jueves, 27 de febrero de 2014

Ebook: manual de supervivencia (I)

La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha.
Michel de Montaigne

Hace ya algún tiempo que comentamos por estos lares la tecnología del ebook, o libro electrónico. Este, poco a poco, va aumentando su cuota de mercado, gracias a su comodidad y capacidad de ahorrar espacio en las atiborradas estanterías de los que somos auténticos yonquis de la tinta, además de su capacidad de trascender el texto gracias a los libros enriquecidos.

Pero sigue suscitando un importante debate en torno al mismo: que si la piratería, que si no es lo mismo que un libro en papel, que si el daño que hace a las pequeñas librerías, que si no se retiene la información igual, que si no es lógico que tenga un IVA 5 veces superior al libro convencional…

Hoy no pretendo, ni mucho menos, zanjar el debate, ya que todos los actores tienen su parte de razón en el mismo. Vaya por delante que yo soy de los que opina que es un grandísimo avance, pero que debemos tener en cuenta que el formato tradicional y el electrónico están condenados a coexistir. Un poco de humor al respecto, por cierto:
Libro en papel contra libro electrónico
Libro en papel contra libro electrónico. Imagen de theawkwardyeti.com
Si bien siempre he tenido algo que leer entre las manos (incluyendo cómics y lecturas técnicas), nunca he sido muy fetichista del libro como objeto en sí: ni me emociona el olor a tinta como a otros, ni los valoro más por una encuadernación particularmente cuidada, y a veces me agobia la cantidad de sitio que ocupan libros que probablemente nadie vuelva a tocar en años. Lo que realmente valoro es el contenido, no el continente.

En todo caso, sí que reconozco que hay algunas ediciones auténticamente maravillosas, que en ningún caso podrán ser sustituidas por el formato electrónico, ya que en esos casos el libro es un objeto que va más allá del texto. Es el caso de la que me regalaron de ensayos de Montaigne ilustrados por Dalí, o aquella que regalé yo de cuentos de Poe traducidos por Cortázar e ilustrados por Benjamín Lacombe.


Cuentos macabros de Poe, ilustrados por Benjamín Lacombe
Cuentos macabros de Poe, ilustrados por Benjamín Lacombe
Imagen de El otro viento.
Ahora bien, si nos ceñimos a los libros en ediciones convencionales (el 95% de los que leemos), las ventajas del ebook para mí son indiscutibles: no ocupan espacio en nuestras cada vez más pequeñas viviendas, son más manejables ya que abulta lo mismo en las manos un libro de 200 páginas que uno de 1.500, podemos llevar en memoria del dispositivo una biblioteca completa, ajustar el tamaño de letra a la más cómoda para la lectura, y son más baratos (aunque a menudo no todo lo que podrían).

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Con lo cual, si nos ceñimos a los aspectos de gestión del contenido, esta tecnología ofrece un avance indudable. Siempre podemos optar por una postura neoludita, claro, pero a mi entender, además de responder a una visión cortoplacista, es muy probable que esta postura traiga muchas más desventajas que beneficios.

La cuestión es que la digitalización de la información supone la tercera revolución en la difusión de la misma ya que la hace prácticamente ubícua, tras la propia invención de la escritura hace unos 7.000 años, y de la imprenta hace 550; si bien, lógicamente, el cambio de paradigma no es fácil (aún vamos a tardar tiempo en encontrar un modelo estable), es preciso asumir que en el siglo XV el gremio de amanuenses y los fabricantes de pergaminos debieron también sufrir una importante crisis sectorial. Nunca me cansaré de recomendar el visionado de este video para comprender, de forma cómica, el cambio que estamos sufriendo y lo que supone la resistencia al mismo:


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Por otra parte, tampoco se puede esperar que el libro electrónico se haga con el 100% del mercado (y dudo mucho que siquiera con el 50%, a medio plazo). El libro tradicional también se enriquece y revaloriza, espoleado por las circunstancias. Las ediciones para coleccionistas, las sesiones de estudio con distintos papeles a la vista, la posibilidad de subrayar y tomar notas calígrafas sobre el papel (aunque creo que en no mucho tiempo tendremos esta opción en formato electrónico), y el encanto que tiene para mucha gente el libro como objeto garantizan la supervivencia del formato “árbol muerto”.

Estando en pleno proceso de cambio es aún complicado identificar de forma inequívoca cuales serán los formatos y nichos, y sin duda harán falta estudios etnográficos complejos para poder llegar a tenerlo claro, aunque algunos casos empiecen a vislumbrarse.

Libro tradicional y electrónico comparten estantería; lo importante es fomentar la lectura, sin importar el formato
El libro electrónico aporta un formato de lectura nuevo, con mucho que aportar.  No se trata de un rival, si no de un aliado. Lo importante es que se difundan y lean buenos libros y textos, independientemente del soporte usado.
Imagen de Que.es
Por ejemplo, en contraposición a las ya citadas ediciones de lujo, estarían las noticias (que en formato papel nos llegan obsoletas, aunque de aquí nace un nuevo debate entre el análisis sosegado y la inmediatez), y aquellos libros cuyos derechos de autor ya hayan caducado (en España, pasan a ser de dominio público 70 años después de la muerte del autor), que pueden descargarse de forma gratuita y legal desde multitud de sitios de Internet.

