lunes, 30 de mayo de 2016

Reseña de Regalo de Reyes, de Jesús Zamora Bonilla.

Portada del libro en la plataforma Tagus
Desgraciadamente por mis estudios y trabajos leo mucha, pero mucha menos novela de la que me gustaría. Creo que es un espinita clavada que compartiré con muchos de vosotros.

No digamos ya de novela histórica, de cuya última visita puedo dar fecha y título; 2010 con El cementerio de Praga de mi adorado y ahora añorado Umberto Eco. Más de un lustro hasta que cayó en mis manos Regalo de Reyes de Jesús Zamora Bonilla, y de la ya debo decir que me ha robado un poco más de mis escasas horas de sueño.

Novela absorbente, divertida, amable, muy apegada a la actualidad y con una buena dosis de trama histórica y arqueológica . Sin lugar a dudas la recomendaría para pasar un más que agradable rato en las tardes estivales que se avecinan

La obra, que podemos adquirir en ebook y papel, comienza de manera trepidante en la Polonia de la II Guerra Mundial con el robo de un misterioso cuadro, para pasar a un Madrid actual y trepidante de concejales que se aman por encima de las siglas mezclados con una familias de barrio humilde, la nobleza televisiva y un prolífico escritor de libros pseudohistóricos. El nexo de unión será un un texto de la antigüedad que significaría un severo mazazo para la fe para muchos católicos, relacionado con la visita de los Reyes Magos. Y hasta aquí puedo leer, como diría Mayra Gómez Kemp.
Portada del libro en papel

Esta trama actual se mezcla con una excavación arqueológica en Siria en los años cincuenta, donde se encontrará el citado manuscrito, como no, en una trama llena de misterio, sobresaltos y grandes dosis de historia bien documentada. ¿Que como se unen ambas tramas? Pues a leer se ha dicho para saberlo. 

Los personajes son creíbles, realistas y humanos. Tanto es así que alguno de ellos, como el escritor pseudohistórico, podríamos ponerle nombre y apellidos. Basados en algunos casos en personas reales, el libro además se convierte un retrato de nuestra sociedad irónico y muy divertido

La obra ha llegado a estar en el top de ventas de Amazon; con ello quiero indicar que es una obra que ya cuenta con un buen número de lectores y reivindicar su lectura como una fantástica opción para escapar un poco de los calores que a buen seguro nos esperan. Voz Populi la ha catalogado como la obra más importante del año e incluso se le ha catalogado como el Umberto Eco español. El propio autor con una cordialidad que también se percibe en la novela reconoce que: 
Lo de la comparación con el maestro Umberto Eco, pues qué queréis que os diga: sé que es una exageración, pero, ¿cómo resistirse a usar un gancho tan maravilloso, cuando todo un periodista literario como Aranzueque me lo pone en bandeja de plata?
El autor se mueve a las mil maravillas en la promoción en redes de su libro contando con blog que aconsejo su visita, pues en el mismo podremos acceder a grabaciones de conferencias como la de Escépticos en el Pub Compostela


Os dejo con la promoción del libro en vídeo y con mi enhorabuena y gratitud hacia el autor por haberme obligado a leer de nuevo novela histórica

jueves, 26 de mayo de 2016

En torno al Ministerio del tiempo. Críticas, dudas y algunos debates.

Pues estaba escribiendo yo una pequeña disgresión en Facebook sobre El Ministerio del Tiempo y tanto se me ha ido de las manos que se ha terminado convirtiendo en una entrada que espero muy sinceramente que genere debate. Dentro de los miembros de Licencia Histórica y compañeros historiadores ya lo genera largo y tendido, y nos cruzamos mensajes en todo tipo de plataformas y redes sociales de manera privada. Personalmente creo que el debate es muy interesante y digno de compartir para que todos podamos opinar.

Comencemos diciendo que esta es mi opinión. Ni pretendo tener la verdad ni la razón sino que entre todos aprovechemos para hablar y debatir de lo que realmente nos gusta, que es cine e historia, cultura y series. Opinen con libertad.


Promo de la serie El Ministerio del Tiempo. Fuente; lacasadeel
Lo primero que me gustaría comentar es la tan traída y llevada etiqueta de serie de ciencia ficción con la que carga la serie. Muchos, ni que decir de Juan (que directamente considera que "ciencia ficción" es una traducción cutre de "ficción científica"), no están de acuerdo con tal etiqueta. Yo me pregunto quién se la puso y si realmente esto tiene mucha importancia. Bien, no es ciencia ficción. Acepto el argumento y podemos dejarlo simplemente como ficción, o como refleja la Wikipedia, de género fantástico. Problema resuelto. A mí personalmente me parece un debate propio de los nominalistas de la Edad Media. Me comentan que en un principio la propia serie se vendía como tal, si es así mal hecho por su parte. 

Segunda cuestión que escama a muchos y es que no explican en profundidad, ni tienen intención de hacerlo, el tema de cómo funcionan las puertas y, algo que le trae por la calle de la amargura a Juan, cómo funcionan los móviles en sus viajes. Para ahondar más en sus argumentos os recomiendo visitar la fantástica entrada científica de Juan Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, física y paradojas. Temo, y aceptando que estoy llevando al extremo el argumento de Juan, deberíamos de desechar a casi todo el cine por motivos muy similares, quizá salvando al neorrealismo italiano y si no nos ponemos muy estrictos.


