supuesto, no entraremos en ello. Vamos al sistema que se tiene cuatro sencillos pasos

Primero, olisquear: Éste lo desarrollaréis con los años. Ya con ver la portada del libro y tocarlo, ojear y olisquear vendrá una primera impresión que, en la mayoría de los casos, se cumple. Pero vamos, éste es con los años, vamos con los siguientes que son más empíricos. 
El gran Umberto Eco,sello de calidad, habla del libro como artefacto. Fuente: Youtube
Segundo, ¿quién es el autor?: Como no los conocemos todos tendremos que ir a la solapa. ¿En qué universidad estudió? ¿Es doctor? ¿Tiene una carrera académica y científica que le avale? ¿Ésta es coherente?. Venga, ejemplos prácticos:    
  • Pepita Pérez: Doctora por Cambridge, especializada en Historia Antigua, ha publicado seis obras sobre Mesopotamia. Vale, mola el título que tienes en tus manos porque trata sobre eso. Tiene una trayectoria cohererente. Esta tipa sabe de lo que habla.   
    Libro origen de la controversia con
     nuestro lector Fuente: Casa del libro
  • Manolo Filemón: Periodista, escribe en la revista Enigmas, colabora en el blog “Qué misterioso es todo” y ha publicado sobre Country, Guerra Civil, musulmanes en la península y ahora nos presenta su obra sobre brujería. Vaya tela…ni acercarse a él.
Tercero, la editorial: ¿Es lo mismo Dacia que BMW? Pues de la misma manera no es lo mismo  Debate, Crítica o Cátedra que Edaf. La editorial ya es un indicativo claro de calidad y línea de trabajo de la misma.

Cuarto, la bibliografía: Piedra de toque fundamental. La bibliografía no es para que el autor nos demuestre lo listo que es, sino para ofrecernos todo el material que ha utilizado como gentileza entre estudiosos para que nosotros podamos contrastar la información. Qué curioso que los malos libros o no tienen bibliografía o te cabe en la servilleta de una cafetería. 

Pues ya lo sabéis todo. Entrad, entrad en una librería y poned mi sistema a prueba. Veréis que no falla. Probad con el libro que originó este post, justo el que tenéis al lado. ¿Cumple con los cuatro sencillos criterios? Vosotros mismos.

Un saludo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Aprendiendo a hablar en público.


Como no me cansaré de repetir este curso, este artículo viene dado por mi experiencia y no pretende pontificar o sentar cátedra, sino simplemente contaros mi experiencia en diversas situaciones en las que creo que he conseguido cierta pericia. Coged lo que creáis que os sirva y el resto ponedlo de vuestra parte. 

Bien es verdad que nunca me habría atrevido a hablaros de esto si no fuera porque Juan asistió a mi conferencia de la Pint of Science 2017 y me dio muy buena nota por mi presentación. Juan, para que os hagáis una idea, sería de los que le diría a Rafa Nadal después de ganar su décimo Roland Garros sin ceder un set; “muy bien Rafa, pero te traigo aquí un informe de errores a corregir para la próxima” Así es Juan, perfeccionista hasta el límite.

El camino para hablar bien en público comenzó en mi caso hace cinco años. Sé que hay libros de cómo hablar en público o de oratoria y supongo que serán muy buenos y necesarios, pero a mí lo que me hicieron fue decirme casi de un día para otro que diera clase delante de 25 alumnos con un perfil bastante definido. Casi todos mayores de 55 años y con un nivel cultural medio-alto. En mi inocencia pensé que me darían directrices, material o qué se yo. Nada de nada, allí te soltaban, solo ante el peligro

No había dado clase, salvo alguna conferencia suelta, en mi vida. Iba con los apuntes que no los soltaba ni loco y con más miedo que vergüenza. Y también había mucha vergüenza. Me ayudó, qué duda cabe, el haber estado cara al público durante diez años. En este caso fue de librero pero vale de dependiente de cualquier tienda, la cosa es tener contacto con la gente para ir fajándote.
Aprendiendo a hablar en público. Aula universitaria de la URJC. Fuente: GlocalPressURJC
Aula universitaria de la URJC. Fuente: GlocalPressURJC
Una clase hablabas de arte románico, a la siguiente de la Reconquista y a última hora de literatura del Siglo de Oro. Una absoluta locura. Evidentemente el material, apuntes y Power Point te lo montas tú, y si pensáis que hay días que tengo ocho horas de clase entenderéis a la “caña” que hay que preparar las cosas.

Cinco años después, realmente ya hace algunos años, soy capaz de hablar de manera fluida de hablar de casi cualquier cosa con un guion no muy extenso y me permito relacionar literatura con filosofía o historia. De tanto preparar cosas tienes un “fondo de armario” majo que te permite, como digo a mis alumnos “irme por las lindes”. Y creedme que lo agradecen mucho. Y miradlo por el lado contrario, yo también lo agradezco -incluso más- porque me han “obligado” a estudiar muchas cosas que enriquecen mi visión de la historia.

Personalmente, quede claro este punto, nunca me han gustado mucho esas conferencias donde el ponente lee una serie de folios. Me dan ganas de levantarme y cogérselos yo para leerlos y enterarme mejor. En esto hay grados, desde el que no levanta la vista del papel durante 15 folios y aquel que teniéndolos delante modula la voz y consigue crear cierta sensación de fluidez. Como veremos éste método tiene sus ventajas e inconvenientes.

