jueves, 20 de febrero de 2014

El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites

Portada de El regreso de Martín Guerre, AKAL.El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites
Portada de libro. Imagen de Akal.
Hay libros que dejan huella, profunda huella. ¿Cuándo fue? No lo recuerdo exactamente. En segundo curso aproximadamente. Pero lo que sí recuerdo es la sensación de leer y hacer tabula rasa. Sin descanso, sin límites, tirado en la cama de casa de mis padres sin más preocupación que leer. Maravillosos tiempos a los que no sé si es posible volver.

El regreso de Martín Guerre, de una tal Natalie Zemon Davis. En un principio uno entre tantas lecturas académicas, pero una de las lecturas que cambiaría enormemente mi percepción sobre qué era ser historiador. Lo leí hace tantos años que realmente no me acordaba de mucho del mismo y llevaba tiempo detrás de él. Por supuesto, estaba descatalogado: es de principios de los ochenta, y mi gozo en un pozo. 

Ya en la primavera del año pasado se oían campanas de su reedición y pregunté compulsivamente por él en la pasada Feria del Libro, sin resultados. Te sientes como un cazador frustrado. Y cuando ya había perdido toda esperanza, cual si estuviera en la puerta del Hades, mientras miraba distraídamente en un anaquel de una librería, allí estaba. Más de doce años de búsqueda habían llegado a su fin.

Cuento todo esta historia porque releer el libro me ha hecho reverdecer las ganas de investigar, la ilusión de hacerlo “porque sí”. Tan bueno como lo recordaba, tan sugerente como no podía imaginar.

¿La síntesis del libro? Difícil hacerlo, cualquier síntesis del mismo siempre será incompleta. Me dirán que ocurre lo mismo con todos los libros, pero en este caso con más motivo. No caben tantos matices como existen en este trabajo.

Siglo XVI, una familia vasca sale de su pueblo natal y cruza los Pirineos para establecerse en el pueblo francés de Artigat. La familia viaja al completo con el niño Martín Daguerre, “afrancesan” su nombre y se imbricarán en la vida y tejido económico del pueblo sin problemas. Martín se casará con una joven del pueblo y, tras serios problemas para concebir, tendrán descendencia. Martín se marcha del pueblo sin explicación alguna. Ocho años después Martín vuelve, pero algunos dudan que él sea el verdadero Martín Guerre. Su mujer, Bertrande, no duda de ello y lo defenderá a capa y espada, pero la justicia entra en escena, ya que es denunciado por su propio tío como impostor,  para esclarecer la identidad de Martín. El juicio está a punto de resolverse a favor del reo cuando entra en escena otro hombre que asegura ser Martín Guerre.

¿Cómo era posible que un impostor se hubiera hecho pasar por otra persona durante tres años sin despertar los recelos, en un principio, de todo el pueblo? ¿Quién era realmente el impostor? ¿El encarcelado o el que llega justo antes de dictar sentencia? ¿Era posible que su propia mujer no se hubiera dado cuenta?

Fotograma de El Regreso de Martín Guerre. El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites
Fotograma de El Regreso de Martín Guerre. Imagen de Sensacine.
Por encima de la historia me interesa muchísimo la manera de trabajar de Natalie y el propio nacimiento de la investigación. La autora estaba buscando nuevos lenguajes de comunicación con la sociedad a la que todo investigador se debe. Se había fijado en el lenguaje cinematográfico y ya había leído en torno a Martín Guerre. 

La feliz coincidencia es que en ése momento ya había un proyecto cinematográfico en marcha y la historiadora se implicó en él como guionista. Fruto de esta colaboración con Jean-Claude Carrière y Daniel Vigne nacería el interesante film El regreso de Martín Guerre (1982), protagonizada por Gérad Depardieu. En 1992 tuvimos que sufrir el más que prescindible remake norteamericano Sommersby. El libro de que nos ocupa ya estaba disponible para los guionistas y podrían haber ahondado en la historia de manera más precisa que su original francés. Lejos de hacerlo situaron la acción en la Estados Unidos posterior a la Guerra de Secesión (¡!) desvirtuando por completo la historia. Una oportunidad perdida.  

Evidentemente el cine, como lenguaje histórico, tiene sus límites y la historiadora se quedó con ganas de ahondar en la historia de manera profesional tras el rodaje del film francés. Fruto de ello es el libro que nos ocupa.

Muy interesante, y clave en toda esta investigación, es el manejo de fuentes que hace la autora. La suerte es que contamos con el relato de uno de los jueces del caso, Jean de Coras, que publicará un libro bajo el título Arrest Memorable, en varias ocasiones aportando nuevos matices e informaciones en cada reedición, por lo que la riqueza de la fuente es enorme. Fuente principal pero no única, Le Sueur, otro abogado de la zona, hará su propio relato del mismo bajo el título Admirable Historie du Faux Martín de Tolouse, aportando matices que el propio Coras no había reflejado. 