Fotograma de El ladrón de bicicletas (1948. Vittorio de Sica), film paradigmático  del neorrealismo italiano. Fuente: Pantalla de sombras
Yo opino, a diferencia de algunos de mis compañeros, que las series, el cine, la literatura e incluso el arte, como diría Oscar Wilde, es mentira, trampantojo, engaño... Bien, las puertas son mágicas como dice el también fantástico y crítico artículo de Pablo Francescutti El Ministerio del Tiempo: nada de ciencia, todo ficción, y los móviles funcionan vaya a saber usted por qué. A Juan esto le saca de la narración, a mí como la trama me divierte y me parece trabajado el guión ni me lo planteo. Maneras de vivir que diría el Catedrático Rosendo Mercado


Nacho Fresneda en el papel de Alonso de Entrerríos. Fuente;  lavidaesunatombola.es

Tercera cuestión o crítica también reflejada por Pablo Francescutti y apoyada por muchos. No aparecen personajes científicos. Veamos, llevan poco más de veinte capítulos y la selección por ahora es corta. Los creadores de la serie no son bobos y atienden a las redes sociales. Buena nota habrán tomado de ello. Yo también podría decir que por qué en vez de personajes tan conocidos no se centran en esas joyas ocultas que tiene la historia de España como por ejemplo Eleno de Céspedes... cada uno haría su selección y tendremos que darle tiempo a que vayan ampliando el espectro

Para mí la serie tiene grandes aciertos. La primera es que adapta de manera más que digna algunos episodios de la Historia de España. Bien, acepto que con matices. Algunos compañeros andan quejándose, por ejemplo,  del Felipe II reflejado y razón no les falta. Aquí es donde empezaría nuestro trabajo de historiadores apoyándonos en la fantástica fuerza mediática que tiene la serie. Una cosa es la serie y ahora yo historiador te cuento la historia. A cada uno su parcela.

Planteo una hipótesis. En un debate televisado siento a la mesa a los mejores especialistas sobre Felipe II para que confronten sus opiniones en prime time. ¿Qué impacto tendría? Opción dos. Emito ése mismo debate justo después de la serie y lo cuelgo en RTVE a la Carta. No hay que ser muy avispado para pensar que el impacto sería mayor y por tanto ¡y lo que nos interesa a todos!, la difusión de la Historia y de los historiadores sería mayor.

Temo que la crítica a la serie por parte de historiadores y gente de la cultura sea "fuego amigo" pero fuego al fin de al cabo. ¿Entonces no podemos criticar la serie?  ¡Por supuesto! Es lo que entre otras cosas pretende esta humilde entrada. Tampoco hay que adoptar la postura de fan acrítico y aquellos que critican la serie tienen todo el derecho del mundo a ello, ¡faltaría más! y en el debate ganaremos todos. 

Entiendo y reitero que la serie me parece una oportunidad de primera para divulgar y así lo han visto los compañeros de Historia 2.0. autores del libro Curiosidades de la Historia con el Ministerio del tiempo. Ganaríamos más si empezamos a construir tanto desde la postura de fan como la de crítico. Todos debemos buscar nuestras propias vías pero entiendo que los historiadores tenemos que estar ahí y no marcarnos un "Menéndez Pidal"

Como dice Mónica Bolufer en el fantástico libro que ya comentaré Historia y Cine. La construcción del pasado a través de la ficción, (p.12) debemos entender que; 
"...entender que relato histórico y ficción cinematográfica son formas distintas de aproximarse al pasado y de recrearlo en palabras o en imágenes. Y es que en efecto, el cine ofrece sus modos propios de narración, necesariamente interpretativa, como lo es, por otra parte, la del historiador profesional, pero regida por reglas distintas y específicas."
Segundo argumento por el que me gusta la serie. Conecta claramente con un público determinado del que me considero parte. Somos una inmensa minoría a la que no me gustaría calificar como "friki", término del que creo que se abusa en demasía. ¿Quién no conoce el oda a la calabaza de la genial película Amanece que no es poco o no es fan de La vida de Brian?  A muchos nos gusta el cine, los libros, los videojuegos y el término friki, como digo, no creo que se adapte a nosotros. 



A lo que vamos. La serie está llena de guiños hacia este público tan determinado del que hablo. En el primer capítulo, primera misión, preguntan a Rodolfo Sancho cómo se llama y tras pensarlo unos segundo dice..."Curro Jiménez". O cuando el espectacular Ramón Langa caracterizado como Ambrosio Espínola exclama ¡Yippi ka yei, hideputas! 


Muchos nos pasamos el capítulo esperando ése guiño o guiños. Os dejo una selección.



O qué decir del genial Velázquez:



Creo que tiene un elenco de actores que lo hacen en general francamente bien y por encima del resto de series españolas. Reconozco que Nacho Fresneda es de mis preferidos y es que ver a un soldado de los tercios españoles en plena movida madrileña no tiene precio.  

Creo que, y para finalizar, que El Ministerio del Tiempo es con mucho la mejor serie de TV española de los últimos tiempos que contenga ambientación histórica. Muchos opinaran que no es muy difícil si la comparamos con Águila Roja, Toledo o Velvet y razón tienen, pero creo que ya sólo por eso deberíamos valorar esta serie. 

Resumiendo. Que obviamente no es la mejor serie de la historia ni todos sus capítulos joyas, pero aún así me parece un buen producto. Calidad, empatía con el espectador y útil para despertar en aquellos que no son historiadores el gusto por algunos temas. El su contra, que deben atender no sólo a personajes del ámbito cultural y deberían esforzarse un poco más en cerrar el tema de puertas y móviles. Veremos si la renuevan y todos tenemos posibilidad de valorar la trayectoria de la serie.


PD: Señores de la TV. Por si no se han dado cuenta cada vez somos más los que vemos contenidos on line. Lo digo porque, aunque obvio, parecen no enterarse.

lunes, 23 de mayo de 2016

El futuro de la quema de libros

Quienes queman libros saben muy bien lo que hacen
George Steiner

Hay peores crímenes que quemar libros; uno de ellos es no leerlos
Ray Bradbury

Decíamos ayer, hablando sobre la biblioclastia a través de la historia, que encontramos, lamentablemente, ejemplos muy recientes relacionados con la quema de libros. No hace ni un siglo, masivamente en Berlín, y hace apenas un año, por parte del DAESH en Irak.

Quemas de libros, en el sentido literal, las habrá siempre, ya que los fundamentalistas (mentes de un solo libro a los que ofenden casi todos los demás) son una especie de muy difícil erradicación. En todo caso, dichas quemas tendrán mucha mayor afección sobre el libro en tanto objeto artístico o histórico (como el caso de los islamistas mencionados) que sobre las ideas que custodian.

