miércoles, 26 de junio de 2013

Congreso “La paz de Utrecht (1713): La reestructuración del equilibrio político europeo y el nuevo orden constitucional español”.

La Universidad Autónoma de Madrid organiza, dentro de su programa de Cursos de Verano, el curso “La paz de Utrecht (1713): La reestructuración del equilibrio político europeo y el nuevo orden constitucional español”. Se celebrará de 3 al 5 de julio en el Convento de Santa Clara en Alcázar de San Juan.


Dirección: José Martínez Millán y Marcelo Luzzi

Periodo de matriculación: 13/05/2013 - 26/06/2013

Fechas del curso: 03/07/2013 - 05/07/2013

Lugar de celebración: Hotel convento Santa Clara en Alcázar de San Juan

Créditos: 2 créditos LRU / 1 ECTS

Número de plazas: 50

Por los tratados de Utrecht y Rastatt, la Monarquía Hispana fue desmantelada y repartida entre las casas de Habsburgo y Borbón, principalmente. El emperador obtuvo los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña, el duque de Saboya se adueñó de Sicilia e Inglaterra de la plaza de Gibraltar y la isla de Menorca, pero Felipe V aun cuando no había sofocado la resistencia de los catalanes obtuvo garantías sobre la posesión de España y las Indias. Los signatarios de las paces de 1713 y 1714 pretendieron, ante todo, elaborar todo un sistema continental que garantizase una paz duradera en Europa. Para ello se dispuso de los repartos como una forma de, sin conculcar los derechos dinásticos, limitar sus efectos y recortar la tendencia a las grandes concentraciones patrimoniales que pudieran constituir el soporte de una Monarquía Universal. L"équilibre européen, constituiría la clave del orden mundial, desterrándose para siempre toda aspiración política universalista, de modo que las principales casas signatarias, Habsburgo y Borbón, renunciaban a la tradición con la que habían construido su poder, una renuncia que afectó tanto a sus relaciones exteriores como al orden interno de sus estados.


Celebración  de la Paz en Utrecht en 1713


PROGRAMA

3 de julio

9 h. Recepción ponentes

9,30-11,30 h. Las interpretaciones de la Guerra de Sucesión

Ricardo García Cárcel, catedrático de Historia Moderna, Universidad Autónoma de Barcelona

12-14 h. Italia en la Guerra de Sucesión Española

Antonio Álvarez-Ossorio Alvariño, profesor de Historia Moderna, UAM-IULCE

16,15-18,15 h. Claves de la negociación de Utrecht. Los intereses de España en juego

Joaquim Albareda Salvadó, catedrático de Historia Moderna, Universidad Pompeu Fabra

18,30-20,30 h. Prácticas y Mesa Redonda. Las transformaciones del sistema político europeo: de Westfalia a Utrecht

José Martínez Millán y Manuel Rivero, profesor de Historia Moderna, UAM-IULCE

4 de julio

9,30-11,30 h. La Guerra de Sucesión en el Reino de Valencia:

Objetivos políticos, proyectos económicos y reivindicaciones sociales

Carmen Pérez Aparicio, catedrática de Historia Moderna,Universidad Valencia

12-14 h. La guerra de Sucesión en Aragón

Eliseo Serrano, catedrático de Historia Moderna, Universidad de Zaragoza

16,15-18,15 h. El ejército en la guerra de Sucesión

Francisco Andújar, catedrático de Historia Moderna, Universidad de Almería

18,30-20,30 h. Prácticas y Mesa Redonda. Las consecuencias políticas de la paz de Utrecht

Marcelo Luzzi y Manuel Rivero

5 de julio

9-11 h. Los discursos religiosos propagandísticos en la estrategia de la Guerra de Sucesión

David González Cruz, catedrático de Historia Moderna, Universidad de Huelva

11,30-13,30 h. Las consecuencias actuales de la Nueva Europa de Utrecht (1713 y 2013)

José M. de Bernardo Ares, catedrático de Historia Moderna, Universidad de Córdoba

13,30 h. Entrega de diplomas


Fuente: Página oficial del congreso que puedes consultar  aquí.

Espero os interese.

Un saludo

lunes, 24 de junio de 2013

El catastrófico panorama del libro de historia dentro del mundo editorial

Hola a todos:

Como comentaba en otro post, el otro día me acerqué a una gran librería y constaté con pena que la sección de libros de Historia se había reducido notablemente. Podríamos caer en el llanto y el lamento pero los fríos datos se imponen. Si las librerías no venden Historia, los señores libreros reducen la sección en su espacio de venta. El mundo editorial es una industria y como tal vive de las ventas. Para ampliar un poco perspectiva os recomiendo el artículo de Sergio Parra ¿Por qué leer es tan importante si el libro más vendido deficción es tonto y el más vendido de no ficción es falso?

