jueves, 31 de mayo de 2012

Espejo de brujas. Mujeres transgresoras a través de la Historia.


Los que nos sigan por Facebook y Tiwtter ya lo sabrán. La editorial Abada publicó el viernes pasado Espejo de brujas. Mujeres transgresoras a través de la historia. 

En dicho ejemplar se recoge mi primer artículo “Eleno de Céspedes: el cóncavo reflejo de la historia”. Por supuesto luego hablaremos del libro, pero también me parece interesante llamar vuestra atención sobre varios temas. Para empezar, lo mucho que he tardado en publicar algo. No os penséis que no he tenido más oportunidades, como os surgirán a vosotros, pero quería seleccionar muy mucho dónde aparecería mi nombre por primera vez. Es el primer escalón para construir un currículum académico serio y fuerte. Ya os informé de ello más en profundidad en la entrada Quiero publicar. Que sea de la mano de Abada ha sido una oportunidad inmejorable.

Volver a comentaros que vuestro primer trabajo va a ser examinado con lupa. Si es bueno nadie dirá nada o recibiréis unas breves líneas de aliento, pero como sea malo te van a marcar en rojo de por vida. Imaginad lo que me trabajé el artículo. Humildemente creo que el artículo es digno, aunque eso lo tenéis que decidir vosotros,  pero lo que sí afirmo de manera tajante es que fue muy muy, pero que muy trabajado. Fruto de ésa experiencia, y de otras posteriores, nacieron los posts sobre como redactar un trabajo de historia: Como redactar un trabajo de Historia, Cómo redactar un trabajo de Historia II. La búsqueda y lectura de fuentes, Como redactar un trabajo de Historia III. El guion de trabajo, y Cómo redactar un trabajo de Historia IV. Redacción y maquetación. Ciertamente para este trabajo me valió, y mucho, el apoyo técnico y tecnológico de Juan, aportes que podéis también aprovechar porque de ello ha hablado en muchos y valiosos posts. Recordaos de nuevo que todo este trabajo suele nacer en un archivo, y que  en él la Paleografía suele ser de capital importancia. Ya hablé de ello en Paleografía. Un saber necesario. Visto el nivel de visitas prometo ahondar en ello en una futura entrada.

Centrándonos en el libro, lo primero deciros que es un libro cuidado, mimado hasta el más mínimo detalle para que su lectura sea lo más placentera posible. En ello el trabajo de Lorena Carbajo Castro y los editores María Jesús Zamora Calvo y Alberto Ortíz ha sido titánico. Y si el contenido ha sido cuidado, el  continente ha sido igualmente tratado por parte de la editorial Abada en una bella edición que ha sido posible gracias al apoyo de la Universidad Autónoma de Zacatecas de México. Da gusto que algunas editoriales sigan considerando el libro un formato digno de su cuidado.

El libro se desarrolla en 22 capítulos redactados por otros tantos especialistas. Abruma ver los “primeros espadas” que participan en el citado volumen, y para no dejarme ninguno fuera os facilito el índice del libro para que lo podáis constatar.

Una de las grandes virtudes de este libro es sin duda su carácter interdisciplinar. A sus páginas concurren trabajos de médicos, filólogos, historiadores e incluso un musicólogo con un fascinante y original trabajo. La editorial Abada hace el siguiente resumen:

A lo largo de la Historia se percibe una presencia constante, una mujer que inspira admiración y miedo: la bruja. La Edad Media y aun el Renacimiento estructuraron definitivamente su figura en el imaginario de los hombres. Para ellos tal identidad resultaba un misterio y, por lo tanto, una amenaza. La existencia de un personaje que reuniera lo femenino, lo poderoso y lo pérfido constituía para muchos la explicación de los múltiples males que aquejaban a la sociedad. Fue entonces cuando nació, se inventó o se fabricó la bruja.

Con este libro se cierra una época de grandes trabajos e ilusiones pero espero que abra otra nueva y mejor época. Este gran esfuerzo colectivo, resumido en algo más de 400 páginas,  lo podéis adquirir por 21 euros, que como bien sabrán los buenos compradores de libros no es en absoluto excesivo de precio. Nuestros trabajos ya no nos pertenecen, salen a vuestro encuentro y vosotros debéis decidir si el esfuerzo mereció la pena. Espero muy sinceramente que lo disfrutéis como yo lo hice a lo largo de todo el proceso.