Y es que desechando los casos más propios de fanáticos religioso o políticos, en el presente y futuro próximo nos enfrentamos a un escenario bastante paradójico, tanto en lo referente a su contenido como a su continente. Como decíamos en la anterior entrada, se considera biblioclastia también a la venta ilegal de libros, que entraría en la tercera categoría descrita por Eco (biblioclastia por interés). Pero temo que don Umberto, en su gran sabiduría, se centró demasiado en el libro tradicional, de papel, y olvidó analizar el mundo del libro digital.
El futuro de la quema de libros - Piratería
Muy adecuado para leer "La isla del tesoro". Dibujo de Jonathan Auxier (The Scop)
La vida pirata es la vida mejor, se vive sin trabajar

En la historia, la información ha sufrido tres grandes revoluciones: la primera en la edad de bronce, con la propia aparición de la escritura. La  segunda en el Renacimiento, al surgir la imprenta de tipos móviles, que hace posible la aparición de múltiples copias, a precios asequibles, de cada obra. Y la tercera, en la que estamos inmersos, es la digitalización de la información, que, a través de Internet, se hace prácticamente ubicua.

Nos enfrentamos, pues, a una curiosa paradoja. Un biblioclasta por interés que vende ilegalmente libros a través de Internet, lo que está haciendo realmente es generar más copias de los mismos, difundiendo las ideas que contienen, que es precisamente lo contrario de lo que haría Torquemada. Pensemos que hoy día los gobiernos totalitarios la censura la ejercen controlando el acceso a Internet, ya que es nuestra moderna biblioteca de Alejandría, donde se concentra el conocimiento humano. En palabras de Joaquín Rodríguez López en su magnífico blog Los futuros del libro:
Digitalizar es fluidificar los textos, dotarles de la posibilidad de discurrir sin cortapisas, de ahí, quizás, la posibilidad de hacerlos circular sin trabas ni restricciones.
Evidentemente, vender copias no autorizadas es ilegal y se llama piratería. Pero este problema es el hijo bastardo de una falta de adaptación del modelo de negocio y de la gestión de la propiedad intelectual a la realidad tecnológica; en cierto modo, es algo parecido a lo que ocurrió a don Miguel de Cervantes cuando se publicó el apócrifo Quijote de Avellaneda, en el sentido de que las únicas obras inmunes a la piratería son aquellas que no interesan a nadie. En palabras del desaparecido José Manuel Lara Bosch:
La piratería es algo pésimo. Pero mala señal cuando los piratas te ignoran: quiere decir que no importas.
No considero, pues, que la verdadera amenaza a los libros venga de esa parteel libro electrónico es sólo un formato, más versátil, cómodo y, por ser intangible, incombustible, aunque tenga menos encanto. Si me apuran, diré que puede contribuir mucho más a difundir ciertos conceptos en ciertos lugares, ya que es mucho más fácil ocultar un fichero de 2 Mb que un tomo de 1.000 páginas. Cierto es que sin el debido mantenimiento y precauciones, también es menos perdurable: dudo mucho que dentro de 500 años se conserve ningún ejemplar digital en un museo.

No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto

Bajo estas premisas, tal vez podamos considerar como equivalente a quemar libros el borrarlos del correspondiente servidor; en todo caso, considero que el principal reto del libro, y me da igual su formato, es vivir en la cultura de la inmediatez, fuertemente audiovisual, en la que estamos inmersos. Digo vivir, y no sobrevivir, que no es lo mismo. 

Las ideas que ahora cambian el mundo, se comparten en redes sociales y todo el mundo comenta rara vez son aquellas impresas; son eminentemente audiovisuales. Videos y fotografías viralizan en Internet muchísimo más que un texto sensato y moderado que explique bien lo que estamos viendo en esas imágenes. La lectura requiere sosiego, análisis y, especialmente, tiempo, y cada vez menos gente está dispuesta a cederlo.

El futuro de la quema de libros - Analfabetismo funcional
Algún caso seguro que ya habido... (Busco un libro pero no se el...)
Otro gran  peligro puede venir por el exceso de oferta; a día de hoy, tal como analizábamos antes de la feria del libro del 2015, hay casi más publicaciones que lectores. Muchas editoriales no tienen músculo para hacer visibles sus productos, por lo que dominan casi todo el mercado las más grandes; y, además, el mercado de distribución en Internet está fuertemente dominado por unas pocas empresas (que no citaré). 

El riesgo aquí es perdernos en el marasmo de publicaciones para separar el grano de la paja, sobre todo teniendo en cuenta que las que más se nos ponen ante los ojos generalmente yo no las consideraría dignas ni de calzar las estanterías donde están los libros realmente interesantes. Para ello, lo mejor es perdernos de vez en cuando por nuestra librería de cabecera, que seguro que nos recomiendan bien, sobre todo si ya nos conocen.

En una línea similar, haciendo de cicerone, está el uso de buscadores para localizar la información que nos interesa, libros o no, en la red. Pero esto presenta actualmente un problema técnico a salvar, que no es baladí. Tal como pueden comprobar en la charla TED que les dejo a continuación, la capacidad de personalización de los motores de búsqueda, basada en búsquedas previas, hace que al final nos muestren la información fuertemente sesgada.


De este modo, se limita nuestra visión del mundo y nuestra capacidad crítica, ya que no nos enfrentaríamos a ideas que nos lleven la contraria. Puestos a ser malpensados, cualquiera de los grandes de Internet puede actuar de censor y convertir en prácticamente invisible un enlace, un libro o cualquier otra información con sus algoritmos. Un ¿chiste? dice que el mejor sitio para ocultar algo es a partir de la tercera página de Google.