Veamos algunos datos en torno al mundo de las ventas y la edición:
1.       Masterchef: Las mejores recetas.
2.       El arte de no amargarse la vida
3.       La enzima prodigiosa.
4.       Nadie es mejor que nadie.
5.       Pesadilla en la cocina: las recetas de Alberto Chicote.
6.       El poder del ahora: una guía para la iluminación espiritual.
7.       El sueño de mis desvelo. 
8.       Hay vida después de la crisis.
9.       .......

De nuevo ni un sólo libro de historia. Vayamos a los datos de edición que se pueden colegir de La panorámica de la edición de libros 2011 y su actualización de septiembre de 2012, últimos informes editados por el Observatorio de la lectura y el libro. Sólo quiero destacar algunos datos;

Observando el siguiente gráfico podemos constatar que la edición de los libros de Ciencias Sociales y Humanidades con sus más de 38.000 títulos representa gran parte del pastel editorial.

Informe 2012. Página 26.

Guardad el confeti pues la cosa no es tan bonita como suena ya que Ciencias Humanas y Sociales es un gran cajón desastre donde entran Sociología, Derecho, Educación, Etnografía, Organización y Gestión de empresas...

De esos más de 38.000 libros sólo un 4.9% pertenecen al subsector de Historia y Biografía. Os recuerdo que en Biografía entran las vidas de la Duquesa de Alba, Guti y similares. También os llamo la atención que en este exiguo 4.9% de libros de Historia, se incluyen los títulos de los "periolistos", charlatanes, piramidiotas, amigos de lo oculto y esotérico, y advenedizos que dicen escribir historia. Entonces, ¿de cuántos libros propiamente de Historia hablamos? Hay veces que la ignorancia es buena...
Si seguimos desgranando el citado informe podemos leer que:

Por materias, los mayores incrementos se registraron en: Derecho, Administración pública y asistencia social (58,3%); Sociología y estadística (17,2%); Bellas artes (12,1%) y Organización y gestión de empresas (7,0%). Los descensos más significativos fueron: Obras de referencia y consulta (25,4%); Etnografía, usos, costumbres y folclore (17,3%); Geografía y viajes (13,9%) e Historia y biografía (8,0%).

Llamo la atención que estos datos son de ISBN concedidos, lo que no guarda en absoluto relación con el volumen de ventas. 

Algunos datos interesantes de tirada media o, dicho de otra manera,  cuántos ejemplares se producen de un libro, que extraigo  de ambos informes.
  • En 2011 la tirada media descendió un 22,4%, pasando de 1.734 ejemplares por título en 2010 a 1.345 en 2011.
Informe 2011. Página 37.
  • De esos 1345 títulos de media, la sección de Historia y Biografía baja a los escasos 1000 ejemplares como puedes ver la siguiente tabla. 
  • Solo el 1,9% de los títulos —el 3,7% en 2010— alcanzó tiradas superiores a los 5.000 ejemplares.
  • Por su parte, la Federación de Gremios de Editores de España confirma también esta tendencia, arrojando en 2011 una bajada de la tirada media del 10% —de 3.790 a 3.441 ejemplares
Da la impresión de catástrofe total, vamos, que ni lo nazis con sus bombardeos a bibliotecas parece que fueran tan funestos para el mundo del libro. 

Y ahora podemos gritar, indignarnos, ponernos "stupendos" y decir que vivimos en un mundo de incultos, echar la culpa "al empedrao" y lo que queramos, pero estos son los fríos,  puros y duros datos.

Biblioteca de Holland House, (Londres) bombardeada por los nazis en 1940 
Y estoy absolutamente seguro que el profesional de la Historia no tiene ni de lejos toda la culpa de tan desolador panorama, pero sí que pienso que deberíamos afrontar nuestra parte de culpa y analizar de manera seria, serena y sin prejuicios qué demonios podemos hacer como colectivo profesional y como historiadores individuales para revertir esta situación. Abrir un debate serio y sereno e intentar entender entre todos qué está ocurriendo y, sobre todo, cómo podemos mejorar.  Yo no tengo las claves, no soy un gurú ni lo pretendo, dudo como todos y os invito a participar en este debate. ¿Os animáis?

Un saludo a todos.

jueves, 20 de junio de 2013

Del palo afilado a la ciberguerra: la tecnología en el campo de batalla (IV)

El mar nunca ha sido amigable para el hombre. Siempre ha sido cómplice de la inquietud humana.
Joseph Conrad

Hola a todos. Tras hablar de los orígenes de la guerra, examinar la misma durante las edades antigua y medial, y llegar hasta la edad de la pólvora, continuaremos analizando hoy los avances tecnológicos en el campo de batalla retomando un tema que dejamos aparcado en la edad media: la guerra naval.

