jueves, 29 de noviembre de 2012

Videos e Historia


Uno de los recursos más interesantes que tenemos tanto para la educación como para la difusión de la historia es la imagen, la imagen en movimiento, ése "diabólico" invento que es el cine. En la red tenemos desde divertidos videos (abajo tenéis una muestra) pasando por películas o documentales de gran calidad gratuitos y a nuestra plena disposición.



En la didáctica de la historia hay un proyecto de docentes norteamericanos que me parece de lo más interesante y divertido, llamado History for music lovers y del que os dejo dos ejemplos de los muchos que hay.



Estoy pensando que poniendo estos videos no sé si voy a complicar más la vida a los opositores a secundaria. No os extrañe que un día os hagan montar una coreografía similar para presentar el tema. También muchos profesores universitarios están empezando a grabar y colgar sus clases con unos resultados espectaculares de crítica y público, que no tiene por qué ser universitario, pues sus videos muchas veces son de acceso gratuito. Una manera espectacular de difundir historia de calidad. Ya muchos congresos también se graban o son ofrecidos en Streaming, lo que nos permite disfrutar de un congreso independientemente de donde se celebre. Allá va un ejemplo de ello de G. Parker. 



Siguiendo con la didáctica de la Historia, os vuelvo a recomendar el visionado del video de Sir Ken Robinson. No es exactamente sobre Historia, pero su visionado me parece imprescindible para cualquier docente. 


También la Arqueología, más atenta a todas estas novedades, se va sumando a esta cultura del video como arma para divulgar su trabajo, sus técnicas y avances. En este caso podemos destacar la presencia de un canal realizado por arqueólogos españoles donde nos van mostrando su trabajo de campo. Como verá el neófito, nada que ver con la imagen dada en el cine de esta profesión. Aunque podéis disfrutar de todos los videos aquí, os dejo este de muestra.


Si queréis saber más sobre el trabajo del arqueólogo, os recomiendo leer las dos últimas entradas de Juan Cabezas Alonso; para ilustrar aún más esta bella y difícil ciencia que es la Arqueología.  ¿Cómo funcionan las tecnologías usadas en arqueología? - I y su segunda parte que está inmediatamente antes de esta entrada. En la red puedes incluso aprender a hacer un bifaz. No nos pase como a los chicos de Perdidos...




Pero no sólo podemos aprender técnicas arqueológicas, didácticas o historiográficas. También gracias a los videos podemos aprender el uso de herramientas informáticas para su mejor aprovechamiento en nuestro trabajo como historiadores. Supongo que ya muchos de nosotros tendremos ebooks, de los que ya os hablamos aquí y Juan nos comentó cómo funcionaba en su entrada ¿Cómo funciona el libro electrónico?. Y más de uno tendrá dando vueltas por el ordenador EPUB y PDF sin organizar muy bien. Queremos saber cómo gestionar nuestra biblioteca y nos han hablado del programa Calibre. ¿Cómo se usa o instala? Youtube tiene la respuesta;



¿Qué decir de los impresionantes documentales a los que tenemos acceso gracias a la red?. Hace años era impensable disfrutar de joyas como el siguiente video de la BBC que os propongo: 


Para estar atentos a las novedades, para tener una fuente que nos informe de lo mucho que corre por la red en este aspecto os recomiendo HistoriayCine.com. Por ejemplo, gracias a ellos me enteré se una serie de documentales espectaculares que se emitieron en TV, y que, como me ocurre con muchas cosas, me lo perdí. Eran sobre la Inquisición española y podéis disfrutarlos desde aquí

Los profesores universitarios españoles se van animando a utilizar este medio para llegar a los alumnos y al gran público. Un ejemplo de ello es el delicioso documental que sobre Lope de Vega nos brinda Pedro García Martín



Este es un pequeño repaso de lo mucho y bueno que nos ofrece la web en cuanto recursos audiovisuales. Creo sinceramente que aún están por explotar. Que son una evidente arma didáctica que debemos de explotar aún más, un medio de difusión de primera magnitud y una manera evidente de acercar la universidad al ciudadano, que al fin de al cabo es a quien sirve. 