Yo fue el método de utilicé en mi primera conferencia. Me aprendí el texto de memoria para leer lo menos posible. Lo pasé fatal y más, vuelve a ser preferencia personal, eso de que te obliguen a estar sentado me produce una sensación, podríamos decir, claustrofóbica. Me siento maniatado. Todo lo contrario a cómo me lo planteé cuando di una conferencia, muchos años después, sobre la película Häxan. Días antes de la conferencia estaba pensando cómo plantear la misma. Previamente había escrito un artículo sobre la misma que me había llevado meses de trabajo y llegué a una conclusión lógica. Con releer el artículo varias veces y preparar un Power Point con imágenes de la misma, poco guion me hacía falta. Sabía perfectamente de lo que hablaba.

Y aquí un inciso de lo que yo entiendo que tiene que ser un Power Point. Imágenes en un 95% y texto el mínimo imprescindible. Eso de leer lo que pone en la pantalla tampoco me gusta hacerlo. En mi opinión, la charla me quedó bastante apañada, pertrechado con un mando para pasar las diapositivas y pudiendo estar de pie pude disfrutar de la conferencia. Soy de los que no para quieto. También como explicaré esto tiene su parte negativa.
Mi peor pesadilla. Estar dando clase y que tu alumnado esté así. Fuente: ABC
Ventajas e inconvenientes de ambos modelos. El primer ejemplo,  leer,  te permite controlar el tiempo, te salva de quedarte en blanco y de llevar la conferencia bien atada. Inconveniente de leer, que es bastante monótono. Ventajas de mi sistema, mucha más frescura y dinámica, lo que te permite que la gente te preste más atención. Los inconvenientes obvios, se te puede escapar el tiempo cosa mala y pobre de ti como te quedes en blanco. Es un sistema que puedes utilizar si tienes tablas para ello.  Si os cuento en quien me fijo os vais a reír. Puedo decir uno más académico, que son ejemplos como estos que he podido disfrutar en la plataforma TED, estos tíos son unos genios dando conferencias.

El otro es mucho menos académico y no es otro que el genial e inteligentísimo cómico Iñaki Urrutia. Cuando sube al escenario parece que está hablando como si tal cosa el monólogo, que es la primera vez que lo dice. Y ahí está la gracia en este caso porque, obviamente, detrás hay muchísimo trabajo. Incluso las equivocaciones no son tales y están pensadas al milímetro. Si veis un mismo monólogo en youtube en diferentes escenarios os daréis cuenta de ello y del trabajo que hay detrás. Evidentemente yo no tengo que hacer reír, pero sí que valoro mucho la forma de contar y la supuesta espontaneidad del discurso.
Aprendiendo a hablar en público: Iñaki Urrutia durante una de sus actuaciones. Fuente: Comedy Central
Iñaki Urrutia durante una de sus actuaciones. Fuente: Comedy Central

Como decía, la charla de Häxan me quedó decente pero me excedí de tiempo, lo que tampoco es bueno que ocurra. También, al no leer un guion tiendes a hablar, en mi caso, demasiado deprisa. No de manera horrible, pero sí un aspecto a mejorar. 

Cartel Pint os Science 2017
La oportunidad para ajustar todo ello me llegó en la Pint of Science 2017. El tiempo era muy limitado, 20 minutos, había que ajustarse a él, y en un bar no te vas a sentar a leer la conferencia. De nuevo guion con los puntos más importantes y Power Point. En este caso lo que hice fue “dar la conferencia” en casa varias veces para ver si me ajustaba al tiempo. Nunca es exactamente el mismo discurso, pero comprobé que me ajustaba al tiempo. En breve podréis decir si he conseguido dar una conferencia decente.

En definitiva. Como historiadores tendréis por fuerza que dar conferencias. Mi camino no ha sido, ni de lejos, el más ortodoxo, pero como diría el tango Arroz Blanco, “es el que me ha tocao”. 

Si os puede servir mi humilde experiencia este post habrá cumplido su cometido. Cada uno tendrá que buscar su método; algunos acudiréis a cursos de oratoria o leeréis libros al respecto y otros aprenderéis como yo a base de años prueba y error. Todos los caminos son válidos si al final el objetivo se alcanza.

PD: Nota de Juan. Sigue pendiente el hablar más despacio. Siempre hay algo que mejorar.

lunes, 2 de octubre de 2017

Mudanças e continuidades en Lisboa

Ya vuelve septiembre y, con ello, la rutina de siempre entre clases, doctorado, trabajo, publicaciones por acá y por allá y toda una serie de cosas que solemos hacer dentro ya de la "agenda escolar". Pues bien, el verano también ha sido movidito para algunos de nosotros.