En una posterior entrada hablaremos con más detalle sobre donde podemos conseguir libros gratuitos de forma totalmente legal, y sobre autoedición.

Hasta entonces, cuídense.

lunes, 24 de febrero de 2014

Fotos con historia: Bristol y Cardiff

Para esta entrada aprovecho como excusa el hecho de que está disputándose estas semanas el tradicional torneo de las 6 Naciones (uno de los más igualados de los últimos tiempos). Como ya saben nuestros asiduos, en los últimos años realizo con cierta frecuencia desplazamientos a las islas británicas para disfrutar de partidos (en ocasiones memorables) del noble deporte del balón oval. Y es que en términos deportivos me he unido a la resistance, siguiendo fervorosamente competiciones donde, pese a lo agresivo de la actividad, se mira mal al tramposo y el respeto (al árbitro, al rival y entre el público) es santo y seña... no como otros, y no miro a nadie.

Así pues, en 2011 nos desplazamos a Cardiff para disfrutar de un fin de semana dedicado al rugby, ya que se celebraban las finales de la Amlin Challenge Cup (el equivalente a la Europa League de fútbol) y, en el impresionante Millenium Stadium, la final de la Heineken Cup (la homóloga de la Champions League). Como no hay vuelos directos desde Madrid establecimos el campamento base en la cercana ciudad de Bristol, a donde sí hay vuelos, y una conexión muy cómoda con la capital galesa a través del ferrocarril. 

Ambas ciudades merecen una visita, sin duda; Bristol es bastante bonito, y, hasta cierto punto, el equivalente a Cádiz, al ser el principal punto de partida de las naves inglesas hacia América en la época de la colonización. Cardiff, por su parte, si bien es una ciudad cuya principal atracción es el estadio, tiene más cosas que enseñar.

Las fotos seleccionadas son en, en esta ocasión, el interior del castillo de Cardiff; situado en el centro de la ciudad, ¡y en llano!, es mucho más ornamental que defensivo, ya que los galeses no tuvieron grandes problemas al respecto, pero desde luego merece una visita.


Castillo de Cardiff
Castillo de Cardiff.
Al proceder de una familia que ha vivido durante un siglo de la minería del carbón, no podíamos menos que visitar también the coal exchangeoficina donde se negociaba todo aquello que tuviera que ver con el mismo. Y es que en esa tierra de cielo gris, verdes valles y negras entrañas, al igual que la tierra asturleonesa de la que procedo, el mineral ha sido tan importante como en la mía.

The coal exchange, Cardiff
The coal exchange, Cardiff
Y de Bristol, si bien tiene muchos bonitos sitios, el que más me gusto fue su estación central de ferrocarril, Temple Meads... no me negarán que es deliciósamente británica.

Estación de Temple Meads, Bristol
Estación de Temple Meads, Bristol
Por otra parte, hay una curiosidad en su iglesia principal, Saint Mary Redcliffe, que es el péndulo del caos; lo que resulta más chocante es encontrar este objeto en un templo, en lugar de en un museo de física... les dejo aquí la explicación correspondiente.

Péndulo caótico en Saint Mary Redcliffe, Bristol
Péndulo caótico en Saint Mary Redcliffe, Bristol
No duden en visitar ambas ciudades si tienen ocasión, especialmente la inglesa.

PD. Ganaron "los nuestros": Harlequins, con una brillante jugada que culminó en ensayo en el último minuto para derrotar a Stade Français, y los dublineses de Leinster, que tras irse al descanso perdiendo de 16 puntos ante Northampton, realizaron una remontada épica en la segunda parte.

jueves, 20 de febrero de 2014

El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites

Portada de El regreso de Martín Guerre, AKAL.El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites
Portada de libro. Imagen de Akal.
Hay libros que dejan huella, profunda huella. ¿Cuándo fue? No lo recuerdo exactamente. En segundo curso aproximadamente. Pero lo que sí recuerdo es la sensación de leer y hacer tabula rasa. Sin descanso, sin límites, tirado en la cama de casa de mis padres sin más preocupación que leer. Maravillosos tiempos a los que no sé si es posible volver.

El regreso de Martín Guerre, de una tal Natalie Zemon Davis. En un principio uno entre tantas lecturas académicas, pero una de las lecturas que cambiaría enormemente mi percepción sobre qué era ser historiador. Lo leí hace tantos años que realmente no me acordaba de mucho del mismo y llevaba tiempo detrás de él. Por supuesto, estaba descatalogado: es de principios de los ochenta, y mi gozo en un pozo. 

Ya en la primavera del año pasado se oían campanas de su reedición y pregunté compulsivamente por él en la pasada Feria del Libro, sin resultados. Te sientes como un cazador frustrado. Y cuando ya había perdido toda esperanza, cual si estuviera en la puerta del Hades, mientras miraba distraídamente en un anaquel de una librería, allí estaba. Más de doce años de búsqueda habían llegado a su fin.

Cuento todo esta historia porque releer el libro me ha hecho reverdecer las ganas de investigar, la ilusión de hacerlo “porque sí”. Tan bueno como lo recordaba, tan sugerente como no podía imaginar.

¿La síntesis del libro? Difícil hacerlo, cualquier síntesis del mismo siempre será incompleta. Me dirán que ocurre lo mismo con todos los libros, pero en este caso con más motivo. No caben tantos matices como existen en este trabajo.

