jueves, 30 de abril de 2015

Las 12 mejores películas sobre la Segunda Guerra Mundial

Vale, sí, una lista de películas coincidiendo con el 70º aniversario del suicidio de Hitler y la toma de Berlín, qué original, ya lo sé. Pero verán: mi tema histórico favorito es la Segunda Guerra Mundial. Sí, sé que tampoco soy original con eso, que somos muchos los "generales de butaca" que nos tragamos todo lo que tenga que ver con el tema, sean películas, libros o videojuegos.

Pero no me negarán que tiene algo de hipnótico, y, además, es muy cinematográfica: hay unos villanos cuasiperfectos en su maldad, resulta espectacular en sus escenarios (el desierto del norte de África, la estepa rusa, los cielos de Inglaterra, las islas del Pacífico) y además, podría decirse que dentro de lo que cabe tiene un "final feliz". 

Películas sobre la Segunda Guerra Mundial: Spitfires en "La batalla de Inglaterra"
Fotograma de "La batalla de Inglaterra" (War Movies)
Además, el mayor conflicto de la historia no deja de ejercer una función equivalente a una especie de mito fundacional de la época en que vivimos. Para los vencedores, siempre quedará en su orgullo nacional decir que fueron quienes derrotaron a Hitler, aunque en algunos casos, como el francés, esto sea más que matizable. Para los vencidos, quedó el examen de conciencia (aunque también habría que hacer distinciones), y una especie de reset. Para el conjunto del planeta, un orden mundial inédito marcado por décadas de guerra fría que, aunque el Muro ya cayó hace 25 años, aun colea en Cuba y Corea.

En todo caso, la dura realidad, evidentemente, resulta mucho más sórdida, y hay que tener en cuenta que los vencedores hicieron también unas cuantas barbaridades que no suelen salir en el cine, ya que la mayor parte de películas las han hecho los Aliados: por ejemplo el bombardeo de Dresde, la toma de Berlín o los bombardeos con napalm o armas atómicas sobre Japón. La historia la escriben los vencedores, se suele decir.

Películas sobre la Segunda Guerra Mundial: francotirador en "Salvar al soldado Ryan"
Fotograma de "Salvar al Soldado Ryan" (Taringa)
En fin, que les dejo aquí una selección personal de las mejores películas (y una serie) en torno al conflicto por antonomasia. Y como es personal, probablemente no sea justa: me dejo fuera aposta grandes obras cinematográficas que sólo la usan como telón de fondo (como mi adorada Casablanca, o De aquí a la eternidad). La lista está en orden cronológico, y me resulta curioso ver, en perspectiva, cuantas buenas películas sobre el tema se han hecho en los que va de siglo XXI. Al contrario que el western, el género goza de buena salud.

1. El gran dictador (EEUU, 1940): tal vez la obra maestra de Chaplin. Una genial parodia sobre Hitler, y hecha cuando había que hacerla, en pleno conflicto. Ni rigurosa ni bélica, pero merece un lugar por derecho propio en toda selección sobre el tema.


2. Ser o no ser (EEUU, 1942): la otra gran parodia de la guerra. Ernst Lubitsch, alemán de origen judío emigrado a EEUU no perdió su oportunidad de golpear a los nazis como mejor sabía y donde más les dolía: riéndose de ellos.


3. El puente sobre el río Kwai (EEUU - Gran Bretaña, 1957): película semihistórica, ya que los hechos narrados no son reales (por ejemplo, el coronel Saito, al contrario de su encarnación en el film, era respetuoso con los prisioneros), pero sí el trasfondo. Ganadora de 7 Oscars y 3 Globos de Oro, destaca, como no, Alec Guinness.


4. Tora! Tora! Tora! (EEUU - Japón, 1970): el ataque japonés a Pearl Harbor en su más fiel representación (huyan de la vacua versión de 2001). Como inciso, Tora!, Tora! Tora! (¡Tigre, tigre, tigre!) no fue el mensaje de radio para avisar que habían pillado a los americanos por sorpresa, pues había orden de silencio de radio: era la señal en código morse enviada al almirante Yamamoto para informarle de que no se había avistado ningún portaaviones enemigo (muy curioso que ninguno estuviera en la base aquel día y luego fueran clave en la campaña del Pacífico, ¿verdad?)


5. Patton (EEUU, 1970): la vida del general norteamericano (el gran rival en su propio bando del británico Montgomery) desde la campaña del norte de África hasta la caída de Alemania. Parcialmente rodada en España y ganadora de 7 Oscars, puede que su escena más rotunda sea el discurso del comienzo... y eso que está muy suavizado respecto al real.




6. Das boot (El submarino) (Alemania, 1981): Alemania lleva desde 1945 lidiando con un sentimiento de culpa nacido de lo que consideran una especie de enajenación colectiva. Parte de la terapia nace de películas como ésta, representando unos soldados alemanes sufrientes y obligados a cumplir órdenes. Resulta tremendamente claustrofóbica, al narrar cómo la tripulación de un submarino debe realizar una misión casi suicida.




7. Salvar al soldado Ryan (EEUU, 1998): tal vez la película bélica más conocida de los últimos años, y que levantó ampollas por la crudeza de la escena inicial, con el sangriento desembarco en playa Omaha. Debate habitual entre los autores del blog: Roberto defiende al cine como engaño y trampantojo, yo le pido verismo y lógica, sin Deus ex machina. En todo caso, si alguno no la ha visto, mejor que juzgue por sí mismo.



