lunes, 29 de febrero de 2016

Brujas de Cine. Novedad editorial.

Portada del libro. 
Fuente; Abada.
Me complace anunciaros la publicación del libro Brujas de Cine, editado por María Jesús Zamora, bajo el sello editorial de Abada.

El él se incluye un artículo mío que estaba deseando anunciaros, titulado Las brujas de Christensen: Del cine a la historia, donde estudio la película Häxan (1922) del citado director.

Evidentemente no es el único, ya que estoy rodeado por magníficos trabajos que podéis descargar pinchando en el índice e informaros de la relación de autores que escriben en el mismo,

La editorial resume el libro de la siguiente manera:
A lo largo de la historia del cine, la bruja se percibe como una presencia constante, una mujer que inspira atracción y miedo. En muchas de las películas, su imagen es un reflejo de los estereotipos provenientes de la Antigüedad clásica; en otras, se reviste con la sensualidad y el glamour de las actrices que las encarnan. Por ello, en este libro se va a realizar un estudio de las brujas en el cine que englobe desde las villanas y malévolas hasta algunas demoníacas, desde las más bellas y jóvenes hasta aquellas que buscan revertir su envejecimiento, y desde las más astutas y engañadoras hasta las más tontas e inexpertas. Que lo disfruten.
Cartel de El proyector de la bruja de Blair.
Fuente: Filmaffinity
En cuanto mi trabajo, ¿qué deciros? No voy a deciros que es maravilloso y genial o cosas por el estilo. Me parecería burdo y pretencioso. Sólo puedo deciros que he aprendido mucho, que está muy pero que muy trabajado y, sobre todo y por encima de todo, que he disfrutado mucho en su elaboración. Si lo pasáis leyendo la mitad de bien que yo escribiéndolo e investigando sería para mí el mejor regalo.

De hecho creo que he abierto una línea de investigación que me acompañará mucho tiempo, y fruto de ella ya habéis leído algunos tanteos preliminares en entradas como La vamp. Mito y mujer en el cine I. Estoy ahora mismo recopilando libros y lecturas sobre el tema y ya veremos, en un futuro, en qué acaba todo. Por ahora, y, desgraciadamente, poco a poco por mis obligaciones, vamos investigando y ampliando.

Centrándonos en Häxan deciros que me sorprendió mucho la falta de trabajos previos sobre esta película, que es reconocida por todos como un clásico. Clásico de referencia que ha recibido muchos homenajes, velados y no tan velados. Uno de los que más me llamó la atención fue el que se le hizo en El proyecto de la bruja de Blair, cuya productora se llama Häxan Film. Curioso porque tanto una como otra mezclan realidad y ficción de manera intrigante.

Cartel de la película Haxan (Witchcraft  Through The Ages), 1922 (Christensen)
Christensen caracterizado como el
diablo en el film.
Häxan pretendía ser un estudio de la brujería. Casi podríamos decir que es un libro sobre brujería de este curioso médico, pero en este caso, en celuloide. Por supuesto soy historiador y desde ésa óptica la he analizado. Comienzo con una una breve biografía de su director Benjamin Christensen para introducirnos de lleno en la protagonista del filme, la bruja, y su explicación en torno a tal hecho histórico.

También intento contextualizar la película en su estreno indagando en las impresiones que el público tuvo del mismo y, sobre todo, insertarlo en el ambiente social, político, cultural, científico e historiográfico del que evidentemente participa.  Yo he quedado muy contento con el trabajo y ya sólo queda esperar a ver qué reacciones produce entre los lectores y qué difusión tiene, tema complejo por tantos factores que daría para un blog entero.

¡Que no me enrollo más! Que espero muy sinceramente que os guste, que para eso se hace y que, por favor, si lo leéis, no dejéis de mandarnos vuestras impresiones,sean las que sean. Os emplazo para la presentación que será a principios de abril.

Os dejo cono dos materiales de apoyo. La primera es la carpeta que tenemos sobre la película en Pinterest, de donde salen muchas de las fotos que ilustran este post. Y la segunda es un trailer de la película para que podáis ver un poco cómo es.


Un saludo a todos.

jueves, 25 de febrero de 2016

Presentación del libro. Artes Maleficorum de María Jesús Zamora.