Siglo XVI, una familia vasca sale de su pueblo natal y cruza los Pirineos para establecerse en el pueblo francés de Artigat. La familia viaja al completo con el niño Martín Daguerre, “afrancesan” su nombre y se imbricarán en la vida y tejido económico del pueblo sin problemas. Martín se casará con una joven del pueblo y, tras serios problemas para concebir, tendrán descendencia. Martín se marcha del pueblo sin explicación alguna. Ocho años después Martín vuelve, pero algunos dudan que él sea el verdadero Martín Guerre. Su mujer, Bertrande, no duda de ello y lo defenderá a capa y espada, pero la justicia entra en escena, ya que es denunciado por su propio tío como impostor,  para esclarecer la identidad de Martín. El juicio está a punto de resolverse a favor del reo cuando entra en escena otro hombre que asegura ser Martín Guerre.

¿Cómo era posible que un impostor se hubiera hecho pasar por otra persona durante tres años sin despertar los recelos, en un principio, de todo el pueblo? ¿Quién era realmente el impostor? ¿El encarcelado o el que llega justo antes de dictar sentencia? ¿Era posible que su propia mujer no se hubiera dado cuenta?

Fotograma de El Regreso de Martín Guerre. El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites
Fotograma de El Regreso de Martín Guerre. Imagen de Sensacine.
Por encima de la historia me interesa muchísimo la manera de trabajar de Natalie y el propio nacimiento de la investigación. La autora estaba buscando nuevos lenguajes de comunicación con la sociedad a la que todo investigador se debe. Se había fijado en el lenguaje cinematográfico y ya había leído en torno a Martín Guerre. 

La feliz coincidencia es que en ése momento ya había un proyecto cinematográfico en marcha y la historiadora se implicó en él como guionista. Fruto de esta colaboración con Jean-Claude Carrière y Daniel Vigne nacería el interesante film El regreso de Martín Guerre (1982), protagonizada por Gérad Depardieu. En 1992 tuvimos que sufrir el más que prescindible remake norteamericano Sommersby. El libro de que nos ocupa ya estaba disponible para los guionistas y podrían haber ahondado en la historia de manera más precisa que su original francés. Lejos de hacerlo situaron la acción en la Estados Unidos posterior a la Guerra de Secesión (¡!) desvirtuando por completo la historia. Una oportunidad perdida.  

Evidentemente el cine, como lenguaje histórico, tiene sus límites y la historiadora se quedó con ganas de ahondar en la historia de manera profesional tras el rodaje del film francés. Fruto de ello es el libro que nos ocupa.

Muy interesante, y clave en toda esta investigación, es el manejo de fuentes que hace la autora. La suerte es que contamos con el relato de uno de los jueces del caso, Jean de Coras, que publicará un libro bajo el título Arrest Memorable, en varias ocasiones aportando nuevos matices e informaciones en cada reedición, por lo que la riqueza de la fuente es enorme. Fuente principal pero no única, Le Sueur, otro abogado de la zona, hará su propio relato del mismo bajo el título Admirable Historie du Faux Martín de Tolouse, aportando matices que el propio Coras no había reflejado. 

Michel de Montaigne hace referencia al caso en uno de sus famosos ensayos. La historia pasará con más o menos variaciones a los libros de maravillas de la época y la gente se acercaba a estos textos no sólo de manera profesional, como jueces, sino también como texto literario.

Cartel del film El regreso de Martín Guerre
A pesar de tantos documentos quedan muchísimos detalles del caso en la sombra. Otro historiador hubiera quedado apegado a sus fuentes, pero Natalie prefirió rellenar los huecos con hipótesis: muy bien fundamentadas, pero hipótesis. Para ello acudía a todas aquellos archivos de la época que consideraba podían arrojar luz sobre el caso que nos ocupa. Algo muy similar a lo que la microhistoria, con Ginzburg a la cabeza, llama “paradigma indiciario”.

Esta actitud fue muy duramente criticada por muchos, aunque también alabada por otros tantos, tildando el libro casi de literatura más que de ensayo histórico. Creo que el cometido de todo investigador es arrojar luz como sea sobre los hechos, al menos plantear hipótesis plausibles, antes de callar o dejar la investigación a medias. Puedes equivocarte, pero la investigación avanza de esta manera.

La crítica al texto como "literario" también me hace reflexionar en torno a la diferencia de escritura entre ensayo y literatura. ¿Dónde empieza la literatura? ¿Donde el ensayo académico de lectura infernal? Como siempre creo que en el justo medio está la virtud. Utilicemos un lenguaje académico y científico, pero no por ello renunciemos a una escritura elegante. ¿Cómo se hace esto? Pues esta es la verdadera dificultad y uno de los intereses de Zemon Davis. Que sus escritos sean asimilables por todos, algo en lo que todos deberíamos estar en principio de acuerdo.

Natalie, como dice en el libro, espera que alguien prosiga con la investigación y que ahonde en la figura de Martín. De hecho ella misma no ha dejado de hacerlo hasta la actualidad, pero la realidad es que las fuentes son escasas, mucho está perdido para siempre y sólo un golpe de suerte que posibilite el hallazgo de otro documento podría hacernos avanzar. Y hasta ése momento, caso que ocurra, la explicación de Zemon Davis es la mejor.