Sólo me queda dedicar mi artículo a María Jesús Zamora Calvo y a Lorena Carbajo Castro por tantas cosas que ellas y yo sabemos y hacer extensiva esta dedicatoria a todas las mujeres que pueblan y poblaron mi vida. 

Un saludo y que lo disfruten.

jueves, 24 de mayo de 2012

¿Cómo seleccionar un buen dispositivo electrónico?

Algún día en los libros de contabilidad habrá una línea que ponga “Información”, ya que normalmente ésta es más valiosa que el hardware que la procesa.
Grace Murray Hopper (pionera de la informática)

Como pueden comprobar, la frase de hoy es algo ingenua, pero no por ello menos cierta en el fondo. Por si no lo conocen ya, hay un adagio que dice que hardware (HW) es la parte que puedes patear, y software (SW) la que solo puedes maldecir; yendo un poco más allá con esta premisa, el HW es la parte que puede que te dé pocos problemas… normalmente solo te dará uno y definitivo, mientras que la parte SW te dará más problemas pero normalmente solubles con un poco de paciencia. Ya que estamos, aunque no es el cometido del artículo de hoy, les recomiendo que en caso de apuros con el SW sigan este sencillo esquema. En todo caso, no llamen a gente como el impagable Wardog hasta no estar seguros de que es un problema ;)

Bueno, al grano. Hoy me voy a salir un tanto de la línea editorial de este nuestro blog, en el sentido de que no voy a centrarme en criterios adecuados para estudiantes de historia; lo que quiero compartir con ustedes son algunos criterios sencillos, aplicables a todo el mundo (pero claro, sobre todo a aquellos con menos experiencia con el cacharreo) a la hora de comprar un dispositivo electrónico, o hacerse con un SW adecuado. Lo que han de tener en cuenta es la filosofía de la frase inicial: lo que cuenta es nuestra información, el uso que le vamos a dar, lo que nos soluciona, no el dispositivo en sí. Tengan en cuenta además que no tengo intención de hacer publicidad, más que nada porque las marcas correspondientes no me pagan ni un duro, con lo cual no voy a decirles “compren este dispositivo”; lo que pretendo es indicarles en qué han de fijarse para realizar una compra adecuada, sin despilfarrar el dinero. Si disponen de fondos de sobra o encuentran alguna buena oferta esto les servirá solo como culturilla, pero creo que no es el caso del común de los mortales.

En Top Gear tienen claros sus criterios para los coches;
cuestión de saber extrapolar, locuras aparte.
Imagen extraída de aquí.
Permítanme, por favor, la frivolidad, pero aquellos que sean asiduos del genial programa Top Gear se pondrán en situación rápidamente y sabrán hacer una extrapolación rápida de lo que quiero decir; no suele ser razonable comprar un Lamborghini Gallardo para ir y volver del trabajo, y sigo sin entender la manía de la gente de comprar todoterrenos del tamaño y consumo de un triceratops adulto que solo circulan por ciudad y el campo lo ven en postales. La cosa es que con dispositivos como teléfonos móviles, ordenadores, televisiones, reproductores MP3 y similares la gente hace cosas equiparables continuamente. Al menos aquí no vamos a hacer explotar nada, que los Ferrari 458 Italia van algo caros...

Para empezar, repitan 50 veces en voz alta: “primero funcionalidad, luego estética”. ¿Ya lo han repetido 50 veces? Pues por favor, otra vez. ¿Ya está? ¿Han interiorizado el mensaje? ¿Seguro? Que luego me dirán que prefieren comprar el modelo B sólo porque lo tienen con la carcasa en rosa. Por si acaso, repítanlo de nuevo otras 50 veces. Venga... que yo les vea. 