Presentación del libro. Artes Maleficorum de María Jesús Zamora.Portada del mismo. Fuente: Calambur editorial.
Portada de Artes Maleficorum.
Fuente: La Lavandería.
El pasado 19 de febrero tuve la suerte de asistir a la presentación del libro de María Jesús Zamora Calvo titulado Artes Maleficorum. Brujas, magos y demonios en el Siglo de Oro en el sello editorial Calambur. El lugar elegido para el evento fue en Centro Cultural La Corrala, edificio perteneciente a la Universidad Autónoma de Madrid 

Hizo de madrina del acto la responsable de la Corrala y profesora Carmen Gallardo Mediavilla que presidió la mesa donde se sentaron, entre otros, la editora del libro, Lorena Carbajo Castro y por supuesto la autora María Jesús Zamora. Vayamos al libro.

Empecemos por el aspecto externo, el libro como objeto y debemos decir que es un producto de enorme belleza y calidad. Belleza porque, y como quedó reflejado en la presentación, la aportación gráfica es imponente con numerosas imágenes muchas de las cuales sorprenderán por su rareza. Al menos así me ocurrió a mí y eso que tenemos en Pinterest una carpeta con casi 500 imágenes referentes a Magia y brujería. Y es que ya la portada es toda una declaración de intenciones al respecto. El texto está cuidado con detalle y se percibe una escrupulosa tarea de edición a cago de Lorena Carbajo Castro.

Vista general de la presentación en La Corrala de la UAM. Presentación del libro. Artes Maleficorum de María Jesús Zamora. Archivo propio.
Vista general de la presentación en La Corrala de la UAM
En cuanto al contenido éste se divide en cuatro capítulos. El primero dedicado a la Brujería, la estructura del sabbat y las consideraciones de la propia autora sobre el tema que confronta en el último epígrafe del capítulo con las teorías actuales en torno al tema. 

Presentación del libro. Artes Maleficorum de María Jesús Zamora.El segundo capítulo está dedicado al estudio de la magia en sus múltiples vertientes tales como la Metocoposcopia, Quiromancia, Alquimia o Astrología, que cierra como en el capítulo anterior con un estado de la cuestión sobre la materia.


Presentación del libro. Artes Maleficorum de María Jesús Zamora.El tercer capítulo está dedicado a su "satánica majestad", el diablo, de nuevo desde múltiples perspectivas como iconográfica, tratados sobre el mismo, sus supuestos poderes o sobre etnias, de nuevo supuestamente y para la época, endemoniadas como lo podían ser judios y gitanos.

Presentación del libro. Artes Maleficorum de María Jesús Zamora.Cierra un capítulo que para el lector menos especialista sea el más árido pero que realmente es donde late el alma del libro. En el mismo se recoge un extenso catálogo de Tratados de Magia, Brujería y Demonología que realmente son la fuente y, reitero, el alma del libro. Es un regalo para el resto de los especialistas ya que la autora regala un tesoro bibliográfico para su estudio y sería de esperar que este repositorio diera lugar a nuevos estudios y perspectivas

En definitiva, un libro completo, de gran calado, interesante y generoso por parte de la autora que a buen seguro se ha planteado este trabajo como punto y seguido augurando trabajos posteriores basados en la inmensa fuente bibliográfica que la autora posee. 


Créditos fotográficos (de arriba a abajo)

1. Carmen Gallardo, Responsable del Centro Cultural La Corrrala de la UAM.
2. Lorena Carbajo Castro, editora del libro.
3.. María Jesús Zamora, autora del libro firmando ejemplares.

lunes, 22 de febrero de 2016

Umberto Eco y el fin de una época

Y terminó ocurriendo, como era lógico, y no por esperado ha dolido menos. La semana pasada nos dejaba Umberto Eco y con él creo que tocan tambores del fin de una época, donde los humanistas completos van a ir dejándonos poco a poco. Inevitable a la par que doloroso, porque si ya en 1988 cantaba Mecano aquello de "andamos justos de genios" a Salvador Dalí, en 2016 la cosa no fue para mejor.