Me ha interesado enormemente que la investigación no se detuviera con la ejecución de la sentencia, sino que se incluye un capítulo aparte dedicado por entero al ya mencionado Jean de Coras, otro fascinante personaje, intentando arrojar luz sobre la actuación de este magistrado en el caso. Exprimiendo las fuentes hasta el final.

Cartel de Sommersby. El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites
Cartel de Sommersby.
Imagen de Doblaje Wiki
La reedición viene con dos inmensos regalos. El primero en forma de un capítulo escrito originalmente en 2008 por la propia Natalie revisitando su obra y, sobre todo, comentando “el después de" en la misma. ¿Qué ocurre cuando un historiador supuestamente ha terminado su investigación? Pues como demuestra la autora que vuelves una y otra vez sobre ello con la esperanza de acercarte un milímetro más a la verdad. Siempre buscando, la santa curiosidad del investigador que no cesa, que no se cansa. Que se lo digan a Natalie, que con más de ochenta años sigue en pos de la verdad. Todo un ejemplo

El segundo regalo viene firmado por Justo Serna y Anaclet Pons en un artículo en el que se analiza la historia e intrahistoria de este libro. Cómo fue recibido por el mundo académico, críticas recibidas o significación e importancia dentro de la historiografía europea. Broche de oro para esta estupenda reedición.

Recomendable para todos. Lectores curiosos, amantes de la historia y estudiantes de todas las especialidades históricas. Da igual que seas de moderna, contemporánea o antigua. Por encima del tema tratado, el libro es ejemplo de una experiencia de investigación que a todos nos pueden dar claves e ideas para afrontar nuestras propias investigaciones o trabajos académicos.

Siempre seremos aprendices, y eso es una verdadera suerte. En constante aprendizaje, siempre en movimiento.

Espero les guste e interese tanto como a mí.

lunes, 17 de febrero de 2014

Créditos bancarios para la financiación de estudios universitarios. La educación tenía un precio.

Sede del Banco de España en Salamanca. Créditos bancarios para la financiación de estudios universitarios. La educación tenía un precio
Antigua sede del Banco de España
de la universitaria Salamanca
Si hace unos días nos ocupábamos de los buscadores de becas, esta semana vamos a darle una vuelta a los créditos de estudios de las entidades financieras. Tras la enorme subida de tasas, los bancos han visto oportunidad de negocio en ello y han mejorado y actualizado sus productos para la financiación de estudios. No entraremos en valoraciones de ningún tipo, la realidad es esta y con estas cartas os ha tocado jugar.  Esto es lo que tenemos.

Cuando mi generación inició sus estudios, su pago no era ni mucho menos un gran problema. La situación económica de casi todos los padres permitía que éstos, con un pequeño esfuerzo adicional, pudieran hacer frente a los pagos de matrícula y material.

El mercado laboral de finales de siglo nos permitió a muchos trabajar unas horas los fines de semana y periodos vacacionales, lo que nos daba para hacer frente a los gastos de estudio, transportes y algo nos sobraba para nuestras copillas, digo… cosillas.

Este escenario por desgracia ha cambiado enormemente, y las familias tienen muchos menos recursos para hacer frente a una subida de tasas enorme. Y el mercado laboral está en la situación de todos conocemos.

Nosotros no teníamos la consciencia que tienen las nuevas generaciones de estar pagando por una educación, lo que ha provocado que el alumnado empiece a comportarse no como tal, sino como cliente. Y en ello hay una confusión de impredecibles consecuencias. Como bien ha dicho Nuccio Ordine, estamos marchando a La universidad-empresa y los estudiantes clientes

Merece la pena reseñar los problemas de este sistema en EEUU, donde existe actualmente un problema de impago de deudas con la universidad, a la cual han respondido los movimientos estudiantiles denunciando como publicidad engañosa las estadísticas de los centros acerca de los trabajos obtenidos por sus licenciados: es decir, a cambio de mi dinero espero un resultado directo. En este caso, el "cliente" quiere hacer valer también sus derechos.

Y es que, en todo caso, esta relación ha existido tradicionalmente, pero en Europa, donde el modelo social es muy diferente (todavía), ni la Universidad es una empresa, ni el alumno es un cliente. Es algo obvio, pero parece que hay que dejar claro este extremo.

Lo tenéis difícil, pero nuestra generación también haciendo frente a un escenario enormemente complicado. Nos educaron y nos prepararon para un mundo que, diciéndolo de manera educada, saltó por los aires con la crisis. Y ahora muchos nos movemos entre la perplejidad, el estupor y los temblores y otros se aferran a sus valores creyendo que todo volverá a la normalidad. Sinceramente, no sé qué pensar.

Madrileña sede del ya desaparecido Banco Español de Crédito (Banesto). Créditos bancarios para la financiación de estudios universitarios. La educación tenía un precio
Madrileña sede del ya desaparecido
Banco Español de Crédito (Banesto)
 
Dicho esto, humildes consejos generales antes de ni siquiera plantearse pedir un crédito. Yo lo veo como un último recurso. Antes las becas, solidaridad familiar o algún trabajo. Los créditos, créditos son. Hay que devolverlos con intereses. ¿Obvio?, puede pero no está de más recordarlo. No veáis en ello crítica alguna a los bancos y sí seriedad a la hora de hacer uso de ellos.