Por todo ello, y en cuanto tengamos un hueco en nuestra ajetreada vida, prometemos crear una sección de videos para recoger todo aquello que veamos por la red que cumpla, evidentemente, un canon de calidad y de interés para todos vosotros. 

Un saludo.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Paleografía. Un saber necesario

Si acudimos al Diccionario de la Real Academia Española y buscamos la palabra “paleografía” nos dirá que la paleografía es el “estudio de la escritura y signos de los libros y documentos antiguos.” Bajo esta breve definición se esconde una ciencia complicada e imprescindible para todos aquellos que se quieran dedicar a la investigación.

En la carrera, o al menos así me ocurrió a mí, no nos damos cuenta de su importancia hasta que llegamos llenos de ilusión a cualquier archivo y nos encontramos esto:


O esto otro....


Y es cuando te das cuenta que deberías haber hecho algo más de paleografía. Cierto es que he escogido unos texto complicado y que también nos podemos encontrar con letras de este tipo:


En cualquier caso parece obvio que deberíamos estudiar paleografía si nos queremos dedicar a la investigación. En la carrera hay una asignatura normalmente llamada "Paleografía, Diplomática, Epigrafía y  Numismática", pero voy adelantando que sólo sirve a modo de introducción. Si queremos saber de paleografía será necesario apuntarse a algún curso/seminario para ir cogiendo conocimiento y práctica. Porque aquí la práctica es imprescindible. Hace falta trabajar mucho los textos para ir poco a poco perfeccionando nuestras dotes de transcripción. 

Existen varios tipos de letra como la procesal, la itálica o cortesana entre otras y que han ido evolucionando a lo largo del tiempo como se puede observar en esta tabla que he podido extraer de http://fontanarejo.hispagen.eu cuya visita recomiendo. 


También recomendable visitar la página del Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas historiográficas de la Universidad de SevillaImprescindible consultar el manual de paleografía que ha preparado un profesor de latín y griego, Juan-José Marcos, y que se puede descargar  desde este enlaceYo he utilizado con gran aprovechamiento el Manual de Paleografía y Diplomática de la Uned, pero en general es cuestión de paciencia y trabajo ir sacando el texto hacia delante. Muchas veces será necesario agrandar un poco la letra cuando no la entendamos por ello la utilización de una lupa es algo que nos puede ayudar. Una lupa o mejor aún pedir copia del legajo/documento y con esta copia lo escaneamos. Bendito PDF, lo que ha facilitado la tarea... pero aviso que sigue siendo duro. 

Cuando uno realiza una transcripción suele querer acompañarla de su investigación. Es algo que el resto de investigadores agradecemos mucho ya que pone a disposición de todos fuentes primarias y además con ello demuestra una gran profesionalidad. Como para todo existen unas normas de transcripción paleográfica (ver a partir de página 4) que debemos observar y respetar a la hora de compartir estos textos.

En definitiva, a la hora de sentarse ante un legajo paciencia y trabajo, mucho trabajo. Cuando desesperéis, que os ocurrirá, dejad apartado el trabajo un par de horas y volved sobre él. Aquí es machacar una y otra vez.

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Cómo funcionan las tecnologías usadas en arqueología? - II


Si algo nos enseñó el siglo XX es a ser cautos con la palabra “imposible”
Charles Platt

Hola a todos. En la anterior entrada comenzamos a hablar de la tecnología que rodea a la arqueología, concretamente de los métodos de datación absoluta, explicando los fenómenos biológicos, físicos y químicos en que se basan. En la presente entrada hablaremos de los métodos de datación relativa.