No veo sustitutos naturales a esa generación de sesenta en adelante en el mundo de las Humanidades. Esa generación enciclopédica con una sapiencia y memoria difíciles de reeditar. Espero equivocarme y estoy seguro que así es porque entiendo y reitero, espero, que otros vendrán detrás a pesar que como refleja el también italiano Nuccio Ordine en su imprescindible La utilidad de lo inútil,  la cosa tenga muy pero que muy mala pinta. Es imposible crear un erudito genial pero, al menos, hay que crear unas condiciones donde fructifiquen y, en estos momentos, no creo que tengamos un caldo de cultivo adecuado para ello.

Umberto Eco y el fin de una época. Umberto Eco en la Universidad de Bolonia. Fuente: The Guardian.
Umberto Eco en la Universidad de Bolonia. Fuente: The Guardian.
A Umberto Eco todos le conocimos como novelista. Era su cara más visible. Él, junto con Robert Graves, para mí llevaron la novela histórica a cotas difíciles de repetir. Sí, hay escritores de novelas históricas notables, pero el número y la calidad de los citados me hacen darles el podio. 

Por supuesto El nombre de la rosa, que en 1980 dio una campanada histórica y nos hizo ver a todos que ser un bestseller no estaba reñido con la calidad. Pena que muchos no siguieran su estela. Para mí este libro es como el Quijote, en el sentido que toda la Edad Media está en él. Siempre digo que el mejor manual de Historia Moderna lo escribió un tal Miguel de Cervantes y en El nombre de la rosa late la Edad Media. Filosofía, Arte, Historia, Teología... todo tiene su reflejo en esta obra. Uno de mis proyectos personales más soñados sería reunir a muchos expertos en cada materia y que cada uno explicase el libro desde su campo. Sería espectacular. Recomiendo acompañar su lectura con otros dos libros suyos; El problema estético en Tomás de AquinoArte y belleza en la estética medieval. 

Una de sus obras menos comprendidas por el gran público fue El péndulo de Foucault. Obra compleja y densa que obliga a pensar y que, por otro lado, sugiere temas de estudio de lo más fascinante. Me costó lo mío pero me encantó. No importa el esfuerzo si la recompensa es buena. Vuelvo a establecer un paralelismo con el Quijote de Cervantes,  pues si éste se escribió para sátira a las obras de caballería, el péndulo de Foucault es una bofetada, una sátira mordaz contra el esoterismo, el ocultismo y todas estas chorradas con las que sabéis que aquí andamos a tortas. Eco, como en todas estas novelas tipo Dan Brown, te plantea una tesis esotérica fascinante pero con la diferencia que, al final, te cuenta el engaño. Algo así como "he estado jugando contigo todo el libro" y no puedes más que echar una sonrisa y pensar que este tipo es un genio. 

Como siempre falta el espacio y quedaría por comentar la maravillosa BaudolinoEl cementerio de Praga -genial- y Número Cero,  que encierra de nuevo, un verdadero bofetón a la prensa, jueces y políticos por incompetentes, mentirosos y manipuladores. Reconozco que cuando leí La isla del día de antes no terminó de engancharme y tengo pendiente darle una segunda oportunidad.


Umberto Eco y el fin de una época. Fotograma de El nombre de la rosa, Jean-Jacques Annaud, 1986
Fotograma de El nombre de la rosaJean-Jacques Annaud, 1986
El catedrático Jordi Llovet en un artículo hablando de El nombre de la rosa decía que era "novela interesante por la sabiduría que contiene, pero mediocre, como todas las suyas, si nos atenemos al estilo" y siento no estar muy de acuerdo aunque realmente el experto es él. Con lo que sí me encuentro más en situación para contradecirle es cuando afirma que; 
no se comprometió con las más apremiantes cuestiones políticas de su tiempo salvo para mostrarse como un pensador liberal —pero menos que Russell o Berlin, por ejemplo—; ni poseyó, por fin, el perfil de un Voltaire, un Victor Hugo, un Zola o un Jean-Paul Sartre, dispuestos a aceptar el exilio interior y exterior o de subirse a un bidón de gasolina para azuzar la conciencia de la clase obrera en una fábrica de automóviles.
Vuelvo a Número Cero y con humildad recomendaría al gran Jordi Llovet  -que me cae muy bien sin conocerle tras leer su Adios a la universidad- que leyera A paso de cangrejo para conocer al Umberto Eco comprometido con la socialdemocracia, al igual que el tristemente desaparecido Tony Judt. Vaya racha lleva la socialdemocracia con sus intelectuales. Cierto que no se subió a ningún bidón de gasolina, pues no era su estilo ni le hacía falta, pero desde la prensa habló alto y claro dejando muy claras sus convicciones. Además, querido Llovet, y usted lo sabe mejor que yo, los Zola o Hugo o Voltaire también tenían sus miserias. Por cierto que en este A paso de cangrejo no sólo se habla de política y tiene artículos sobre, por ejemplo, magia, ciencia y tecnología espectaculares.