En mi caso, no ha habido descanso en todo el verano, entre trabajo y tesis doctoral, y debido a ello estuve hace unas semanas por tierras lusitanas. Concretamente, estuve en la ciudad de Lisboa, una de las mayores ciudades que tiene Portugal, en la que desemboca el río Tajo.
Allí se celebró entre el 14 y el 16 de septiembre el III Workshop Internacional Mudanças e Continuidades. História Global, Cultura Visual e Itinerâncias organizado por varias entidades de investigación: IEM (Instituto de Estudo Medievais), CHAM (Centro de Humanidades-CHAM), IHC (Instituto de História Contemporánea) e IHA (Instituto de História da arte). Dicho congreso se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Nova de Lisboa y en la Fundación Calouste Gulbenkian.
Atlas de A. Ortelius de 1570.
En el congreso se expusieron diversidad de ideas y de diferentes campos pero todo unido a una línea principal que era la historia global a través de la cultura material, que podía comprender desde mapas cartográficos a los manuscritos y "libros de vestuario" en el que se puede ver la transmisión de los modelos culturales europeos a otras partes del mundo.

También a través del arte, en las influencias en las diversas obras de arte o en las exposiciones, en la manera de gobernar o las diferentes estrategias tomadas para solventar diversos conflictos durante la Edad Moderna. De esta manera, lo que se intentaba era crear una nueva historia conectada entre sí a través de diversos materiales. Ver la historia como un todo en el que diversos puntos claves se pueden ver conectados entre sí, ya sea estando en Europa o en América. No obstante, esta historia global no hay que mezclarla con la teoría de la historia de la globalización.

Fueron tres días muy intensos en el que se ha conocido a grandes compañeros de la profesión y con proyectos en mente de gran calidad científica, desde mi punto de vista. Si he de decir algo que reseñe el congreso, es la última sesión realizada el sábado 16 de septiembre. ¿Por qué? De todos los congresos y seminarios a los que he asistido en prácticamente ninguno se realizó un par de charlas sobre las oportunidades que tienen tanto los pre-docs como los pos-docs para inscribirse en becas de proyectos europeos. Y, creo, que este tema es importante porque muchos de los investigadores no saben ni la cuarta parte de lo que pueden aplicar para financiar sus investigaciones.

Peter Burke. Emmanuel College.
Si hubo alguna pega fue que a última hora falló el gran Peter Burke, investigador emérito de la Universidad de Cambridge.

No obstante, también hubo algo de tiempo para disfrutar del buen tiempo y de la ciudad de Lisboa. Tengo que decir, que era la primera vez que pisaba la ciudad lusa y no sabía que me iba a gustar tanto como realmente lo hizo. No me dio tiempo a hacer mucho turismo pero lo que hice, sinceramente, me encantó. La Iglesia de Santo Domingo, el castillo de San Jorge, las vistas desde los diferentes miradores que hay repartidos por la ciudad, la Torre de Belém o la Iglesia de los Jerónimos fueron de las cosas que no pude perderme y tuve tiempo para descubrirlas.

Sin embargo, todo ello es realmente una pequeña parte de lo que tiene dicha ciudad. Ya no solo patrimonio histórico sino también la cantidad de museos que están repartidos por la ciudad de arte, de historia y de arqueología. Y esta, además de poder disfrutar de nuevo de esta localidad portuguesa, es la razón por la que quiero volver a Lisboa próximamente.

Del mismo modo, esperemos que siga habiendo más ediciones de este tipo de Workshops porque creo que aportan nuevas formas de estudio de la historia y desde otros puntos de vista que quizás nunca habíamos pensado que pudiera ser investigada.

jueves, 28 de septiembre de 2017

A mí solo me interesa la historia

Hablemos claro, los historiadores que salían de la facultad un par de décadas antes lo hacían mucho mejor preparados que nosotros. No es nuestra culpa pero sí nuestro hándicap. En los planes de estudio antiguos de Historia había parte de Historia del Arte y parte de Geografía, lo que les facilitaba una amplitud de miras que nuestros planes de estudio no nos han proporcionado.

¿Qué ha producido esta “especialización”? Pues que todos los de Humanidades, en general, hemos perdido muchas referencias. Si escucháis, reitero por lo general, a  un historiador del arte tiende a interpretar en exceso la obra de arte sin tener demasiado en cuenta el marco histórico y pasa lo mismo con los historiadores, que “si no tenemos fuentes”, no nos salimos de ahí. Pues hombre, ni tanto ni tan calvo. Y entonces sacamos a colación la famosa palabrita tan de moda ahora: transversalidad.

Más que nada porque a día de hoy ni un Historiador “a secas”, ni uno del Arte, tienen la capacidad para analizar en su conjunto -pongamos por caso- el Salón de Reinos del desaparecido Palacio del Buen Retiro. Y hablo de Arte pero tres cuartas de lo mismo pasa con la Literatura. Mucho Quijote “parriba y pabajo”, pero si no tenemos conocimientos más o menos sólidos sobre Literatura e Historia, mal vamos.
Portada del gran blog de Arte Algargos Arte.
Es decir, ahora mismo somos “super especialistas” en la Casa de no sé quién o en el periodo de no sé cuántos, pero por los laterales se nos escapan detalles no tan nimios a raudales. De nuevo, esta es mi opinión. Nos toca, por tanto, formarnos en esas disciplinas por nuestra cuenta y riesgo, tarea nada fácil dado que ya controlar nuestro propio campo de una manera más o menos efectiva ya es un reto de enormes proporciones. 