Como ya mencionamos, los grandes imperios han sido, necesariamente, dominadores de los mares, aunque no necesariamente talasocracias, debido a las grandes ventajas en cuanto a comercio, transporte de tropas, etc. que confiere este dominio. Y por tanto, todos los grandes gobiernos del mundo han puesto su empeño en dominar la navegación, la cual, desde la baja edad media, ha sufrido varias revoluciones conceptuales, aunque en este caso, es complicado separar qué avances son estrictamente militares de aquellos con aplicación en el mundo civil, puesto que prácticamente cualquier avance en este aspecto confería ventaja militar.

Mapa portulano. Contenido libre de Wikimedia.
La primera fue la aparición de la brújula; inventada, al igual que la pólvora, por los chinos en el siglo IX, en Europa se conoce su uso a partir del siglo XIV; no está claro, en todo caso, si se inventó de forma independiente o si llegó desde China a través de los musulmanes. Gracias a ella, los navíos comenzaron a adentrarse en el mar, alejándose de la línea de costa, y dando origen a los bellos mapas portulanos; pueden leer más sobre la cartografía y aquellos mapas aquí. 

A finales del siglo XV, las posibilidades de la navegación conmocionaron al mundo con los viajes de Colón y el descubrimiento de América, y el de Vasco de Gama rodeando África; posteriormente Magallanes y Elcano completaron la gesta con la circunnavegación del globo. Uno de los descubrimientos, desagradable por otra parte, fue el del escorbuto, ya que hasta entonces los viajes marítimos sin acceso a fruta fresca no habían durado tanto, y hasta el siglo XVIII no se conoció el remedio.

Lógicamente, los navíos de aquellos tiempos ya iban dotados de armas de fuego, tanto de mano para los tripulantes, como montadas en el casco. Los ingleses los adoptarían desde 1340; las portas de los cañones se incorporaron a los barcos franceses y españoles antes del 1500 y muchas carracas españolas que participaron en la batalla de Lepanto en 1571 llevaban armamento pesado. Sin embargo, el uso de estas armas embarcadas recibía distinto uso; si bien era habitual la llamada guerra a la española, usando armas relativamente ligeras destinadas a barrer la cubierta enemiga antes del abordaje por las tropas embarcadas, esta táctica sufrió un severo correctivo con la guerra galana usada por la armada británica dirigida por Drake durante la empresa de Inglaterra en 1588.

Es en esta época cuando el poder marítimo se desplaza del Mediterráneo, cuna ancestral del mismo, al Atlántico. Y, lógicamente, el tipo de navío necesario es diferente. La evolución desde la antiquísima galera hasta los barcos a vapor dan origen a la era dorada de la navegación a vela, comenzando con el galeón: los navíos se perfeccionan, se aligeran, se hacen más rápidos, aumentan su capacidad y se dotan de cada vez más cañones; valga como dato que la gran mayoría de los navíos construidos en la segunda mitad del siglo XVII se destinan a la guerra.

Longitud, de Dava Sobel,
Editado por Anagrama
Mientras tanto, la investigación de nuevas técnicas de navegación continúa, convirtiendo a la guerra naval en el equivalente a la carrera espacial de su época: se busca mayor aprovechamiento de la fuerza del viento, más maniobrabilidad, mejores técnicas de combate, mejor armamento embarcado y la solución al problema de la longitud, es decir, determinar de manera exacta en qué meridiano se encontraba el navío, lo cual constituyó uno de los grandes retos científicos y técnicos de su época. A este respecto, es muy recomendable la lectura de Longitud, de Dava Sobel. 

El navío característico de esta época es el llamado navío de línea, llamado así por ser usado en el nuevo tipo de guerra: disposición de los buques en líneas usadas para cañonear a la escuadra enemiga. 

De entre todos los grandes navíos construidos en aquellos tiempos destaca el español Santísima Trinidad, llamado el Escorial de los mares. Botado en La Habana en 1769 siendo el único navío dotado de 4 puentes, estaba valorado en 40.000 ducados, contaba con 138 cañones y una tripulación de en torno a 1.000 hombres. Con motivo del bicentenario de la batalla de Trafalgar se realizaron una serie de estudios sobre la ingeniería del mismo, los cuales mostraban números dignos de navíos actuales: siguiendo con el símil citado, sería el equivalente al transbordador espacial de sus tiempos

No es de extrañar que esta maravilla de la ingeniería naval fuera la pieza más preciada por los británicos, quienes aún nos restriegan que en la batalla de cabo San Vicente, cuando formalmente se había rendido, tras concentrar el grueso del fuego enemigo, y los británicos contaban ya con el botín, fue rescatado por el Infante Don Pelayo; fue finalmente capturado en Trafalgar en 1805, hundiéndose mientras era remolcado hacia Gibraltar.

