jueves, 30 de enero de 2014

Buscadores de becas.

Hola a todos:

Ya avisábamos en nuestra entrada Bienvenidos al curso 2013-2014 de LicenciaHistórica. Entre las subidas de tasas y las ilusiones. , que el año iba a ser duro por lo menos en el plano económico con tanta subida y cambio de normativa.

Estos cambios continúan como puedes ver en los artículos Guía práctica sobre las becas del Ministerio de Educación o España sube la cuantía de las Erasmus y mantiene los becarios pero reduce el tiempo de estancia. Nos hubiera gustado contrastar estas informaciones con otros medios y opiniones, pero ciertamente lo más completo que hemos encontrado es el primer artículo. En cualquier caso estaremos atentos para ofreceros cuantas informaciones nos lleguen a las manos.


Chiste Forges Becas: Certificado del Bolero de Ravel
Del inefable Forges. Fuente de la imagen
Evidentemente todos estos recortes están teniendo ya sus efectos inmediatos como podéis ver en este artículo titulado Fuga de líderes científicos. La inversión en becas e I+D debería de quedar fuera del debate político, pues exceden intereses y debates ideológicos. No es de recibo que, como se puede leer en este artículo Volkswagen y BMW invierten más en I+D que toda España. Luego critiquemos, si procede, a la universidad, pero sin inversión bien gestionada es imposible hacer frente a este mundo globalizado en que vivimos.  Os dejamos otro artículo al respecto: Las universidades de países que más invierten en I+D son las más atractivas.

A Dios rogando y con el mazo dando. Dado este escenario debemos exprimir al máximo las pocas posibilidades que nos ofrece el sistema de becas.

Chiste Forges Becas: Burocracia estilo Mordor
Del inefable Forges. Fuente de la imagen

Lo más importante a la hora de pedir una beca es estudiar bien los requisitos, tanto los referidos a la renta familiar como los académicos, así como planificar bien la matrícula y el esfuerzo a realizar durante el curso.
Así se expresa  Álvaro Jarillo, Vicerrector de Estudiantes, Empleo y Cultura de la UNED, en una entrevista titulada Las "claves" para solicitar una beca. Obviamente un buen expediente académico es imprescindible. Pero, ¿cómo estar informados de las becas? Aquí os ofrecemos algunas fuentes de información.

La primera fuente de información es el BOE.es (a complementar con la consulta de los boletines oficiales de vuestras respectivas comunidades: bocm en el caso de Madrid o BOPA en el caso de Asturias, por ejemplo). Tengo amigos que se toman el primer café de la mañana visitando ambas páginas. La Comunidad de Madrid tiene una interesante página llamada Buscadores de becas, ayudas y cursos  de la Comunidad de Madrid.

Todas las Universidades tienen un departamento de atención al alumnado para informar sobre becas y os aconsejo pasaros por allí. Supongo que ya todas tendrán su propia página web, en el caso de la UAM es la Sección becas y ayudas al estudio de la Universidad Autónoma de Madrid., pero insisto que todas las universidades tendrán algo similar.

Contamos con buscadores generalistas de becas  para estar debidamente informados:
Afortunadamente no todo es público, hay organismos privados que también debemos de consultar y tener en cuenta.
Ya sabéis, leer muy bien las bases, ajustaos a lo que piden, atentos a los plazos y mucha suerte.

lunes, 27 de enero de 2014

La Historia... según Playmobil

Una de las curiosidades que me han traído SSMM Los Reyes Magos de Oriente es un libro titulado "La historia con Playmobil", creado (como otros varios protagonizados por los pequeños muñecos) por Richard Unglik.

La historia con Playmobil, de Richard Unglik
Portada del libro. Imagen de Playmobil.es
Si bien el libro, lógicamente, está muy orientado a los peques de la casa, resulta muy entretenido de leer. Básicamente, consiste en diversas escenas históricas, desde la prehistoria hasta un posible futuro espacial, montadas con los famosos muñecos, que más allá de la sonrisa, logran hasta alguna carcajada. Resultan particularmente graciosas las reconstrucciones de obras de arte, como La balsa de la MedusaLa última cena de Leonardo o el tapiz de Bayeux.

Y es que las distintas series de carácter histórico de los clicks permiten, con algo de maña y alguna personalización, montar escenas de todo tipo y ambientadas en casi todas las épocas, lo cual es un fantástico medio para acercar los hechos históricos a los más pequeños.