Aquí de nuevo me vino a salvar mi trayectoria laboral. Hablaremos a lo mejor algún día de eso, pero os animo a todos a, por lo menos un período, a salir al mundo laboral de la empresa privada. Escuela de muchas cosas y que te obliga a tantas otras. No me pienso ni mejor ni peor, más bien tiendo a lo segundo, que nadie. Pero, y esto es un hecho objetivo, trabajar en una librería durante diez años, a poco espabilado que sea uno como el que os escribe, te obliga a aprender sobre muchas materias que no son la tuya además de hacerte ver cómo funciona el mundo. Distribución, clientes, mundo editorial, etc.

Y sin duda lo que me hizo darme cuenta de mis enormes lagunas en otras materias fue cuando comencé a dar clase en centros culturales. El sueldo es el que es –corramos un tupido velo sobre ello-, lo que te obliga a coger clases de todo lo que te ofrezcan. Yo estoy a punto de lanzarme con el macramé por si me ofrecen la materia. Lo del zumba y el yoga lo tengo francamente complicado… pero que no me vea en la necesidad.

Creo recordar que la primera clase que me ofrecieron fue de Historia del Arte. No era manco en el instituto, pero eso, en el instituto y llevaba por lo menos siete años alejado del estudio del arte. Pues nada, a currárselo tocaba. Y el milagro se produjo. Dando clase me di cuenta de mil y un detalles que relacionaban el arte con la historia. Vale, todos lo sabemos, pero una cosa es saberlo y otra darse realmente cuenta. Un nuevo mundo de relaciones maravillosas se abría ante mí, además de la convicción de que era un analfabestia.

Poco después me ofrecieron clases de Historia de España y aquí también tocó currar. Seamos sinceros, nos vamos decantando por nuestra especialidad y acuérdate tú ahora de los iberos que viste en primero de carrera y “nunca más”. Yo odiaba el siglo XIX, puñetero siglo en España. No por razones políticas o de otra índole: es muy complejo y cambiante, un horror para estudiar. Oye, pues “obligado” por las circunstancias, me ha terminado interesado muchísimo. Además, me permite estar reciclando conocimientos de manera permanente.

Un año después o así me dijeron “¿puedes dar taller de literatura?”- no confundir con taller de lectura o clase de literatura. Puse mi cara de “tipo duro” y sonriendo de manera socarrona dije “por supuesto”. Cinco minutos después corría realmente aterrado a una librería en busca de material con el que trabajar porque, sinceramente, no tenía ni maldita idea de todo aquello. Oye, pues ya llevamos unos años y “ni tan mal”. No soy ni de lejos Cortázar dando clase, pero nos defendemos con dignidad. Preparar las clases me ha hecho reflexionar sobre la tarea de redacción a la que todo historiador se ve obligado. Por supuesto el ensayo es muy distinto de la literatura, pero escribir bien es escribir bien.

Y estas son algunas de las clases que dado. También me he visto envuelto en clases de “Conocer Madrid” y no sé qué cosas más que no cuento para no alargarme demasiado. Entiendo que hacer lo que yo hice está al alcance de casi todos. Es cuestión de ganas de currar, tiempo, y saber buscarte la vidilla buscando información, para lo que la carrera es una escuela fantástica. No hace falta ser Braudel, cosa que ni persigo ni pretendo y, seamos sinceros, está muy pero que muy lejos de mis posibilidades. Reconozco que si eres muy tímido y te da pavor hablar en público es un hándicap importante, pero piensa que eres historiador y que tarde o temprano lo de hablar en público te va a tocar.
Plaza Mayor de Madrid. Punto de visita obligado para los cursos de Conocer Madrid. Fuente: designapartments.es
Es obvio que todo esto tiene su “reverso tenebroso”, ganas en perspectiva pero pierdes en profundidad como no te andes con cuidado. Buscar el equilibrio sería lo adecuado, pero qué difícil es eso. Soy muy consciente de mis limitaciones y fortalezas. No soy, en lenguaje ciclista, el mejor contrarrelojista o sprinter o llaneador, pero me defiendo dignamente en todas las especialidades.

Aquí debes hacer un trabajo personal de conocerte a ti mismo y analizar tus pros y contras. También debes analizar tus lagunas en Arte, Historia, Filosofía o Literatura, canónicamente las conocidas como “ciencias auxiliares” y ver qué te puede servir para enriquecer tu discurso histórico. Por cierto, eso de ciencias auxiliares también daría para mucho. Siempre me ha parecido curioso…

En definitiva, siempre seremos aprendices, siempre habrá algo por estudiar y, parafraseando a Gladiator, si un día vais por la vida y no tenéis curiosidad, “no os preocupéis. Estaréis en el Elíseo, porque ya habréis muerto." Froome no termina de entender esta frase…

Un saludo a todos.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Historia y mito: Basque Code Talkers en la Segunda Guerra Mundial

Mitología, s. Conjunto de creencias de un pueblo primitivo relativas a su origen, héroes y dioses, por oposición a la historia verdadera, que inventa más tarde.
Diccionario del diablo, Ambrose Bierce

En 2002, Nicolas Cage protagonizó la película Windtalkers, donde se narraba la intervención de los indios navajos en las batallas del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, como operadores de radio, ya que su lengua materna resultaría totalmente indescifrable para los japoneses en caso de que interceptasen la comunicación.