8. Enemigo a las puertas (EEUU, 2001): Stalingrado fue el gran punto de inflexión del conflicto, una batalla urbana de proporciones homéricas. La película está basada en las hazañas de Vassili Zaitsev, el más famoso francotirador soviético de la guerra con 225 soldados del Eje abatidos, (aunque hubo varios aún más eficaces, como Fiódor Ojlópkov e Iván Sidorenko, e incluso el finés Simo Häyhä), y su supuesto duelo con el mejor francotirador alemán, el mayor König. Aunque el guión se toma bastantes libertades (está en duda que el duelo en sí tuviera lugar), el conjunto ha resultado icónico.




9. Band of brothers (Hermanos de sangre) (EEUU, 2001): aquí hago trampas y cuelo una serie de 10 capítulos que sólo es posible calificar como obra maestra. Narra la historia de la 101ª aerotransportada, desde su entrenamiento hasta el final de la guerra, incluyendo por supuesto sus épicas batallas en Normandía y Bastogne. Esta joya fue increiblemente maltratada por la parrilla televisiva española (la emitió Telecinco un verano de madrugada), lo cual dice mucho sobre las cabezas pensantes encargadas.




10. El pianista (Gran Bretaña-Francia-Polonia-Alemania, 2002): en este caso me llevé una alegría al saber que iban a hacer la película, tras haber leído el libro: el pianista polaco de origen judío Władysław Szpilman había recogido ya sus memorias en el libro "El pianista del gueto de Varsovia", censurado durante la era comunista. Si bien, como casi siempre, es mejor el libro, la adaptación no desmerece, y además le añade una exquisita banda sonora.


11. El hundimiento (Alemania, 2004): Alemania continúa enfrentándose a sus fantasmas a través de obras como esta. Bruno Ganz encarna, por primera vez por un alemán y magistralmente, a Hitler. Concretamente, durante sus últimos días, con Berlín a punto de ser capturada por los soviéticos. La escena del bunker donde lanza una furiosa invectiva a sus generales ha sido muy parodiada en Internet, cambiando los subtítulos de la misma.




12. Cartas desde Iwo Jima (EEUU, 2006): Clint Eastwood realizó el mismo año dos cintas centradas en la batalla de Iwo Jima: Banderas de nuestros padres, desde el punto de vista estadounidense, narrando la historia de la fotografía en el monte Suribachi, y Cartas desde Iwo Jima, desde la perspectiva japonesa, centrada en la férrea defensa de la isla, considerada territorio nacional de Japón. Fue ésta en la que consiguió hacer una gran película, tan dura como íntima, humanizando a los nipones.




Me dejo fuera algunas grandes cintas: La gran evasión, Los cañones de Navarone, La batalla de Inglaterra, ¿Vencedores o vencidos?, La batalla de Midway, Stalingrado, La delgada linea roja, Doce del patíbulo, La lista de Schindler, Un puente lejano, El desafío de las águilas, Monuments Men, Hijos del Tercer Reich, La zona gris,... pero es que podríamos hacer una lista infinitamente larga: hay 10 veces más películas sobre este conflicto que sobre la Gran Guerra.

Películas sobre la Segunda Guerra Mundial: soldado alemán de vuelta a una ciudad en ruinas, en "Tiempo de amar, tiempo de morir"
Fotograma de Tiempo de amar, tiempo de morir (Cineoutsider)
Y además, echo de menos alguna buena película sobre aspectos concretos, ya que o no se ha hecho ninguna, o las que hay tocan los mismos tangencialmente o son mejorables: el batallón maorí (posiblemente el mejor de la guerra), la operación Antropoide y el asesinato de Heydrich, la batalla de Montecassino, los San-ryu-Scha, la batalla de El Alamein, la caza del Bismarck... 

Material hay para casi otras tantas como las ya realizadas, muchas de ellas hijas de una posguerra donde el público, lógicamente, tenía una visión de los hechos distinta. Veremos como evoluciona la visión del conflicto con los años, especialmente a través de los ojos de los países vencidos.

lunes, 27 de abril de 2015

La representación del pasado en la saga Assassin's Creed: reflexiones desde la perspectiva de una gamer e historiadora (V)

Tras un parón de varias semanas por temas personales, por el cual pide disculpas a los lectores, Iris Rodríguez Alcaide continúa hoy con la quinta entrega de la serie de entradas con la que nos deleita. Iris, gamer e historiadora, analiza la saga de videojuegos Assassin's Creed desde ambos puntos de vista. El tema de hoy es particularmente interesante: la calidad de la ambientación y simulación.

V. SIMULACIÓN Y «VERACIDAD»

La mayoría de las personas que han tenido contacto con AC coincidimos en afirmar que, donde esta franquicia se ha mostrado más exitosa es en la «autenticidad» que consiguen recreando entornos, ambientes y, en fin, en su capacidad de inmersión (que no necesariamente implica siempre «veracidad», como veremos). Ésta es la principal virtud que, de un modo u otro, ha llevado tanto a gamers como a especialistas a ponerse a los mandos, tal y como declara Michael D. Hattem, miembro del muy recomendable blog americanista The Junto: «What drew me to the game, as an early Americanist, was the historically accurate renderings of the colonial and revolutionary settings (...) In the end, barring a time machine, this game is as close as one can get to a dynamic visual experience of colonial and revolutionary settings.» [1]

Assassin's Creed: Vista de Florencia en "Lineage", corto promocional de AC:II
Vista de Florencia en "Lineage", corto promocional de AC:II (Pinterest)
Y es que el principal secreto de su éxito radica en que en AC el jugador/a se convierte en un turista de paso por la Historia. El periodo y coyuntura elegidos tienden además a ser polémicos, dinámicos o turbulentos como las Cruzadas, el Renacimiento italiano o la Revolución Francesa [2]. Como historiadores/as, cabe preguntarse cuáles son los criterios que siguen los desarrolladores a la hora de dar «vida» a estos escenarios y ambientes.

