jueves, 27 de septiembre de 2012

Ebook Manual de Historia Moderna de Pedro García Martín.

Sir Ken Robinson.
Corría el año 1980 cuando Loquillo cantaba, parafraseando a un tal Dylan, aquello de que "los tiempos están cambiando sin remisión". Y en 2012 los cambios se suceden aún más rápido. Alguien me podrá decir que Loquillo no es una referencia muy académica; cito, pues, a Sir Ken Robinson, un par de líneas de su fantástico libro El Elemento"Y los tiempos se están acelerando.Y no podemos decir cuánto." La última frase me parece demoledora. 

Alguno pensará que a qué viene esto. Esto viene a presentar una novedad editorial; ahora otros se preguntarán qué novedad aporta la publicación del enésimo Manual de Historia Moderna Universal, esta vez de la mano del catedrático Don Pedro García Martín. Para empezar es de los primeros, si no el primero, manuales de Historia que salen en ebook. Efecto inmediato, el precio: de los 40 € de media que nos cuestan los manuales en papel, pasamos a los poco más de 11 €. Efecto del soporte es el cambio de concepción del manual: ya no vale con poner capítulo tras capítulo los trabajos de los profesionales. Interactividad es la palabra clave. Ahora contamos con enlaces y recursos a los que podemos acceder de manera casi inmediata desde nuestros ebooks, PC o dispositivo que tengamos. Interactividad mezclada con interdisciplinariedad. El libro contiene comentarios de películas, mapas y textos. Estamos ante un manual de carácter universalizador, con espíritu totalizador. 

La palabra que se me viene a la cabeza al ver el manual es "brújula", pues por encima de todo nos encontramos ante un texto que nos guiará entre la maraña de recursos y bibliografías, además de proporcionarnos elementos que, bien utilizados y explotados, pueden proporcionar ése plus extra que dé a nuestro trabajo un marchamo de excelencia. 

Válido para aquel que está haciendo la carrera como complemento ideal (y barato) a todo aquello que el profesor proponga. Válido también para aquel que por simple placer quiera dar un paseo agradable por la Historia Moderna. El libro está trufado de multitud de textos, iconografía y recursos que permitirán al lector paciente ir con esta "brújula" descubriendo la Historia Moderna Universal.

Ya hablaremos más sobre ello, sobre el impredecible futuro. Pero ya tenemos aquí el ebook, en las aulas universitarias. Y este no es el futuro, es el presente. Y mañana... no sé qué nos espera mañana, pero por lo pronto disfrutar con calma de este manual. Os dejo con el índice.

Un saludo a todos.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Visitando al vasallo y al señor

Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al vasallo y deja al señor
Canción medieval de origen francés

Pila bautismal de la iglesia 
parroquial de Muros.
Hola a todos. Este año las vacaciones han transcurrido dentro de las fronteras españolas, pero, como habitualmente, buscando temperaturas compatibles con la vida humana, lo cual nos lleva, una vez más, a buscar el hogar de Bóreas. Esta vez, tras unos días disfrutando la Semana Grande de San Sebastián (con degustación nocturna de helados incluida), los pasos nos han llevado por el Camino del Norte entre la bella Easo y el fin del mundo. No, no ha sido andando, sino en autobús, con paradas en Asturias, Santiago de Compostela y la Costa da Morte, y con alevosas intenciones gastronómico – culturales, más que que espiritual – renovadoras. En todo caso, sea cual sea nuestra motivación, estas tierras jamás defraudan.

El origen de la coplilla que da título a esta entrada es la importancia de las reliquias situadas en la Cámara Santa de la catedral carbayona; en los tiempos en los que los reinos cristianos no habían asegurado los territorios por los que discurre el Camino Francés, es decir, el principal de la ruta jacobea, los peregrinos viajaban siguiendo el camino llamado original, del norte o de la costa, con el mar Cantábrico a la vista en casi todo su recorrido. Oviedo y sus reliquias eran un punto clave en su discurrir; el cementerio de peregrinos situado en la catedral asturiana así lo atestigua. En algunas épocas llegó a considerarse más importante el paso por la catedral de San Salvador de Oviedo que por la de Santiago, lo cual justifica el dicho. Cabe destacar, por cierto, la presencia del pañolón, que forma pareja con la Sábana Santa de Turín. Sean lo que sean ambos elementos, forman parte de un único conjunto.