Más allá de la calidad de la cinta, es cierto que los indios navajos realizaron este papel para comunicaciones de combate (obviamente, para comunicaciones a larga distancia el ejército de EEUU contaba con otros medios); en 1968 se desclasificó como secreto, y en 2001 se otorgó la medalla de honor del Congreso a los "code talkers".
Los code talkers navajos supervivientes en 2001 (Daily Mail)
La cuestión es que, durante mucho tiempo, se ha dicho que previamente a los navajos, los vascos ejercieron un rol similar, durante breve tiempo, liderados por el capitán Frank Carranza y el teniente Nemesio Aguirre. Incluso el almirante Nimitz habría recibido las palabras en euskera Sagarra Eragintza zazpi (Operación Apple a las siete) para informarles sobre el ataque a las Islas Salomón, y la la orden de desembarco en Guadalcanal, el 7 de agosto de 1942, habría sido Egon arretaz egunari (Atentos al día X). El ejército de EEUU habrían abandonado el uso del euskera ya que la presencia de jesuitas de origen vasco en el territorio japonés habría puesto en riesgo mantener el código.

Sin embargo, Pedro J. Oiarzabal y Guillermo Tabernilla desmienten este mito en el número El enigma del mito y la historia: Basque Code Talkers en la Segunda Guerra Mundial, de Saibigain, revista digital de la Asociación Sancho de Beurko. Tal como cuenta la revista, Oiarzabal comenzó su investigación al respecto simplemente buscando las fuentes primarias de una historia bien conocida... para ratificar que no había evidencias de ningún tipo sobre el mismo, ni sobre la existencia de Carranza y Aguirre.

Pero, ¿cómo es posible, pues, que este mito se haya creado en tiempos tan recientes y se mantenga durante décadas? Se debe, en parte, y tal como postulan en el estudio, a que a priori es una posibilidad que nos suena plausible: como "vasco consorte" les aseguro que es una lengua totalmente ininteligible a oídos profanos, al no pertenecer ni siquiera a la familia de las lengua indoeuropeas.

Y en parte a que a los nacionalismos, tanto vasco como español, de aquellos años, les interesaba mantener el mismo: al primero envolviendo a Carranza en la ikurriña y un emblema de la cultura vasca como es, claro, el euskera, y el segundo españolizando el mito y entroncando las gestas de estos vascos en el Pacífico con las de Elcano o Urdaneta. De hecho, la primera fuente que registra el mito, en 1952, es la versión mexicana de Euzko Deya (revista asociada al Partido Nacionalista Vasco que se continuó publicando por los exiliados); la información fue replicada poco poco después por la Revista General de Marina.
Desembarco de marines en Guadalcanal (Warfare History Network)
Sin embargo, hay un motivo de los que exponen Oiarzabal y Tabernilla que, bien pensado, nos hace caer en la cuenta de la poca verosimilitud del mito, y es que el euskera nunca ha sido el lenguaje de un pueblo aislado, y menos desde la llamada diáspora vasca. Más allá de la presencia de jesuitas y marineros vascos (además de descendientes de emigrantes), en el contexto de la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial encontramos el euskera en ambos bandos, tanto el Aliado (vasco-americanos, exiliados españoles y maquis) como en el Eje (franquistas y en la Francia ocupada).

Pero el mito nace en tierra fértil, la del juego de ajedrez que era el espionaje durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Tras la Guerra Civil española y la conquista de Francia por el ejército alemán, la frontera francoespañola era una zona realmente interesante a controlar, en parte por las estratégicas exportaciones de wolframio realizadas a Alemania a través de la misma. El SVI (Servicio Vasco de Información) había establecido, dirigida por Pepe Michelena, una importante red de información que llamó enseguida la atención del MI6 británico y el OSS (Office of Strategic Services), antecedente de la CIA.

Así pues, dentro de ese contexto, Carranza podría ser un nombre en clave asociado a distintas acciones de espionaje en la zona por la OSS, organización que tuvo bastante peso en la zona durante la guerra y los primeros años de posguerra. El relato del uso del euskera en el Pacífico sería una cobertura de otras operaciones reales asociadas al personaje de Carranza, creado como representante aliado de la cultura vasca y, por tanto, asociado a la propaganda.

Más allá del mito, la historia real nos habla de algunas operaciones realizadas por fuerzas paramilitares vascas bajo el auspicio de la OSS; la más importante sería la operación Airedale al final de la guerra, con 115 participantes, con el objetivo de realizar misiones de sabotaje táctico tras las lineas defensivas alemanas, pero que finalmente no se llevó a cabo. 
Todos los miembros de la Operación Airedale posan para el fotógrafo en la Abadía des Vaux de Cernay–la–Ville en el verano de 1945 (Fondo Carlos Blasco, AHE)
Si quieren saber más sobre el tema, dejando aparte que nunca existieron los Haizearen solaskideak, pues no duden en recurrir a Saibigain, sin duda nos seguirá trayendo números muy interesantes.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Experiencia 'escape room' con Canal Historia. ¡Dando esquinazo al Destripador!