Los bancos son negocios que buscan beneficios, el agua moja y el sol calienta. Más obviedades, pero que no está de más recordar. La cuestión es que el negocio lo hagamos ambos, el banco y nosotros con ellos. El banco lo tiene claro, tenlo tú también. Si no estaremos haciendo el bobo. ¿Quién nos asegura que contemos con un trabajo cuando acabemos nuestros estudios? ¿Podrán nuestros padres hacer frente a las letras? Valorad seriamente todas estas variables.

Si estamos decididos a ello tendremos que tomar muy en serio el estudio de las opciones que el mercado bancario nos ofrece. Leed muy detenidamente las condiciones, valorad cualquier extremo con minuciosidad y si no conocéis algún término no dudéis en preguntar una y mil veces. ¿Qué es por ejemplo un periodo de carencia? ¿Qué comisión de apertura tiene? ¿Interés fijo o variable? ¿Qué es el T.A.E? Antes de firmar sabed exactamente a qué os estáis comprometiendo.

He escogido un producto de manera aleatoria, el Préstamo Máster de Catalunya Caixa. Dicho producto nos ofrece un crédito de 10.000 euros a un 8% nominal, con un 1% de comisión de apertura (50 euros mínimo), con un T.A.E. de 8,65 y con plazo de devolución de 5 años. El crédito se devuelve de la siguiente manera; los dos primeros años con cuotas sólo de intereses 67.67 euros al mes, y los tres siguientes a 313,36 euros al año. Resultado, de 10.000 euros concedidos terminarás pagando 12.981,09 euros. Estos son, negro sobre blanco, datos a tener en cuenta. 

Un saludo.

PD: Como en las series norteamericanas, en mi casa hemos creado una cuenta de estudios universitarios para mi hija de cuatro años…el futuro ya no es lo que era. 

jueves, 13 de febrero de 2014

Galileo: sin embargo, 450 años explicando el mundo

Digamos que existen dos tipos de mentes poéticas: una apta para inventar fábulas y otra dispuesta a creerlas.
Galileo Galilei


Retrato de Galileo, por Justus Sutermans
Retrato de Galileo,
por Justus Sutermans
Galileo Galilei nació el 15 de Febrero de 1564, en Pisa. Se cumplen, por tanto, 450 años de su nacimiento. Y dado que este gran hombre, auténtico hijo del renacimiento, es una de las figuras claves en la historia de la filosofía y la ciencia (¿en serio tenemos que separarlas?), vaya desde aquí nuestro pequeño homenaje, en una semana en la que ha sido noticia al explicarse una ilusión óptica que él descubrió.

Vincenzo Galilei, su padre, se dedicó a la música, y publicó varios libros sobre su teoría y composiciones para laúd. Debido a la influencia paterna Galileo aprendió la teoría y práctica de la música (disciplina muy relacionada con las matemáticas desde la antigüedad), y más tarde, se inscribió en la Universidad de Pisa, donde estudió medicina, filosofía y matemáticas. 

Según Vincenzo Viviani, su primer biógrafo, en esta época descubrió la isocronía del péndulo, al observar los movimientos de una lámpara en la catedral de Pisa, usando los latidos de su propio corazón como referencia temporal. Tras abandonar los estudios de medicina, continuó estudiando matemáticas, trabajando en la resolución de algunos problemas de filosofía natural (física, diríamos hoy) alejándose de las explicaciones aristotélicas y apoyándose más en Arquímedes, e impartiendo clases privadas de matemáticas (como hizo a lo largo de gran parte de su vida) para mantener a la familia.

En 1587, en Roma, conoció al jesuita Clavius, el más reputado astrónomo de la época, con el que mantendrá correspondencia durante años. En esta época realizó algunos descubrimientos sobre el centro de gravedad, además de unos estudios, junto a su padre, sobre las proporciones entre la tensión y el tono de los instrumentos de cuerda. 

De 1589 a 1592 ejerció como profesor en la Universidad de Pisa, y realizó sus primeros estudios sobre el movimiento apoyándose en la posición de Arquímedes, quien defendía que la velocidad de caída de los cuerpos era proporcional a su densidad, y no a su peso, como afirmaba Aristóteles. Por cierto, que la anécdota según la cual realizaba sus experimentos dejando caer objetos desde lo alto de la torre de Pisa se considera de dudosa autenticidad por casi todos los historiadores.

En 1592 obtuvo la cátedra de matemáticas en la Universidad de Padua, en la que permanecerá hasta 1610. Padua pertenecía por aquel entonces a la República de Venecia, donde la Inquisición tenía poca influencia, por lo que había más libertad para algunas teorías. En 1595 Galileo ofreció una explicación de las mareas que supone un movimiento anual y otro diario de la Tierra, lo que se considera su primera manifestación de copernicanismo.

Galileo enseñando al dux el uso del telescopio. Fresco de Giuseppe Bertini
Galileo enseñando al dux el uso del telescopio.
Fresco de Giuseppe Bertini. Imagen de Wikimedia.
Galileo continuó con sus estudios sobre cinética, investigando acerca del péndulo, los proyectiles y el movimiento uniforme-mente acelerado. En astronomía, sus observaciones sobre la supernova de 1604 le llevaron a afirmar que la nueva estrella se encontraba "detrás de la Luna", por lo que debería admitirse que se producían cambios en los cielos, en contraposición a las por entonces aceptadas teorías de Aristóteles y Ptolomeo.