Para empezar, citaremos los casos intermedios, es decir, los métodos relativos calibrados. Se basan en fenómenos naturales que si bien no son tan uniformes como los ya citados, debidamente puestos en contexto y ayudándose de técnicas de datación absoluta para calcular los ritmos de cambio, permiten dar fechas absolutas.

Una de ellas es la racemización de aminoácidos, basada en la conversión de aminoácidos levógiros (L) a dextrógiros (D), o viceversa. En las plantas y animales vivos se forman aminoácidos (base de las proteínas), principalmente tipo L; cuando estos seres vivos mueren empieza la racemización y la transformación de L a D hasta alcanzar la estabilidad, la mezcla racémica, de modo que se puede datar un resto orgánico si se conoce la tasa de racemización de la molécula y la cantidad de formas L y D. Esta técnica de datación puede medir hasta el paleolítico medio (40.000 años), pero presenta el problema de que es dependiente de la climatología, ya que las temperaturas elevadas aceleran considerablemente el proceso.

Por su parte, el paleomagnetismo se basa en el hecho de que, a lo largo de la historia de la Tierra, el campo magnético ha cambiado de intensidad y dirección; las partículas de hierro que contiene la arcilla empleada para la fabricación de cerámica, hornos, etc. conservan la orientación del campo magnético en el momento de su cocción, con lo que mediante técnicas de decantación y sedimentación es posible conocer el instante en que se produjo la misma; esta técnica puede aplicarse hoy día hasta los 5.500 años de antigüedad, aunque es muy dependiente de las anomalías locales y los datos existentes en cada zona geográfica.

Punta de proyectil 
de obsidiana. 
Imagen extraída de aquí.
La técnica de hidratación de la obsidiana se basa en que esta roca ígnea, usada frecuentemente para hacer útiles al igual que el sílex, cuando se rompe, absorbe agua de su alrededor con la cual forma una capa de hidratación medible en laboratorio. Por desgracia, la formación de dicha capa depende de varios factores como la temperatura y la exposición a la luz solar directa, además de la composición química exacta de la misma. Por ello, es preciso apoyarse en una secuencia cronológica para la región en cuestión, además de analizar varias piezas. En todo caso, aunque su utilización está recomendada para los yacimientos de los últimos 10.000 años ha llegado a proporcionar fechas aceptables en torno a los 120.000 años

Finalmente, una de las últimas técnicas en aparecer es la basada en la tasa de cationes. Un catión es un ión positivo; la técnica se basa en que la pátina de polvo del desierto que se fija en piedras, grabados, herramientas de piedra, etc. contiene cationes de diversos elementos, los cuales presentan distinta solubilidad ante el agua de lluvia (por ejemplo, el del titanio es poco soluble, mientras el del calcio lo es mucho). Con lo cual, analizar la cantidad de los distintos cationes permitirá fechar la muestra. Su principal inconveniente es que, de nuevo, ha de aplicarse de forma local al estar sujeta a la climatología. De momento no hay consenso acerca de las fechas que puede abarcar.

Por su parte, las técnicas de datación relativa, como ya mencionamos, pretenden ordenar las cosas en secuencias: qué fue antes, y qué fue después. La primera técnica, resulta, pues bastante obvia: se trata de la estratigrafía. Esta técnica analiza la colocación de estratos superpuestos, basándose en los principios de que el más antiguo es el inferior (por tanto, los niveles superiores son más modernos), y los distintos objetos encontrados en el estrato correspondiente quedaron sepultados a la vez. Sin embargo, a veces eventos como los corrimientos de tierra pueden dificultar esta datación. Por otra parte, una vez se encuentran elementos que pueden ser datados mediante técnicas absolutas, se puede obtener una secuenciación completa para todo el yacimiento.