Por otra parte, tal como analizamos también, la estadística dice que el 35% de la población no lee nunca o casi nunca. Tal como menciona The Economist en un artículo escrito tras los disturbios londinenses de 2011 titulado ¿Recuerdas cuando aún merecía la pena quemar libros?las librerías de la zona afectada por los asaltantes resultaron intactas. Les produjeron absoluta indiferencia (salvo una de temática gay y lesbiana a la que rompieron el escaparate y estropearon los libros del mismo, lo cual es un gesto de bibiliocastia fundamentalista). 

El riesgo aquí está claro: el analfabetismo funcional de una parte de la población, inmersa hasta el cuello en esa cultura audiovisual de la inmediatez de la que hablábamos. Tanto, que considera que una librería no les puede aportar nada, ni aunque sea gratis. O, en palabras de uno de los libreros, "si roban algunos libros tal vez aprendan algo". ¡Aunque sean técnicas de guerrilla urbana, pardiez!

¿Mi conclusión? En el futuro no se quemarán libros porque no hará falta. La información, las ideas, las ventanas al mundo que contienen los libros están migrando a lo digital, a la imagen, a lo etéreo. La lectura será mucho menos peligrosa, para bien y para mal. Los censores no harán piras en la plaza pública, se encargarán, paradójicamente en lo semántico, de controlar los cortafuegos de Internet. Nos esperan, sin duda, tiempos interesantes.

El futuro de la quema de libros - Basta que dejen de leerlos
El problema en nuestro país no es prohibir libros, es que la gente ya no lee. No tienes que quemar libros para destruir una cultura. Símplemente has de conseguir que la gente deje de leerlos. Ray Bradbury. (Beware of Images)

jueves, 19 de mayo de 2016

Curso de verano: Magia, brujería y nigromancia en España: estudios desde la Antropología y la Historia

Hola a todos:

Si ya estamos, al menos yo, desando y ansiando  la llegada del fin del año escolar, ya comienzan a surgir cursos de verano que nos hacen más conscientes de su llegada. Tan cerca y tan lejos...

Uno de los citados cursos es el que comparto con vosotros en este post y que por su temática me ha llamado mucho la atención. Espero también tenga la vuestra.

Un saludo.
  • Título: Magia, brujería y nigromancia en España: estudios desde la Antropología y la Historia.
  • Sede de celebración: Motril (Granada) 
  • Fecha: Del 18 al 20 de julio de 2016
  • Horas lectivas: 20 horas presenciales. El curso se completa con cuatro horas de consulta de materiales y participación activa del estudiante en el foro del curso virtual.
Portada del libro Artes Malleficorum,
obra de M.J. Zamora, una de las ponentes.
Fuente: Licencia Histórica.
  • Créditos: 1.0 crédito ECTS y 2.0 créditos de libre configuración .
  • Resumen: Este curso tiene como objetivo proponer una breve, pero científica, aproximación a la historia de la brujería, la magia, y la hechicería durante la Edad Moderna, proporcionando una exclusiva consideración a la situación española e incorporando parte de las aportaciones que los estudios de género, desde la Antropología y desde la Historia, vienen proponiendo sobre la temática. De este modo expondremos diversos aspectos sobre los orígenes, protagonistas, características y procedimientos de unas prácticas arcaicas y ya casi olvidadas, pero tratando de advertir el fondo de realidad social y mentalidad que los encubría y donde se intuye un lado oculto, donde la magia, la superstición y el misterio abundaban e influían en casi todo…
  • Objetivos: Analizar las conexiones entre la Antropología y la Historia a propósito de estos fenómenos, acercándonos al tema propuesto desde diversos puntos de vista y haciendo un recorrido por las diversas manifestaciones de la magia, brujería e hechicería que nos permita comprender mejor el hombre de la época que estudiamos y sus mentalidades.
  • Precios de matrícula: Consultar aquí
  • Más información: UNED Motril. Av. Marquesa de Esquilache, s/n Casa de la Palma 18600 Motril Granada. Tf: 958 83 49 29 . Correo: secretaria@motril.uned.es 
La Vie et Miracles de Nostre Dame, Audenarde 1456.  BnF, Français 9198, fol. 91r
Fuente: Pinterest Licencia Histórica.

PROGRAMA:

lunes 18 de julio



17:00-19:00 h. Los tres cuerpos de las brujas. Honorio Manuel Velasco Maillo. Catedrático de Antropología Social y Cultural. UNED.

19:00-21:00 h. La otra realidad. La vivencia de la magia en los Siglos de Oro. Luciano López Gutiérrez. Catedrático de Secundaria, Doctor en Filología Hispánica y autor del libro "Portentos y prodigios del Siglo de Oro".

martes 19 de julio

10:00-12:00 h. Enigmas de la España Templaria. Jesús Ávila Granados. Licenciado en Ciencias de la Información. Universidad Autónoma de Barcelona. Ensayista y novelista.

12:00-14:00 h. La sangre humana en los ritos y fórmulas mágicas en la España de la Edad Moderna. Rafael Martín Soto. Doctor en Historia. Universidad de la Málaga. Escritor.

17:00-19:00 h. Hechicería y esclavitud en la España Moderna. Aurelia Martín Casares. Profesora Titular de Antropología Histórica. Universidad de Granada.

19:00-21:00 h. Brujería y nigromancia ante la ciencia académica española de los siglos XVI y XVII. Anastasio Rojo Vega. Catedrático de Historia la Ciencia. Universidad de Valladolid.

Trier witch trials (Pamphlett, 1594). Fuente: Pinterest Licencia Histórica
miércoles 20 de julio

10:00-12:00 h. La estructura de los cónclaves de las brujas en la España del siglo de Oro
Mª Jesús Zamora Calvo. Profesora Titular de Literatura Española. Universidad Autónoma de Madrid.