Bien, pues una vez interiorizada esta premisa, que es aplicable a distintos niveles del proceso, lo primero de todo es preguntarse: ¿qué es lo que pretendo hacer con este aparato o programa? Es básico tener esto claro. Si quiero un teléfono móvil sólo para hablar y enviar mensajes, resultará ridículo comprarse el último smartphone en el mercado, que hace hasta palomitas de colores con la correspondiente aplicación de pago. Es un pecado muy habitual comprarse “el más grande que haiga” y tirar el dinero; como dato, les diré que se estima que el 80% de los usuarios no usan el 80% de las funcionalidades de sus teléfonos móviles de última generación. En la mayor parte de casos, seguramente, porque no saben usarlas o porque ni saben que existen; de hecho, la última versión de Microsoft Office ha incorporado The Ribbon (la nueva distribución de menús) porque los usuarios solicitaban funciones que llevaban años disponibles, pero que no localizaban.

Igualmente, si van a comprarse una nueva televisión y no ven más que el telediario o Los Simpson, creo que es también tirar el dinero comprarse una televisión de 50 pulgadas con alta definición, 3D y sonido envolvente. No digamos ya casos próximos que conozco, donde un equipo Home Cinema ha pasado en cosa de un año a ser “ese mueble donde sale Pocoyó” cuando aparece un nuevo miembro en la familia. Si la quieren sobre todo para ver películas a través de plataformas de pago por visión con emisión en HD o en BlueRay, sí resulta coherente realizar esta inversión. Lo normal es que me digan que hacen un poco de todo; vale, pues aquí llegamos a la segunda pregunta: ¿cuál es la tarea que más voy a realizar con este aparato o programa? Una vez tengamos claro esto, tendemos mucho camino andado, pues debemos priorizar la tarea que va a consumir más tiempo o recursos. Si el 80% del tiempo voy a usar el reproductor MP3 para escuchar la radio, las capacidades que tenga para reproducir video o configurar las listas de reproducción de audio serán totalmente secundarias.

Bien, ahora que tenemos claras las premisas de partida, es cuando podemos empezar a pensar en parámetros más concretos. Y aquí es cuando toca leerse las especificaciones. Sí, eso mismo. El ingeniero que ha diseñado el aparato ya se lo conoce de memoria, y escribir un manual es un auténtico peñazo. Además de ser casi un arte y una gran fuente de imagen positiva para algunas empresas que tienen esto en cuenta, por otra parte. Así que a leérselas en la caja o en Internet, no me sean vagos. Con eso podremos aclarar un montón de dudas. Por ejemplo, si yo voy a usar mi reproductor de música mientras salgo a desbravar al monte, pues me interesará que la batería tenga buena duración; si lo voy a usar una hora al día en lo que voy y vengo del trabajo, pues la duración no nos preocupa mucho. Leyendo las especificaciones podremos saber cual es el tiempo estimado de duración de las baterías y discriminar algunos modelos frente a otros. Si alguna no la terminan de entender, pregunten, y de paso, aprenderán para la próxima; que no les dé miedo.

Entrañable cacharrete electrónico.
Imagen extraída de 

http://micro-thoughts.blogspot.com.es   
Por otra parte, leernos esto nos ayudará a dimensionar. Esto, además de hacer ver al vendedor que la nuestra es una compra meditada y no nos vamos a llevar lo primero que nos ofrezca (lo más caro, normalmente), nos ayudará a no despilfarrar recursos que nos afectan a todos, como energía o embalajes. ¿Se han parado a pensar lo fácil que es poner en letras rojas en la caja que el aparato en cuestión tiene chorrocientasmil gigas de memoria? Pensemos por un momento; en formato MP3 a 256 Kbps, 1 minuto de música ocupa aproximadamente 2 Mb. Esto quiere decir que en mi dispositivo de 80 Gb de capacidad puedo meter unas 680 horas de música… es decir, casi un mes entero. ¿De verdad necesito el dispositivo de 80 Gb para tener en modo repeat el último disco de Bisbal? ¿De verdad necesito que mi libro electrónico (cuyo funcionamiento ya les explicamos aquí) tenga capacidad para meter la última edición de la enciclopedia británica en 16 idiomas, incluyendo el patsuezu y el klingon? Aquí tengan en cuenta que un carácter ocupa, en texto plano, 1 humilde byte; lo más normal es usar texto enriquecido, pero para llevar media docena de novelas y 2 o 3 manuales no precisamos demasiado. Y para trabajar en la biblioteca no nos hace falta por lo general el último modelo de portátil de marca pijotera (sí, esa...), nos bastará casi siempre con un notebook un poco apañado.