Pueblo medieval de Playmobil
Pueblo medieval de Playmobil.
Imagen de EspacioMadrid.es
Y no se crean que esto es una cosa rara; conozco varios coleccionistas que personalizan los muñecos y montan Belenes o batallas con decenas de Playmobil en su casa, he visto escenas montadas con clicks en algún museo (como el de Tito Bustillo, en Asturias, representando una cacería prehistórica, o el de Atapuerca, del que ya hablamos), y se organizan, en muchas localidades, exposiciones con distintas escenas protagonizadas por estos versátiles muñecos.

La Historia... según Playmobil: Piloto de los Tigres Voladores
"Customizado" de alto nivel;uno de los  pilotos americanos en  China, los "Tigres voladores", de la Segunda Guerra mundial (Taringa)
Así que con unos cuantos clicks y sus complementos, además de su dosis de habilidad y paciencia, se pueden montar dioramas como los que les muestro seguidamente, para solaz y regocijo de niños de todas las edades... hasta los 100 años, por lo menos.

Legionarios romanos de Playmobil con una cerveza en torno a la fogata
Legionarios romanos de Playmobil, saboreando una buena cerveza en torno a una fogata.
Diorama e imagen de nuestro amigo magarcia, coleccionista.
Parada militar dieciochesca con los clicks de Playmobil
Los clicks conmemoran su historia con una parada militar dieciochesca. Imagen de El juguete de mis sueños.
Los soldados de la Unión de los Estados Unidos de Playmobil avanzan durante la batalla de Gettysburg
Los soldados de la Unión de los Estados Unidos de Playmobil avanzan durante la batalla de Gettysburg.
Imagen de 20minutos.es
Los navíos piratas de Playmobil se organizan en torno a Isla Tortuga... Maracaibo y Cartagena deberían ir preparando sus armas.
Los navíos piratas se organizan en torno a Isla Tortuga... Maracaibo y Cartagena de Indias deberían ir 
preparando sus armas. Imagen de GozaZaragoza.com

La Batalla de las Navas de Tolosa versión Playmobil
El final de la batalla de las Navas de Tolosa, versión clicks de Playmobil. ¡Sus y a ellos! Imagen de El mundo

jueves, 23 de enero de 2014

La privacidad a lo largo de la historia (II)

Estamos llegando al fin de una civilización, sin tiempo para reflexionar, en la que se ha impuesto una especie de impudor que nos ha llegado a convencer de que la privacidad no existe.
José Saramago.

Hola a todos. Tras revisar en la anterior entrada como ha cambiado el concepto de privacidad a lo largo de la historia, llegamos a nuestros tiempos, donde la existencia de un mundo “virtual” está cambiando a marchas forzadas las reglas del juego.

Tras una larga evolución, a principios de siglo XXI en los países desarrollados disponemos de libertad religiosa, protección legal, instalaciones sanitarias, etc. que nos garantizan el nivel de intimidad que deseemos… y la mayor parte de la gente decide esconder su intimidad del vecino (del cual normalmente hoy día ni sabemos el nombre), pero prescindir de la misma en Internet.

Cartel: Gran hermano te vigila
Gran hermano te vigila...
Imagen de Amazon.
Me dirán ustedes que total, si la CIA espía a quien le da gana, tampoco tiene sentido tomarse muchas molestias al respecto. Bien, la cuestión es que hoy las fuerzas de seguridad de los estados tienen la capacidad de violar las comunicaciones de cualquier ciudadano… pero es que la han tenido siempre, de una u otra forma. Y personalmente, aunque me ofenda que “los hombres de Obama” puedan fisgar en mi correo poco puedo hacer si no es como parte de la opinión pública; pero realmente me revienta todavía más que ciertos datos puedan estar al alcance de cualquiera (empresa o particular).

Un síntoma curioso sobre la privacidad en nuestros días es el hecho de que una panda de impresentables, participando voluntariamente en un programa de televisión “inspirado” en cierta novela de Orwell, renuncie totalmente a su intimidad, lo que posiblemente esté haciendo que el susodicho se revuelva en su tumba. La existencia de revistas de cotilleos (que no mencionaré), que alcanzan un nivel de chabacanería y mal gusto rayano en lo enfermizo, deberían servirnos como advertencia sobre el escaso valor que otorgamos a la intimidad hoy día.

Ya hablamos en el blog sobre la identidad digital, y la importancia de cuidarla. Pues parte de esa identidad, y puede que la parte más crítica, es la privacidad. ¿Creen que exagero? Pues creo que no, ya que la campaña de derecho al olvido en Internet cada vez tiene más adeptos, y no sólo entre particulares, sino también entre localidades.