12:00-14:00 h. Los saludadores y la magia en la España del Antiguo Régimen
Manuel Domínguez García. Profesor-Tutor de Historia Moderna. UNED-Motril.

lunes, 16 de mayo de 2016

Novedad editorial "Pour la singuliere affection qu’avons a luy. Études bourguignonnes offertes à Jean-Marie Cauchies "


Portada del libro Pour la singuliere
 affection qu’avons a
luy. Études
bourguignonnes offertes à Jean-Marie Cauchies  
Hoy os traemos una novedad editorial  titulada Pour la singuliere affection qu’avons a luy. Études bourguignonnes offertes à Jean-Marie Cauchies  que esperamos sea de vuestro interés.

Jean-Marie Cauchies es miembro de la Clase de las Artes y las Ciencias Morales y Políticas de la Real Academia de Bélgica y la Comisión Histórica Real belga, doctor honorario de la Universidad Jean Moulin Lyon 3 y Alta Alsacia en Mulhouse, profesor de las universidades saint-Louis en Bruselas y Lovaina Católica, Secretario general del Centro de Estudios Europeos de Borgoña. Casi nada...

Entre los estudios debemos destacar la presencia de los españoles Miguel Ángel Ladero Quesada (Real Academia, Universidad Complutense, Madrid), con su trabajo Nuño de Gumiel, tesorero castellano de Felipe el Hermoso (Ingresos y gastos en 1506) y de José Eloy Hortal Muñoz (Universidad Rey Juan Carlos, Madrid) con Le modèle bourguignon de Garde royale dans l’Europe des XVe et XVIe siècles : succès et développement

Como en España será algo complicado conseguirlo os facilito todos los datos prácticos del libro que tengo:  Paul Delsalle, Gilles Docquier, Alain Marchandisse et Bertrand Schnerb (dir.), Pour la singuliere affection qu’avons a luy. Études bourguignonnes offertes à Jean-Marie Cauchies, Turnhout, Brepols, 2016 (Burgundica). Approx. 600 p., 26 ill. n/b, 156 x 234 mm, PB. ISBN 978-2-503-56483-8, € 95 HT. Prix spécial: € 65 HT 

Un saludo a todos.


jueves, 12 de mayo de 2016

Pasado y presente de la quema de libros

Constituía un placer especial ver las cosas consumidas,
ver los objetos ennegrecidos y cambiados.
Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)

Tal como saben los lectores habituales del añorado Terry Pratchett, los enanos que habitan Mundodisco consideran sagrada toda palabra escrita. Su dios Tak "escribió las leyes" y "escribió el mundo", en ese orden; por tanto, la destrucción de la palabra escrita es una abominación; los enanos más conservadores ven como un crimen borrar una pizarra.

Por contra, los seres humanos del Mundobola tenemos bastante poca consideración por la misma (o por lo menos, por aquella que consideramos que nos ofende), incluyendo los motivos religiosos y políticos entre los principales para hacer una buena fogata con pulpa de celulosa impresa a modo de material combustible. Y, como bien dijo Heine, allí donde se queman libros, se termina quemando hombres. Normalmente, el "se termina" es bastante eufemístico, de hecho.
Pasado y presente de la quema de libros - Cartel propagandístico estadounidense de 1942: los libros son armas en la guerra de las ideas
Cartel propagandístico estadounidense de 1942. (Biblioteca del congreso de los EEUU)
De la biblioclastia como una de las bellas artes

Biblioclastia es una palabra que no figura en el diccionario pero que significa cualquier tipo de destrucción de libros: desde la censura, la quema, el descuido y la desidia por las bibliotecas, hasta la venta ilegal. O, en la definición de Miguel Albero en su obra Enfermos del libro:
Más que una patología, la biblioclastia es una actividad de lesa humanidad practicada a título individual, pero también a veces de forma institucional y sistemática, consistente en destruir libros por los más variados procedimientos, siendo la quema el preferido por su alto componente simbólico.
Umberto Eco definió tres tipos: el bibliocasta fundamentalista, que lo que odia es lo que ponen dichos libros; lo cual incluye, entre otras hierbas, a censores, inquisidores, miembros del NSDAP y a los militantes del DAESH. El bibliocasta por incuria, o sea, por dejadez; esto se aplica a las instituciones que almacenan libros y que, por negligencia, acaban dañándose. Y el bibliocasta por interés, quien destruye los libros como objeto para venderlos por partes; por ejemplo, un incunable o primera edición por capítulos, o sus ilustraciones.

Nos centramos históricamente, claro, en el primer tipo, el fundamentalista, cuyo comportamiento tal vez se podría explicar antropológicamente: puesto que lo que pretendo combatir realmente son las ideas y la cultura exhibidas en el libro, ya que estas no pueden exhibirse cautivas y desarmadas, no puedo más que recurrir al objeto físico que las soporta. Y una vez que dispongo del mismo a mi merced, lo más parecido a un cuerpo inerme sobre el que ejercer mi voluntad, ¿qué hacer con el cadáver de tu enemigo? Misma pregunta se planteó Aquiles antes de humillar el cuerpo de Héctor ante las murallas de Troya.

Tal como nos cuenta Alberto Manguel en su deliciosa obra Una historia de la lectura:
Las obras de Protágoras se quemaron en Atenas en el año 411 a.C. En el año 213 a.C., el emperador chino Shih Huang-ti trató de acabar con la lectura quemando todos los libros del reino. En el 168 a.C. la Biblioteca Judía de Jerusalen fue deliberadamente destruida durante la revuelta de los Macabeos. En el siglo primero de nuestra era, Augusto envió al exilio a los poetas Cornelio Galo y Ovidio y prohibió sus obras. El emperador Calígula ordenó que todos los libros de Homero, Virgilio y Tito Livio fueran quemados (pero el edicto no llegó a tener efecto). En el año 303, Diocleciano condenó al fuego todos los libros cristianos. [...] La esperanza ilusoria que acarician quienes queman libros es que, al hacerlo, lograrán borrar la historia y abolir el pasado. El 10 de mayo de 1933, en Berlín, mientras las cámaras filmaban, el ministro de propaganda Paul Joseph Goebbels, habló mientras se quemaban más de veinte mil libros, delante de una multitud jubilosa de más de cien mil personas [...]
Evidentemente, estas no son las únicas: Torquemada, Savonarola, PinochetVidela (éstos últimos destacan por su proximidad en el tiempo, además de por la paradoja de ser el chileno un bibliófilo con más de 55.000 obras en su colección particular) también fueron incitadores de célebres quemas de libros. En el caso del italiano, además, con un nombre exquisitamente cínico: la hoguera de las vanidades.