La verdad es que a veces tener todo en cuenta es engorroso, y lo normal será llegar a un compromiso. Normalmente no se pueden tener todos los parámetros que me interesan a nivel máximo en el mismo dispositivo, o al menos sin que se dispare el precio. En ese caso, habrá que poner un ranking de parámetros y decidir cuales son los más importantes en caso de conflicto. Y, no nos engañemos, hay marcas con buena y merecida reputación que nos darán buen resultado en casi cualquier caso, a veces por poco dinero más que otras menos conocidas (ojo: a menudo menos conocidas a nivel general y punteras en campos concretos). En todo caso, esto debería ser un criterio de desempate, no el primordial: no vayan siempre de cabeza a por las marcas más conocidas, al menos sin haber estudiado todas las opciones.

Finalmente, tengan en cuenta esta premisa adicional a la hora de informarse: en Internet, fuera de los foros especializados, solo escribe críticas sobre dispositivos la misma gente que escribe sobre operaciones médicas: aquella a la que le ha ido mal. Recuerden que un usuario descontento hace mucho más ruido que el satisfecho; hay muchos estudios, pero se estima que la proporción ronda el 1:7. Con lo cual, intenten también separar el grano de la paja.

Con esto, a grandes rasgos, ya tienen la base para que la compra de un dispositivo se ajuste a lo que necesitamos. No caigan en el ibérico pecado de la envidia o en el de aparentar, y se compren el último modelo de la marca de moda porque es muy bonito, porque nos permite presumir o porque no conocemos más alternativas. Eso si, recuerden siempre sellar la garantía, que de más de un disgusto nos librará este sencillo gesto.

Por otra parte, con el software las premisas vienen a ser similares; la principal diferencia con el HW es que aquí nos interesa mucho que sea rápido y ligero (que no ocupe ni consuma mucha memoria), y tengan en cuenta que aquí podemos encontrar infinidad de programas gratuitos, o en modo prueba, para tomar la decisión de compra más adelante. Busquen información en Internet; hay páginas especializadas, y las opiniones generales suelen ser razonablemente fiables. Puede que un programa gratuito resuelva nuestros problemas sin tocarnos el bolsillo, y sin impulsarnos a ponernos un parche en el ojo y una pata de palo. Lo que sí es cierto es que hay programas muy potentes (y gratuitos) que tienen una curva de aprendizaje algo dura, pero ahí debemos hacernos la pregunta de qué nos compensa tanto en el corto como en el largo plazo.

Para finalizar, les recomiendo que se vean el siguiente documental, titulado “Obsolescencia programada” y emitido hace unos meses por La 2 de RTVE, y saquen sus propias conclusiones. 


Cuídense, y vayan con su deidad favorita.

Juan.

jueves, 17 de mayo de 2012

Feria del libro y una recomendación: Historias paralelas. Judeoconversos y moriscos en la España Moderna de James Amelang

Cartel diseñado por
Chema Madoz
Ya vamos calentando motores para la Feria del Libro madrileña del 2012 que tendrá lugar en el Parque del Retiro entre los días 25 de mayo y el 10 de junio. 

Es una oportunidad de oro para ponerse al día de las novedades editoriales, de cogerle el pulso a este mundo tan afín al nuestro ya que, al fin de al cabo, uno de los objetivos de todo historiador es ver su trabajo publicado. Es el momento de hablar con los libreros, aprender de ellos y, con poco de suerte, hablar con algún editor o escritor. Para ello os recomiendo intentar evitar los fines de semana porque aquello es una locura de gente, y más con los calores que ya suelen prodigarse en estas fechas. Por supuesto aprovechad para comprar algún libro para consumo propio o como regalo a esa persona tan especial en vuestras vidas.