Cerámica procedente de un enterramiento infantil; 
imagen extraída de aquí.
Las secuencias tipológicas, por su parte, se basan en algo bastante lógico también: los objetos creados en una zona y época tienen características comunes y reconocibles. Además, los cambios en dichas características suelen darse de forma gradual. Sin embargo, como este ritmo de cambio varía; las armas evolucionan mucho más rápidamente que la decoración de la cerámica, por ejemplo. Igualmente, cada zona geográfica también sufre los cambios a distinto ritmo; la zona europea permite una datación muy fiable para los objetos de bronce, pero a nivel mundial la cosa cambia, por ejemplo. Igualmente, la forma de los objetos cambia más lentamente que la decoración, sujeta a modas. Este conocimiento nos lleva a las seriaciones, es decir, la capacidad de construir una serie cronológica con estos datos. Estas pueden ser contextuales (basada en la duración de los estilos), o de frecuencia (abundancia de los mismos).

Finalmente, la climatología, así como la flora y la fauna (fuertemente dependientes de la misma), constituye un elemento primordial a la hora de realizar estas dataciones relativas. Existen diversos indicadores basados en la misma, como las columnas de sedimentos marinos; estas columnas contienen conchas de foraminíferos, y los cambios en la composición química de las conchas de los mismos son un buen indicador del cambio de la temperatura marina. A día de hoy hay un registro que se remonta a los 2,3 millones de años. También las columnas de hielo son útiles para la datación, aunque en un rango mucho más corto: 2.000 – 3.000 años; esta datación se basa en el hecho de que el hielo compactado forma depósitos anuales, que pueden examinarse para la datación. Es particularmente útil el hielo polar para conocer oscilaciones climáticas, y está ahora mismo muy en boga para el estudio del cambio climático. Lamentablemente, para grandes profundidades o periodos de tiempo más lejanos no es posible examinar los estratos.

Por supuesto, como ya hemos citado, la flora y la fauna son claves a la hora de realizar una datación relativa; en el caso de las plantas, los granos de polen son casi indestructibles (ya les gustaría a los alérgicos que fuera de otra manera, me temo), lo cual permite a los palinólogos realizar series muy detalladas de la flora y clima del pasado. Existen, para algunas zonas, registros que llegan hasta hace 10.000 años. En lo referente a la fauna (dejando aparte los restos de foraminíferos y similares), podemos emplear sus restos para la datación gracias a la evolución. Existen diversas especies animales (especialmente roedores) cuyas características cambian con una rapidez relativa adecuada para nuestros fines. Lamentablemente este método presenta el problema de que una especie extinta en una zona puede continuar existiendo en otra, por lo que está relativamente limitada geográficamente. En el Museo de la Evolución Humana en Burgos, y en los yacimientos de Atapuerca, estos métodos están muy bien explicados, y junto a las joyas de la corona (Miguelón, Excalibur y Elvis) pueden verse muchos restos de animales que han ayudado a acotar en el tiempo las distintas piezas; les recuerdo que ya hablé algo del tema en esta entrada.

Nada más por hoy; espero que les haya sido útil y tengan claro en que fenómenos naturales se basan las técnicas de datación. En la próxima entrada les hablaré sobre tecnología electrónica aplicada a la arqueología; algunos dispositivos están revelándose realmente útiles en la investigación del pasado.

Hasta entonces, cuídense.



jueves, 15 de noviembre de 2012

Twitter e Historia. Piándolas históricamente por la Red.





La actividad de nuestro blog no se limita a la entrada que semanalmente publicamos. Durante el resto de la semana realizamos una actividad continua en Facebook y Twitter con todo aquello que creemos que puede ser de vuestro interés. Congresos, recursos, publicaciones de libros, noticias, becas... y en general, como decimos, todo aquello que pasa por nuestros monitores y creemos de interés general.

Nuestros números son dispares en ambas plataformas. Mientras que en Facebook rondamos los 100 amigos, en Twitter nos situamos en torno a los 740 seguidores. Primera y obvia conclusión, aunque Facebook te deja más espacio para interactuar, Twitter se muestra mucho más viral y dinámico.