Michel de Montaigne hace referencia al caso en uno de sus famosos ensayos. La historia pasará con más o menos variaciones a los libros de maravillas de la época y la gente se acercaba a estos textos no sólo de manera profesional, como jueces, sino también como texto literario.

Cartel del film El regreso de Martín Guerre
A pesar de tantos documentos quedan muchísimos detalles del caso en la sombra. Otro historiador hubiera quedado apegado a sus fuentes, pero Natalie prefirió rellenar los huecos con hipótesis: muy bien fundamentadas, pero hipótesis. Para ello acudía a todas aquellos archivos de la época que consideraba podían arrojar luz sobre el caso que nos ocupa. Algo muy similar a lo que la microhistoria, con Ginzburg a la cabeza, llama “paradigma indiciario”.

Esta actitud fue muy duramente criticada por muchos, aunque también alabada por otros tantos, tildando el libro casi de literatura más que de ensayo histórico. Creo que el cometido de todo investigador es arrojar luz como sea sobre los hechos, al menos plantear hipótesis plausibles, antes de callar o dejar la investigación a medias. Puedes equivocarte, pero la investigación avanza de esta manera.

La crítica al texto como "literario" también me hace reflexionar en torno a la diferencia de escritura entre ensayo y literatura. ¿Dónde empieza la literatura? ¿Donde el ensayo académico de lectura infernal? Como siempre creo que en el justo medio está la virtud. Utilicemos un lenguaje académico y científico, pero no por ello renunciemos a una escritura elegante. ¿Cómo se hace esto? Pues esta es la verdadera dificultad y uno de los intereses de Zemon Davis. Que sus escritos sean asimilables por todos, algo en lo que todos deberíamos estar en principio de acuerdo.

Natalie, como dice en el libro, espera que alguien prosiga con la investigación y que ahonde en la figura de Martín. De hecho ella misma no ha dejado de hacerlo hasta la actualidad, pero la realidad es que las fuentes son escasas, mucho está perdido para siempre y sólo un golpe de suerte que posibilite el hallazgo de otro documento podría hacernos avanzar. Y hasta ése momento, caso que ocurra, la explicación de Zemon Davis es la mejor.

Me ha interesado enormemente que la investigación no se detuviera con la ejecución de la sentencia, sino que se incluye un capítulo aparte dedicado por entero al ya mencionado Jean de Coras, otro fascinante personaje, intentando arrojar luz sobre la actuación de este magistrado en el caso. Exprimiendo las fuentes hasta el final.

Cartel de Sommersby. El regreso de Martín Guerre, de Natalie Zemon Davis: en torno a la investigación histórica y sus límites
Cartel de Sommersby.
Imagen de Doblaje Wiki
La reedición viene con dos inmensos regalos. El primero en forma de un capítulo escrito originalmente en 2008 por la propia Natalie revisitando su obra y, sobre todo, comentando “el después de" en la misma. ¿Qué ocurre cuando un historiador supuestamente ha terminado su investigación? Pues como demuestra la autora que vuelves una y otra vez sobre ello con la esperanza de acercarte un milímetro más a la verdad. Siempre buscando, la santa curiosidad del investigador que no cesa, que no se cansa. Que se lo digan a Natalie, que con más de ochenta años sigue en pos de la verdad. Todo un ejemplo

El segundo regalo viene firmado por Justo Serna y Anaclet Pons en un artículo en el que se analiza la historia e intrahistoria de este libro. Cómo fue recibido por el mundo académico, críticas recibidas o significación e importancia dentro de la historiografía europea. Broche de oro para esta estupenda reedición.

Recomendable para todos. Lectores curiosos, amantes de la historia y estudiantes de todas las especialidades históricas. Da igual que seas de moderna, contemporánea o antigua. Por encima del tema tratado, el libro es ejemplo de una experiencia de investigación que a todos nos pueden dar claves e ideas para afrontar nuestras propias investigaciones o trabajos académicos.

Siempre seremos aprendices, y eso es una verdadera suerte. En constante aprendizaje, siempre en movimiento.

Espero les guste e interese tanto como a mí.

3 comentarios :

  1. Muy bueno, hasta ahora el mejor artículo que vi sobre el caso Martín Guerre. Me quedo con ganas de leer el libro!!!

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  2. Estimado anónimo:

    Mil gracias por tus palabras. Intentamos hacerlo lo mejor que podemos siempre. Parece que hemos conseguido que te interese el libro. De verdad que no te arrepentirás si lo lees. Al menos hazte con él cuanto antes para que no te pase como a mí.

    Un saludo y a tu disposición

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  3. Excelente artículo. Actualmente estoy cursando la carrera de historia y este texto se ha vuelto una de mis lecturas favoritas, buscando ahondar en la trama y demás detalles me encontré con esto. Gran trabajo, ¡saludos!

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