Caseta de aquellos "mis años mozos"
Y es que este que os escribe sabe bien de lo que habla ya que tuvo la gran suerte de estar durante algunos años en ella encuadrado en las ya extintas librerías Crisol. Seré sincero, siempre iba de refuerzo porque ser del personal fijo de feria significaba estar día y noche trabajando sin ningún día de descanso durante toda la feria. Y os aseguro que es duro aunque enormemente divertido. Iba de jueves a domingo y, como digo, lo pasaba realmente bien junto a Nacho, Iñaki y Lolo. Libreros de raza muy divertidos. Personajes sacados de un film de Berlanga. 

Interior de la Librería Lé.
Aquello se acabó hace tiempo y, aunque mira que me quejaba del trabajo, echo muchísimo de menos los buenos momentos pasados con muchos de mis compañeros de Crisol. Por suerte algunos de ellos siguen unidos en la Librería Lé y siempre que puedo me paso a verles y a comprarles algo. Este año estarán en la caseta 312. Mucha suerte en la feria, amigos. Creo que todo futuro historiador que se precie debería pasar la experiencia de vivir una feria del libro ya que os aseguro que aprenderéis mucho. 

Disculpen la nostalgia.

Y ahora mi recomendación estrella para comprar en la feria. Se trata del libro de James S. Amelang  Historias paralelas. Judeoconversos y moriscos en la España Moderna. Publicado en la editorial Akal, en la propia página se nos ofrece el siguiente resumen;

Portada del libro de James S. Amelang
"Dos historias paralelas, pero diferentes. Para ambas, el punto de partida es el mismo: la conversión al cristianismo, mayoritariamente forzosa, de judíos y musulmanes a inicios de la modernidad, y la consiguiente creación de dos nuevas categorías sociales, los judeoconversos y los moriscos. Dos historias diferentes, pero paralelas. Ambos grupos de «nuevos cristianos» tenían mucho en común: el miedo, la incertidumbre, la solidaridad y la traición, el peligro constante de denuncia y persecución. Y, sobre todo, un enemigo compartido: la Inquisición, que vigilaba de cerca la fidelidad al catolicismo de los conversos. Pero, si bien tenían un origen y un enemigo comunes, los dos grupos seguirían senderos radicalmente distintos. Mientras que la mayor parte de los antiguos judíos que permanecieron en la Península acabaron asimilados en la sociedad y la cultura cristianas, los antiguos musulmanes nunca fueron aceptados. A través de una comparación de las trayectorias de ambos grupos, este libro intenta explicar por qué los judeoconversos lograron sobrevivir a la presión de una mayoría hostil y abrirse camino en Iberia, a diferencia de los moriscos, cuya integración fue mucho más problemática, y finalmente desembocó en fracaso y expulsión."

El resumen, aunque correcto, no habla de las muchas y buenas virtudes del texto. La primera es su elegante estilo mezclado con un un afán didáctico donde el lector podrá hacerse una idea bastante aproximada del estado de la cuestión de la mano de este enorme historiador. No es habitual, aunque contemos con muchos y buenos ejemplos,  entre los historiadores ni el elegante estilo ni el afán didáctico, cosa que se agradece.

El libro se divide en dos partes. En la primera corre el discurso histórico en torno a esta cuestión mientras que en la segunda parte nos hace un enorme regalo al ofrecernos un listado de fuentes disponibles sobre el tema, y no sólo eso, sino que nos la ofrece comentada por él mismo. Es como si por ejemplo Coppola nos llevara detrás de la cámara y nos enseñara punto por punto cómo realiza su trabajo, sus trucos y su oficio. Esto no es habitual encontrarlo ya que nos permite ver las "tripas" de un trabajo historiográfico.

Nos encontramos por tanto ante un libro imprescindible sea cual sea nuestra disciplina y campo de estudio ya que con él no sólo encontraremos un enorme trabajo en torno a judíos y moriscos, sino una guía imprescindible para aprender el oficio de historiador. Y sobre esto, señoras y señores, no crean que hay tanto y de calidad.

Esta es nuestra primera gran recomendación para la Feria del libro, aunque os aseguro que no será la única.