Partamos del hecho de que legalmente ni siquiera somos dueños totalmente de algunas de nuestras posesiones: las leyes de copyright que aplican sobre nuestros ordenadores, teléfonos, etc. hace que ni siquiera sea legal manipularlos en la forma que se desee. Vale, me estoy yendo a un caso un poco geek, pero tengan en cuenta que ya hay programas que permiten deducir datos sobre nosotros en base a los “Me gusta” de Facebook.

Y es que nos estamos dejando arrastrar a una trampa peligrosa: pagamos el acceso a ciertas utilidades y servicios “gratis” con nuestros datos personales; y, lógicamente, las empresas dedicadas a la publicidad se pirran por conocer nuestro perfil de consumidor. En este artículo pueden ver un análisis detallado sobre estos temas.

Bien, y ahora que hemos tomado conciencia del problema, ¿qué hacemos? ¿Nos damos de baja en todo y nos vamos a vivir en plan eremita? Como tampoco es eso, les adjunto aquí 10 consejos para mantener la privacidad en Internet: 
  1. Buscar datos sobre nosotros mismos, y ver que aparece. Todo aquello que no nos guste que aparezca, debemos intentar eliminarlo de algún modo.
  2. Cambiar la privacidad en las redes sociales: sólo aquellas personas en las que confiamos deberían poder ver ciertos datos. Y mucho ojo a las fotos y etiquetados.
  3. Tener mucho cuidado al usar nuestro nombre real; toda opinión controvertida se quedará ahí teóricamente para siempre.
  4.  Tener mucho cuidado con datos sensibles: como correo, teléfono, dirección, etc. Además de evitar hacerlos públicos en ciertas redes, no sobra evitar darlos en ciertas tiendas online si podemos.
  5. Ojo a las redes wifi abiertas: además de proteger con contraseña la nuestra propia, tengamos en cuenta que si nosotros podemos conectarnos a una red pública, cualquiera puede hacerlo, y tal vez no tenga las mejores intenciones.
  6. Examinar las características de la página en la que se introducen los datos: por ejemplo, cualquier dato bancario debe manipularse bajo conexión segura (https); mucho cuidado con las alertas que llegan al correo (spam y phising).
  7. Usar distintos correos electrónicos: en función de la actividad realizada en Internet, el disponer de distintas cuentas nos puede ser muy útil. Por ejemplo, usar una para darse de alta en servicios, otra para contacto con amigos y conocidos, otra para uso laboral, etc. En caso de que una llegase a verse comprometida, el resto no se vería afectado. Incluso usar distintas fotografías en las distintas redes puede ser útil.
  8. Cerrar todas las sesiones a las que se acceda: no basta cerrar el navegador sin más; si uno utiliza ordenadores a los que tiene acceso más gente, esto es crítico. Eliminar historial, cookies, etc. no sobra nunca.
  9.  Usar herramientas de protección adecuadas: contraseñas robustas (y doble verificación, incluso), navegar en modo https y/o privado cuando lo consideremos oportuno, tener actualizados antivirus y cortafuegos, etc. En ciertos casos, no sobrará cifrar el ordenador. Usar un proxy o enmascarador de IP, y plugins antirrastreo nos puede evitar problemas también.
  10. Usar el sentido común: al final, es la mejor herramienta. Si deseamos proteger nuestra intimidad e identidad en las redes, lo mejor es pararse un momento a pensar antes de hacer algo de lo que no estamos totalmente seguros.
Privacidad vs Seguridad: desmontando la primera con la excusa de la segunda
Privacidad vs. Seguridad. Imagen de Clay Bennett
Y, para terminar de complicar el escenario, en las democracias occidentales comienza a abrirse el debate entre privacidad y seguridad en las redes. A fin de combatir el terrorismo (o con esa excusa, al menos), la intromisión de los gobiernos en nuestras comunicaciones es una realidad palpable… pero es que encima parece que, como con el “acta patriótica”, que a mucha gente le parece bien. Y es que si el siglo XX fue el de la lucha entre la libertad y la igualdad (impuesta), el XXI parece plantearse como el de la lucha entre libertad y seguridad. Pero esto pertenece a un debate algo diferente.

Espero que la charla de hoy les haya resultado útil, y que procedan a darle un par de collejas al típico amigo etiquetador de Facebook. La concienciación de todos es el primer paso para evitar que esto se nos llegue a escapar de las manos.