En 1609 diseñó su propio telescopio, en base al construido por Lipperhey; el Senado de Venecia, ante el que causó una gran impresión, le recompensó doblando su salario y ofreciéndole una plaza vitalicia en la Universidad.  Con ese telescopio realizó sus famosos descu-brimientos astronómicos (montañas de la Luna, fases de Venus, satélites de Júpiter, etc.) que publica en su obra "Sidereus Nuncius"; la dedicó al Gran Duque de la Toscana, quien recompensó con el nombramiento de Filósofo y Matemático de su corte. En septiembre de 1610 Galileo se trasladará a Florencia, para hacerse cargo del puesto.

Puesto que sus teorías y descubrimientos contradecían a Aristóteles, los medios eclesiásticos comienzan a alarmarse; por contra, los copernicanos le alaban, y algunos religiosos también le apoyan inicialmente (como el Cardenal Barberini, posteriormente Papa Urbano VIII). En 1615 llega la denuncia a Galileo ante la Inquisición, aunque también hubo algunos trabajos en los que se intenta demostrar que el copernicanismo y los descubrimientos de Galileo son compatibles con las Escrituras.

En todo caso, se comunicó a Galileo la prohibición de defender la teoría copernicana, aunque posteriormente se le comunicará también que no ha sido juzgado ni condenado por la Inquisición. Galileo volvió a observar y explicar los nuevos cometas vistos en los cielos, continuando su actividad investigadora y publicando artículos y libros, el más importante de todos, "Il Saggiatore", en 1623, dedicado a Urbano VIII. Siendo todavía amigo y protector de Galileo, le garantiza que podrá escribir sobre el copernicanismo, siempre que lo considere estrictamente como una hipótesis matemática.

En 1632 publicó sus "Diálogos", en los que se ataca abiertamente el aristotelismo. El personaje de Simplicio (el nombre lo dice todo) defiende en la obra algunos argumentos que eran utilizados por Urbano VIII, lo que le enemistó con Galileo. Además, al haberse saltado la autoridad papal para conseguir el imprimatur, se prohibió la difusión de los "Diálogos", ordenando que una comisión especial estudiase el libro. El caso acabó en la Inquisición, y en el famoso juicio. 

Galileo ante el Santo Oficio, por Joseph-Nicolas Robert-Fleury.
Galileo ante el Santo Oficio, por Joseph-Nicolas Robert-Fleury. Imagen de Wikimedia.
Es formalmente interrogado por el tribunal y, tras diversas vicisitudes, abjura de sus "errores" en una ceremonia oficiada en la iglesia de Santa Maria Sopra Minerva el 21 de junio de 1633. Giuseppe Baretti afirma que, tras la abjuración, Galileo pronunció la celebérrima frase Eppur si muove ("Y sin embargo se mueve"), pero Stillman Drake lo niega, debido a las consecuencias que habría tenido desafiar así a un tribunal inquisitorial; por lo que, de haber sido pronunciada, lo fue en otro momento. Como parte de la condena, se le confina bajo arresto domiciliario en Arcetri, cerca de Florencia; cumpliendo esta pena falleció el 8 de enero de 1642, a los 77 años.

La figura de Galileo es básica en la historia de la ciencia, al ser, además de uno de los padres de la revolución científica, uno de sus mártires. Su juicio y condena ejemplifican tradicionalmente el conflicto que se da entre la ciencia y la fe mal entendida; Galileo, como tantos grandes pensadores de todos los tiempos, era una persona religiosa, pero sus observaciones le hicieron abandonar las teorías sostenidas por la Iglesia en torno al universo.

Por otra parte, su obra "Diálogos" no fue eliminada del Index hasta 1822, y, aunque en 1992 el Papa Juan Pablo II pidió perdón por los errores cometidos por los hombres de la Iglesia a lo largo de la historia, se reafirmó una vez más la tesis según la cual Galileo carecía de argumentos científicos para demostrar sus teorías así como la obligación de Galileo a reconocer y prestar obediencia al magisterio de la Iglesia, justificando la condena; es decir, la hidalga postura del sostenella y no enmendalla.

Satélite de la red Galileo.
Satélite de la red Galileo. Imagen de ESA.
Parca indemnización póstuma me parece la propuesta (no llevada a cabo) de ubicar una estatua del mismo en el Vaticano; por otra parte, la ciencia sí honra al pisano, pues reciben el nombre de Galileo numerosos elementos del sistema solar, una misión de exploración a Júpiter, la unidad de aceleración en el sistema cegesimal y la nueva constelación europea de satélites de geoposicionamiento. Valga este artículo como nuestro pequeño homenaje, que, entre otras cosas, pretende demostrar antes de defender o refutar una idea, primero es preciso investigar, razonar y experimentar. Y es que, como dice en sus novelas Sherlock Holmes, "una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad".

Por otra parte, además de hacer de punta de lanza de la revolución científica, perfeccionar el telescopio, formular la primera ley de la dinámica y ratificar la visión copernicana del mundo, Galileo era versado en filosofía, música, pintura y literatura. Lo cual ratifica nuestra postura acerca de que ningún área del conocimiento debe ser totalmente ajena para una mente curiosa y formada, y que ciencia y humanidades van mucho más de la mano de lo que los planes de estudio dan a entender.