Feliz Feria a todos. 

jueves, 10 de mayo de 2012

Del país del Sol Naciente a la batalla de Inglaterra

Pues Jesús mismo dio testimonio de que a un profeta no se le estima en su propia tierra
San Juan, 4:44

Hoy vengo a contarles una pequeña parte de la historia de mi mundillo, lleno de ondas y otros inventos del maligno; además, aprovechando que Roberto ha estado estos días liado con el congreso de Japón y el siglo de Oro del que ya les hablamos, parece que entronca bastante bien. Se trata de las particulares andanzas de la antena Yagi que espero les resulte, al menos, curiosa.

Del país del Sol Naciente a la batalla de Inglaterra: Antena Yagi
Antena Yagi (Wikipedia)
Para empezar, las antenas Yagi – Uda, normalmente llamadas simplemente Yagi, son de lo más común. Si miran al tejado de su casa probablemente vean una, ya que las antenas comunitarias para recepción de TV son de ese estilo. 

Tienen la particularidad de ser muy directivas (es decir, emiten o reciben señal en una dirección concreta) y permitir bastante ganancia (es decir, con relativamente poca potencia de entrada permite una buena potencia de salida), además de baratas y sencillas de diseñar. No les aburriré con los detalles técnicos, no se preocupen, pero desde luego les puedo decir que el diseño es genial en su simplicidad.

La primera curiosidad sobre la misma es el nombre. Fue inventada en 1926 en la Universidad Imperial de Tohoku, Sendai, Japón; y, como ya les he dicho, si bien el nombre completo es antena Yagi – Uda, normalmente se la llama simplemente Yagi… aunque el verdadero inventor fue el doctor Shintaro Uda. Éste publicó su trabajo en japonés, y la divulgación en el mundo angloparlante la llevó a cabo su colaborador el doctor Hidetsugu Yagi, de modo que el nombre que se ha popularizado ha sido el suyo; normalmente se le cita como el creador de la misma. 

No está claro, ya que en esto las fuentes se contradicen, si Yagi era profesor de Uda, o colaborador en la universidad, y de aquí viene parte de la confusión. Eso sí, Yagi siempre reconoció la contribución principal de Uda al diseño. Aun a día de hoy hay polémica sobre quien fue el principal inventor, aunque esto no altera en nada los hechos más curiosos en torno al dispositivo.

La segunda, es el uso para el que estaba pensada. Es un dispositivo con un excelente comportamiento en bandas de frecuencia HF y UHF (esto les sonará asociado a la TV, sin duda, a nuestros mayores), pero uno de sus propósitos era poder usar la misma como arma. Si bien los experimentos principales se centraban en la transmisión de energía de forma inalámbrica, se intentó aprovechar las ya citadas características de directividad y ganancia de la antena para irradiar con ondas de gran potencia al enemigo. Se hicieron experimentos con ratones, que no fueron satisfactorios, y se abandonó el proyecto. Por cierto, que esto debería darle alguna pista a mucha gente sobre si otras antenas más de moda pueden considerarse peligrosas.

Imagen extraída de la web del Imperial War Museum.
Y la mayor curiosidad de todas, es que efectivamente, se usó como arma, pero no por el ejército japonés, y, por supuesto, no como hubieran pensado. Puesto que esta antena era revolucionaria para su época, en Japón no se entendió bien su utilidad (parece mentira, ¿verdad?). Pero en Europa y Norteamérica se implantó rápidamente como antena de recepción, y el ejército británico entendió sus posibilidades a modo de receptor de RADAR (RAdio Detection And Ranging), sistema decisivo durante la batalla de Inglaterra

El ejército japonés descubrió esto tras la toma de Singapur en 1942 durante la Segunda Guerra Mundial, al capturar las notas de un operador británico de radar que hablaba de “antena de Yagi”; los oficiales de inteligencia ni siquiera entonces relacionaron el nombre, y hubieron de interrogar al técnico para atar cabos; de hecho, parece que el operador, sorprendido ante la pregunta de qué significaba el término Yagi, les respondió "¿Yagi? ¡Es el nombre de uno de vuestros compatriotas!"