Assassin's Creed: Incredible World of Parkour
Incredible World of Parkour 
(My Modern Met)
Sin duda, la principal protagonista en esta recreación de ambientes históricos intensamente realistas es la arquitectura de sus ciudades. Antes de nada, hay que tener en cuenta que la situación de la mayoría de edificios así como los aspectos puramente arquitectónicos quedan condicionados en gran medida por la jugabilidad característica que implica el parkour, uno de los rasgos identitarios de AC. El parkour como disciplina deportiva actual es la mecánica principal que seguiremos al interactuar o desplazarnos por los escenarios abiertos, aprovechando la geografía, multitud y mobiliario urbanos.

En segundo lugar hay que destacar, como bien señala Douglas N. Dow, que lo que se muestra en el juego es en todo momento una «simulación» lo más creíble posible para los jugadores/as y no una fiel reconstrucción del pasado [3]. Lo que el juego busca, en fin, es de nuevo esa sensación de «autenticidad»: lo que los desarrolladores consideran que los jugadores/as pueden interpretar como tal, dado el imaginario que sobre dicha época tienen previamente asimilado. Por tanto, a la hora de crear una simulación convincente de la Florencia de finales del siglo XV no hacía falta saber dónde colocar exactamente cada casa o cada barrio (tampoco lo fue en el AC original, que se organizaba en forma de barrios rico, medio y pobre), sino manejar una idea aproximada sobre apariencia y materiales para centrarse, sobre todo, en la recreación gráfica de los espectaculares landmarks que en el juego suelen funcionar como puntos en altura o monumentos destacados. 

Assassin's Creed: Un buen ejemplo es la fachada de Santa Croce que se reproduce en Assassin’s Creed II. No es propia del Quattrocento, pues se construyó hacia 1863
Un buen ejemplo es la fachada de Santa Croce que se reproduce en Assassin’s Creed II. No es propia del Quattrocento, pues se construyó hacia 1863 (Video Game World – Sajid E4)
Por ello, a fin de alcanzar una mayor sensación de «familiaridad» de cara al espectador/a, esta supuesta Florencia renacentista está plagada conscientemente de versiones actuales de sus monumentos más icónicos, tal y como Dow nos muestra en los casos del Duomo, Santa Croce o la iglesia de San Lorenzo. No fue la exactitud, sino la «personalidad» de la ciudad, lo que con esta simulación pretendieron sus creadores evocar en el público.

Assassin's Creed: Vista aérea de la Roma de AC: Brotherhood
Vista aérea de la Roma de AC: Brotherhood (Assassin's Creed Wiki)
Esta última tendencia, la representación del «mito» actual del momento histórico elegido, es quizá la más notable, por acentuada, en el caso de  AC:Brotherhood. En este sentido, su criterio en la reconstrucción de la ciudad de Roma es especialmente llamativo: aunque la acción transcurre muy a principios del siglo XVI, la ciudad que se nos muestra es en realidad un enorme anacronismo, pues no es tal sino la basada en un plano bastante tardío, el trazado por Leonardo Bufalini en 1551 [4]. La Roma históricamente correcta para el periodo hubiera sido cuanto menos distinta y desde luego, mucho menos «monumental» si tenemos en cuenta que en 1527 la ciudad fue parcialmente destruida durante el Saco de las tropas imperiales de Carlos V. Por eso el impresionante escenario que podemos recorrer en el juego tiene mucho más que ver con la ciudad contrarreformista clásica de la segunda mitad del XVI, la célebre «Roma de los Papas».

Assassin's Creed: Leonardo Bufalini, Roma, 1551
Leonardo Bufalini, Roma, 1551 (IATH, U. Virginia)
La recreación arquitectónica no es el único aspecto del juego donde un atractivo estético actual (excesivamente idealizado o directamente anacrónico) prima sobre todo lo demás, pese al trabajo de documentación. Es una tendencia que también es notable en la representación de la cultura material, la vestimenta o los peinados, por lo que no nos vamos a detener demasiado en esto. Sí queremos extendernos un poco más, sin embargo, sobre la reconstrucción de ambientes y pautas de sociabilidad, las cuales, por fuerza mayor, son los puntos más sensibles del juego en adoptar licencias. Y es que aunque no conocemos demasiado aún sobre la gestualidad, el lenguaje, las emociones y aspectos afines que se daban en las sociedades pretéritas, sí que podemos estar seguras de que eran muy distintos a la actualidad.

Assassin's Creed: Una multitud que ha ido creciendo de forma exponencial juego tras juego hasta llegar a las 30.000 personas que recorren el París revolucionario en AC: Unity
Una multitud que ha ido creciendo de forma exponencial juego tras juego hasta llegar a las 30.000 personas que recorren el París revolucionario en AC: Unity (Gamespot)
Como ocurría en el caso del parkour, antes de nada hay que señalar que, aparte de aportar «vida» a las ciudades, las multitudes sirven principalmente como obstáculo o apoyo para las actividades del avatar protagonista. Cuando saltas a través de los tejados o trepas por las fachadas de los edificios, la gente que camina por la calle expresa diversos comentarios públicos a tus acciones, ya sea para aprobarlas o mostrar rechazo. Incluso el trato personal que recibe el/la protagonista es, a grandes rasgos, diferenciado según su género, etnia y clase social según los parámetros de cada época. Estos detalles se pueden apreciar mejor en el momento en que el protagonista ya no es varón, blanco o noble de buena posición, mas no condicionan en gran medida la forma de juego ni las áreas a donde puede acceder tu personaje, con la excepción quizá de la única asesina de la saga hasta el momento. Como mujer afroamericana, Aveline de Grandpré (ACIII: Liberation) usa el recurso del cambio de vestuario para pasar desapercibida en los distintos ambientes donde se mueve: así, es mucho más probable llamar la atención de los guardias mientras llevas los pantalones del traje de asesina que el atuendo de esclava o el vestido de dama.