Un saludo, y cuídense.

lunes, 20 de enero de 2014

Nuevo número de los Librosdelacorte.es Nº 7, Año 5, otoño-invierno, 2013

Estas navidades nos encontramos con el regalo de un nuevo número de los Librosdelacorte.es  Nº 7, AÑO 5, OTOÑO-INVIERNO, 2013. Digo regalo porque entre otros artículos podemos disfrutar de la crónica que Manuel Rivero Rodríguez nos brinda del VII Seminario Internacional "La Corte en Europa": la doble lealtad entre el servicio al Rey y la obligación a la Iglesia, de cuya celebración os dimos cuenta en este blog como podéis ver aquí. Estamos seguros que pronto podremos disfrutar de su edición en papel.
Reseña de la revista en el portal Latindex

Ahora que este tema de la Guerra de Sucesión es reinterpretado según no tan obscuros, por obvios, motivos políticos, es de agradecer leer trabajos académicos y serios sobre la misma

En esta línea se mueven los trabajos de José Manuel de Bernardo Ares La actualidad de los tratados de Utrecht (1713-2013): Una nueva España en el contexto de una nueva Europa , La Guerra de Sucesión en el Reino de Valencia. Objetivos políticos, proyectos económicos y reivindicaciones sociales, de Carmen Pérez Aparicio o Los discursos religiosos propagandísticos en la estrategia de la Guerra de Sucesión, de David González Cruz.

Pero no todo es Guerra de Sucesión, sino que también podemos disfrutar de trabajos como el que nos brinda José Martínez Millán: La dinastía Habsburgo en la Historiografía Española de los siglos XIX y XX; basta con leer el resumen para querer abalanzarse a su lectura.
En este artículo se exponen las diversas interpretaciones realizadas por la historiografía española e internacional del significado de la Casa de Austria en la construcción de una Historia nacional española. Aborda no solo su inclusión  en la memoria y las identidades nacionales sino que también analiza la contribución de los hispanistas. Por último se pone de relieve el papel fundamental de la Corte para una interpretación adecuada de los siglos XVI y XVII.
Entre las reseñas os podréis encontrar dos realizadas por este humilde “escribiente”, que espero sean de vuestro interés. La primera es sobre el libro de CARDIM, Pedro, COSTA FREIRE, Leonor y SOARES DA CUNHA, Mafalda (eds.); Portugal na Monarquia Hispânica. Dinâmicas de integraçao e conflito. Lisboa: CHAM-Red Columnaria, 2013. ISBN: 978-989-8492-15-9. Se trata de un excelente trabajo que me ha dado mucho que pensar sobre tan interesante momento histórico como lo fue cuando toda la península estaba unida políticamente. Por supuesto no todos estaban de acuerdo y se produjeron dinámicas muy esclarecedoras sobre lo que era la política en los siglos XVI y XVII en territorios de la Monarquía Hispana. Sobre su contenido no tengo más que remitirme a la reseña e invitaros a su consulta. Desgraciadamente su tirada es mínima, pero creo que no os será muy difícil encontrarlo en bibliotecas universitarias.

Fuente: Editorial Satori
El segundo es un viejo conocido nuestro. Se trata del libro editado por María Jesús Zamora; Japón y España: acercamientos y desencuentros (XVI y XVII). Gijón: Satori, 2013. ISBN: 978-84-9401-642-4. Y digo viejo conocido porque desde el blog ya os anunciamos su publicación, y ahora podemos acceder a una reseña que espero sea de vuestro agrado. Yo personalmente he aprendido mucho con su lectura y me ha abierto muchas perspectivas. Tanto hablar de globalización y nos cuesta salir de Europa una barbaridad.

Y seguro que muchos se estarán preguntando… “Muy bonito, pero esto ¿cuánto cuesta?" Nada, gratuito, en abierto y para uso y disfrute de todos. Porque es así como concibo la Universidad, un espacio de investigación y desarrollo del que todos nosotros nos podamos beneficiar. Y es que me siento plenamente identificado con este proyecto. ¿Cómo no hacerlo tras leer su editorial? Aquí os dejo una parte:
El año que dejamos atrás, 2013, no será recordado ni entre los mejores ni entre los más felices que podamos celebrar. Estará invariablemente unido al recuerdo de una de las crisis más profundas que nos ha tocado vivir, una crisis que desde la economía ha afectado a todos los órdenes de nuestra vida cotidiana y nos han hecho perder derechos y conquistas sociales que creíamos intocables. Todo aquello que conforma la actual depresión no ha surgido ahora, como por ensalmo, sino que es la maduración de males que nacieron y arraigaron en los tiempos de bonanza. Más allá de protestar por la mala gestión de los recursos o los abusos que nos han conducido aquí, sin renunciar a la denuncia y la exigencia de reparación del mal causado, hemos de contemplar este presente incierto como una oportunidad para el cambio, para mejorar las cosas y corregir el rumbo. En este momento, es nuestra obligación aportar ideas, objetivos y metas que superar para lanzar nuestra mirada más lejos de lo que inmediatamente nos agobia. La mejor fórmula para superar esta situación es continuar nuestro trabajo, mostrar nuestros resultados y animar a lectores, profesores y estudiantes a seguir adelante, mejorando día a día.
Éste es en gran parte el espíritu del blog, este es mi santo y seña. Sólo me queda agradecer muy mucho poder participar en él. Ahora disfrutadlo y aprended de él, que para eso está.