Rescate del navío de línea Santisima Trinidad por el Infante don Pelayo (izquierda) por Antonio de Brugada Vila (1804-1863), expuesto en el museo naval de Madrid. Imagen libre de Wikimedia.
Tras la derrota de Trafalgar y las guerras napoleónicas, Gran Bretaña convirtió durante más de 120 años a la Royal Navy en el orgullo de su patria y garante de su imperio. Los navíos fueron blindándose progresivamente, y la llegada del vapor revolucionó de nuevo el mundo marítimo; surgieron modelos como el ironclad, y los navíos de línea se vieron cubiertos de acero

Durante la guerra civil estadounidense, la Confederación recuperó un barco hundido de la Unión, eMerrimack; fue rebautizado CSS Virginia, recubierto de láminas de hierro, se le instaló un espolón de hierro y fue armado dotado de 10 cañones, causando grandes daños a la flota unionista sin sufrir daños hasta su autodestrucción, ejecutada para evitar su captura. Todas las flotas comenzaron a sustituir los barcos de madera por los de casco metálico.

En paralelo, el concepto de submarino también ocupó un lugar en la mente de los ingenieros militares; aunque hay precedentes funcionales durante el siglo XVIII, durante mucho tiempo no se logró cumplir adecuadamente la ecuación básica del submarino, es decir, número de inmersiones = número de emersiones.

Posteriormente se hicieron diversos avances, primero con modelos de tracción humana, y posteriormente de vapor (que debían apagar los motores al sumergirse). Hasta 1888 no existió un modelo realmente operativo, alimentado por baterías eléctricas, diseñado por Isaac Peral. Curiosamente, el concepto de torpedo ya existía desde 1836, aunque los primeros estaban guiados por humanos.

HMS Dreadnought. Contenido libre de Wikimedia.
La aparición del acorazado en 1875 alteró de nuevo la concepción de la guerra naval, y la aparición del HMS Dreadnought en 1906 produjo una carrera armamentística entre Gran Bretaña y Alemania que desembocó, junto a otras causas, en la Primera Guerra Mundial; paradójicamente, las batallas navales apenas tuvieron influencia en el devenir de la guerra. Por otra parte, la concepción de guerra naval mantenida durante siglos desapareció pocos años más tarde, durante la Segunda Guerra Mundial, debido al uso de los portaaviones. Pero de esto hablaremos en posteriores entradas.

Hasta entonces, cuídense.

Adios a Tony Soprano

Este es un blog de Historia, pero también de amantes del buen cine y de las buenas series. Hoy a muerto James Gandolfini, protagonista de Los Soprano,  y no podemos más que dedicarle este sencillo y sentido homenaje. Mala manera de empezar un día...Adios Tony. Como diría Sabina, perdonen la tristeza



lunes, 17 de junio de 2013

Fotos con Historia: Howard Carter en la Residencia de Estudiantes.

Torre del Pabellón Trasatlántico.
Archivo propio.
La semana pasada visité con mis alumnos la Residencia de Estudiantes. Según nombramos tan insigne institución los nombres de Lorca, Buñuel o Dalí vienen a nuestra mente de inmediato, pero la Residencia no es ni mucho se reduce a ellos. Vinculados a la Residencia estuvieron Ortega y Gasset, Ramón y Cajal, Unamuno, Severo Ochoa o Juan Ramón Jiménez entre otros muchos. Si queréis saber más RTVE produjo con motivo del centenario de la Residencia el magnífico documental 100 años de la Residencia de Estudiantes

Quedé con la visita fascinado y uno de las muchas cosas que desconocía de ella es que Howard Carter, ¡Howard Carter!, estuvo en ella explicando el descubrimiento de la tumba de Tutankhamon. Rápidamente he intentado hacerme con la conferencia en PDF pronunciada por el arqueólogo y desgraciadamente sólo tenemos la referencia bibliográfica.  Al menos contamos con el interesante artículo de Esther Pons Mellado, El descubrimiento de la tumba de Tutankhamon: Las visitas de H. Carter a España.

Pero tras la decepción el botín, el cual  muy posiblemente los arqueólogos conocerán de sobra, pero no un lego como yo en tan interesante ciencia. Se trata de la página The Griffith Intitute con el apoyo de la Universidad de Oxford. En ella tenemos toda la documentación sobre el descubrimiento de la tumba. Documentos, manuscritos, fotos y todo lo que podáis imaginar. Totalmente gratuito y a nuestra disposición.