Puente "romano" de Cangas de Onís.
La cruz es una reproducción de la Cruz de la Victoria que se
guarda en la Cámara Santa de Oviedo.
Visita obligada en estas tierras es también Covadonga, algo desviados de la costa; aunque un servidor tiene fotos en este lugar con apenas unas semanas de vida, nunca sobra volver por aquí, sobre todo en la compañía adecuada. El mito fundacional del reino de Asturias, y por extensión, de la España cristiana, se enmarca en un paisaje espectacular, lo cual influye sin duda en excitar la imaginación. A poco que pensemos, es insostenible la presencia de un gigantesco ejército musulmán acampado frente a la cueva, y menos pertrechado con máquinas de guerra; en todo caso, la imagen de la figura legendaria (remárquese legendaria) de Pelayo enarbolando la Cruz de la Victoria, rodeada de un puñado de, valga la redundancia, tenaces astures, una presunta intervención de la Santina y la presencia de un hasta ese momento invencible ejército de infieles batiéndose en retirada constituye nuestro Camelot particular. En las cumbres que rodean la cueva podremos, además, disfrutar de los preciosos lagos Enol y Ercina, visitados regularmente por la vuelta ciclista (yo personalmente según viera la recta de la Huesera me lo pensaba 2 o 3 veces). Una vez se descienda, lo suyo es ir al valle próximo, donde se sitúa Cangas de Onís; sede de la primera corte asturiana, su puente medieval es un imán irresistible para las cámaras de fotos.

Reflejo en el lago Enol 
(montaña de Covadonga)
En todo caso, recordemos que el destino final de la ruta, aunque uno visitase al señor, era, realmente, el fin del mundo, mucho antes incluso de la supuesta aparición de la tumba del apóstol. Como gran hito previo a ese finis terrae, surge Santiago de Compostela; bien sea el Campus Stellae o la Bene Composita, rezuma encanto… y todo sea dicho, al fin conseguí verlo con lluvia (creo que he batido algún tipo de record). Es obligada la visita a la catedral (pese a que actualmente el magistral Pórtico de la Gloria está en restauración) y muy, muy recomendables las visitas guiadas que ofrecen a las cubiertas y las excavaciones de la misma. En el primer caso veremos la ciudad con otros ojos, y en el segundo los restos de las anteriores basílicas, y diversos enterramientos de distinta antigüedad; abstenerse claustrofóbicos o gente muy alta en el segundo caso, por otra parte. En cuanto al Códice Calixtino, por cierto, ya se puede visitar en la catedral, tras la recuperación del mismo.

Ciudad de la Cultura de Galicia, 
a las afueras de Santiago
En torno a la plaza del Obradoiro podemos seguir admirando sitios como el Hospital de los Reyes Católicos (actual parador), con una portada auténticamente espectacular, y los cuatro claustros (uno dedicado a cada evangelista); no se pierdan, por favor, las gárgolas (una de mis debilidades). Enfrente de la catedral se sitúa el pazo de Raxoi (presidencia de la junta de Galicia), y cerrando el conjunto, se sitúa el colegio de San Jerónimo y su bonita portada; justo detrás se sitúa Fonseca (que ya no está triste ni sola). Continuando por ahí se encuentra la rua do Franco, donde se puede intentar la proeza de hacer el Paris – Dakar, pero nos meterán una bonita clavada si nos descuidamos. En todo caso, en la ciudad hay más cosas que visitar, como el convento de San Francisco, la alameda y, a las afueras, la aun inconclusa Ciudad de la Cultura de Galicia; si bien arquitectónicamente impresionante, aun no se sabe exactamente el uso que se le dará y si el gasto está justificado.

Gárgola en el Hostal de
los Reyes Católicos
Finisterre. Aunque la cruz
realmente mira hacia el sur...
Y como veníamos diciendo, para ir de una punta a otra de la costa norte, es preciso llegar a Finisterre. El antiguo fin del mundo se sitúa en una bonita zona dominada por el monte Pindo (el Olimpo celta) llena de pueblos marineros donde aparecen pequeñas joyas, como la iglesia parroquial de Muros, cuya pila bautismal encierra a una serpiente marina, dando un gran simbolismo de reminiscencias paganas a la misma. En Muxía se sitúa la iglesia de la Virgen de la Barca; si bien el templo en sí es interesante, la magia del lugar está realmente en las rocas a orillas del mar: cristianización de un culto anterior, supuestamente algunas de ellas formaron la barca en la que la Virgen llegó a dar ánimos a Santiago. En la colina próxima, un monumento que representa una herida nos recuerda que aquella fue la zona cero de la catástrofe del Prestige. También en la zona se pueden ver multitud de hórreos, como el de Carnota (mal llamados así, por otra parte, al ser término aplicado al tipo asturiano; el nombre local en Galicia varía mucho según zonas: cabazo, piorno, orno, etc.), y visitar sitios como la desembocadura del Ézaro, único río de Europa que desemboca al mar en una cascada (fervenza, en gallego) que no pudimos ver por los preparativos para la llegada de la vuelta ciclista. Y desde el cabo de Finisterre, si bien realmente no es el punto más occidental de Europa, podemos echar a volar la mirada hasta el infinito, e imaginar la gigantesca cascada en la que concluía el mundo, y en cuyas inmediaciones moraban los más temibles animales. No puede uno dejar de meditar sobre lo que debían pensar los antiguos caminantes en ese punto, y lo que debía sentirse llegados a allí, a punto de iniciar un camino de regreso al hogar tan largo y peligroso como el de ida.