Imagen extraída de este enlace
Una de las consecuencias más interesantes de tener un blog es la enorme cantidad de gente (sobre todo de su trabajo), que conoces por medio de las llamadas redes sociales. Centrándonos en nuestra actividad en Twitter, nosotros seguimos a todas aquellas instituciones, blogs, o empresas que creemos merece la pena seguir para informaros a todos vosotros de sus novedades. Estar en las redes sociales es un viaje de ida y vuelta, en el cual se puede anunciar todo aquello bueno que otros hacen. Vamos a hacer un repaso por nuestra lista de personas e instituciones que seguimos, que son en torno a 400. Avisamos que es un somero repaso por todos ellos. No tiene sentido hablar de todos  y cada uno de ellos. Por tanto, pedimos desde este momento nuestras disculpas a las numerosos "twitteros" que no se ven reflejados en esta lista. Su trabajo es tan válido y bueno como los citados y por ello os invitamos a revisar vosotros mismo la lista con la convicción que encontraréis muchos y buenos compañeros.

A día de hoy se me antoja complicado no estar en estas redes sociales para cualquier institución universitaria o alumno que quiera sacarle todo el jugo a lo mucho que se mueve en el mundo cultural y la Historia. Es parte de de la estrategia de Universidad 3.0. e historiadores 3.0., que ya comentamos en  post anteriores. Prueba de ello es que ya casi todas las universidades y asociaciones universitarias tienen su propio Twitter. Algunos ejemplos de ello son:

Asociado a este apartado debemos citar también el twitter de Locos por las becas, que nos tendrán al tanto del complejo e inmenso mundo de las becas, tan necesarias para estos tiempos recios.

Como era de esperar los profesores universitarios aún no se han embarcado del todo en esto de las redes sociales, aunque poco a poco ya se van viendo algunos notables ejemplos. Podemos citar a:


Por supuesto casi todas las instituciones y museos ya cuentan con sus Twitter, por medio de los cuales podemos enterarnos de sus actividades y exposiciones. Otra pequeña muestra de ellos es:


El grueso de aquellos a quienes seguimos son bloggers que realizan un fantástico trabajo. Entre ellos podemos hablar del twitter LaPosadaDelaHistoria a cargo de una alumna de Historia llamada Gwynethy. Muy interesante también la actividad de HistoriayCine.com,que nos tendrá al tanto de todo aquello que se emite en TV como series históricas o documentales. El grupo de aquellos que se interesan por la Historia en su versión cinematográfica y documental no estaría completa sin la inclusión de Cliphistoria y Documania 2.0. Igualmente se agradece mucho ver a profesores de instituto metidos en estos cenagales demostrando a todos que el profesorado suele ser proactivo y comprometido con su tarea docente. Dos ejemplos de ellos son Sociales e imagen o Stfxhprofe. Profesor de historia no IES San Tomé de Freixeiro Vigo. Más y buenos ejemplos de blogs conectados a Twitter son:


Para redondear el listado de "twitteros" educativos citemos a Escuela20.com y a  Rincón de Sociales. El mundo de los mapas se hallaría huérfano en la redes sociales si no fuera por lo mucho y bueno que  Geacron vierte en Twitter. Esta orfandad se extendería al mundo clásico si no fuera por el trabajo de  Elena Cerdeña. No decimos que no existan más y muy buenos, pero por ahora es lo que tenemos identificado.

No perdamos tampoco de vista las empresas que trabajan en torno al turismo, gestión cultural o patrimonial, ya que es bueno conocerlas para saber cómo funcionan las mismas como futuro ámbito laboral. Algunas de ellas…


El mundo de la Arqueología y la Prehistoria, tradicionalmente más permeables a las nuevas tecnologías, está muy bien representadas en las redes sociales. Personalmente lo agradezco mucho, pues aunque no soy arqueólogo, es una especialidad que me interesa enormemente.


