miércoles, 27 de febrero de 2013

En torno a templarios y akelarres.


A lo largo de la semana hemos estado comentando entre nosotros la noticia de la sorprendente renuncia de Benedicto XVI y como a muchos se nos vino a la cabeza el papa angélico, Celestino V. Mucho ha salido en la prensa sobre este papa y supongo que mucho leeremos en torno a los cónclaves, papables y papas en los próximos días. De Celestino V salté mentalmente a su sucesor Bonifacio VIII y no sé cómo me vi releyendo cosas que tengo por casa de los Templarios.

Hacía mucho que tenía en mente este post. Aviso desde el principio que de ninguna de las maneras se trata de un artículo académico y que mi única  intención es compartir con vosotros mis  lecturas y descubrimientos personales a través de ellos. Si consigo poneros la miel en los labios con este post para proseguir por vuestra cuenta con otras lecturas habré conseguido mi humilde objetivo.

Vamos a basarnos en tres breves textos que os pido por favor leáis con calma.

Texto 1.

Alguien me dijo que, movidos por un impulso tonto, consagran y veneran la cabeza de un burro, el más abyecto de todos los animales. ¡Un culto digno de las costumbres de las que surgió! Otros dicen que reverencian los genitales del sacerdote que preside la ceremonia y los adoran como si se tratara de los genitales paternos…En cuanto a la iniciación de los nuevos miembros, los detalles son tan desagradables como bien conocidos. Un niño, cubierto de masa con harina para engañar al incauto, es colocado frente al novicio. Este apuñala al niño con golpes invisibles; en realidad engañado por la masa, cree que sus golpes son inofensivos. Luego - ¡es horrible!- beben ávidamente la sangre del niño y compiten unos con otros mientras dividen los miembros. Se sienten unidos por medio de esta víctima y el hecho de compartir la responsabilidad del crimen los induce a callar. Ritos sagrados como éste son peores que el sacrilegio. Es de sobra conocido lo que ocurre en sus fiestas…El día de la fiesta se reúnen con todos sus hijos, hermanas, madres, gentes de todos los sexos y edades. Cuando el grupo se ha excitado por la fiesta y se ha encendido una lujuria impura entre los asistentes ya borrachos, se le arrojan trozos de carne a un perro atado a una lámpara. El perro salta hacia delante, más allá del largo de su cadena. La luz, que podría haber sido testigo traicionero, se apaga. Ahora, en la oscuridad tan favorable a la conducta desvergonzada, anudan los lazos de una pasión innominada al azar. Y así, todos igualmente incestuosos, si no siempre en acto, al menos por complicidad, puesto que todo lo que uno de ellos hace corresponde a los deseos de los demás…Precisamente la clandestinidad de esta maligna religión prueba que todas esas cosas, o prácticamente  todas, son auténticas.


Texto 2

Primer extracto:

Con otros bruxones y bruxas y mallefficos, sus complices y sequaçes, se unto con ciertos untos, es a saber, de polbos y çumo de sapos, de arsenich, y de otras ponçoñas,  mezclados con verbena y otras yerbas, las palmas de las manos y las plantas de los pies, y debaxo de los sobacos y los pechos en drecho del coraçon, y assi untado dixo por tres vezes: “sobre arto y sobre espina, al alna de boch seamos anyna”, y salido de su casa fuera de dicho lugar, y fallo un diablo en figura de hombre negro, el qual le llevo y guio hasta el alna de boch, que es en Gascunya, donde fallo otros muchos hombres y mujeres baylando al son de un rabiquete en derredor de hun gran canto, encima del qual estava en pies del buch de Biterna, que tenia los pies de cabra y era negro.

Segundo extracto:

(…) y todos llevan unas luzes encendidas de pabiles y pez, yendo el Demonio con ellos como presidente en figura de cabrón u otro animal […] Hecha la procession, separan las mesas separan las mesas con comidas, principalmente de las carnes de los niños que matan, assadas o cozidas […] comen y veben, saltan y bailan por el honor de su Principe, y el Demonio, tomando cuerpo fantástico de hombre tiene acceso con ellas (…)

Texto 3.