Fuentes / para saber más:
Biografía de Galileo en La Filosofía en el Bachillerato
Biografía de Galileo en Wikipedia
Grandes debates entre ciencia y religión, en la Universidad de Navarra
Sistema Galileo, en la ESA

lunes, 10 de febrero de 2014

Cineforum: Hijos del Tercer Reich

¿Fue Alemania una víctima más del nacionalsocialismo, al igual que el resto de países de su entorno? Esta es la pregunta principal que plantea la miniserie alemana Hijos del Tercer Reich (Unsere Mütter, Unsere Väter... Nuestras Madres, Nuestros Padres, en alemán).

Hijos del Tercer Reich (Unsere Väter, Unsere Mutter)
Carátula. Imagen de Filmaffinity.
Basada en hechos reales, cuenta la historia de 5 jóvenes amigos berlineses: los hermanos Winter, que visten el uniforme de la Wehrmacht y luchan en el terrible frente oriental; Charlotte, que participa como enfermera en la misma zona; Greta, que desea triunfar como cantante, y su novio Viktor, de origen judío, que sólo pretende vivir su vida en paz. En su última noche juntos, en 1941, prometen volver a reunirse esa misma Navidad, pues todo hace pensar que los arrolladores ejércitos alemanes ganarán la guerra muy pronto.

Aunque entra en la categoría de miniserie (que normalmente son pésimas... no confundir con series de pocos capítulos), se trata de una producción muy recomendable: estéticamente es intachable, la ambientación está muy cuidada, el reparto mantiene un gran nivel y tiene escenas impactantes. En su contra podría achacársele ser relativamente lenta, y basarse en personajes un poco arquetípicos; además, contiene algún error histórico, como la práctica ausencia del saludo fascista. En todo caso, esto se debe a poseer una vocación eminentemente reflexiva, incitando al debate.

El título original alemán es sin duda mucho más adecuado para lo que la serie pretende transmitir. Más allá de grandes gestas y actos heroicos está la microhistoria, la vida que vieron los más ancianos de la gran potencia centroeuropea (como uno de los protagonistas, que aún vive): el desencanto, la supervivencia, las traiciones, el miedo, y la transformación que la guerra realiza en las personas. 

Se trata de un acercamiento a la realidad de la mayor parte de alemanes durante el conflicto. Un enfoque tan necesario para comprender el conflicto en su totalidad, más allá de sus batallas, como el visto en grandes películas como El hundimiento, El pianista, Das Boot, la clásica Tiempo de amar, tiempo de morir o en la magnífica serie Hermanos de sangre.

Trailer (en alemán)

¿Podemos dar como cierto que la gran mayoría del pueblo alemán simplemente se vio atrapada en la gran mentira del nazismo e ignoraba todo sobre el Holocausto? No es toda la verdad, sin duda, pero tampoco lo es la visión tradicional dada por el cine hollywoodiense, donde la práctica totalidad de germanos aparecen como desalmados que sólo hablan a voces y tras matar a alguien a sangre fría escuchan tranquilamente la obertura de Tannhäuser. Siempre nos quedará una gran pregunta sin responder, más allá de la siempre planteada "¿cómo pudieron convertirse en tales monstruos?", y es... ¿qué habríamos hecho nosotros en su situación?

En resumen, que todos los aficionados a la Segunda Guerra Mundial (entre los que me cuento), y cualquiera que desee tanto disfrutar de un rato de excelente televisión como conocer otra perspectiva, distinta a la habitual, de aquel conflicto, debería intentar ver esta producción, compuesta de 3 capítulos de hora y media. Tal vez incluso les llegue a disgustar, por detalles como su visión humanizadora de algunos de los seres humanos más abyectos de la historia, o su representación de los partisanos a la misma altura de los nazis en cuanto a falta de escrúpulos, pero sin duda no les dejará indiferentes.

PD. Por otra parte, cumplimos años: la primera entrada del blog se creó el 11/02/11. Gracias por seguirnos, y no duden, a través del correo y los comentarios, en plantearnos sus dudas, ruegos y críticas (constructivas, por favor).

jueves, 6 de febrero de 2014

La Utilidad de lo inútil. Reflexiones en torno al texto de Nuccio Ordine

Portada de La utilidad de lo inutil de Nuccio Ordine, editorial Acantilado
Portada del libro.
Imagen de editorial Acantilado
Como ya habíamos reflejado en la entrada Feliz 2014 (...), teníamos muchas ganas de hacernos con un ejemplar del libro La utilidad de lo inútil, del italiano Nuccio Ordine. No fue fácil hacerse con un ejemplar porque justo cuando me decidí a comprarlo estaba agotado en muchas librerías. Para mí fue una alegría saber que este libro se compraba de manera asidua, pues demuestra que no todo son "sombras y ceniza", que dirían en Gladiator.

Libro de pequeñas dimensiones pero grande en su concepción. En el prólogo, donde se relata la situación académica y cultural en Italia, dudas en algunos momentos que esté hablando del país de la bota o de nuestra piel de toro. Como ya venimos diciendo en el blog vivimos en un mundo globalizado, y los problemas de los italianos, al menos a nivel cultural, son muy similares a los nuestros.