También sorprende que en estos momentos no tengamos disponible ninguna edición en castellano del libro que escribió Howard Carter a raíz de su descubrimiento. Por lo tanto, el volumen que tengo de la editorial Destino del 2002,  lo guardo como oro en paño a pesar de su letra diminuta y su papel de calidad más que dudosa. Últimamente constato con tristeza que las librerías están reduciendo su espacio dedicado a la Historia. Tendremos que analizar en otro post si es percepción mía o realidad.

Y así transcurren mis días. Hice un par de fotos de la Residencia para compartir con vosotros, me encuentro con Howard Carter y horas perdidas (¿?) buceando en tan interesante material.

Vista de la Residencia de Estudiantes con el Pabellón Trasatlántico al fondo.
Archivo propio.
Y esto es la punta del iceberg. Por sus instalaciones pasaron Madame Curie, Albert Einstein, Le Corbusier, KeynesÍgor Stravisnky estrenó varias obras suyas allí...y no sigo por no agobiar. ¿Y qué decir del importantísimo papel de la mujeres en la Residencia? María de Maeztu, Victoria Kent, Maruja Mallo, María Zambrano, Dorotea Barnés...en torno a ellas nació  Lyceum Club Femenino y la Asociación de Mujeres Universitaria. Fascinante...

Este oasis de cultura y conocimiento tuvo su epitafio en las palabras que el Ministro de Educación, José Ibáñez Martín, pronunció en 1940;

«Habíamos de desmontar todo el tinglado de una falsa cultura que deformó el espíritu nacional con la división y la discordia y desraizarlo de la vida espiritual del país, cortando sus tentáculos y anulando sus posibilidades de retoño. Sepultada la Institución Libre de Enseñanza y aniquilado su supremo reducto, la JAE, el Nuevo Estado acometió, bajo el impulso del Caudillo, la gran empresa de dotar a España de un sólido instrumento que fuera la base de una reestructuración tradicional de los valores universales de la cultura y, al propio tiempo, el medio más apto para crear una ciencia española al servicio de los intereses espirituales y materiales de la Nación».
Fuente aquí.

Cuatro de los siete premios Nobel españoles están vinculados a esta institución.

Nada más que añadir.

Un saludo.

jueves, 13 de junio de 2013

@FLMadrid Entrevista a Miguel Casasola. Poeta, editor, Historiador y librero.

Hola a todos:

Como prometimos, a lo largo de la Feria del  libro contaríamos con otra interesante entrevista relacionada con dicho evento. Después de la respuesta de Juan Gómez Bárcena, no me atrevo a decirle a mi invitado que se presente por lo que lo hago yo. D. Miguel Casasola, extremeño de nacimiento, poeta, editor, historiador, compañero mío de trabajo en la desaparecida librería Crisol y actualmente mi “camello de libros” en la Librería Lé. Empezamos; 

P: De todas estas facetas ¿en cual te sientes más cómodo?

Creo que en todas por igual. Piensa que son facetas complementarias, de tal forma que las unas enriquecen a la otras, se nutren unas de otras; y eso, en definitiva, te permite disfrutar de una experiencia más completa del "hecho literario".

P: ¿ Hasta qué punto te ayuda tu faceta de historiador en tus múltiples trabajos?

Creo que el hecho de tener ciertos conocimientos de Historia (que al fin y al cabo también es tener un conocimiento de la naturaleza humana) te hace tener una perspectiva más crítica no sólo en lo laboral, sino en todos los aspectos de la vida en general. Te permite desarrollar una capacidad empática y posicionarte en una actitud relativista frente a lo que te rodea, cuestionarlo todo (siempre desde el entendimiento y la empatía), empezando el cuestionamiento por uno mismo, claro.

P: Vamos a centrarnos en tu labor poética. ¿Cómo surge tu vocación y quiénes son tus referentes? ¿Se ha visto tu poesía influenciada por la Historia o son caminos paralelos?

Presentación de Esquinas y rincones en Librería Lé.
Integrantes de ÁRTEse quien pueda.
Supongo que la necesidad de escribir siempre ha estado ahí.  Sucede que llega un momento en la vida en la que uno se plantea que no es lo mismo escribir sólo para uno mismo, que escribir para uno mismo y a la vez para los demás, o dicho de otra forma, no es igual escribir que ser escritor. En mi caso, ese punto de inflexión sucedió gracias a un profesor de literatura del instituto y a un poema de Lorca que cambió mi percepción de la poesía... pero esa es otra historia... 