Un  saludo a todos

jueves, 16 de enero de 2014

La privacidad a lo largo de la historia (I)

La vida privada de un ciudadano debe ser recinto amurallado.
Charles Maurice de Talleyrand

Hola a todos. Hoy vengo a hablarles de un tema que está ahora mismo sufriendo un cambio histórico, debido al uso de las TIC y nuestros hábitos: la privacidad. Si bien esta no deja de ser una concepción relativamente moderna, podemos llegar a entender esta de diversas maneras, y ver cómo ha evolucionado la misma a lo largo de la historia.

Reconstrucción de Ötzi, el hombre de Hauslabjoch
Reconstrucción de Ötzi. Imagen de National Geographic.
Recuerdo cuando en el año 1991 dos turistas encontraron por casualidad el hallazgo arqueológico de la década: Ötzi, el hombre de Hauslabjoch. Ötzi, así llamado por haber sido encontrado en los Alpes de Ötztal, en la frontera austro-italiana, es la momia de un europeo fallecido aproximadamente en el 3.255 a.C., en la edad del cobre. La conservación, lograda por el frío extremo de la montaña, ha permitido conservar en muy buen estado el cuerpo y sus enseres, dándonos muchos datos de la vida diaria de nuestros antepasados.

Junto con otros restos arqueológicos de la época, se ha podido averiguar mucho sobre los hábitos de los habitantes de la zona en aquellos tiempos: su alimentación típica, sus hábitos de trashumancia, el tipo de ropa que vestían (rudimentaria pero muy eficaz en ese clima), el tipo de armas que usaban, el uso de tatuajes (posiblemente con propósitos médico-mágicos) y diversos enseres del día a día.

Viendo el tipo de restos hallados junto a Ötzi se ha llegado a averiguar mucho de su vida, aunque en algunos casos se trata de meras posibilidades más probables y no de certezas. En resumen, que tras 5.000 años, hemos conseguido averiguar mucho de una época y un hombre que no dejó nada escrito. Entre otras cosas, su línea genética, que hoy se extiende por Córcega y Cerdeña.

Más de 3.000 años después, una catástrofe natural nos permitió de nuevo ahondar en la intimidad, en este caso, de una ciudad entera. Pompeya, arrasada en el 79 d.C. por la erupción del Vesubio, sorprendió a la ciudad, impidiendo a muchos de sus habitantes la huida. Durante el reinado de Carlos III, primero rey de Nápoles y luego de España, se encontraron las ruinas de la ciudad por el aragonés  Roque Joaquín de Alcubierre.

Dejando aparte el hecho de que sea casi inexplicable que este nombre no se conozca tanto como el de Howard Carter o el de Schliemann, sacando a la luz un testimonio único sobre la actividad cotidiana de una ciudad romana. Tal es la riqueza del yacimiento que a día de hoy, más de 250 años después del hallazgo, continúan los trabajos arqueológicos intentando dilucidar como vivían los habitantes normales y corrientes de Pompeya, e incluso, los libros que leían las clases altas, gracias a la cercana villa de los papiros.

Fueron pasando los siglos, y el concepto de privacidad, de diferenciación entre aquello sujeto a participación pública y aquello que se quedaba en el ámbito estrictamente doméstico, fue variando, aunque durante mucho tiempo esta no existió en la práctica. Valga la costumbre, en el caso de las testas coronadas, de consumar el matrimonio delante de una pléyade de nobles y eclesiásticos que servían como testigos de que la unión carnal se había producido, por ejemplo. En el magnífico libro Guillermo el Mariscal, de George Duby, se puede apreciar como durante las últimas horas de vida Guillermo no está nunca sólo; es más, su muerte constituye un evento público, al ser una de las grandes figuras del reino.

Y es que en aquella época, donde la mayor parte de la gente vivía en pequeñas comunidades donde todos se conocían, el concepto de intimidad no podía ser más que precario. Algo tan cotidiano hoy día como la lectura en silencio no se implanta fuera de los monasterios hasta el siglo XV (coincidiendo con la invención de la imprenta, aunque tal vez no sea correcto usar aquí el verbo coincidir), y el acto de leer era un hecho totalmente público. Según se dice (aunque tal vez sea una leyenda), San Ambrosio en el siglo IV leía, a solas, en silencio, llamando poderosamente la atención de sus coetáneos; y es que el hecho de que no se supiera lo que estabas leyendo podía convertirte en sospechoso de leer libros prohibidos.