Assassin's Creed: Aveline con Vázquez (como dama) en el baile organizado por el gobernador
Aveline con Vázquez (como dama) en el baile 
organizado por el gobernador (Assassin's Creed Wiki)
Aún con todo, los ambientes de AC pasan por intensamente inmersivos, resultando que esta segunda parte de la simulación, la «atmosférica», por lo general también pase por notablemente creíble. En AC:III se realizó una interesante investigación sobre el porcentaje idiomático de los diferentes habitantes de las colonias norteamericanas, así como la música o las marchas militares. Como hemos mencionado anteriormente, las conversaciones de la multitud se limitan a opiniones, quejas o comentarios coloquiales, aunque en AC:III también pudimos oír consignas muy propias de los siglos XVII y XVIII como «¡Abajo la corrupción y el mal gobierno!», con las que se forma muy somera se muestra la dinámica de las protestas populares y la institución del «motín».

NOTAS Y REFERENCIAS:
[1] HATTEM, Michael D., “American Revolution: The Game." The Junto: A Group Blog on Early American History. Publicación: 04/01/2013. Consulta: 20/02/2015. El subrayado es mío.
[2] VENEGAS RAMOS, A., "Los momentos de la Historia subjetiva." ZehnGames. Publicación: 10/07/2013. Consulta: 06/04/2015.
[3] Douglas N. DOW, "Historical Veneers: Anachronism, Simulation and Art History in Assassin's Creed II", en Matthew W. KAPELL y Andrew B.R. ELLIOTT (eds.): Playing with the Past: Digital Games and the Simulation of History. Bloomsbury, 2013, pp. 215-31.

jueves, 23 de abril de 2015

Traficantes de libros en la oscuridad. La noche de los libros.

Pues ya estamos aquí un año más en la fiesta de los libros. Sant Jordi en Cataluña, el Día del libro a nivel nacional e internacional o la Noche de los libros en algunas ciudades. Con motivo de la celebración nos hacen un 10% de descuento en casi cualquier librería, aunque, seamos serios, cualquier excusa nos vale para comprar un libro.

Si te hemos cogido a falto de ideas vamos a tentarte con algunos títulos que no pueden faltar en tus estanterías. 

Traficantes de libros en la oscuridad. La noche de los libros. Cartel 2015 de la Noche de  los Libros en Madrid. Fuente: elimparcial.es
Cartel 2015 de la Noche de
los Libros en Madrid.
Fuente: elimparcial.es
El primero un "clasico básico" La cultura del Barroco de José Antonio Maravall, reeditado por Arial a un precio de 32 euros. Me lo estoy releyendo ahora mismo y ya sólo el primer capítulo titulado "La conciencia coetánea de la crisis y las tensiones sociales del siglo XVII" hacen de él una lectura imprescindible seas economista, médico, informática o mecánico. Posiblemente esté realizando yo una lectura demasiado presentista del mismo pero sinceramente me está ayudando a entender un poco mejor las aguas en la que nos movemos en la actualidad. Me ha dejado además con claves que aún estoy intentando ordenar en mi mente. Extraigo una de ellas de la página 53. 
Las crisis sociales muchas veces muestran una autónoma continuidad y podemos observar que sus trastornos se mantienen largamente, cuando la crisis económica que probablemente actuó de causa desencadenante de aquella o se ha cortado ya o ha pasado por fases intermitentes de tipo positivo o negativo.
Que cada uno extraiga sus conclusiones. 

El segundo nos vamos al formato ebook para recomendar la nueva novela de Pedro García Martín El lobo de ávvakum por tan sólo 3.99 euros. He leído casi todo de él,como puedes ver en este post, y nunca ha defraudado. Por ahora os puedo dejar la sinopsis 

Traficantes de libros en la oscuridad. La noche de los libros. Portada de El lobo de ávvakum  de Pedro García Martín Fuente: planetadelibros.com
Portada de El lobo de ávvakum
de Pedro García Martín
Fuente: planetadelibros.com
Verano de 1991. San Petersburgo está a punto de recuperar su nombre. La Unión Soviética se desmorona. El agente Mihail Bonet limpia su revólver. Tiene que acudir a una cita sospechosa. En la víspera, desvelado por las noches blancas, repasa su vida errante. La infancia en el seno de una familia campesina. El ingreso en un convento de Barcelona escapando a la servidumbre del viñedo. El torbellino de la guerra civil que le arrastró hasta un grupo de pistoleros y a jugarse la vida en el frente de Madrid para matar a Durruti. El encuentro con uno de los viejos creyentes, como se llamaban los seguidores del arcipreste Ávvakum, que se convertirá en una misión obsesiva.

El camarada Mihail acaricia cada bala para afinar su puntería. Guarda el arma bajo la almohada. Recuerda su salida de España y su acomodo en Rusia. La huida hacia adelante cuando ingresó en la policía política soviética. La traición a los republicanos exiliados. Las penurias durante el sitio de Leningrado. Los miedos a las purgas de Stalin. Las persecuciones de los disidentes religiosos. Y, al cabo, el amor que tanto tiempo le fue negado. Los días de vinos y rosas con Vera. La bailarina del teatro Kirov con cara de muñeca y cuerpo grácil que le devolvió la sonrisa olvidada. Y enseguida, una mala jugada del azar, un descenso a los infiernos.