Archivo propio.
Últimamente quizá hayáis visto entre las publicaciones de vuestros contactos de Facebook más 'aventureros' una foto donde, junto a un buen grupo de amigos, celebran haber salvado al planeta de un apocalipsis zombie, entre otras épicas hazañas. Y es que el ansia de emociones fuertes está llevando a mucha gente a encerrarse en habitaciones por todo el mundo. No nos estamos volviendo locos (al menos, no del todo), se trata del fenómeno 'escape room': un juego de escapismo donde se encierra a entre 2 y 6 participantes en un espacio físico, debiendo ser capaces de resolver con ingenio una serie de enigmas o rompecabezas para lograr salir de la habitación, normalmente en no más de 60 minutos.


Aunque el invento en cuestión tiene su origen en los 80 dentro del campo del videojuego, no se puso de moda a nivel mundial hasta 2006. Fue entonces cuando en Japón y Estados Unidos comenzaba a ensayarse el formato que hoy conocemos. Uno de los primeros ejemplos se creó precisamente en el corazón de Silicon Valley (California), donde un grupo de programadores alumbró Origen, escape room basado en algunos de los más famosos casos de las novelas de Agatha Christie. Sin duda, una buena manera de descargar estrés en el trabajo entre café y café.

Y de ahí a Europa alrededor de 2011, con Hungría y su franquicia ParaPark como punta de lanza. Como buenos amantes de toda 'burbuja' que se precie, en España ya tenemos más de 400 empresas dedicadas a ello, que ofrecen cientos de propuestas diferentes por hasta 140 ciudades de nuestra geografía. La palma se la lleva Barcelona, aunque sólo en los últimos tres años se han abierto en Madrid más de una docena de locales dedicados a este negocio en auge. A dichas salas acuden turistas, pero también grupos de gente del propio entorno en busca de una forma alternativa de ocio más allá de la típica quedada más copas, sin perder de vista la creciente oferta dirigida a familias con niños, celebración de cumpleaños, despedidas de soltero/a o team building para empresas. 

Las salas van variando según su temática, normalmente 'siniestra' y que bebe mucho de los géneros de misterio, thriller o terror: naves espaciales a la deriva, cárceles, búnkeres, o el laboratorio de un científico loco cualquiera son algunos de los diferentes 'apocalipsis' a los que podemos enfrentarnos. Por ello, no es extraño que buena parte de esta oferta esté inspirada muchas veces en episodios o personajes históricos especialmente truculentos. Es el caso de la nueva escape room a través de la cual Canal Historia está promocionando una de sus nuevas series: la investigación en torno a H. H. Holmes, el denominado primer asesino en serie de Estados Unidos.


Totalmente ajenas al fenómeno, fuimos amablemente invitadas* el pasado viernes por Canal Historia y Crimen + Investigación a probar la experiencia en ParaPark Madrid junto a otra pareja de chicas con las que tuvimos que infiltrarnos como periodistas en el 'Hotel de los Horrores' que el susodicho Holmes levantó con arreglo a la Exposición Universal de Chicago (1893). Al llegar nos pusieron un vídeo introductorio y las guías nos explicaron las reglas antes de bajar a la habitación con una inmersiva decoración al más puro estilo decimonónico. 

Como es natural, para no estropear la experiencia no os podemos contar pormenorizadamente en qué consistió cada una de las pruebas del juego, aunque sí que logramos salir a 8 minutos de que se agotase el tiempo, encontrando una dificultad y duración accesibles. No aparecen monstruos ni 'sustos'. Nada de fuerza bruta ni necesidad de un CV de infarto: tan sólo se requiere una pequeña dosis de lógica y unas buenas capacidades de observación y deducción. La negociación y el trabajo en equipo también son fundamentales, ya que nos permitirán ahorrar tiempo en las tareas. Cuidado, porque cometer un error al introducir las claves nos puede costar preciosos minutos. Vergüenza fuera a la hora de revolver paredes y mobiliario en busca de pistas que nos permitan cumplir el objetivo marcado.
Desarrollo de una escape room tradicional (La Taberna de Brottor)
En fin: que salimos encantadas y con ganas de repetir. Y es que dicen que esto de las escape rooms es como lo de los tatuajes, que da 'mono'. Así que ya estamos buscando más escapismo en clave histórica y hemos visto que hay propuestas serias y muy interesantes: recrear la Leyenda de la Campana en Huesca, escapar de un búnker original de la Guerra Civil Española en Madrid o hasta librarnos de una acusación de brujería.

¿Os parece una buena manera de acercar la Historia? ¿Cuáles nos recomendaríais vosotros? 

* Agradecimientos especiales a José Jiménez (Canal Historia + Crimen e Investigación).

lunes, 18 de septiembre de 2017

Licencia Histórica, sexta temporada

¿Os acordáis de aquellos veranos cuando éramos pequeños? Parecían eternos, incluso nos entraban ganas de volver al colegio. ¡Qué tiempos! Ahora los veranos son un suspiro entre maratonianos cursos, que te dejan sin aire y neuronas, y cuando comienzas a coger aire, vuelta a empezar. Aquí estamos de nuevo, abriendo el curso 2017/2018.