Consumación del matrimonio ante cortesanos y sacerdotes en la edad media
Consumación del matrimonio ante cortesanos y
sacerdotes. Imagen de Medievalist.net
Avanzando en el tiempo, no puedo si no confesar que siempre me ha hecho gracia que se hable de modales versallescos, cuando aquello debía apestar a cloaca, ya que se consideraba el baño como malo para la salud, y era común realizar las necesidades en cualquier rincón del mismo, a la vista de todos. Cuando Luis XIV decretó que las heces debían limpiarse de palacio una vez por semana, debemos hacernos una idea de la pocilga que era su residencia, por muy rey Sol que fuese. Es preciso reconocer que la idea de Patrick Süskind de situar en aquella época su novela El perfume es totalmente adecuada, ya que para intentar tapar aquellos miasmas, los que se lo podían permitir recurrían a las más elaboradas esencias.

Es a partir del siglo XIX cuando nace el concepto de privacidad más reciente: la concentración de la población en grandes ciudades a partir de la revolución industrial hace que el anonimato aumente considerablemente, puesto que ya no es posible conocer, aunque sea de vista, a todos los habitantes. En paralelo, los avances en higiene y salubridad (en los que las políticas de salud pública a raíz de esa concentración humana tienen mucho que decir) hacen que las necesidades fisiológicas se realicen en privado, así como los más frecuentes baños.

A modo de curiosidad al respecto, durante la exposición realizada en 1851 en Londres en el Palacio de Cristal de Hyde Park, una de las cosas más revolucionarias fue la instalación de inodoros de uso público (a penique el uso, dando lugar a la expresión “gastar un penique” como eufemismo). Dentro del hogar, donde la intimidad era también bastante quimérica, poco a poco se fue logrando que cada miembro de la familia dispusiera de cierta parte de espacio propio.

Y es buen momento para detenernos por hoy; en la siguiente entrada al respecto veremos la situación actual de la privacidad, que el mundo de las TIC ha cambiado radicalmente, y les daré algunos consejos para mimarla un poco… que se lo estamos poniendo asquerósamente fácil a los ciberespías.

lunes, 13 de enero de 2014

Fotos con historia: Potsdam

Un lugar a visitar en caso de ir a la capital alemana es Potsdam, cercana localidad con mucho que contar. Además de un casco histórico bastante bonito, el palacio de Sanssouci (sin preocupaciones) imita a Versalles: fue construído por el rey filósofo, Federico II el Grande, que está enterrado junto al mismo. Aquí debajo pueden ver su tumba:

Tumba de Federico el Grande en Sanssouci (Potsdam), cubierta de patatas

Sí: son patatas. El rey, además de convertir a Prusia en una potencia militar, sació su hambre introduciendo el cultivo de patatas en la región. Por ello, recibe este curioso homenaje en la más humilde de las tumbas. Otra curiosidad es que las hojas de roble que orlan las condecoraciones militares alemanas tienen su origen en los bosques que rodean la ciudad. 

Y es que esta ciudad, como no, tiene mucho que ver con la historia de la guerra: en el palacio Cecilienhof se celebró la famosa conferencia que diseñó el mundo de las décadas siguientes a la caída del régimen nazi. El patio central aun conserva la estrella roja de flores puesta por la delegación soviética, que ocupó la zona central del mismo a fin de separar a ingleses y americanos.

Estrella Roja de flores en el patio central de Cecilienhoff

Se dice, además, que en el lago a las afueras de la ciudad se produjo la primera emisión de radio de la historia, pero, por mucho que lo hemos intentado, no se ha podido inmortalizar la onda en fotografías...

Si tienen ocasión, intenten hacer una visita a la ciudad; es un lugar perfecto para los amantes de la historia.

jueves, 9 de enero de 2014

¿Feliz 2014? El ataque hacia la Universidad y la Cultura: primeras voces de alarma.

Hola a todos:

Oficialmente acabaron las fiestas, y digo oficialmente porque muchos hemos seguido trabajando en un intento de no acabar cual Felipe II ahogado en papeles. Eso sí, he podido "distraer" algunos minutos para darle vueltas a algunos temas que me ocupan y preocupan. 

