lunes, 2 de noviembre de 2015

Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.

“Desde antiguo ha existido la creencia, más o menos generalizada, en la posibilidad de que los seres humanos o alguno de ellos mantengan su presencia en este mundo después de la muerte y entren en contacto, hostil o amistoso, con los vivos. (…) En muchas culturas se ha creído posible entrar en contacto con los difuntos, por medios diversos, evocarlos desde el Más Allá (…)"
Con estas palabras inicia su prólogo D. Alberto Bernabé para presentarnos la obra que nos ocupa, titulada Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso. El presente volumen surge de las Jornadas de Literatura y Arte de la Universidad Complutense de Madrid que se celebraron en 2011 bajo el mismo título. Vamos, que freaks y amigos de lo oculto, absteneos. Es material serio y académico.

 Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Portada de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso. Fuente: Abada
Portada de Fantasmas, aparecidos
y muertos sin descanso. Fuente: Abada
A algunos les podrá sorprender que esto sea motivo de estudio. ¿Es que esta gente cree que los fantasmas existen? No, creen que la creencia de la gente en el pasado y en el presente sí que desencadena acciones reales por parte de los hombres, tanto espirituales como mentales y materiales. Y eso es lo que realmente interesa. Cómo moldean estas creencias la vida real de las personas.

El imperio de la razón, si es que realmente hemos llegado a él, nace con la Revolución Francesa, y para entender a la gente del pasado (¿sólo del pasado?) no debemos obviar su creencia en lo mágico y sobrenatural, ni mucho menos reírnos de ello. Evidentemente no todo el mundo creía en la magia y lo sobrenatural, pues gente con criterio, como diría el tango, la hubo en el 506 y en el 2000 también. Claude Kappler en un libro que también visitaremos, decía en una nota a pie de página;

Que nadie se sorprenda de este avance ucrónico hacia la objetividad, la cual, en efecto, dependo de los individuos y de los caracteres más que de del correr del tiempo. 
Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Figura babilónica (1800-1750 a.C. ) asociada  tradicionalmente a Lilith aunque recientes  estudios la identifican con Ishtar o Ereshkigal. Fuente: Wikipedia
Figura babilónica (1800-1750 a.C. ) asociada  tradicionalmente 
a Lilith aunque recientes  estudios la identifican
 con Ishtar o Ereshkigal. Fuente: Wikipedia
Bueno, vamos al libro propiamente dicho, que ya es hora. Abre fuego el mediático Nacho Ares indagando sobre los aparecidos en el Antiguo Egipto. No aporta ninguna novedad, pero sí un buen estado de la cuestión sobre el tema. Ni los egipcios estaban todo el día pensando en la muerte, ni su concepto de alma tiene que ver con el nuestro; por lo tanto, los aparecidos egipcios son más una excepción que una realidad.

Sí que me ha sorprendido más el trabajo de Cristina Delgado Linacero analizando esta realidad en Mesopotamia, y su fantástico recorrido de la figura de Lilith a lo largo de la Historia del Arte y, especialmente, su presencia en la iconografía medieval y renacentista.

Después de visitar Egipto y Mesopotamia se impone la lógica y toca el mundo griego, al que se dedican cuatro trabajos: 
  • Fantasmas y religión entre los griegos: contextos y control de Richard Buxton.
  • Caracterización y representación de los fantasmas en la antigua Grecia de Mercedes Aguirre.
  • ¡Yo os conjuro, demones de este lugar! Muertos inquietos y magia amorosa de Raquel Martínez Hernández.
  • Me vengaré desde mi tumba de Ana Isabel Jiménez San Cristobal.
Buxton nos muestra que para los griegos la creencia de los fantasmas estaba integrada en las prácticas y creencias religiosas, para con ellas mantener a los fantasmas en su sitio correcto. Porque los había que volvían espontáneamente, ya fuera porque no eran enterrados correctamente, porque volvían pidiendo venganza tras una muerte violenta, o los insatisfechos. También volvían espontáneamente en ocasiones para realizar una advertencia (como nuestra chica de la curva, pero en versión griega). Y si no venían espontáneamente siempre les podías convocar por medio de la necromancia, como recogen fuentes literarias de la época.

Mercedes Aguirre se acerca al teatro clásico para poner rostro y características a estos fantasmas, y cómo estos fantasmas perduran a través de los siglos en las tablas de los teatros, como el padre de Hamlet o el Comendador de Don Juan Tenorio. Cuidado, perdura el fantasma, no así las connotaciones que conlleva, ya que las creencias en lo que subyace tras la muerte son muy diferentes a través de los siglos.

Raquel Martín Fernández, que por cierto acaba de publicar con la misma editorial el fantástico libro Orfeo y los magos. La literatura órfica.La magia y los misterios, nos habla de los motivos más recurrentes para realizar una maldición  con ayuda de un muerto inquieto. Estos son muy terrenales, como atraer sexualmente a otra persona o anular a un rival en cualquier situación. Para ello el muerto intervenía de dos maneras: siendo el mensajero entre quien realiza la maldición y los dioses subterráneos, o cumpliendo él mismo el encargo. Toda esta información se apoya en numerosas fuentes primarias

Ana Isabel Jiménez se detiene en los numerosos epitafios de venganza y su estudio. Sólo pondré uno de ejemplo, para que veamos de lo que hablamos, perteneciente a la Antología Palatina;
T25 (AP 7, 310) El que me mató me enterró, ocultando su crimen. Si me regaló esta tumba, que encuentre la misma recompensa.
Y tras Grecia le toca el turno a Roma analizado por Daniel Olgen, donde por supuesto Apuleyo tiene una gran presencia y comenzamos a engarzar  la presencia de fantasmas en textos cristianos. María Teresa Muñoz García de Iturrospe hace un repaso a los fantasmas de la literatura latina. Destaca la figura de Virgilio, considerado por los medievales como poeta y mago que asustaba a los hombres de fe. Parece ser que los poetas siempre tuvieron mala fama (modo ironía ON, como dice Juan). Por supuesto, este papel de mago de Virgilio terminará configurando al Virgilio que acompañará a Dante en su Divina Comedia.