Ya ni recordaba de cuántos años llevamos, he tenido que mirarlo, desde el 2011 que se dice pronto. Parece que fue ayer, pero si lo piensas por un momento te das cuenta de todas las peleas, de todas las guerras libradas y gracias que seguimos en la lucha. Mientras tengamos salud, el resto se pelea.

Os dejé el año pasado a las puertas de defender mi tesis y la cosa fue bien, menuda losa me he quitado de encima. En cuanto cuelguen la tesis en TESEO lo anunciaré. Lo disfruté y todo lo que queráis, pero pensar a volver empezar me produce pánico. Eso sí, me he pasado años con la cantinela de "¿cuándo acabas? y ahora me pregunto que qué acabo, porque ahora la cantinela es "acredítate". Sueño con la ANECA. Hace años que me di cuenta que esto es un continuo. Y cuando te acredites algo vendrá...

Vuelta al tajo. Sexta temporada de Licencia Histórica. Fuente: Generadormemes.com
Fuente: Generadormemes.com
Sí que comienzo a ver cambios, hay más oportunidades, te van llamando... Por ahora proyectos y actividades que no está en mi mano anunciar, por eso no puedo decir muy bien qué vamos a ofrecer éste año en Licencia Histórica. Por supuesto hay una base, pero éste año habrá un alto porcentaje de actualidad. Miriam va ampliando su radio de acción y nos informará sobre congresos entre otras cosas. Iris, siempre buscando experiencias nuevas, nos hará principalmente reportajes de sus experiencias en actividades relacionadas con la historia. El jueves lo comprobaréis.

A Juan éste año le dejamos en la retaguardia, pues su carrera profesional así lo exige. Le tendremos, como siempre, de ángel guardián y nos visitará al menos una vez al mes. De todas maneras hemos lanzado una encuesta en Twitter, podéis acceder desde aquí,  para que opinéis qué es lo que os gustaría leer.

Vuelta al tajo. Sexta temporada de Licencia Histórica. Captura de pantalla del Twitter de Licencia Histórica de la encuenta que hemos lanzado. Situación de la misma a las 00:50 del 18/9/2017
Captura de pantalla del Twitter de Licencia Histórica de la encuesta que hemos lanzado. Situación de la misma a las 00:50 del 18/9/2017
Bueno, "en resumiendo", año de mucha actividad y sobre todo de sorpresas que esperemos disfrutéis con nosotros. Atentos porque las novedades serán muchas y esperamos vuestra complicidad y comentarios. ¡Os esperamos!

PD: Ya que cerramos el curso anterior hablando de ciclismo, no me puedo resistir a poner una foto de Alberto Contador en el comienzo de éste. ¡Qué Vuelta a España! Hacía décadas que no se veía nada igual. He disfrutado como no podéis imaginar. Como ya te dijeron muchos en la carretera."'¡Gracias Alberto!" ¡Que no todo es Historia y menos en verano!
Vuelta al tajo. Sexta temporada de Licencia Histórica. Vuelta al tajo. Sexta temporada de Licencia Histórica Alberto Contador celebra su victoria en la ya mítica cima del Angliru en Asturias. Fuente: Capital Deporte
Alberto Contador celebra su victoria en la ya mítica cima del Angliru en Asturias. Fuente: Capital Deporte

lunes, 3 de julio de 2017

El año de Eros Poli

¿Y quién es Eros Poli? Pues si no sois veteranos seguidores de ciclismo no tenéis por qué conocerlo. El bueno de Eros fue un ciclista italiano asociado siempre al nombre genial y extrovertido sprinter Mario Cipollini apodado Il bello. Era espectacular ver las llegadas al sprint de la Saeco/Mercatone Uno a más de 70 Km/h y cómo el gigante Poli, midiendo casi dos metros, lanzaba a Cipollini a la victoria protegiéndole con su enorme cuerpo del viento. 
Eros Poli retorciéndose en la bicicleta camino de la gloria. Fuente: La ruta del escarabajo
Pues el bueno de Poli, un ya lejano julio de  1994, se le ocurrió escaparse en la decimoquinta etapa del Tour de Francia entre Montpellier y Carpentras, nada extraño si no fuera porque la etapa era de montaña con el mítico Mont Ventoux de por medio, canelita fina. Un puerto de esos que te duelen las piernas solo de verlo por televisión. Así que cuando el gigante Poli atacó en el kilómetro 60 y a más de 100 del puerto, aquello parecía una simple locura que no llegaría a ningún sitio. A nadie inquietó el ataque en el pelotón, su enorme tamaño poco apto para escalar montañas y el Mont Ventoux se harían cargo de él y podrían atraparlo. El pelotón se relajó y Poli inició la ascensión con más de veinte minutos de ventaja. No recuerdo otro tío retorciéndose encima de su bicicleta con esa sensación de sufrimiento, de agonía, es que no era capaz ni de ir en línea recta e iba de un lado a otro de la carretera. Ése día todos, muchos, fuimos animadores incondicionales del italiano. Ése día Poli se hizo leyenda y tras vencer a la montaña, entró haciendo reverencias al público que le aplaudía como el héroe que era.
Eros Poli en plena agonía. Fuente: RTVE
¿Y a qué ha venido esta -quizá demasiada larga-introducción? Pues porque este año me he acordado e identificado mucho con él en ésa etapa. Por supuesto no había ni aficionados aplaudiendo ni lo esperaba. Pero sí que me he tenido que enfrentar a varios "puertos", verdaderamente duros, y me he retorcido sobre "la bicicleta" como he podido y me han dejado. Y el primer puerto y más importante es que el cáncer atacó a mi padre a finales de enero. Todo parece felizmente superado pero no creo que se tenga que tener mucha empatía para saber lo que eso significa. El abismo que se abre ante tus pies, la angustia, la incertidumbre... y aún así gracias porque, como relataba, todo parece felizmente superado. 