El primero es la falta de interés y valoración de nuestro trabajo como humanistas. Constato este indiscutible hecho a pesar de lo mucho y bueno que se publica y hace y no termino de entender muy bien por qué ocurre. Con el argumento de la crisis, el mundo de la cultura está siendo barrido sin piedad

Y esto no sólo ocurre en España, sino en todas partes pues vivimos en un mundo globalizado. Muchas son las voces que empiezan a dar la voz de alarma sobre ello, la última la del italiano Nuccio Ordine con su libro La inutilidad de lo inutil, del que se habla en este vídeo del programa Página 2.


En España no han faltado voces en la misma dirección como la de Jordi Llovet con su libro Adios a la Universidad: el eclipse de las Humanidades. La LOMCE, aunque ni mucho menos sólo ella, ahonda aún más en este aspecto como ya reflejamos en esta entrada. Y atentos porque con ella también se pretende modificar el acceso a la función pública docente.

Tendremos que estar al tanto de lo que ocurra al final, pero lo que no es de recibo es que sea imposible que una ley educativa tenga una vida tan breve como las que nos han precedido, y nazca sin el consenso necesario de nuestros políticos. Y esta no parece que dure más que el propio gobierno actual. Resultado: nuestros estudiantes viven las consecuencias de las esquizofrenias y cainísmo de sus mayores, lo cual, ¡cuando menos!, no es de recibo. 

Tampoco debemos olvidar a los muchos y esforzados opositores que desde hace años se mueven entre la indefinición y la perplejidad. ¿Qué estudian?¿Cuáles son los criterios? Especialmente preocupante me parece que incluso se esté hablando de la desfuncionarización docente, como leí en un artículo titulado ¿Quién debe ser funcionario?
En la parte universitaria, la desfuncionarización docente es una reclamación continúa desde muchos sectores. La comisión de expertos que, por encargo del ministro José Ignacio Wert, redactaron recomendaciones para la reforma universitaria, propusieron en febrero una doble vía de acceso: una para funcionarios y otra para contratados indefinidos, lo que permitiría “proporcionar” una transición hacia una “desfuncionarización”. Dos de los expertos, los profesores de Derecho Óscar Alzaga y Mariola Urrea, sin embargo, emitieron un voto particular en contra: hablaban de “un riesgo para la plena independencia investigadora” de los profesores contratados, pues las figuras de funcionarios son “la garantía constitucional que comporta la libertad de cátedra”.
Cuidado, cuidado con esto que estamos abriendo una puerta más que evidente a la politización (aún más) de la educación. Bajo argumentos de profesionalización se esconde el riesgo de que con cada cambio de gobierno asistamos a un baile de docentes, ineptos o no, pero sí adeptos a unos u otros partidos. El actual sistema tiene evidentes fallos, pero que no deben ocultar sus beneficios. Y es que con esto de la reforma universitaria ocurre como con la iglesia pretridentina, todos sabemos que hay que cambiarla pero nadie sabe muy bien cómo.

Y esto es lo que nos espera en el 2014, lectores míos: incomprensión, falta de objetivos claros y crisis, mucha crisis, no sólo económica. Me agrada que empecemos a oír voces que alerten e indaguen sobre ello. Empiezo a percibir ciertos aires de lucha por nuestra disciplina, de orgullo herido cansado de tanto ataque sin sentido. Para muestra un botón lo que he leído hoy en el Facebook del Catedrático Julián Casanova;
Historiadores, novelistas, escritores
Tu libro se lee como una novela. Y detrás del elogio suele haber una idea muy compartida: los historiadores no escriben bien, al contrario que los novelistas, que son los verdaderos creadores de historias. 
La cosa va más allá. Hay historiadores que dedican una vida entera a un tema, investigan, bucean los archivos hasta el fondo más profundo, y sus libros no tienen ninguna repercusión. Pero, más tarde, coge ese tema un periodista (eso suele pasar a menudo), o un “escritor” listo (adivinen nombres) y, sin haberlo trabajado nunca desde las fuentes, sólo con el material proporcionado por otros, logran éxito (de público, y de crítica, que siempre hay amigos: ¡“qué bien escribe”!)
Es verdad que los historiadores (y se puede aplicar lo mismo a filósofos o científicos sociales en general) hemos dejado muchas veces de lado el gusto por el cuidado formal, por la elegancia narrativa, por poner nuestros conocimientos en una prosa accesible, demasiado preocupados por darle a nuestro material contenido relevante (científico). Pero el problema no es sólo ese. La gente, y los medios de comunicación, creen que tenemos que escribir historias “populares”, de esas que interesan a los espectadores de televisión, a los oyentes de las radios, de esas que ahora escriben muchos porque todos quieren ser escritores. ¡Como si la popularidad dependiera de la calidad narrativa!
Y lo mismo puede aplicarse a la mayoría de libreros. Cuando les piden que recomienden libros, raramente hablan de un libro de historia (otra cosa es la llamada novela histórica). Prefieren cualquier novela, si es de un amigo mejor.
Y así hemos llegado este punto, donde todas las caras televisivas que se precien tienen que escribir libros, aunque no hayan leído uno en su vida (¿se puede escribir sin leer?); donde la gente, comenzando por los más jóvenes, se muestra incapaz de concentrarse en una lectura que ofrezca algo más que una narración fácil. Cuando se trata de libros de historia, los periodistas quieren un titular, para no tener que leerlo. Después queda muy bien citar a Marcel Proust y los siete tomos de À la recherche du temps perdu.
Fiesta. Buen día para leer.
Este va a ser nuestro espíritu para el 2014 en Licencia Histórica: luchar desde nuestra humilde atalaya por y para ofrecer cuanto podamos y sepamos para ser mejores profesionales de la Historia. Más recursos, más noticias y más profesionalidad, que al menos por nosotros no quede. 