Ahora, en la soledad de su cuarto, el agente Bonet empuña su Nagant para sentirse vivo. Por la mañana acudirá al lugar de la cita. Irá, como siempre, dispuesto a matar o a morir. Sin preguntas. Sin remordimientos. Sin dudas… 

Traficantes de libros en la oscuridad. La noche de los libros. Portada del libro La Inquisición  española  de José Martínez Millán. Fuente: Librería Lé
Portada del libro La Inquisición
española
de José Martínez Millán.
Fuente: Librería Lé
Cito unas líneas de mi tercera propuesta"Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae". ¿Os suena? Es un capricho, elevado de precio, pero imprescindible. Hablo, como muchos se habrán dado cuenta,  de la nueva edición de Akal del clásico de Bram Stoker Drácula anotado. Cincuenta y cinco euros tienen la culpa. Y pensaréis que para qué si ya la tenéis. Para mí es la edición definitiva por su calidad de encuadernación, notas y aportes gráficos. 


Después del éxito, gracias a todos por ello, de mi entrada ¿Eres bruja o brujo? Las catorce preguntas que te haría la Inquisición si sospechara que lo eres, veo que el tema de la Inquisición interesa y mucho. Por ello mi cuarta propuesta es un clásico básico del tema como lo es La inquisición española de José Martínez Millán. Editado en Alianza bolsillo y a un precio más que asequible (11.95 euros) que te harán tener en tus manos una obra clave en la historiografía española en torno a tan temible tribunal. 

Quinto y último. Volvemos a un libro del que ya hablamos. Se trata de En pos del Milenio" de Norman Cohn. Volvemos a hablar de una época de cambio en la que también he podido encontrar posibles similitudes con nuestros tiempos actuales.  y que os dejo una pequeñas pincelada donde el autor reflexiona sobre los movimientos mesiánicos del S. XI para su valoración (p. 65).
Generalmente este tipo de mesías no aparecen simplemente entre los pobres y los oprimidos, sino especialmente entre los pobres y oprimidos cuyo estilo de vida se ha venido abajo súbitamente, perdiendo por ello la fe en los valores tradicionales.
Siempre que leo un libro de Historia lo hago a dos niveles; el primero como profesional y el segundo como persona que vive su momento vital recogiendo el pensamiento de  de Ortega en Meditaciones del Quijote "Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo". Ya que le nombramos, ni que decir tiene que cualquier libro de Ortega y Gasset es también buenísima opción.

Traficantes de libros en la oscuridad. La noche de los libros. Las Ramblas el día de Sant Jordi. Fuente: La Vanguardia
Las Ramblas el día de Sant Jordi.
Fuente: La Vanguardia
En definitiva niños y niñas, grandes y chicos. jóvenes y "jóvenas"... leed, leed como si lo fuesen a prohibir. En papel, en digital o en braille , da igual.  Pero leed, porque en ello hay libertad y sueños, conocimiento y entretenimiento. También amistad, gusto por compartir y comentar y por eso escribimos este post y por eso te pedimos que dejes tu recomendación en los comentarios.

¡Buena caza!

lunes, 20 de abril de 2015

¿Eres bruja o brujo? Las catorce preguntas que te haría la Inquisición si sospechara que lo eres

¿Eres bruja o brujo? Las catorce preguntas que te haría la Inquisición si sospechara que lo eres. Museo de las brujas. Zugarramurdi. Fuente: turismozugarramurdi.com
Museo de las brujas. Zugarramurdi.
Fuente: turismozugarramurdi.com
Todos tranquilos que el titular es sólo eso, un titular. Es para llamar la atención de un documento que hoy quiero compartir con vosotros. Para ello tenemos que introducirnos en el famoso caso de las brujas de Zugarramurdi, justo al comienzo, cuando llega a Madrid la carta los inquisidores Becerra y Valle junto al informe del comisario y las actas del proceso de las primeras brujas. Corría el año 1609, más exactamente el dos de marzo del citado año.

Al Consejo de la Inquisición no lo hizo ni la menor gracia saber que los inquisidores del Tribunal de Logroño estuvieran enredándose en la madeja de las brujas y los akelarres, terreno demasiado resbaladizo para el tribunal español en cualquiera de sus vertientes.

El 11 de marzo la Suprema responde devolviendo los procesos remitidos junto con un interesante cuestionario, donde se muestra bien a las claras las dudas sobre el proceso incoado por el Tribunal de Logroño. 

Casi todas las preguntas, de 1 a 6, de 8 a 10 y la 12, muestran bien a las claras estas dudas. ¿Lo que cuentan en torno al famoso akelarre es sueño o realidad?. Por cierto, una duda muy cartesiana, o más apegados a nuestra tradición calderoniana: 
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Si queréis introduciros un poco más en este fascinante tema de sueño y brujería os recomiendo para empezar Durmiendo con el enemigo. El diablo en los sueños de James S. Amelang. Volviendo a nuestras brujas, Pedro de Valencia ya lo tenía claro en aquellas fechas, como refleja en su Discurso acerca de los cuentos de las brujas y cosas tocantes a magia (1610) que cito a través de Henningsen (2010, p. 294): 
Como en aquellas confesiones -aunque en el todo contengan verdad- se mezclan cosas tan poco verosímiles, muchos no se inducirán a creerlas, y dudarán del todo teniendo los tales por casos soñados que jamás han pasado en el mundo, ni se han escrito sino en poesías y libros fabulosos para entretenimiento y espanto de los niños y gente vulgar.
¿Eres bruja o brujo? Las catorce preguntas que te haría la Inquisición si sospechara que lo eres. Zugarramurdi en la actualidad. Fuente: idealista.com
Zugarramurdi en la actualidad.
Fuente: idealista.com
Es decir, que no todo el mundo creía en la brujería incluso en el Santo Oficio. El inquisidor Salazar, verdadero Sherlock Holmes o Guillermo de Baskerville de este caso, lo dejó claro cuando dijo la lapidaria frase "No hubo brujas ni embrujados en el lugar hasta que se comenzó a hablar de ellos" . De hecho, Salazar utilizó como base las preguntas que mandó la inquisición para sus pesquisas con algunas variantes. Por ahora nos quedamos con el documento del Santo Oficio que extraigo de Caro Baroja (1995, pp. 746-747).