Ahora queda que se recupere con tranquilidad y buenos alimentos del duro golpe y que el resto recompongamos los nervios. Desgraciadamente no todos pueden decir lo mismo, por eso no entendáis mi relato como un lamento, sino todo lo contrario. Seguimos peleando y todos tenemos lo nuestro. Un enorme abrazo a todo el mundo que lucha contra esta puñetera enfermedad llamada cáncer, a sus familias y a las familias de los que lucharon contra ella. Sin lazos ni carreras, pero un enorme abrazo con todo el cariño y respeto del mundo.

La segunda montaña, atragantada la primera, ha sido entregar el doctorado en tiempo y forma, que en breves fechas defenderé. La gente me pregunta si estoy nervioso por la defensa. Después de lo ocurrido, después de lo batallado ni nervioso ni gaitas. Cuando estás en la UVI con tu padre tus prioridades se reorganizan cosa mala. Permitan que por un día me ponga "stupendo" y diga que estoy muy orgulloso, y aceptaré en veredicto del tribunal con humildad y respeto como se debe, pero como les digo orgulloso ocurra lo que ocurra pues frente a todo pronóstico, y supongo que para asombre de algunos, el trabajo está hecho.

Laboralmente el año tampoco ha sido en absoluto fácil, pues nuevos y altos retos han llegado y hemos conseguido defender la plaza. Sume a todo esto responsabilidades familiares y entenderéis que os diga que estoy escribiendo estas letras tumbado porque mi espalda no me permite sentarme durante mucho tiempo. 

¿Demasiada sinceridad? ¿Qué tiene que ver esto con el blog? ¿No es este blog ante todo para estudiantes? Para deciros que el estudio de la historia es fascinante y de la poca calma que he tenido en el jodío 2017 ha sido cuando he estado redactando el doctorado, con mis picos de nervios y zozobras, pero sobre todo he disfrutado. Espero que a los médicos, a los mecánicos, a los periodistas les ocurra lo mismo. Si lo que hacemos es con pasión y ganas y mucho pero que mucho trabajo, algo bueno saldrá seguro. A pesar de lo que digan algunos vendedores de humo, no es suficiente con desearlo. Ora si quieres, pero labora como si lo fueran a prohibir.

No hagáis las cosas porque os vayan a dar algo o sea más rentable. Hago las opos a profe porque da pasta o el doctorado porque no sé qué. ¿Te gusta realmente? ¿Entiendes la responsabilidad que asumes? ¿De verdad quieres estar amargado en un trabajo que no te gusta para toda la vida? Es un ejemplo, lo que quiero decir es que hagáis las cosas porque os llenen. La vida ya es lo bastante complicada para buscar charcos extras. Entiendo que esta es una posición muy soñadora, pero visto lo visto voy a estar aquí una vez, no sé hasta cuando, y pienso disfrutar en la medida que la vida me lo permita. 
Magnífica portada que Juan realizó para redes sociales y que luciremos orgullosos todo el verano.
Con respecto al blog lo primero que tengo que decir es que éste no ha sido un año fácil para los distintos integrantes de Licencia Histórica.Si repasáis las entradas del año en algunos momentos se hace patente. En menor o mayor grado pero, como digo, fácil no ha sido para ninguno. El curso ha sido de transición, bastante hemos tenido con acudir puntualmente a nuestra doble cita semanal y mantener las redes sociales. Aquí debo agradecer muy sinceramente la labor de Juan, el blog se ha sostenido por él en un noventa por ciento y las redes sociales en un 95%. Las cosas son como son y es justo y necesario reconocerlo. 

Para el año que viene hay planes, y muchos porque los de éste quedaron para mejor momento, pero por ahora creo que nos vendrá muy bien a todos cerrar el curso y coger oxígeno. Lo primero me tengo que ocupar de mí y reorganizarme en la medida de lo posible, creo que como muchos de los que ahora mismo me estáis leyendo. Luego veremos por dónde llevamos el blog. Mientras, seguiremos nuestra actividad en redes sociales

Si por algo seguimos, y aunque suene muy manido, es porque nos sentimos respaldados por los seguidores. Si no cerrábamos el chiringuito y a buscar nuevas batallas. Podría hablaros de estadísticas, como otros años, entradas más leídas y cosas similares, pero sinceramente, al menos yo, he llegado a un punto que poco me interesan esos datos, lo que no implica dejadez. De hecho, planes hay de abrir nuevos canales de comunicación, pero como digo, veremos...

Descansad, disfrutad, leed, vivid y enorme abrazo a todos de parte de todos los que formamos Licencia Histórica. Si los dioses lo permiten, volveremos en septiembre.