La Paleografía/Epigrafía también tiene muchos y buenos "twitteros" de los que destacamos los siguientes:


Twitter de LicenciaHistórica.

Otra cosa que hay que agradecer a las redes sociales y a esto de internet es la ruptura total de fronteras geográficas del conocimiento pudiendo tener acceso a todo el trabajo que se desarrolla al otro lado del Atlántico. Espero y supongo que en los próximos años esta colaboración entre América Latina y Europa, con España a la cabeza, no haga más que fortalecerse. Últimamente estoy comprando libros muy interesantes de historiadores editados por universidades sudamericanas. Ya hablaremos algún día más sobre ellos. Ahora os dejo con esta pequeña relación de los que llamamos los amigos del otro lado del charco.


Siempre hemos remarcado la hermandad existente entre el mundo editorial y del libro y de la historia, por lo que tampoco debemos perder de vista la actualidad que sobre este mundo recorre las redes sociales. Destaquemos varios ejemplos.


Reiteramos, este es un brevísimo resumen de lo que se puede ver en Twitter y os invitamos a ver la lista completa de a los que seguimos. Por muy breve que he intentado ser, creo que este post es uno de los más largos que hasta ahora hemos realizado en el blog. El motivo lo merece, dar gracias a todos los que nos siguen y a los que seguimos en las redes sociales y compartir sus fantásticas labores con vosotros.

Un saludo a todos.

jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Cómo funcionan las tecnologías usadas en arqueología? - I

Dejamos de temer aquello que hemos aprendido a entender
Marie Curie

Hola a todos. Durante algunas entradas voy a centrarme en una de las disciplinas hermanas de la Historia: la arqueología. Digo hermana por elegir una palabra, ya que realmente podríamos montar aquí una trama incestuosa puesto que es hermana, hija, y, en ocasiones, incluso madre.

Independientemente de su relación familiar al más puro estilo del Olimpo, puede que sea la disciplina más mediática de la rama del saber que estudia nuestro pasado, y la que aporta, por lo general, una visión más científica. La propia historia de la arqueología es fascinante, y nos da una idea de cómo ha evolucionado el mundo en cuanto a la forma de estudiar y respetar el pasado. Pompeya, Schliemann y Troya, Tutankamón y Howard Carter o los guerreros de Xian son nombres que resuenan en la cabeza de cualquiera al hablar de este tema. Aunque el imaginario colectivo puede que asocie el oficio de arqueólogo a las películas de Indiana Jones o a los videojuegos de la saga Tomb Raider, tal vez esto no sea más que un síntoma de que es una especialidad que excita fuertemente la imaginación y con mejor fama cara al público que su hermana mayor.

La cuestión es que la arqueología, además del intenso trabajo de documentación e investigación en bibliotecas, tiene una mayor interacción con la tecnología que otras especialidades de la rama. Desde la delineación por ordenador necesaria de cualquier plano, a las técnicas más avanzadas de localización, datación o reconstrucción, creo necesario ayudar a los futuros profesionales del sector a entender cómo funcionan algunas de estas técnicas. No daré más que esbozos, lógicamente, ya que un análisis más detallado daría para un blog en sí mismo, pero no duden en pedirnos más detalle de algún tema si lo consideran oportuno. Si nos lee algún experto en las mismas también le agradecemos cualquier añadido o corrección.

Hoy comentaré, tirando de la física y química del instituto (empiezan a quedarme un poco lejos, por desgracia), las técnicas usadas en uno de los pasos más críticos en la arqueología: la correcta datación de los elementos. Esta datación puede ser absoluta (es decir, fijando el momento exacto), o relativa (atendiendo sólo al “antes qué” o “después qué”). Obviamente el método más adecuado es ubicar las fechas mediante documentación e investigación en la biblioteca (por ejemplo, saber la fecha en la que fallecieron los pompeyanos por culpa del Vesubio no tiene mérito); lamentablemente, los seres humanos, especialmente los más antiguos, no han tenido por lo general el buen gusto de dejar junto a sus restos, construcciones, útiles, o similares un documento con las fechas de fabricación, fallecimiento o  inauguración, con lo que es preciso recurrir a distintas técnicas basadas en fenómenos biológicos, físicos o químicos.