Preguntas que se han de hazer a los reos y testigos en materia de bruxas. 

1. En que días tenían las justas y quanto tiempo estavan en ellas y a que hora yvan y bolvian y si estando alla o yendo o viniendo oyan relox campanas o perros o gallos del lugar mas cercano y quanto estava el lugar mas cercano de la parte donde se juntavan.

2. Si sabian los dias y horas en que se havian de juntar: o, si havia alguna persona que las avisava llamava y quien era.

3. Si tenian maridos, o mugeres padres o madres parientes y criados y si dormian
en un mesmo aposento y si las hechavan menos alguna vez o veces o que es la causa
porque no las hechavan menos o si alguno de los suso dichos las han reñido por esto.

4. Si criavan de leche y si llevavan las criaturas consigo, o, a quien las desavan encomendadas o que es lo que hazian de ellas.

5. Si yvan vestidas o desnudas y donde desavan los vestidos y si los hallavan en la misma parte donde, o, en otra.

6. Quanto tiempo tardavan en ir desde sus casas al lugar de las juntas y que espacio y trecho ay hasta alia y si topavan a yda o buelta algunas personas y yvan a prisa, o, despacio por sus pies o en pies ajenos cada una por si muchas de compañia a la yda y a la buelta y si estando en las juntas vieron pasar o atravesar por la parte donde se hazian algunos caminantes pastores o otras personas (fol. vto.).

7. Si yendo o viniendo a las dichas juntas o estando en ellas por nombrar el nombre de I. H. S. o por otra causa se han deshecho las juntas o quedadose en el camino sin poder el demonio darles mas ayuda.

8. Si se untan para yr a las dichas juntas y en que parte y si dizen algunas palabras y quales y con que unguento y de que se haze y quien lo haze y si tienen el onguento o las cosas de que se haze y diziendo que lo tiene lo harán buscar y hallado lo muestren a médicos y boticarios para que declaren la confection de que esta hecha y los effectos que naturalmente pueden obrar.

9. Si para yr era necesario que untasen o si fueron alguna vez y podían yr sin untarse.

10. Si entre junta y junta se communicavan unos con (otros) tratando de lo que havia pasado en la junta o juntas y de quando havia de haver otra junta o de otras cosas tocantes a esto. quantas vezes las confesaron y si rescivian el Sanctisimo Sacramento y quantas vez e lo hizieron y si dizian oraciones den xrianos y quales.

12. Si tenian por cierto que ban corporalmente a las dichas juntas o si con el dicho unguento se adormiesen y se les imprimen las dichas cosas en la imaginación o fantasia.

13. Si resultare muertes de niños o de otras personas, o, haver sacado los coraçones a los niños, se procure varificar estos delictos y actos con testigos. (fol. r.).

14. Quando examinaren algún testi.° o reo le pregunten los cómplices y a cada uno de los cómplices le pregunten lo mismo para ber si contestan en los actos y delictos y en la complicidad, para que mejor se pueda averiguar y aclarar la verdad

Por supuesto esto es sólo una cata sobre un tema muy complicado, con muchas ramificaciones. No pretendo en un solo post cerrar un tema tan complejo, simplemente pretendo despertar la curiosidad entre vosotros de un caso inquisitorial fascinante. Por eso os dejo una bibliografía básica para introduciros en él.

Un saludo.
¿Eres bruja o brujo? Las catorce preguntas que te haría la Inquisición si sospechara que lo eres. Supuesta cueva de Zugarramurdi. Fuente: euskonews.com
Cueva de Zugarramurdi donde supuestamente se reunían las brujas . Fuente: euskonews.com
Bibliografía básica:
  • Azurmendi, Mikel (2013), Las brujas de Zugarramurdi, Almuzara, Córdoba.
  • Henningsen, Gustav (2010), El abogado de las brujas, Brujería vasca e Inquisición española, Alianza, Madrid.
  • Videgáin Agós, Fernando (2000), Navarra en la noche de las brujas, Temas de Navarra.

jueves, 16 de abril de 2015

Una breve historia de la cerveza

La cerveza es la prueba de que Dios nos ama y desea nuestra felicidad.
Benjamin Franklin

En esta época de crisis hemos vuelto, en muchos aspectos, a la cultura del "hágalo usted mismo", ya que volvemos a valorar ciertas cosas cuya versión industrial raya a menudo la indecencia, como es el caso del pan. La cerveza artesana es uno de estos productos.

Cuarteto de Guinness degustado por el autor y unos amigos en Dublín.
Cuarteto de Guinness degustado por el autor y unos amigos en Dublín.
Si bien hay grandes marcas con un producto excelente, mucha gente busca volver a los orígenes, alejarse de las grandes multinacionales y dar su propio toque personal a una de las bebidas más populares y antiguas del mundo, de la cual el autor es (como podrán comprobar por la documentación gráfica adjunta), un rendido admirador. Pero, ¿cómo hemos llegado los seres humanos a fabricar tan magno néctar?

Tierras cerealíferas y agua corriente fueron dos requisitos fundamentales para el nacimiento de las antiguas civilizaciones; por tanto, no es de extrañar que ambos elementos, cereales y agua, sean la base de la cerveza, cuyo origen tiene tintes mitológicos en distintas culturas. Posiblemente, su nacimiento real se encuentre en una fermentación espontánea de cereales ablandados con agua previamente a su molienda.