Elaboración de la queimada que degustamos.
Aire, fuego, tierra y agua se alían para nosotros.
Expoliada una ría de vieiras, berberechos, mejillones, navajas, etc., y bien limpios los riñones a base de buena sidra, antes de abandonar las tierras de xanas, meigas, trasgos, cuélebres y la Santa Compaña (demostración de que el buen rey Ramiro I no logró acabar con los "magos" de su reino), nada mejor que protegerse contra maleficios con una queimada en buena compañía. Si bien el conocido esconxuro es de tiempos muy recientes, su inspiración se hunde en un mundo mágico y antiguo, profundamente pagano, que forma parte de nuestro imaginario colectivo y del sustrato de nuestra cultura.

Se acaba el verano y con él las vacaciones; pero, por suerte, el invierno se acerca. Entretanto, disfruten de los colores del otoño, y de las entradas que colgaremos en este blog: tenemos preparadas cosas que seguro serán de su agrado.

Cuídense.

PD. Las fotografías adjuntas han sido realizadas por nosotros, con lo que no están sujetas a derechos ajenos a Licencia Histórica.

PD2: no puedo resistirme a incluir este enlace al blog de Pepe Monteserín, muy al pelo...

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Los jesuitas. Religión, política y educación (siglos XVI-XVIII)


En medio de la tormenta, navegamos. Cuando parece que la crisis lo detiene todo se ha publicado una obra que demuestra todo lo contrario. Hablo de Los jesuitas. Religión, política y educación (siglos XV-XVII), obra publicada hace unos días por la Universidad Pontificia de Comillas. Hablamos de casi 2.000 páginas dedicadas a esta orden y de unos 50 artículos repartidos en 3 tomos. Sacar una obra de este tipo en el contexto en el que nos movemos es una verdadera proeza. Y no me hago eco de esta obra exclusivamente porque en ella se incluya un artículo de este que os escribe. En ella se incluyen trabajos de gran calado y es que viendo el índice de la obra, que os incluyo aquí, estoy deseando que caiga en mis manos para leer los muchos y buenos trabajos que se incluyen.

Este libro lo pongo en relación con La Dinastía de los Austria y de La Corte en Europa: Política y Religión (siglos XVI-XVIII). Están editadas bajo el sello editorial Polifemo y forman una trilogía, con la obra que nos ocupa, imprescindible para los estudiantes y profesionales dedicados a la Historia Moderna. Este es sólo parte del trabajo que el IULCE viene desarrollando estos últimos años. 6.000 páginas y 9 tomos que están llamados a ser punto de referencia en los próximos años en este campo. Las  impresiones que saco de ellos son varias; lo primero es la gran cantidad de temas que aborda y es que hasta la musicología tiene cabida en ellos. Lo segundo, la gran calidad de los artículos y, por último, lo mucho y bien que hay que trabajar para intentar estar a la altura. La cantidad de información es abrumadora y hace falta tiempo y tranquilidad para asimilarla, pero reitero que es imprescindible si no queremos perder comba. Para aquellos que no sean de Historia Moderna y crean que la obra no merece la pena les animo a que se acerquen a ella igualmente para aprender diferentes modos de enfocar la redacción de un artículo.

Con respecto a mi artículo Hernando Castrillo y su obra: Magia natural o ciencia filosófica oculta poco que decir salvo que espero os guste y os sea útil.  