Sobre los referentes, un amigo mío también poeta (Paco Najarro, para más señas) siempre dice, cuando le hacen esta pregunta, que no se trata de poetas de referencia sino más bien de poemas de referencia. Y yo estoy completamente de acuerdo con esta afirmación.

En cuanto a la relación entre poesía e Historia, en mi caso son claramente caminos paralelos; aunque es cierto que, como comenté anteriormente, el conocimiento de la Historia influye en tu percepción del mundo, por tanto, también influye de alguna manera en tu forma de escribir o en los temas y su tratamiento.

P: Andas metido en un bello proyecto como lo es Ártese quien pueda. Comenta a nuestros lectores de qué se trata.

Ártese Quien Pueda es una editorial sin ánimo de lucro.  Esto quiere decir que el dinero que se saca de la venta de los libros se destina íntegramente a la edición de otros libros. Todos los que trabajamos en este proyecto editorial  lo hacemos de forma gratuita. Una de las principales intenciones de Ártese es acercar a autores interesantes a lectores interesados, y todo ello con un precio muy accesible. También es importante en Ártese la figura del mecenazgo: una persona que pone el dinero necesario para que otra pueda publicar su libro; y esta inversión no es a fondo perdido, ya que el mecenas recupera su dinero conforme se va vendiendo el libro. También debo decir que hasta ahora todos los mecenas han preferido no recuperar su dinero y reinvertirlo en la publicación de otro libro. Y esto es bonito: comprobar que incluso en estos tiempos de crisis hay gente que cede su dinero sin esperar sacar beneficios económicos, tan sólo en pos del arte, te llena de cierta esperanza y te anima a seguir adelante en este proyecto. Y quien esté interesado en conocer más sobre Ártese Quien Pueda Ediciones, puede visitar nuestra página web: http://www.artesequienpueda.com/

P: Sabes que, aunque amigos y coincidentes en muchas cosas, no estoy en absoluto de acuerdo con la gratuidad de la cultura. Ya hemos polemizado en torno a eso en ocasiones y quería que nos expusieras tu postura al respecto.

Es un tema muy extenso para desarrollar aquí, ya que alberga muchos matices y ramificaciones; pero sí puedo decir, de forma muy general, que considero que la gratuidad de la cultura no implica necesariamente una minusvaloración de la misma , que es un argumento muy extendido entre los que no estáis de acuerdo con esa gratuidad.

P: Hablemos ahora de tu faceta de librero. Dónde la desarrollas y, de nuevo, si tu faceta de historiador te ayuda en tu día a día.

El Miguel Casasola librero se desarrolla en Librería Lé, una librería ubicada en el Paseo de la Castellana, cerca del Bernabéu... y a la que os invito a hacer una visita, no sólo para comprar libros, sino también para charlar con nosotros o para disfrutar de las presentaciones de libros, encuentros con autores, cuentacuentos y otros actos que solemos organizar.

En este caso, mi faceta de historiador, me ayuda de una forma más práctica y concreta, ya que me permite poder recomendar ciertos libros con un criterio más acertado.

Preparando la entrevista te he encontrado comentando tu trabajo en la librería en un vídeo. 




P: ¿Papel o electrónico? ¿Cómo ves esta, en mi opinión falsa, controversia?

Este es también un tema largo que se presta al debate. Intentando resumir, creo que ambos formatos pueden coexistir si el tema se gestiona bien, y que el libro electrónico no tiene por qué suponer una amenaza al libro en papel, ambos formatos pueden ser complementarios.  Ahora bien, dicho esto, yo prefiero sin duda alguna leer en papel. Desde mi punto de vista, leer en papel y leer en electrónico son experiencias completamente distintas, y yo me quedo con la primera.

P: Andas por la Feria del Libro estos días. ¿Qué ambiente se respira y qué significa para ti la Feria?

Me gusta mucho La Feria del Libro de Madrid porque consigue que durante unas semanas libreros, editoriales y autores puedan tener una cercanía, un trato de tú a tú, con una gran cantidad de lectores. Siempre se respira un aire festivo y más si el tiempo acompaña, como está siendo el caso de este año (crucemos los dedos... aunque sin la ya tradicional lluvia de Feria, no es lo mismo...). Siendo librero la disfrutas de forma distinta, por diversos motivos. Por ejemplo, para mí la Feria también supone encontrarme con personas relacionadas con el sector que conozco y que a lo largo del año no tienes ocasión de ver mucho.

P: Recomiéndanos un libro…¡o varios!

Pues voy a recomendar tres. Uno de poesía: Zurita, de Raúl Zurita, en la editorial Delirio.  Una novela:  Trabajos del reino, de Yuri Herrera, en la editorial Periférica.  Y uno de relatos: Los que duermen, de Juan Gómez Bárcena. Y uno más, éste para los amantes de la Historia: La liebre con ojos de ámbar, de Edmund de Waal, editorial Acantilado.