Como ensayista, y dejando de lado sus trabajos sobre semiología de los que reconozco que a duras penas entiendo algo, podríamos citar el libro coral titulado La nueva Edad Mediadonde se aloja su artículo homónimo y que me sorprendió por lo certero de su análisis de la sociedad actual ya en 1973. Apocalípticos e integrados es, para mí, otro análisis certero de nuestra sociedad y la influencia de los medios de masas. ¿Qué doctorado no leyó su Cómo se hace una tesis, técnicas y procedimientos de investigación, estudio y escritura? Todo un clásico básico. 

Dada la situación política nacional e internacional se me antoja imprescindible la lectura de su Construir al enemigo. Muy interesante también la obra ¿En qué creen los que no creen?, diálogo epistolar sobre la ética con el cardenal Carlo Maria Martini. Si queréis conocerle más como novelista, u os interesa esto de ser escritor, imprescindible su Confesiones de un joven novelista. La lista es casi inteminable y desgraciadamente tampoco me ha dado tiempo a leer toda su extensa obra. Una losa en mis "pendientes".


Umberto Eco y el fin de una época. Eco en su casa de Milán consultando su biblioteca. Fuente: The New York Times
Eco en su casa de Milán consultando su biblioteca. Fuente: The New York Times
Como divulgador podríamos citar su Historia de la belleza, Historia de la fealdad o Historia de las tierras y lugares legendarios.  En este caso le equiparo con, por ejemplo, Alberto Manguel. Aquí no hay investigación o tesis nuevas, pero sí una enorme erudición, gusto por la cultura y, sobre todo, crear en el lector más ganas por saber. Un verdadero gusto.

Y aquí acabamos este apresurado repaso a su obra. Querido amigo, compartido en los libros por lectores de todo el mundo, toca despedirse de usted con cierta tristeza pero con la esperanza que sea eterno en sus libros. Gracias por todo, de todo corazón. 

jueves, 18 de febrero de 2016

Reseña de "Mujeres silenciadas en la Edad Media", de Sandra Ferrer (2015)


Cubierta del libro, publicado
 por Punto de Vista Editores.
El mes pasado recibimos una inmejorable noticia de una muy buena amiga de esta casa, la periodista Sandra Ferrer Valero. Después del trabajo de más de 5 años con un blog especializado a sus espaldas (el recomendadísimo Mujeres en la Historia), Sandra se estrena como escritora con la reciente publicación del que seguro será el primer libro de muchos: Mujeres silenciadas en la Edad Media (Punto de Vista Editores, 2015). Y es que, sin duda, material habría para rato: hoy día su proyecto, seguido por miles de internautas, se perfila como una enorme base de datos donde podemos encontrar breves pero bien documentadas biografías femeninas de la historia universal en sus más variadas facetas.

Hay que destacar que la labor de profesionales como ella continúa siendo muy importante en el campo de la divulgación de calidad. Aunque afortunadamente aquello de la historia androcéntrica puede darse por superado en la academia (donde los Estudios de Género se han labrado un sólido recorrido revelándose incluso como metodológicamente renovadores para nuestra disciplina), el conocimiento por parte del público mayoritario y no especializado continúa muy aferrado a ese relato oficial y tradicional, que invisibiliza no sólo el papel histórico de las mujeres, sino también el de otros colectivos como los niños, los esclavos, las clases populares o los animales. Me atrevería a decir que en el caso de la Edad Media éste es un aspecto tanto o más acentuado, a causa de aquellos tópicos negativos que aún arrastra como época especialmente oscura, fanática o violenta.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/a6/Christine_de_Pisan_-_cathedra.jpg/300px-Christine_de_Pisan_-_cathedra.jpg
Christine de Pisan, c. 1364-1430 (Wikipedia)
Mujeres silenciadas en la Edad Media, narrado con un estilo ágil y ameno, pretende así acercar al gran público las vidas de algunas de las mujeres que vivieron en aquella época, situándolas y visibilizando sus voces y experiencias. El primer encuentro con el personaje de Cristina de Pizán y su obra La ciudad de las damas (1405), llevó a la autora a preguntarse por la vida de aquellas mujeres más allá de los modelos de poderosa reina (Leonor de Aquitania) o de santa profética  (Juana de Arco).