Estatua de Girolamo Savonarola en San Marcos  (Florencia); la célebre hoguera de las vanidades   tuvo lugar en la plaza homónima

Estatua de Girolamo Savonarola en San Marcos (Florencia); la célebre hoguera de las vanidades tuvo lugar en la plaza homónima (archivo propio)

No podemos olvidar tampoco la desaparición de la célebre biblioteca de Alejandría, como combinación a lo largo del tiempo de distintos desastres, saqueos y acciones fanáticas, aunque suele asociarse su final a la enfermiza decisión del califa Omar en el 642:
Con relación a los libros que mencionas, aquí está mi respuesta. Si los libros contienen la misma doctrina del Corán, no sirven para nada porque repiten; si los libros no están de acuerdo con la doctrina del Corán, no tiene caso conservarlos.
Ibn al-Qifti afirma que los papiros sirvieron como combustible para los baños públicos por espacio de seis meses. En todo caso, probablemente la biblioteca ya no existía entonces y este episodio no sea más que una leyenda, por más que nos resulte perfectamente plausible.

Apagando el fuego con gasolina

En nuestros tiempos, los fanáticos miembros del DAESH se dedican también a tan innoble actividad; en todo caso, durante las quemas de libros en la Bebelplatz berlinesa lo que se destruía eran ejemplares de las obras, no incunables o ejemplares únicos; y copias de esos mismos libros podían encontrarse en muchos otros países. Por tanto, aun partiendo desde el mismo prisma de odio e intransigencia, el daño real causado no es el mismo en la práctica, por más que las intenciones vengan a ser las mismas. De hecho, algunas de las hogueras de este tipo se han realizado de manera privada, ya que condenar al fuego purificador algunas obras suele tener el efecto contrario al deseado, es decir, dar publicidad a la obra o al autor de las mismas.

Pasado y presente de la quema de libros - La quema de los libros de caballería de don Alonso Quijano en El Quijote, por Mingote
La quema de los libros de caballería de don Alonso Quijano en El Quijote, por Mingote (Taringa)
Paradójicamente, o tal vez no, las quemas de libros aparecen con cierta frecuencia en el mundo literario; tal es el caso, por ejemplo, del capítulo VI del Quijote, auténtica parodia de un auto de fe, cuando se procede a arrojar a las llamas los libros de caballería que enloquecieron a don Alonso Quijano, mientras el cura y el barbero intentan sustraer algunos a su cruel destino. O, por supuesto, Fahrenheit 451, que aparece al comienzo de la entrada, y la desaparición de la biblioteca de El nombre de la rosa, del ya citado y recordado Umberto Eco.

Todo esto nos suena muy propio del pasado, pero, repito, tenemos ejemplos bien recientes, como durante las dictaduras militares chilena y argentina o el DAESH. Incluso en aquellos sitios donde la democracia no se ha visto desplazada hay ejemplos: el pastor protestante estadounidense Terry Jones fue detenido en 2013 cuando pretendía quemar 2.998 ejemplares de El Corán, uno por cada víctima del 11-S. El cargo no era por el delito de biblioclastia, que dudo que recoja ningún código penal en el mundo, ni siquiera por apología del odio, sino por manejo de armas, refiriéndose a los ejemplares del libro sagrado musulmán rociados con queroseno. 

Metafórico, sin embargo: las ideas del supuesto enemigo, puestas por escrito, pueden llegar a ser consideradas un arma.


Pasado y presente de la quema de libros - ¿Qué es lo que haría Jesús? Pues dejar de añadir papel al fuego de Terry Jones, claro...
¿Qué es lo que haría Jesús? Pues dejar de añadir papel al fuego, claro... (Visual Insights)
Y tras ver cómo durante toda la historia los seres humanos nos hemos dedicado a intentar destruir todas las ideas que consideramos perniciosas, en unos días hablaremos del futuro de todo esto. Evidentemente, la digitalización de la información tiene mucho que ver.

lunes, 9 de mayo de 2016

La incompleta, verdadera y maravillosa historia del 1 de Mayo.

La semana pasada me hubiera gustado dedicarle por aquí unas líneas a la historia del 1 de Mayo (que en España se conmemora como el Día del Trabajo), pero pronto me di cuenta de que nunca podría hacerlo de una forma tan evocadora como la que consigue el historiador Peter Linebaugh (Universidad de Toledo, Ohio) en The incomplete, true and wonderful history of May Day. Al ver que el artículo no aparecía por ningún sitio en castellano, pensé entonces en traducirlo de forma muy resumida para la entrada de hoy.

Captura de pantalla con la cabecera del artículo en ROAR Magazine.
Cartel de la conferencia (Grupo Taller de Historia Social)
¿Y quién es Peter Linebaugh? Tuve el enorme privilegio de escucharle hace ya dos años en una conferencia que pronunció en la UAM dedicada al pasado y presente de los comunales (13 de mayo: The commons: past and present), organizada por los magníficos profesionales que conforman el Grupo-Taller de Historia Social

El profesor Linebaugh es un historiador marxista estadounidense, discípulo del célebre Edward P. Thompson. Siguiendo su ejemplo, ha dedicado su obra a rescatar las experiencias y luchas de los grupos populares durante la Edad Moderna, vinculando las tradiciones contestatarias del pasado con los conflictos sociales actuales.