Item , que los recetores decían y enseñaban a los que eran recibidos, que Cristo algunas veces Jesús o Cristo crucificado, no era el Dios Verdadero (…)

Item, que obligaban  a los que recibían a escupir en la cruz, o sobre una imagen o escultura de la cruz y una imagen de Cristo, aunque a veces los postulantes escupían al lado [de ella]

Item, que a veces les ordenaban pisar la cruz. (…)

Item, que adoraban a un gato, [el cual] a veces  se les aparecía durante la asamblea. (…)

Item, que decían a los hermanos que recibían que podían mantener relación carnales entre ellos. (…)

Item, que en cada provincia había ídolos, a saber, cabezas, algunas con tres caras, otras con una, y otras era una calavera humana (…)

Item que tenían la costumbre de celebrar sus capítulos en secreto.

Item, que [se celebraban] en secreto bien en el primer sueño o en la primera vigilia de la noche.

Sobre a quién pertenecen estos textos el título os habrá dado algunas claves pero con ello no es para mí lo más importante. Si os dais cuenta todos los textos denuncian actitudes similares de grupos “heréticos”.

  • Se reúnen con nocturnidad.
  • Practican el canibalismo (salvo los últimos)
  • Homosexualidad, incesto e incluso bestialismo. En cualquier caso sexualidad prohibida.
  • Adoración de animales.
  • En los casos dos y tres escarnio de la religión cristiana.
A mí me parecen tres textos muy similares. La primera sorpresa es saber que a estos textos les separa un arco de más de 1500 años y que son acusaciones que han sido vertidas contra los colectivos más dispares. El primer texto lo extraigo del libro de Norman Cohn Los demonios familiares de Europa (pág 19-20). Se trata del texto de un apologista cristiano llamado Minucios Felix, que en su defensa de la religión cristiana nos dejó un fresco muy vívido de lo que pensaban algunos romanos sobre los primeros cristianos. El segundo texto lo saco del excelente libro de María Tausiet Ponzoña en sus ojos (págs. 280 y 286). El primer extracto pertenece al proceso incoado por el obispo de Huesca en 1548 contra el presbítero  Jimeno de Víu y el segundo pertenece al Tribunal de superstición ladina del teólogo Gaspar Navarro. Y el tercero son extractos de la acusación que el 12 de agosto de 1308 se lanzó contra los templarios. La fuente es el libro de Malcom Barver El juicio a los templarios, páginas 365 a 372.

Dejando de lado las similares acusaciones que se lanzaron contra cátaros, valdenses, judíos y leprosos entre otros, no deja de sorprender la fuerza de este discurso que ha pervivido entre nosotros durante milenios y que se ha acomodado a grupos tan dispares como los primeros cristianos, los templarios y las brujas con mínimas variaciones. Aún hoy tenemos retazos del mismo y en ocasiones acusaciones similares se lanzan  contra minorías que conviven con nosotros. Haced memoria y se os ocurrirán algunos ejemplos. A mí esto simplemente me parece fascinante y motivo de estudio y reflexión. Parece que en ellos se esconden los miedos más profundos del ser humano, reflejan los actos más “incivilizados” que el hombre puede cometer.

Otra  pregunta que la gente se suele hacer es qué parte de realidad hay en todas estas acusaciones. Adelanto que hablamos más de malentendidos que de realidades. Bien es cierto que son malentendidos pretendidos ya sea por los romanos ante una religión molesta o Felipe IV de Francia, sobre todo de su mano derecha Nogaret, más interesados por manejar la gran fortuna de los templarios que por el ideal de cruzada.

Vayamos primero a los cristianos. Pensad que no sabemos nada sobre esta religión y vemos a este grupo que al celebrar su oficio más importante les oímos decir;

«Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros». Después tomó en sus manos el cáliz con el vino y les dijo: «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la Alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros y por todos los hombres, para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía»

Sarcófago Paleocristiano.
Aquelarre de Goya
Nosotros sabemos que tras este aparente acto de “canibalismo” se encuentra la transubstanciación, pero este concepto a los romanos se les escapaba. La homosexualidad también viene de otro malentendido. ¿Cómo se llamaban los primeros cristianos entre ellos? “Hermano o hermana”. Nosotros tenemos claro que ése “hermano” no es un hermano carnal, pero cuando un romano veía que un hermano y una hermana se casaban para ellos era simplemente incesto.  Y claro que se reunían con nocturnidad, acabar en un circo romano como pasto de león no suena muy divertido. Aderécese con un poco de imaginación y ya lo tenemos. El caso de los akelarres no deja ser una inversión del rito cristiano de la misa ideado en gran parte por los teólogos y en menor medida por el pueblo. Mucho podríamos hablar de ello y me reservo tan interesante tema para una entrada futura.