Si bien no se puede dar una fecha exacta sobre su origen, hay evidencias arqueológicas sobre su fabricación en Egipto, Turquía e Irán en torno al 3.500 a.CPor su parte, en Europa, los restos arqueológicos más antiguos sobre la producción de cerveza se han encontrando en España, en Ambrona (Soria), y se han datado en el 2.400 a.C. La cerveza se menciona en El libro de los muertos egipcio, el Código de Hammurabi, la Iliada y la Odisea, y textos antiguos chinos; la primera referencia escrita sobre su elaboración se encuentra en una tablilla sumeria, datada en el 2050 a.C., que describe como crear "alulu" usando pan de trigo, cebada y agua.

Los antiguos egipcios atribuían la creación de la cerveza al propio Osiris; no es de extrañar que le dieran tal importancia, pues la "heneket" era una parte básica de la dieta, y estaba presente en cualquier ceremonia religiosa o funeraria. Los fabricantes estaban exentos del servicio militar, y parte de la soldada se pagaba con este líquido. Se usaba como alimento, medicina y para evitar tomar agua potencialmente contaminada.

La escocesa y excelente cerveza Tennent's, degustada por el autor  en Edimburgo.
La escocesa y excelente cerveza Tennent's, degustada por el autor en Edimburgo.
Durante la época grecorromana, y con la cerveza ya presente en todo el mediterráneo, se consideró al vino propio de las clases altas, y la cerveza del vulgo, aunque Hipócrates la alabó por sus propiedades. 

Debido a que el clima mediterráneo en general resulta más favorable para la creación y conservación del vino, se consideraba ésta, en buena medida, una bebida de bárbaros, ya que eran los territorios del norte de Europa, donde la vid no prospera, donde se elaboraba primordialmente. 

De hecho, su denominación en español deriva de cervisa, nombre que daban los galos a la bebida. Por su parte, el cristianismo, que usa el vino en sus ritos, consideraba inicialmente a la cerveza como bebida de paganos.

Con la desintegración del imperio romano, la cerveza empieza a revalorizarse, en buena medida gracias a su popularización en el imperio Carolíngio, extendiéndose su consumo desde el norte de Europa. En el mediterráneo, dominado a partir del siglo VIII por los musulmanes, se redujo considerablemente el consumo de cualquier bebida alcohólica.

Lógicamente, la cerveza de aquellos tiempos no se parecía mucho a la que consumimos hoy día. Era mucho más espesa, y se solía aromatizar con hierbas (romero, tomillo, artemisa, espliego, etc.), miel o azúcares procedentes de fruta como los dátiles. Paradójicamente, por lo mencionado antes, la cerveza fue perfeccionada por los monjes cristianos, quienes introdujeron en los siglos XI - XII el empleo del lúpulo, que añade amargor, mejora la espuma y tiene efectos antibacterianos. En 1516, la "ley de pureza" impuso el lúpulo como uno de los ingredientes fundamentales de la cerveza bávara.

La cerveza era elaborada por el fraile boticario (al ser considerada medicinal, por motivos similares a los de los egipcios), que guardaba celósamente la receta, y se fabricaba de tres tipos: prima melior, la mejor, para personalidades y eventos especiales; la servicia, para el día a día, y tertia, la peor, ofrecida a peregrinos y similares.

Cerveza Budweiser (la auténtica, la checa) degustada por el autor en Praga.
Cerveza Budweiser (la auténtica, la checa) degustada por el autor en Praga.
Es también en los monasterios donde se experimenta con las levaduras, y se consigue una fermentación baja, en el fondo de la cuba, que precisa del frío natural que existe en las cuevas y bodegas, naciendo así la cerveza tipo lager a comienzos del siglo XV. Hasta entonces se producían las tipo ale, de fermentación alta, que aún sigue siendo la más popular en las islas británicas. Por su parte, las lambic fermentan espontáneamente, usando las levaduras salvajes, presentes en el ambiente.

Si bien en todas las zonas del mundo existía su propia versión de bebida de cereal fermentado, la expansión de los europeos por todo el planeta ha llevado la cerveza tal como la conocemos actualmente (agua, cereal malteado, lúpulo y levadura) a todos los rincones del globo. En España, al ser coronado Carlos I en 1517, trajo consigo un grupo de maestros cerveceros flamencos, que popularizaron la receta del norte de Europa al conseguir una bebida más clara y sin impurezas, aunque no dio el gran salto en consumo hasta finales del XIX.

Cerveza Postdamer, degustada por el autor en Potsdam.
Cerveza Postdamer, degustada por el autor en Potsdam.
Y a través de España, la cerveza llegó a América (aunque ya existían bebidas autóctonas, como la chicha). En México, en el virreinato de Nueva España, se instauró en 1542 la primera fábrica en el Nuevo Mundo por parte de Alfonso de Bazán y Herrera. El monasterio de San Francisco de Quito (Ecuador), fundado por el belga Jodoco Rique, producía su propia cerveza en 1560. 

Lógicamente, otros países también exportaron este producto a sus colonias. John Boston, llegado a Sydney en 1794, fue el primero en fabricar cerveza de maíz en Oceanía (aunque el capitán Cook llevase cerveza en el Endeavour al llegar a aquellas tierras). 

En la India, Edward Dyer fundó la primera cervecería en 1820, en la zona del Himalaya. En Japón y China es a finales del XIX cuando la versión europea del elixir comienza a fabricarse masivamente. Hoy día, en casi cualquier lugar del mundo, se puede probar una versión de esta ambrosía, cada cual con su propia personalidad y características.

Para finalizar, me gustaría indicar cómo este líquido está asociado en términos históricos, en buena medida y pese a lo que pudiera parecer, a la mujer. En la antigüedad, en otra versión del mito egipcio, es Isis quien regala la cerveza a los hombres. Y en Mesopotamia y Sumeria la elaboración de la misma estaba encargada a las mujeres. En América, durante los rituales religiosos incas sólo las jóvenes vírgenes del Sol podían crear la chicha (cerveza de maíz) que bebía el emperador, y eran las mujeres quienes mascaban los granos para hacer chicha, suavizándolos con su saliva.