Iglesia de madera en Borgund – Noruega; 
datada con gran exactitud gracias a la dendrocronología. 
Imagen obtenida aquí.
Las técnicas más elaboradas son aquellas que se refieren a la datación absoluta. Existen múltiples técnicas para ello, con distinta complejidad tecnológica; por ejemplo, la dendrocronología, es decir, la datación basada en el estudio de los anillos de los árboles, que presentan distinto grosor en función de la meteorología del año correspondiente, es sencilla en cuanto a concepto, pero la necesidad de una base de datos adecuada la convierte en inmanejable sin el soporte informático; pueden obtener mayor detalle sobre esta técnica aquí. El rango de fechas que permite este sistema es variable en función de la ubicación geográfica y la climatología, pero se puede llegar a datar elementos de hasta más de 8.000 años de antigüedad con gran precisión. A modo de ejemplo, Cataluña presenta muchos microclimas que dificultan el uso de esta técnica, pero en los países nórdicos se ha logrado una gran exactitud con la misma. Además esta técnica se puede combinar con alguna de las que citaremos a continuación; en este artículo tienen bastante detalle al respecto.

Tal vez un poco más complejos sean los conceptos asociados a la datación basada en isótopos (datación radiométrica). En estos casos es preciso tener claro el concepto de isótopo: se trata de átomos de un mismo elemento (con igual número atómico, es decir, número de protones) pero distinto número másico (número de neutrones). La cuestión es que pueden ser estables o inestables, y estos últimos son radiactivos (que nadie se asuste y salga corriendo, por favor), con lo se degradan con el tiempo. Conocido el ritmo promedio de desintegración de los mismos, podemos, midiendo la proporción de isótopos presentes en una muestra, calcular la edad de la misma; el más conocido es el carbono-14, radiocarbono o C-14 (6 protones y 8 neutrones). Este isótopo se genera en la atmósfera de forma constante (¿ven como no era para salir corriendo?), y es absorbido por las plantas en el proceso de fotosíntesis, de modo que entra en la cadena alimentaria. Puesto que tras la muerte no se absorbe más cantidad del mismo, comienza la pérdida de concentración; y ya que se sabe que a los 5.730 años (en promedio) la concentración decae a la mitad, medir la presencia del mismo en materiales orgánicos es una técnica muy fiable para la datación. Sin embargo, hay varios matices: esta técnica es fiable para muestras de hasta un máximo de unos 60.000 años de antigüedad (vida máxima de los isótopos de C-14), y además la proporción del isótopo en la atmósfera ha variado con el tiempo; si bien se conoce bastante bien la variación en los últimos 15.000 años, hay cierto margen de error, y, además, no puede usarse en muestras muy recientes ya que desde aproximadamente 1950 la concentración de isótopos en la atmósfera ha sido fuertemente alterada por los ensayos nucleares (aquí sí, pueden enarcar una ceja e impresionarse levemente… concentración, que, por otra parte, sirve para resolver crímenes, detectar falsificaciones, y otras curiosas aplicaciones que pueden ver aquí). Además, siempre existe el riesgo de contaminación por una incorrecta manipulación o algún hecho pasado, como incendios que impregnen con humo la pieza, pero que puede deberse también a causas naturales (por ejemplo, filtraciones de agua en el terreno).