A partir de esta inquietud, Ferrer emprende un repaso por los diferentes roles en los que podemos encontrar a la mujer medieval, derribando otro mito tan extendido como que éstas se limitaban a permanecer recluidas en la casa. En los ejemplos anónimos de la campesina Jeanne y la artesana Marie se muestra, por el contrario, que en la Edad Media las mujeres trabajaban tanto dentro del ámbito doméstico como fuera de él, ya que no se concebían como esferas tan estrictamente diferenciadas.

No obstante, sus opciones se veían fuertemente limitadas. La misoginia resultante de la institucionalización del cristianismo, junto a su decisiva confluencia con la cultura clásica de la Antigüedad, continuaba atribuyéndoles el pecado original como hijas de las denostadas Eva y Pandora, tal y como no cesaban de recordar en todo momento las imágenes plasmadas en iglesias románicas y góticas. La “redención” pasaba entonces por asumir con ejemplaridad el papel de esposa y madre que se propuso en el modelo de la Virgen María a partir del siglo XII. Otro de los roles ”aceptados” socialmente lo componía el grupo de religiosas (abadesas, monjas y beguinas) donde destacan mujeres como Hildegarda de Bingen o santa Clara de Asís.

La Eva de la Catedral de Autun (Francia, s. XII)
Sin embargo, en la segunda parte del libro la autora pasa a ocuparse de aquellas otras que se distinguieron como místicas, ascetas, escritoras, cronistas, iluminadoras de códices (como Claricia), trovadoras que cantaban a un amor cortés más realista, compositoras (como Kassia o las monjas burgalesas de Las Huelgas), matronas y sanadoras (Jacoba Felicié), e incluso constructoras y maestras de oficios. Ferrer no se olvida de las brujas (míticas o reales, pero siempre temidas), o las herejes y subversivas (como Margarita Porete o Angéle de la Barthe). Tampoco se limita a la Cristiandad occidental, sino que hace interesantes incursiones en grandes personalidades femeninas andalusíes o bizantinas. Es una pena que el texto no incluya imágenes, pues la mayoría de las mencionadas son de lo más evocadoras.

Posible autorretrato de Claricia
(Museo de Arte Walters de Baltimore)
Todos los ejemplos mencionados vienen acompañados de una importante labor de documentación, gracias a la bibliografía general donde se incluyen las obras de expertos y consagrados medievalistas como Régine Pernaud, Michelle Perrot, Georges Duby, María Luisa Bueno Domínguez o Isabel Morant.

En definitiva, Mujeres silenciadas en la Edad Media resulta una obra especialmente recomendada para aquellas personas que quieran acercarse por primera vez a esta particular liga de mujeres extraordinarias y que estamos seguras contribuirá a divulgar amplia y documentadamente la historia y aportaciones de las mismas en un mundo y una época todavía bastante mal conocidos. Gracias y enhorabuena, Sandra.

FICHA:
  • Título: Mujeres silenciadas en la Edad Media.
  • Autora: Sandra Ferrer Valero.
  • Formato y precio: Libro electrónico (ebook): 4,99 €
  • Editorial: Punto Editores, 2015.
  • Páginas: 125.

lunes, 15 de febrero de 2016

Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, física y paradojas

-Gato de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar - dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio... -dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes - dijo el Gato.
Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll)

La serie El ministerio del Tiempo es uno de los hitos en series de fantasía de los últimos tiempos. Sí, digo de fantasía, porque temo que la parte científica es casi inexistente como para poder considerarla como ficción científica (la mal llamada ciencia-ficción); en todo caso, es indudable que se ha hecho con un público fiel y entregado. Y es que, quien más y quien menos, especialmente entre los fascinados por la Historia, ha soñado alguna vez con viajar en el tiempo. Hay quien optaría por conocer las maravillas del mundo futuro, y otros querrían ver con sus propios ojos la batalla de Hastings, el desembarco de Colón en Guanahani o el asesinato de Julio César.

Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, la física y las paradojas
Los protagonistas de El Ministerio del Tiempo (Jot Down)
Las leyes de la física no son optativas

Lamentablemente, sólo podemos viajar en el tiempo de una forma: hacia adelante, y al ritmo de un segundo por segundo. Pero sí que conocemos algunas formas teóricas de hacerlo a otro ritmo; la teoría de la relatividad formulada por Einstein implica que, para alguien que viaje a velocidades próximas a la de la luz, c, el tiempo pasa mucho más despacio que para alguien estático (o con velocidades muy inferiores a c). 

Esto permite "viajar" hacia el futuro: si hiciéramos un viaje a esa velocidad, al detenernos habríamos avanzado en el tiempo mucho menos que quienes permanecieran fuera de nuestro rapidísimo vehículo. Lamentablemente, esto está muy lejos de nuestras posibilidades. Pueden ver la miniserie documental El universo de Stephen Hawking si quieren saber más al respecto; concretamente, este capítulo.


En cuanto a otro tipo de viajes, parte de la comunidad científica descarta que sean posibles, debido a las paradojas que implica... mientra otra parte explica las mismas indicando que realmente las paradojas no se darían: o bien, a través del principio de consistencia de Novikov que indica que aquellos eventos que podrían generar una paradoja son imposibles y por tanto no ocurren, o bien a través de la teoría de los universos paralelos: al viajar en el tiempo éste viaje se haría realmente a un universo paralelo, de modo que cualquier paradoja puede ser explicada al ocurrir los eventos paradójicos en un universo diferente.

Vale, supongamos que las paradojas, tipo querer matar a nuestro pobre abuelo cuando aún es un chiquillo, no son un problema. ¿Podemos o no podemos ir a charlar con Aristóteles en persona, asumiendo que tenemos un nivel de griego clásico aceptable? Pues temo que seguimos sin poder hacerlo... si bien hay algunas hipótesis que aseguran que es posible, estas son imposibles en la práctica, principalmente por motivos tecnológicos, y/o por la cantidad de energía que hace falta. Los agujeros de gusano, el cilindro de Tipler, las cuerdas cósmicas... los físicos ofrecen teorías muy interesantes, pero irrealizables. Usar unas puertas secretas en el sótano de un ministerio que ni siquiera sabemos del todo como funcionan tampoco parece una opción viable.

Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, la física y las paradojas: El mítico DeLorean de Regreso al Futuro
El mítico DeLorean de Regreso al Futuro (Devianart)
En todo caso, la principal teoría al respecto se basa en las curvas cerradas de tipo tiempo (CTC), trayectorias cerradas en el espacio-tiempo. Traducido: pueden volver al mismo estado en que comenzaron, lo que permitiría viajar en el tiempo, pero sólo hacia el futuro. Así pues, parece mentira que Sheldon plantee esta hipótesis, ya que nunca podría ocurrir puesto que la máquina no estaba aun inventada:


Y aquí es cuando llegamos a mi paradoja favorita: la conjetura de protección de la cronología, formulada por Stephen Hawking: la mejor prueba de la imposibilidad de los viajes en el tiempo es que no recibimos turistas del tiempo. El señor Hawking dijo en 1992:
Parece existir una Agencia de Protección de la Cronología que impide la aparición de curvas temporales cerradas, y que de ese modo hace seguro el universo para los historiadores.
En su línea habitual, habla medio en serio, medio en broma, y parece que estaba sentando una de las bases de la serie. Tengamos en cuenta que si las CTC sólo permiten viajar hacia el futuro, no podríamos recibir a dichos viajeros, ya que la máquina necesaria no existe aún. Pero tras la analogía propia de la ficción científica se plantea si las anteriormente citadas CTC son o no realmente posibles. 

Por otra parte, y como hago habitualmente, les recomiendo que no hagan ni caso a los charlatanes de siempre; en el ya famoso vídeo donde se ve a una señora "hablando por un teléfono móvil" en una película de Chaplin de 1928, que los conspiranoicos habituales quieren ver como una demostración de gente viajando en el tiempo... ¿alguien quiere decirme contra qué antena se estaría conectando dicho "móvil", por favor? No sé si el uso de los móviles en la serie puede ser, de hecho, un guiño a esta pareidolia, ya que no termino de ver, como ingeniero de telecomunicación que soy, cómo podrían usar un móvil de manera normal en un mundo donde ni siquiera se concibe el concepto de antena de telefonía móvil.