Con Enrique Santos Marinas dejamos el ámbito clásico para introducirnos en las tradiciones eslavas orientales, donde hay figuras tan interesantes como Baba Yaga o los Upiry, entre otros. En este caso, es idea comúnmente aceptada la especificidad de la cultura eslava en lo que respecta a muertos vivientes y su manifestación más literaria, el vampiro. Al contrario: la tradición eslava oriental se enmarca dentro de una tradición más amplia en la que comparten rasgos con otros pueblos indoeuropeos, tanto eslavos como no eslavos.

Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Drácula  o Bela Lugosi, que lo mismo da, acechando a la víctima Fuente: Cinemanía
Drácula  o Bela Lugosi, que lo mismo da, acechando a la víctima. Fuente: Cinemanía
Precisamente el siguiente trabajo a cargo de Juan Antonio Álvarez-Pedrosa Núñez abunda en esta tesis, y nos pone ejemplos de muertos vivientes en el ámbito de la Europa indoeuropa de época tardoantigua y Medieval.

Irene González Hernando nos introduce en unos muertos sin descanso muy especiales, como lo son los niños no bautizados. Tema fascinante con muchas ramificaciones, que la autora ciñe a la Baja Edad Media. El hombre medieval percibe la muerte de los infantes con incertidumbre y angustia, como no podía ser de otra manera. Sobre todo les angustiaba que murieran sin recibir el bautismo, cosa por cierto dolorosamente frecuente, sorprendiendo los esfuerzos y triquiñuelas que utilizaban para que esto no ocurriera, y así no tener que unir el horror de la muerte de un niño a la incertidumbre del descanso de su alma.

Herbert González Zymla se acerca a dos de los temas macabros más habituales de la literatura y el arte bajomedievales, como lo es el encuentro de tres vivos y tres muertos, y la danza macabra. Interesante porque rastrea los orígenes del primero en los cuatro encuentros de Buda, y el segundo, también de origen oriental, traído por monjes franciscanos que lo introdujeron en el teatro de misterios del mundo católico.

Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Encuentro de los tres vivos y tres muertos. Salterio de Robert de Lisle. Fuente: lahornacina.com
Encuentro de los tres vivos y tres muertos. Salterio de Robert de Lisle.
Fuente: lahornacina.com
Eusebio de Lorenzo se acerca a los fantasmas del teatro de Shakespeare y a su etérea figura en un interesante y breve repaso, mientras que Francisco Molina Moreno nos acerca a la figura de las rusalki, personaje femenino perteneciente al floklore ruso, ucraniano y bieloruso.
Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Rusalka, por Ivan Bilibin, 1934. Fuente: Wikipedia.
Rusalka, por Ivan Bilibin, 1934. Fuente: Wikipedia.
El trabajo de Aiga Sakamoto y Miguel Martín Onrubia nos acerca al folklore de los muertos sin descanso en el Japón Meiji, a través de la fascinante figura del escritor occidental Lafcadio Hearn, autor y recopilador de historias pertenecientes a la cultura asiática, del que debo reconocer que no tenía la más remota noticia.

José María M. Villar nos acerca a la fascinante historia de amor entre Elizabeth Siddal, musa de la Hermandad de los Prerrafaelitas, y uno de sus máximos exponentes, Dante Gabriel Rossetti. Tras una relación cuando menos tempestuosa, Rosetti no aceptó la muerte de Elizabeth y pasó días enteros junto al cadáver con la esperanza de despertarla.

Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Elizabeth Siddal leyendo. Obra de Rosetti. Fuente:http://www.art-wallpaper.com/
Elizabeth Siddal leyendo. Obra de Rosetti. Fuente: http://www.art-wallpaper.com/
Su sentimiento de culpa hizo que la percibiera como un espíritu vengativo que le visitaba por las noches durante años, reprochándole no haberle dedicado el tiempo que ella merecía. Y eso a pesar que enterró con ella su mejor libro de poesía como último gesto de amor, aunque tiempo después se arrepintió y pidió la exhumación de su cadáver para recuperar el manuscrito, que posteriormente se publicó con gran éxito. Toda una historia de fantasmas que podéis recrear con la aproximación de Ken Russell y su Dante's Inferno (1967).


Un último apunte que hará las delicias de los amantes de Aliciaen el País de las Maravillasadivinad en quien se inspiró Carroll para crear el personaje del sombrero loco. Efectivamente fue en Rosetti.

Reseña de Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso.Sombrero loco por John Tenniel. Fuente: Wikia
Sombrero loco por John Tenniel. Fuente: Wikia
Cierra el volumen el trabajo firmado por Ana González-Rivas Fernández y Jack Miracola donde demuestran la continuidad del fantasma de Plinio el Joven en la literatura del siglo XIX. Para ello se apoyan ejemplos de Wilde o Dickens entre otros. 

En definitiva, un gran libro con el que me he disfrutado, por supuesto he aprendido y, lo más importante, me ha servido para ser consciente de nuevos temas y conexiones que espero en un futuro den sus frutos. 

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