Además del C-14, que es el elemento más adecuado para tiempos “recientes”, existen técnicas que se basan en los isótopos de potasio y argón presentes en restos volcánicos, y son adecuados para muestras de al menos 100.000 años de antigüedad. Igualmente, los isótopos de uranio (de nuevo, no asustarse), U-235 y U-238, también son útiles para dataciones de hasta 500.000 años, sobre todo en cuevas de caliza, debido a su solubilidad en agua. Tienen una muy buena explicación sobre este tema en el siguiente enlace. Aunque tiene menor relación con la datación, merece la pena citar el uso, menos conocido si no se es un experto en el tema, de isótopos estables (es decir, que no se degradan), como son el C-12 y C-13, o los nitrógenos N-14 y N-15. Estos se encuentran en proporciones conocidas en distintos tipos de alimentos, con lo cual estudiar la concentración de los mismos permite conocer los hábitos alimenticios de nuestros antepasados, y desvelar cambios en la dieta, migraciones, cambios en el clima, etc.

Amén del uso de isótopos, existen otras técnicas basadas en las radiaciones naturales, como la termoluminiscencia, es decir, en la capacidad de algunos materiales, como el cuarzo, de emitir luz cuando se calientan. Esto permite la datación de cerámicas y, en ocasiones, del sílex. En estos materiales existen electrones libres (no asociados a un átomo), atrapados en los cristales del material al absorber radiación natural; al calentarse los mismos en el horno en el momento de la fabricación de la cerámica, se liberan de los cristales estos electrones emitiéndose en forma de luz (imperceptible) la energía sobrante. Pero al producirse un enterramiento, vuelven a atraparse de nuevo al ritmo que marque la radiación natural, con lo que si se vuelve a calentar la cerámica en laboratorio y se mide la cantidad de energía liberada en forma de luz, se puede calcular la edad de la misma. Esta técnica puede aplicarse a piezas de hasta 200.000 años. Por su parte, la resonancia electrónica del spin se basa también en el recuento de electrones “atrapados”, en este caso en huesos y conchas, mediante un fuerte campo magnético. Es menos destructivo, pero es mucho más caro y menos preciso.

Varvas. Imagen extraída de aquí.
Otras técnicas de datación absoluta se basan en la geología. Es el caso de las varvas (palabra derivada de varv, estratos en sueco), que es similar al ya citado de las dendritas: los depósitos de arcilla se depositan de manera uniforme en lagos y muy cerca de las orillas de los glaciares escandinavos debido al retroceso de los mismos desde la última glaciación. En función de la calidez del año en cuestión, el depósito es más o menos grueso, con lo que haciendo una comparación con los depósitos de zonas próximas, es posible datar con bastante precisión en el rango de los últimos 12.000 años. Lamentablemente, este método solo es viable en Escandinavia y Norteamérica.

De momento voy a detenerme aquí, ya que creo que es suficiente información para una sola sentada. En posteriores entradas hablaré de las técnicas de datación relativa y de la tecnología usada en la actualidad para prospección y localización. Por último, no quisiera despedirme sin citar al blog arqueomus2, donde pueden encontrar un análisis muy profesional y detallado sobre técnicas de datación; concretamente, aquí.

Cuídense.

Juan.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Seminario de Historia Cultural.

Miércoles, 21 de  noviembre, a las 12'15.

Daniel Hershenzon
Lugar: Sala de Juntas del Departamento de Historia Moderna, Módulo VI, 210, Facultad de Filosofía y Letras.

Daniel Hershenzon, de la Universidad de Connecticut (EEUU), hablará sobre "Bibliotecas itinerantes: los manuscritos árabes de Muley Zidan y la biblioteca de El Escorial".

Coordinadores: Jim Amelang y María José del Río.

Telefono (UAM): 91 497 86 53

Dirección de nuestra página en la web:
www.uam.es/hmoderna/culturahtm

Para ir abriendo boca podemos descargar de manera gratuita y legal su trabajo Early Modern Spain and the Creation of the Mediterranean: Captivity, Commerce, and Knowledge.

Seguro que va a ser de lo más interesante.

Un saludo a todos.

Biblioteca del Escorial. Fuente: Wikipedia