P: Para ir terminando…..un poema tuyo que sea especial para ti y explícanos por qué.
Pues hay dos o tres poemas de los que siempre digo que son mis hijos predilectos. Tal vez no sean mis mejores  poemas, pero si son a los que más cariño tengo, cada uno por un motivo. Uno  de ellos es "Llevo tanto tiempo practicando la soledad", incluido en mi libro Esquinas y rincones.



P: Para terminar definitivamente. Un poema que no sea tuyo y que de alguna manera te haya marcado.
Tal vez debería decir el poema de Lorca del que he hablado antes, pero ese lo voy a seguir dejando en misterio... De cualquier forma, es difícil elegir un sólo poema, sobre todo porque más que marcarte un poema, lo que te marca son determinados versos de determinados poemas. Me vienen a la cabeza unos versos de Cernuda que me gustan mucho: "Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien/cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío"



martes, 11 de junio de 2013

Fotos con historia: Praga

Esta foto la saqué en Septiembre de 2007. Tenía muchas ganas de visitar la capital checa, y por fin pude darme el capricho. Fui solo, lo que dio pie a varias anécdotas que tal vez cuente otro día. En todo caso, lo especial de esta foto es que tal vez sea la mejor vista de Praga: se ven juntos el río Moldava, el puente Carlos, el castillo y el barrio de Malá Strana.

Vista de Praga desde la casa de Smetana. Archivo personal.
La historia de la misma es que la saqué tras darme uno de los mejores autohomenajes de mi vida; está sacada desde la puerta de la casa de Smetana, autor del, tal vez, mejor poema sinfónico de la historia: El Moldava (Vltava). Música pura del nacionalismo inscrita dentro del ciclo Mi patria (Má Vlast), describe músicalmente el transcurrir del río, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Elba, y pasando majestuosamente por Praga. Imaginen el gustazo que fue escuchar íntegra la composición disfrutando de estas vistas, a los pies de la estatua del compositor... mientras pasaba gente que preguntaba quien era ese señor. Aún a día de hoy me estremezco recordándolo.

Aquí les dejo una gran versión de esta maravilla, dirigida por uno de mis favoritos, Harnoncourt... que la disfruten, aunque tienen difícil hacerlo tanto como yo en ese momento ;)


jueves, 6 de junio de 2013

Del palo afilado a la ciberguerra: la tecnología en el campo de batalla (III)


Creo que tal es el empleo genuino de la pólvora: hacer a todos los hombres igual de altos.
Thomas Carlyle

Hola a todos. Hoy, en el aniversario del desembarco de Normandía, retomamos la serie de entradas sobre la tecnología militar a lo largo de la historia. Tras ver en la primera entrada que los humanos llevamos dándonos guantazos desde que estamos sobre la tierra, y comprobar en la segunda que, encima, cada vez se nos da mejor, llegamos en esta tercera a una época que marcó un punto de inflexión en la tecnología bélica, o, más bien, lo afianzó.

Arqueros ingleses durante la guerra de los 100 años, con estacas
dispuestas para frenar a la caballería francesa. Imagen de aquí.
Tras analizar brevemente las gestas de las hordas mongolas, y de vuelta a Europa, nos encontramos con dos importantes inventos: la ballesta en Francia en el siglo XI, y el arco largo inventado por los galeses en torno al 1200. Ambas tuvieron gran repercusión en la Europa medieval, y, particularmente, en la guerra de los cien años, La ballesta tiene la peculiaridad de ser un arma prohibida por un Papa (Inocencio II en 1139) debido a la gran mortandad que generaba entre los propios cristianos. En todo caso, se demostró que es un arma muy apta para la defensa tras las almenas, pero que tiene el grave problema de ser muy lenta en su recarga; los ingleses se aprovecharon de ello en Crecy, Poitiers y Agincourt, pues con sus arcos largos mantenían una cadencia de disparo que arrasó a la caballería francesa. En todo caso, el resultado final de esta contienda demuestra que, como le pasó a Aníbal, no basta con conseguir la victoria, sino que también hay que aprovecharla.

Definitivamente, las tácticas de Gengis Kan en Asia, y la ballesta y el arco largo en Europa, demuestran que se está imponiendo la lucha a distancia, por más que los blindados nobles a caballo vean fatal que un campesino pueda llevárselos por delante desde 200 m., pero, que quieren… a la supuesta carne de cañón le pueden las ansias de sobrevivir. Y la llegada de la gran revolución en la tecnología militar, la pólvora, no hace sino confirmar esto, por más que a nuestro inmortal Don Quijote, unos siglos más tarde, siguiera sin hacerle gracia, tal como narra en el capítulo XXXVIII:

Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería, a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala (disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar de la maldita máquina) y corta y acaba en un instante los pensamientos y vida de quien la merecía gozar luengos siglos.