Al final de la guerra el uso de estos dispositivos ya era común en marina y aviación de ambos bandos (incluyendo al Junkers J-88 alemán). El Short S.25 Sunderland británico era incluso apodado Fliegendes Stachelschwein" (puercoespín volador) por los alemanes debido a la abundancia de estas antenas en su parte posterior. Observen el mismo en la fotografía adjunta, y la abundancia de alas mismas, que erizan la parte trasera del avión.

Como ven, se demuestra una vez más que la tecnología es, en sí misma, neutral, y lo malo son las intenciones respecto a ella. Y que del sitio más insospechado puede salir un bonito pedazo de Historia. Pueden encontrar más detalles de este capítulo aquí y aquí.

jueves, 3 de mayo de 2012

Historia en la Red

Hola a todos. Navegando por la red nos encontramos con una presentación que preparó D. Francisco Fernández Izquierdo para el I Congreso de Jóvenes Historiadores en Historia Moderna, celabrado el pasado 9 de febrero en Zaragoza y que fue organizado por la Fundación Española de Historia Moderna.

Su ponencia se titula Tecnologías de la información al servicio del historiador en la web 2.0  y abrí el documento con la intención de extraer toda aquella información que os pudiera resultar útil. 


El documento es la compilación más completa que conozco a día de hoy sobre recursos para historiadores y por lo tanto, su conocimiento me parece imprescindible. En este documento se recogen muchos de los recursos necesarios para utilizar la web de manera eficiente. 

Pongamos algunos ejemplos como la página Digital CSIC


Repositorios bibliográficos como Dialnet o gestores bibliográficos como Zotero...


No quiero abrumar con muchos ejemplos y recomiendo la descarga y estudio del documento, ya que con ello mejoraremos con muy poco esfuerzo como historiadores. 

Pero D. Francisco no sólo nos informa sobre páginas oficiales, sino que se sumerge en el mundo de los blogs. Gracias a él he podido conocer el fantástico blog Cine e Historia...


Y nos ha gustado mucho, muchísimo, encontrar a blogs amigos del proyecto LicenciaHistórica como lo son el  blog de Braulio Pareja, al que tengo pendiente conocer, Portal de Historia Moderna o Voces de la Historia, que mantiene la cordobesa María Ruiz. 


Y no sólo blogs de especialistas independientes, sino blogs que empiezan a surgir en el ámbito universitario como por ejemplo el que se mantiene desde la UAM llamado Sólo Madrid es Corte, hermano de la página web del mismo nombre.


La sorpresa mayúscula fue cuando vimos que este humilde blog quedaba reflejado y con él parte de la actividad que llevamos en el proyecto Contratiempo. Sinceramente es todo un orgullo vernos entre tantos y tan buenos compañeros y damos públicamente gracias por ello a D. Francisco Fernández Izquierdo. Seguiremos trabajando con toda la ilusión, humildad y profesionalidad que nos sea posible.




Y las buenas noticias no acaban aquí para nosotros. También hemos sabido que hemos sido incluidos en la guía de recursos en red del departamento de Historia Moderna de la UAM. Igualmente agradecidos y orgullosos. De verdad que mil gracias.

Cuando iniciamos este proyecto la verdad es que no imaginamos ni de lejos, y os aseguro que no es falsa modestia, que tuviera la buena acogida que hemos tenido. Siempre hemos trabajado con la máxima profesionalidad y seriedad que nos ha sido posible, pero ahora he de reconoceros que, por lo menos a mí, la responsabilidad comienza a pesar un poco. Y no sólo por estas menciones, sino porque entre Twitter, Facebook y el propio blog rondamos los 400 amigos, amén de que nos hemos estabilizado en más de 1.000 visitas mensuales en el blog. Dado el tema que tratamos, me parece una cifra más que respetable y queremos seguir creciendo al igual que cuidar a los que ya nos siguen, y a los que rogamos nos den su opinión y nos dirijan sus dudas, peticiones, etc.

Lo dicho, que seguiremos "currando" y le paso la pelota para la semana que viene a nuestro ingeniero viajero. Como siempre nos sorprenderá a todos con un post muy interesante.

Un saludo