Y es que nos enfrentamos a un modo de concebir el mundo que se ha establecido como realidad dogmática urbi et orbe. Hablamos del utilitarismo, pero además de uno ramplón y simplista que no deja espacio para el ser humano en todas sus vertientes. Posiblemente ahora mismo este utilitarismo cerril esté en la cúspide elevado por una crisis de impredecibles consecuencias aún. Y lo que más me sorprende es que muchos repitan sus consignas a modo de radical religioso de un culto cuya deidad cruel y misteriosa nos pide nada menos que sacrifiquemos nuestra humanidad.

Que las humanidades nunca gozaron de mucha financiación y reconocimiento bien lo sabe Cervantes por ejemplo, pero es necesario ir mejorando ¡al menos intentarlo! como proyecto de grandes ángeles con cadenas que somos. El mantra de esta inhospita religión es que las Humanidades no producen, y yo sinceramente creo que no es cierto. No produce a corto plazo, muchos de sus beneficios son intangibles pero no por ello menos necesarios. Algunos breves ejemplos son que tenemos una potente industria cultural y editorial en pleno proceso de renovación, así como grandes complejos culturales, aunque en el mejor de los casos infrautilizados y en el peor simplemente abandonados.  

D. Alberto Ruiz Gallardón cuando era alcalde electo de Madrid decía en torno al Templo de Debod;
Otra salida a plantearse, apuntó el regidor, sería «aprovechar la ocasión para crear un auténtico museo de Egipto, al que se sumasen los muchos fondos que tenemos en Madrid» aunque con el templo como pieza central. Puntualizó Ruiz-Gallardón que ésta «no es una propuesta del Ayuntamiento, pero sí una posibilidad» que debería someterse a un amplio debate social en torno al monumento.
Templo de Debod al atardecer
El templo de Debod, al atardecer. Imagen de Wikimedia.
¿Qué fue de tantos tan buenos planes? Como vimos en este post desgraciadamente nada. Cuando el turismo baja en número o calidad, cuando el mundo editorial no consigue salir de esta crisis estructural aderezada con otra coyuntural, no nos escondamos en excusas de adolescentes y miremos la realidad tal cual es. Sin inversión no hay turismo, y menos de calidad, y sin una buena educación los lectores irán simplemente extinguiéndose como dinosaurios.

Y no hablemos de los beneficios para nuestras maltrechas democracias. Sin ciudadanía formada e informada, pueden producirse Amaneceres Dorados. La calidad misma de nuestra democracia descansa en gran parte en una ciudadanía, reitero, formada e informada y sin cultura es simplemente imposible.

Yo buscaba en el libro de Ordine una postura más militante, que proclamara esto y mucho más a los cuatro vientos. Vivimos tiempos asesinos y las respuestas deben de ser contundentes, bien fundamentadas y con proyección de futuro. Lo que encontramos es una compilación comentada sobre lo mucho que se ha dicho sobre la necesidad de las Artes, en toda su extensión, a los largo de la Historia.

No lo critico, pero sí que me he quedado con ganas de escuchar argumentos nuevos. A lo mejor lo que ocurre es que para empezar a crear nuevos argumentos hay que comenzar recordando lo anteriormente dicho. No por dicho es conocido u obvio. 

Sólo en un pequeño apartado Ordine es un poco más incisivo sobre todo en la segunda parte del libro llamada La universidad-empresa y los estudiantes clientes. La temática es obvia por el título y sus reflexiones muy interesantes aunque al respecto me sigo quedando con Jordi Llovet y su Adios a la Universidad, mucho más amplio, incisivo y polémico.

Para el ya convencido de la utilidad de lo inútil es un verdadero placer realizar el viaje con el maestro Ordine y su bello texto desde época Antigua hasta la actualidad. También una ocasión para releer libros como Cien años de soledad desde otra perspectiva. El texto sirve, en definitiva, para reafirmar al creyente aunque tengo mis serias dudas que remuevan conciencias y hagan entrar en razón a aquellos que creen que gastar dinero en cultura es poco menos que tirarlo.

El libro se completa con un pequeño ensayo de Abraham Flexner llamado La utilidad de los conocimientos inútiles, que me ha parecido enormemente interesante por muchos motivos comenzando por este pequeño párrafo que comparto con vosotros. 
Las universidades han sido reorganizadas al punto de convertirlas en instrumentos al servicio de quienes profesan un particular credo político, económico o racial, De vez en cuando un individuo irreflexivo en algunas de las pocas democracias que restan en el mundo pretende incluso cuestionar la importancia fundamental de la libertad académica se mantenga absolutamente irrestricta. El enemigo real del género humano no es el pensador audaz e irresponsable, tenga o no razón. El enemigo real es quien trata de moldear el espíritu humano de manera que no se atreva a desplegar sus alas como estas se desplegaron en otro tiempo en Italia y Alemania. 
Corría el año de 1939 y sus palabras rezuman plena actualidad. 


Universidad S.A. / University Inc.
- ¿La oficina del rector? Claro. Vaya hacia el Edificio MacDonalds de Ciencias de la Nutrición, pase el Departamento Monsanto de Agricultura Ecológica, baje hacia el Salón Lockheed-Martin de la Paz Mundial, gire a la derecha en la Escuela Enron de Ética Empresarial y allí la verá: oficina del Doctor Fausto. ¡No tiene pérdida!
- El camino al infierno está pavimentado con donativos corporativos.
Imagen de CorpWatch.org
Aunque pretendan no dejarnos, seguiremos peleando.

Un saludo a todos.