El primer uso de la pólvora con intenciones bélicas se dio en la península ibérica, por parte de los musulmanes, en el siglo XIII; éstos, a su vez, aprendieron su uso de los chinos, quienes la habían inventado en el siglo IX, aunque sin darle un uso bélico. Uno de los primeros usos bien documentados de un cañón fue, por parte de los ingleses, en la ya citada batalla de Crecy. Al principio corría tanto riesgo (o más) quien manejaba el arma como quien era el supuesto blanco, ya que eran muy inseguras y explotaban habitualmente. Al principio sólo eran útiles contra las fortificaciones, inexpugnables antes ballestas y arcos, pero poco a poco fueron perfeccionándose, llegando a crearse las armas portátiles, que hicieron que las armas de fuego fueran habituales a partir de la segunda mitad del siglo XV. En torno a 1450 los españoles inventaron el arcabuz; aun era pesado, lento de recargar y requería apoyo, pero significó el nacimiento de las armas de pólvora ligeras, y el de la castiza expresión “tener la mosca tras la oreja”, por otra parte.

Arcabuceros, en vistosos uniformes.
Imagen de aquí.
El permanente estado de guerra en los reinos de Castilla y Aragón frente a los ya arrinconados musulmanes produjo posiblemente el mejor ejército de su época; si a ello sumamos el uso del ya citado arcabuz, cada vez más perfeccionado, y el genio de don Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, uno de los mejores militares de la historia de España, es lógico el nacimiento de la unidad que sería la columna vertebral del imperio español: los tercios. Con él, durante las campañas de Italia al principio del siglo XVI, la combinación de picas y arcabuces consiguió enseñorearse de los campos de batalla durante más de 100 años, relegando a la caballería a un papel secundario. Por cierto, que don Gonzalo descansa en una sencilla tumba en el monasterio de San Jerónimo de Granada, como pude comprobar de forma inesperada en una visita al mismo, sin haber encontrado rastro de picos, palas y azadones.

Lógicamente, las tropas españolas tuvieron un éxito arrollador frente a las tecnologías bélicas de los pueblos americanos, que si bien tenían grandes conocimientos astronómicos, matemáticos y agrícolas, no podían oponer ningún arma equiparable a las europeas; si a eso sumamos el efecto de las enfermedades importadas por los conquistadores y que, en el caso azteca, su religión profetizaba el regreso desde el Este del hombre barbudo (encarnación de Quetzalcoatl), encontraremos la explicación a la desintegración casi instantánea de estos imperios; este es un claro ejemplo del impacto de una gran diferencia en tecnologías militares.

En Europa la carrera armamentística continuó, y el arcabuz cedió, a partir de mediados del siglo XVI, su puesto al mosquete, capaz de penetrar gruesas armaduras; el desarrollo de la artillería dio como respuesta lógica la creación de fortificaciones cada vez más elaboradas, como las bellas trazas italianas. Pero debido a la presión del resto de países, que sumieron a los Austrias en un estado de guerra permanente, el imperio español acabó sufriendo un desgaste que le relegó a un papel más secundario en el continente a partir de la guerra de los Treinta Años. Guerra en la que, por otra parte, la proporción de armas de fuego en los ejércitos había aumentado dramáticamente, la caballería vivió un resurgimiento gracias a las pistolas de rueda, y el rey Gustavo Adolfo II de Suecia aumentó el protagonismo de la artillería mediante su uso masivo en la batalla de Lützen.

Resulta, sin embargo, paradójico, que en la era de la pólvora las tropas inglesas sufrieran severos correctivos cuando debían luchar contra los highlanders escoceses, quienes demostraron de nuevo que la tenencia de una tecnología no implica saber aprovecharla. En los distintos conflictos de la época en la que los ingleses realizaron incursiones en Escocia, mientras éstos mantenían la línea y recargaban las armas de fuego, los norteños disparaban y, sin recargar, efectuaban una carga con sus enormes claymores, causando grandes daños a un ejército mejor adiestrado y armado, pero que tardó en comprender esta desventaja. El uso de la bayoneta, inventada en Francia en torno a 1640, permitió a los ingleses suplir esta carencia.

Con este apunte llegamos al final de este capítulo; en los siguientes retomaremos la guerra naval, donde la evolución en las técnicas de navegación a vela cambió el curso de la historia.

Hasta entonces, cuídense.