Otros mundos son posibles, pero están en éste

Pero supongamos que sí son posibles, y que somos capaces de implementar uno de los sistemas que nos llevaría a a viajar en el tiempo; y aquí es cuando debemos conocer lo que es un punto Jonbar; se trata de un concepto nacido en la ficción científica, concretamente en la obra de 1938 La legión del tiempo, de Jack Williamson. John Barr, al recoger uno de dos posibles objetos (un imán y una piedra), crea dos líneas temporales: una genera una civilización utópica llamada Jonbar, mientras la otra el tiránico estado de Gyronch. El efecto mariposa llevado al extremo.

Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, la física y las paradojas: Interstellar
Interstellar, película algo irregular sobre viajes espaciales,  pero donde Nolan, como hace habitualmente, maneja perfectamente el tiempo y las paradojas con el mismo  (Democresia)
Estos puntos de divergencia son el punto de partida natural de las ucronías, genero literario que podría resumirse como novela histórica alternativa. Por ejemplo, ¿qué habría pasado si se hubiera producido la derrota de los aliados en la Segunda Guerra Mundial? Podemos imaginarlo leyendo El hombre en el castillo, de Philip K. Dick, y Patria, de Robert Harris.

Pero sí es cierto que no sería tan fácil. Supongamos que en el preciso momento en que entramos en la CTC tomamos una decisión entre varias posibles. ¿De verdad eso cambiará de forma decisiva el futuro? Hombre, si es el primer viaje en el tiempo de la historia y está todo el planeta mirando, tal vez, pero dependería mucho de la decisión en cuestión. Para salir de dudas podríamos aplicar el método científico y repetir el experimento, y ver que pasa si trazamos una y otra vez esa CTC tomando distintas decisiones.

Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, la física y las paradojas - ¿Y si Hitler hubiera muerto en el atentado en la Bürgerbräukeller de 1939?
¿Y si Hitler hubiera muerto en el atentado en la Bürgerbräukeller de 1939, tal como se plantea en los cómics
WW2.2 La otra guerra mundial? (RTVE)
Y es que si, por ejemplo, Lee hubiera vencido en Gettysburg no parece probable que hubiera cambiado el resultado de la guerra a largo plazo, ya que el poder industrial del Norte era muy superior al del Sur. Pero si lo hubiera hecho un año antes en Antietam, es posible que hubieran cambiado bastante las cosas a favor de los Confederados, ya que sus esperanzas se basaban en una victoria rápida que hiciera a los Unionistas replantearse el conflicto, antes de hacer valer su superioridad industrial. Esta es la premisa de la serie de novelas Timeline-191 de Harry Turtledove.

Entonces, ¿podríamos llegar a alterar la historia? Pues respondo a la gallega: depende. Si nos quedamos con una visión evenemencial de la misma, sí, pues cualquier alteración supondría cambiar los hechos cronológicamente ordenados. Pero tengamos en cuenta que la historia contrafactual, el ejercicio mental del "¿Y si...?", puede constituir una buena forma de estudiar y comprender los hechos, tal como defiende Niall Ferguson. No cualquier hecho nimio está destinado a alterar las cosas de manera drástica, al menos a escala macroscópica. Pero tal vez, un cambio realizado en el momento adecuado...

Cambiando la historia: El Ministerio del Tiempo, física y paradojas: chiste
Este chiste va a salir cualquier día en la serie ;)
Es frecuente entre los historiadores considerar que la historia es determinista; teniendo en cuenta de que desde que se descubrió la mecánica cuántica ni siquiera estamos seguros de que lo sea el Universo, permítanme que dude de que lo sean los hechos protagonizados por unos primates miedosos llamados humanos. Pero, desde luego, tampoco creo que sea tan fácil alterarlo todo como se plantea a menudo en las obras de ficción. Y es que, como en cualquier otro género, la buena ficción científica y las buenas ucronías no son fáciles de escribir. 

En todo caso, no se agobien: creo que sus libros de Historia están a salvo de quienes intenten cambiar los mismos por este sistema... no tanto de quienes se empeñan en manipularla de manera interesada.