Leí en la contraportada de un disco de Loquillo una frase que realmente no sé si es suya pero que me gustó mucho: Perdidos pero no olvidados, desde el oscuro corazón de un sueño. El nuestro, ser historiadores. A por ello y próspero 2014

viernes, 3 de enero de 2014

Las mejores lecturas en 2013. Ya vienen los Reyes....segunda y última parte.

Hola a todos:

Vamos a ir redondeando esta inmensa carta a los Reyes Magos (aquí la primera parte) con esta segunda entrega de ideas.

Si no tienes Felipe II. La biografía definitiva de Geofrey Parker, es tu momento. Imprescindible como ya dejé dicho en esta reseña. Después de leer su monumental obra me encontré con que ha publicado este mismo año El siglo maldito. Clima, guerras y catástrofes en el siglo XVII. Estoy seguro que será otro gran libro, pero por mi parte esperaré a que mi pila de libros pendientes de comprar baje un poco.  

La próxima gran biografía que pienso abordar, en cuanto termine El discurso cortesano, de Amedeo Quomdam, es Baltasar de Zúñiga: Una encrucijada de la Monarquía Hispana de Rubén González Cuerva.  En torno a los Austrias también he leído este año el fantástico libro El mito de Faetón o la imagen de la decadencia de la Monarquía Católica, otro clásico básico.  

Dicen que este año ha sido el año del jesuita Jorge Bergoglio, por ello me permito recomendaros Los jesuitas. Religión, política y educación (siglos XVI-XVIII) para adentraros en la fascinante historia de esta orden religiosa, de la que procede el actual Papa Francisco I. Ricardo García Cárcel nos recomienda en prensa la biografía sobre su fundador Ignacio de Loyola, de Enrique García Hernán. En esta línea de actualidad no sería mal momento visitar a Maquiavelo y su obra El príncipe, que cumple medio milenio. Aprovecha para pedir una buena edición si has sido bueno/a.

Leo a saltos y cuando puedo el maravilloso libro Historia de las tierras y los lugares legendarios, esta verdadera joya de Umberto Eco. ¿Quién no quiere viajar al Reino del Preste Juan, a Thule o a la Atlántida? Y más como está el patio… viajar, marchar a nuevas tierras aunque sean imaginarias.

La famosa librería de San Ginés en Madrid
Siempre me ha interesado como antiguo y nostálgico librero el tema de las librerías, por ello, obviamente, he pedido a los Reyes Librerías, de Jorge Carrión. Para otro momento quedarán los libros de Joaquín Rodríguez (no confundir con el inmenso ciclista “Purito” Rodríguez). Nuestro Joaquín es experto en el mundo del libro y os recomiendo pasaros por su blog Los futuros del Libro. He leído con gran provecho Edición 2.0 Sócrates en el hiperespacio y Edición 2.0. Los futuros del libro… esperad, esperad, que buscando el enlace me he dado cuenta que éste lo puedes bajar de manera gratuita y legal. Ya tenéis nuestro regalo de Reyes, pinchad aquí y disfrutad. Este autor tiene otros muchos libros, y leyendo este post está claro que debería hacerme con Bibliofrenia o la pasión irrefrenable por los libros

Puede ser interesante hacernos con La invención del pasado de Miguel Anxo Murado, aunque me llama más la atención Adiós, historia, adiós. Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2012, escrito por Manuel Cruz. 

Y hasta aquí por ahora, entre esto y nuestra sección de bibliografía esperamos que tengáis suficiente. En cualquier caso, aquí nos tenéis.

Un saludo.