Uno de sus libros más conocidos en España es el que escribió junto a Marcus Rediker, el imprescindible La hidra de la revolución (Cátedra, 2005), donde se reconstruye la epopeya colectiva de un proletariado atlántico compuesto por marineros, piratas, esclavos y cimarrones, cuyas experiencias se extienden desde las colonias americanas hasta las costas africanas, pasando por las tabernas de las metrópolis europeas. Otro de sus últimos trabajos en castellano es el que ha publicado recientemente la editorial Traficantes de Sueños, El Manifiesto de la Carta Magna. Aquí Linebaugh rescata del olvido la llamada Carta del Bosque (ratificada en Inglaterra en 1217), a través de la cual reflexiona sobre los comunes, derechos y usos sancionados por la tradición que garantizaban el disfrute colectivo de los recursos.

Sin más, os dejo con el resumen de su artículo, no sin antes animaros a conocer más en profundidad su obra, la cual siempre ha sido para este proyecto de historiadora de una enorme inspiración.
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Durante el Primero de Mayo, la antigua URSS sacaba a desfilar sus soldados y misiles. Por su parte, el gobierno norteamericano ha venido refiriéndose a esta fecha como el “Día de la Lealtad”, asociándolo también al militarismo. El verdadero significado del 1 de Mayo ha quedado oscurecido por la propaganda diseñada por ambos regímenes, pero la realidad resulta ser totalmente distinta: la historia de este día tiene un lado Verde y otro Rojo. Bajo el arcoiris, nuestra metodología debe ser colorida. El Verde guarda relación con la tierra y con todo lo que nace de la misma. El Rojo es nuestra relación con otras personas, y la sangre derramada de por medio. El 1 de Mayo es ambos a la vez.

EL VERDE

Había una vez, mucho antes de que Weinberger bombardeara a los norteafricanos, antes de que el Banco de Boston blanqueara dinero, o Reagan rindiera honores a los caídos de guerra nazis, la tierra estaba cubierta por una extensa alfombra de bosques. En tiempos de César una persona podía viajar a través del bosque durante dos meses sin conseguir contemplar un solo resquicio de cielo. Las inmensas florestas de Europa, Asia, África y América proveían a la atmósfera de oxígeno, y a la tierra de nutrientes. Nuestros ancestros no tenían que trabajar hasta la muerte, o lidiar con la flexibilidad de horarios, o tener una jornada de nueve a cinco. Efectivamente, los nativos americanos con los que el capitán John Smith se topó en 1606 sólo trabajaban cuatro horas a la semana.

En Europa, como en África, la gente honraba a los bosques de muchas maneras. Con el esplendor de los árboles en primavera, se celebraba “el fructífero espíritu de la vegetación,” por utilizar la frase del antropólogo J.G. Frazer. Se hacía en Mayo, un mes antes bautizado Maia por la madre de todos los dioses quien, según los antiguos griegos, dio a luz incluso a Zeus. Los griegos tenían sus arboledas sagradas, los druidas su veneración por el roble, los romanos sus juegos en honor a Floralia. En Escocia los pastores formaban círculos y bailaban alrededor de hogueras. Los celtas encendían luces en lo alto de las montañas para honrar a su dios Beltane. En el Tirol, la gente dejaba ladrar a sus perros y hacía música con cacerolas y sartenes. En Escandinavia se encendían fuegos a la llegada de las brujas.

Jack-in-the-Green baila con Lord and Lady of May,
Londres, siglo XVIII. (Wikipedia)
En todos estos lugares la gente iba a los bosques y se llevaba hojas, ramas y flores para decorar sus hogares y seres queridos con verdes guirnaldas. Fuera se representaba a personajes como “Jack-in-the-Green” o “Queen of the May”. También se plantaban árboles, se levantaban Palos de Mayo, se bailaba, se tocaba música, se bebía, se hacía el amor. El invierno había acabado, la primavera brotaba. 

La historia de estas costumbres es compleja. Tomemos por ejemplo a Juana de Arco, quemada en mayo de 1431. Sus inquisidores creían que era una bruja. No lejos del lugar donde nació, según ella contó a sus jueces: “Existe un árbol al que llaman el Árbol de las Damas— otros lo llaman el Árbol de las Hadas. Se trata de un ejemplar hermoso, del que procede el Palo de Mayo. A menudo he salido a jugar con otras niñas a hacer guirnaldas para Nuestra Señora de Domrémy. Otras veces he oído al anciano decir que las hadas frecuentan ese árbol.” En la acusación contra Juana, uno de los cargos fue el de vestirse como un hombre. El paganismo de la herejía de Juana tenía origen en el Paleolítico, cuando la religión era animista y la figura del chamán podía ser encarnada tanto por mujeres como por hombres.

El monoteísmo surgió a partir de los imperios mediterráneos. Incluso el poderoso Imperio Romano tuvo que concertar acuerdos con sus conquistados y esclavizados (sincretismo). Mientras destruía algunas costumbres, se veía obligado a aceptar o transformar otras. Es por ello que tenemos Árboles de Navidad. El Primero de Mayo se convirtió en un día para honrar a los santos Felipe y Santiago, esclavos contrarios al Imperio. Santiago el Menor nunca bebía ni se afeitaba. Pasaba tanto tiempo rezando que le salieron enormes callos en las rodillas, asemejando sus piernas a las de un camello. Felipe era un tipo perezoso. Cuando Jesús le dijo “Sígueme”, Felipe intentó escabullirse alegando tener que asistir al funeral paterno, y aquélla fue la excusa para que el hijo del carpintero pronunciara su célebre frase: “Dejad que los muertos entierren a sus muertos”. Santiago fue apedreado hasta la muerte, y Felipe crucificado boca abajo. Su martirio nos lleva al lado Rojo de nuestra historia sin dejar de lado el Verde, pues el tulipán quedó dedicado a Felipe y los acianos o azulejos a Santiago.

Los granjeros, trabajadores y peones que vivieron durante la Edad Media contaron con cientos de días dedicados a diversas festividades que contribuyeron a preservar estas tradiciones a pesar de los ataques a campesinos y brujas. Fuera como fuere y pese a todas sus complejidades, el Primero de Mayo se celebró siempre como una fiesta a la libertad y la fertilidad en todo el mundo.