Sí que me gustaría hablar un poco de él bajo la óptica de este blog, que es ayudar al estudiante. A ver si de mi humilde experiencia podéis sacar algo en claro. Lo primero llamaros la atención sobre el enorme prestigio en los que se ven insertos ambos trabajos, el que nos ocupa y Eleno de Céspedes: el cóncavo reflejo de la Historia que podéis leer en Espejo de brujas. Mujeres transgresoras a través de la Historia, del que ya hablé en su momento. Poner tu nombre al lado de Martínez Millán, Rivero Rodríguez, María Jesús Zamora Calvo, Carmen Gallardo o Adelina Sarrión por poner unos pocos ejemplos no es pecata minuta. Ya he dicho en multitud de ocasiones que mejor esperar la buena oportunidad que malgastar buenos trabajos en publicaciones que no aportan prestigio. Cuidado con ello, sed selectivos e inteligentes. Os recuerdo que vuestras primeras publicaciones marcarán en gran medida vuestro prestigio como profesionales de por vida. De todas maneras ya hablé sobre ello en el post Quiero publicar.

Otra cosa sobre la que os quiero llamar la atención es la disparidad de temas que hay entre ambos artículos. Evidentemente la magia y la ciencia son un nexo común en ambos (Juan nos habló de ambos aspectos en esta entrada), pero me parece enormemente interesante demostrar versatilidad como profesional; no en vano, es uno de los mensajes básicos de este humilde rincón de la red. Relacionado con esto último está el tratamiento tan diferente que he dado a estos dos trabajos. A la hora de redactar un trabajo debemos evaluarlo todo y pensar cuál es la estrategia más adecuada para abordarlo, personalizando cada trabajo. No había el mismo volumen de datos sobre Eleno que sobre Hernando Castillo; incluso las fuentes eran enormemente dispares, por lo que evidentemente las estrategias de trabajo tuvieron que amoldarse a ello. He aprendido mucho, muchísimo, con ambos trabajos.

Espero que estas reflexiones no queden demasiado serias o asusten a alguien. No os engaño, hacer un artículo digno es muy complicado, pero cuando ves el resultado todos los sufrimientos quedan compensados. Por eso es necesario ser un verdadero apasionado de esto y la sensación de plenitud que conseguiréis con ello nada lo podrá igualar.

Dicho todo esto, os diré que estoy por un lado impaciente y por otro temeroso sobre cómo se valorarán ambos trabajos. En ellos he sido todo lo riguroso y profesional que es posible, pero el dictamen final queda en vuestras manos. Espero os gusten.

La semana que viene disfrutaremos de un enorme artículo que nos tiene preparado Juan, al que doy las gracias por cederme su turno de publicación. 


Un saludo.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Y septiembre llegó.


Uno de los efectos de ser padre es que a estas alturas no tengo ni la más remota idea de qué canción ha sido la más popular este verano, cosa que creo que mis oídos agradecen, pero lo que sí que tengo claro es cuál es la frase del verano. Muchos, llevados por el síndrome de Scarlata O´Hara, han dicho aquello de “en septiembre lo pensaré”.  Y aquí está septiembre… con sus paros, recortes, primas y demás parientes y afectos que desgraciadamente todos conocemos.

Ante este bonito panorama sólo se nos ocurre una manera de sobrellevarlo. Trabajar, trabajar y trabajar con toda la profesionalidad y humildad que nos sea posible. Que por nosotros no sea y el que quiera entender que entienda.

Llevados por esta premisa os damos la bienvenida al curso 2012/2013 de este blog desde el que seguiremos intentando ayudar a todos los estudiantes de historia con recursos, consejo e informaciones que creamos puedan ser de utilidad para aprovechar mejor nuestro paso por la facultad. Ahora más que nunca hay que buscar la excelencia. Para ello, y como novedad este año, incluimos nuevas secciones que podéis ver en la parte de arriba. Destaco dos sobre todo; “enlaces recomendados” y “Lecturas y filmografía recomendadas”. Aviso que son secciones vivas. Con ello quiero decir que irán creciendo en cuanto tengamos el más mínimo hueco para ir sumando títulos y enlaces que esperamos sean de vuestro interés. Se admiten proposiciones que, tras evaluarlas, serán sumadas a estas secciones. Era algo que queríamos hacer desde hace tiempo y que nos hace especial ilusión. Y si alguien tiene alguna consulta de algún tipo intentaremos resolverla en la medida de nuestras posibilidades.

Por supuesto Juan seguirá demostrando que la Historia no es sólo cosa de historiadores. Estoy especialmente contento de ver cómo sus artículos, no sólo técnicos sino culturales, tienen el placet de los lectores.

Sólo nos queda infundiros mucho ánimo. Nos acordamos especialmente de los casi cinco millones de parados cada uno con su drama personal y distinto, mucho ánimo y un abrazo. Esperemos que por una vez los augurios no se cumplan.

Señoras y señores, se abre el telón. Mucha mierda a todos.