Pinta de Boddingtons, degustada por el autor en Bristol
Para los antiguos escandinavos, los héroes muertos se deleitaban en el Walhalla bebiendo la cerveza  (o la hidromiel) preparada por las valkyriasAdemás, en su sociedad el equipamiento para hacer cerveza pertenecía, por ley, a la mujer de la casa. 

Y, al igual que en el antiguo oriente próximo, en la época medieval eran las mujeres las que preparaban la cerveza en casa. Además, fue Hildegarda de Bingen, abadesa del monasterio de Rupertsberg, la primera en añadir lúpulo a la cerveza, en el 1079. 

Como ven, la humanidad ha tenido que dar muchos pasos en distintas épocas y lugares para que nos podamos tomar una caña con los amigos. Sólo queda añadir que, tras esta perorata, lo mejor es remojar el gaznate con una buena pinta, ¿no? ¡Nos vemos en los bares!.

lunes, 13 de abril de 2015

La aldea de los locos

El último barómetro del CIS de 2014 publicó los resultados sobre hábitos de lectura en España, según el cual el 35% de los españoles no lee "nunca o casi nunca". Esa curiosa especie llamada "optimistas" se empeñará, sin duda, en darle la vuelta al dato, ya que las matemáticas dicen que, por lo tanto, el 65% restante lee, al menos "alguna vez al trimestre". A mí pensar que más de un tercio de la gente que tengo alrededor no lee más allá de las etiquetas del champú me resulta descorazonador.



Por cierto, que un 37,5% de encuestados afirman que sus padres nunca les leían cuentos o libros de pequeños. Número muy cercano al porcentaje de "no lectores", lo cual nos puede dar una pista sobre la que trabajar. A mi cabeza llegan imágenes de niños dignas de las obras de Dickens, pero tampoco es justo sacar conclusiones, pues en cada familia tendrán sus circunstancias.


Luego están las lecturas obligatorias del colegio, que creo que casi todos odiábamos. Los no lectores porque les suponía leer. Los lectores, porque nos suponía aplazar o interrumpir una lectura que habíamos escogido voluntariamente para ponernos con el "Lazarillo" o similar; no sé quién demonios considera que se fomenta la lectura entre los chavales de 13 años obligándoles a leer cosas en castellano antiguo... Los ya lectores estábamos ya ganados para la causa, y lo que pueden conseguir es que los poco aficionados a eso de los libros abandonen el barco por desesperación.



En todo caso, con los años, uno encuentra su lugar. Sus gustos. Sus autores y temas favoritos (por cierto, que la novela histórica tiene un destacadísimo 23,6% de aficionados, según el estudio). Y, salvo épocas donde las obligaciones de distintos tipo lo impiden, siempre hay algo que leer dentro del campo visual.

Un 14,1% de los lectores afirma leer 13 o más libros al año, sin entrar en diferenciar papel o electrónico. Considerando desde los breves opúsculos que se leen en una tarde hasta los tomos que amenazan con deforestar el Amazonascon una media de 1 libro leído cada 2 semanas y media, es decir, unos 21 al año, unas cuentas sencillas me dicen que estoy un un grupo formado por un 9,1% de los españoles. Una inmensa minoría. La aldea de los locos...
  • Locos por haber empezado a leer compulsívamente antes de cambiar los dientes.
  • Locos por sabernos de memoria álbumes enteros de Astérix, Lucky Luke, Tintín o Mortadelo.
  • Locos por haber leído, releído y vuelto a leer algunos libros hasta casi destrozarlos.
  • Locos por renunciar a horas de sueño a cambio de acabar un capítulo más.
  • Locos por no ver el programa de moda en la TV porque estamos leyendo.
  • Locos porque normalmente preferimos leer el libro a ver la película.
  • Locos por pasarlo mal por los protagonistas, cuando aún queda más de medio libro.
  • Locos por comprar una nueva remesa de libros cuando aún tenemos 20 en lista de espera.
  • Locos por pensar que pasar la tarde en una librería es un plan fantástico para un sábado.
  • Locos por comentar el lunes en la oficina lo bueno que es el libro que nos hemos acabado, en lugar del resultado del fútbol.
  • Locos por leernos libros que nos obligan a pensar, en lugar de apagar el cerebro tras un día horrible en la oficina.
  • Locos por ir en el metro arrastrando un tocho de 1.000 páginas.
  • Locos por agobiarnos porque no podremos vivir suficiente para leer todo lo que querríamos.
  • Locos porque siempre pensaremos que un libro es uno de los mejores regalos que pueden hacerse.
  • Locos por haber leído tanto, y ser imposible decir cual es nuestro libro favorito, pues todos ellos forman ya parte de nuestro ADN.
  • Locos por ocupar tanto espacio en casa con libros que ya hemos leído.
  • Locos por no ser hombres (ni mujeres) de un sólo libro.
  • Locos por incordiar.
En todo caso, de los 46.725.164 españoles que somos, un 9,1%, o sea, 4.251.989 formamos el censo de la aldea. Puesto que uno de los buques insignia de la telebasura, "Gran Hermano" (Orwell debe estar retorciéndose en su tumba) alcanzó una audiencia promedio de 2.686.000, parece que nos queda un resquicio de esperanza en la aldea de los locos, que resiste, ahora y siempre, al invasor.

La aldea irreductible, llena de locos, que resiste, ahora y siempre, al invasor
La aldea irreductible, llena de locos, que resiste, ahora y siempre, al invasor (Papel en blanco)
Fratres: ¡Fuerza y honor!