EL ROJO

Greenwich Maypole (Mikes Maypole)
Es por ello que terminó siendo atacado por las autoridades. La represión había comenzado quemando mujeres y prosiguió cuando en el siglo XVI América fue “descubierta”, dio inicio el tráfico de esclavos, así como las naciones-estado y la formación del capitalismo.  

En 1550 un Acta del Parlamento demandaba que los Palos de Mayo fuesen destruidos, y se ilegalizaran los juegos. En 1644 los puritanos ingleses abolieron completamente el Primero de Mayo. Para estos moralistas del trabajo dicha festividad era ofensiva por su mundano paganismo. Philip Stubbs, por ejemplo, en The Anatomy of Abuses (1583) escribió sobre el Primero de Mayo: “y luego caen en el banquete y la fiesta, brincando y bailando por cuanto dura, como hacían las gentes Bárbaras entregándose a sus Ídolos.” Los puritanos también se mostraron en contra de la poco reprimida sexualidad de la que se solía hacer gala aquel día. Stubbs decía: “De las cuarenta, sesenta o centenar de doncellas que van al bosque, apenas una tercera parte regresa a casa tal cual salió de ella.” 

Pero la gente plantó resistencia a las represiones. A partir de entonces, llamaron a estas actividades “Los Juegos de Robin Hood”. Bailoteando con ramitos de espino blanco en los cabellos y campanillas tintineando en sus rodillas, los viejos personajes de Mayo se transformaron en una comunidad al margen de la ley conformada por Marians y Little Johns. El banquete de Mayo estaba presidido por el Señor del Desgobierno, el Rey de la Sinrazón o el Abad de la Desobediencia. Mientras el régimen del trabajo monótono iba imponiéndose, la gente resistió en preservar su día festivo.

La historia del moderno Primero de Mayo tiene su origen en el corazón de las llanuras de Norteamérica, en Haymarket (Chicago) en mayo de 1886. Su lado Rojo resulta mejor conocido que el Verde, porque fue realmente sangriento. Pero también hubo un lado Verde en aquella historia, aunque fuera el del dólar.
El lema del movimiento por la jornada laboral de ocho horas (Sabrina J. Stevens)
Por supuesto, las praderas lucían bien verdes durante aquel mes de mayo. Aquella tierra virgen, oscura, desmigajada y mechada por agradable arena negra, era el producto de miles de años de humus y descomposición orgánica. Durante muchos siglos esta tierra fue cultivada por los nativos americanos de las llanuras. En este panorama, el hombre blanco emergió como los faraones y, en efecto, tal y como Abraham Lincoln lo expresó, estas praderas fueron vistas como el “Egipto del Oeste”. 

La tierra fue mecanizada. Cierto excedente únicamente podía ser obtenido a costa de reducir el precio del alimento. Las proteínas y vitaminas de este fértil terreno se extendieron por todo el mundo. Chicago fue la yugular. Cyrus McCormick empuñó el bisturí de cirujano. Sus cosechadoras mecanizadas recolectaron el grano y la hierba. McCormick produjo 1.500 cosechadoras en 1849; para 1884 ya estaba produciendo unas 80.000. El Primero de Mayo, la Unión Local de trabajadores del hierro se declaró en huelga, dando inicio a la movilización por la jornada de ocho horas.

Miles de inmigrantes, muchos procedentes de Alemania, se desparramaron por Chicago tras la Guerra Civil americana. En 1855 la policía de la ciudad utilizó armas Gatling contra los trabajadores que protestaban por el cierre de las tabernas. En el Motín del Pan de 1872, la policía aporreó a la masa hambrienta en un túnel bajo el río. En la huelga ferroviaria de 1877, las tropas federales fueron lanzadas contra los trabajadores en la Batalla del Viaducto. Estas tropas habían sido recientemente acuarteladas tras combatir a los Sioux que mataron a Custer. A partir de entonces, los Sioux vencidos sólo pudieron “Marchar a la cima de la montaña y rogar por que les fuera concedida una visión”. La agencia Pinkerton de detectives puso en práctica esas visiones instruyendo a la policía sobre cómo espiar y formar columnas de combatientes que poder desplegar en las calles. Hace cien años, durante una huelga del tranvía, la policía emitía la orden de disparar a matar. McCormick recortó gastos al 15%. Su ratio de beneficio era del 71%. En Mayo de 1886, 4 de los trabajadores a los que había echado fueron muertos a tiros por la policía.

Algunos de los llamados Mártires de Chicago (Madrid-CNT)
En 1886, el 1 de Mayo ya era un día señalado a nivel nacional, pues un par de años atrás la Federation of Organized Trade and Labor Unions de Estados Unidos y Canadá “resolved... that eight hours shall constitute a legal day’s labor, from and after May 1, 1886.”

El 4 de mayo de 1886, varios miles de personas se reunían cerca de la Plaza de Haymarket para escuchar lo que el periodista August Spies tenía que decir acerca de los disparos en la fábrica McCormick. 

Albert Parsons, tipógrafo y líder sindical, habló inmediatamente después: “What is Socialism or Anarchism? Briefly stated it is the right of the toilers to the free and equal use of the tools of production and the right of the producers to their product.” Fue secundado por un tal Fielden, quien de niño había trabajado en las fábricas textiles de Lancashire, Inglaterra.

Éste acabó de hablar hacia las 10.30 de la noche. En ese momento, 176 policías cargaron contra la multitud. Una mano desconocida arrojó entre sus filas un cartucho de dinamita: era la primera vez que el invento de Alfred Nobel era usado en la lucha de clases. Se desató entonces un infierno, hubo muchos muertos y el resto, es historia.

PM Press



NOTA: El artículo completo se puede leer en inglés en el siguiente enlace a ROAR Magazine. El texto original está en Midnight Notes.

Y para saber más sobre el May Day, siempre podéis agenciaros el nuevo libro de Linebaugh: The Incomplete, True, Authentic, and Wonderful History of May Day (2016).