El caso de los templarios es similar. Creo que ni el propio Nogaret creía en las acusaciones, pero a tenor de la rapidez que el pueblo aceptó las acusaciones queda claro que tocó el imaginario popular de manera más que efectiva. Vayamos por partes;

Item que tenían la costumbre de celebrar sus capítulos en secreto.

Item, que [se celebraban] en secreto bien en el primer sueño o en la primera vigilia de la noche.
Como todas, absolutamente todas las congregaciones monásticas. Nadie puede asistir al capítulo si no pertenece a la misma. Ni ahora ni antes y los templarios como monjes no eran una excepción.

Item, que obligaban  a los que recibían a escupir en la cruz, o sobre una imagen o escultura de la cruz y una imagen de Cristo, aunque a veces los postulantes escupían al lado [de ella]
Item, que a veces les ordenaban pisar la cruz. (…)

Sello templario
Y sí, es cierto aunque no del todo. Los templarios eran los marines de la época. Eran monjes pero también soldados. Todos sabemos que estos cuerpos de élite tienen sus ritos de iniciación o de paso. ¿Por qué te obligaban a hacer tan extraños actos para un monje? Para asegurarse que si el templario caía en manos de los musulmanes no renegaría de su fe ni con las peores torturas imaginables. Saladino era muy compasivo con muchos, pero no perdonaba a ningún templario. Eran, como digo, la élite del ejército cristiano. Todo aquel templario que cediera en el acto de aceptación en la congregación y renegara de Cristo muy posiblemente no entraría a formar parte de estos formidables soldados. El bestialismo tiene más de imaginación que de otra cosa, no así la supuesta homosexualidad de los templarios. Se puede entender muy bien si vemos el sello de los templarios donde vemos a dos caballeros montados en un solo caballo. En un principio significa pobreza. Tan pobres eran que debían de compartir el caballo. Pero con unas gotas de maldad todo se puede trastocar…

Ilustración de un manuscrito medieval
donde se acusa a los Templarios de sodomía
.
Muy interesante el tema de la cabeza que adoraban. El famoso Bafomet. Hay muchas teorías pero la que personalmente más me convence es la que últimamente ha lanzado Barbara Frale en su libro Los templarios y la Sábana Santa. Por no extenderme demasiado contaros que la Sábana Santa llegó a manos templarias y que la ocultaron para su conservación. Esta desapareció un siglo para reaparecer en manos de una famosa familia francesa de pasado templario. ¿A quién se le ocurre que estos soldados de Cristo que hacían miles de kilómetros para luchar en condiciones extremas por su dios iban a adorar al demonio? Adoraban la Sábana Santa doblada a la que sólo se le veía el rostro. Claro, que esto sólo lo sabían los máximos dirigentes de la orden, el resto de templarios veían la cabeza sin entender qué era realmente lo que estaban viendo. Para más detalles os remito de nuevo al libro.

Me he alargado quizá en exceso pero sinceramente el tema me parece fascinante. Me quedo con unas ganas enormes de hablar de los templarios y los amigos de lo oculto o del uso fraudulento que de la figura del templario se ha producido incluso hasta el día de hoy. Sólo os recuerdo que el ignominioso asesino de Oslo llamado Breivik, se presentaba como caballero templario. ¿Las Cruzadas y los templarios sólo cosa del pasado? A las pruebas me remito y de todos ellos me ocuparé en una entrada futura.

Espero haberos picado un poco la curiosidad. Todo lo que he dicho no es nada nuevo, sólo es fruto de muchas lecturas que espero este post os anime a leer.

La semana que viene Juan continuará hablándonos sobre aquel futuro que no fue y voy avisando que ya tiene otra serie preparada espectacular.

Un saludo a todos

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