miércoles, 30 de noviembre de 2011

El famoso Ebook

Hoy quiero empezar dando públicamente las gracias a Juan. Lo primero porque ha sido obra suya que este blog fuera publicando semanalmente ante mis últimos agobios laborales y lo segundo por la enorma calidad de sus entradas tanto  las científicas  como las de Historia, que son espectaculares. Además desarrolla una labor en Twitter de gran calidad. De hecho una de sus últimas publicaciones ha sido “retwitteada” por el Instituto Cervantes de Dublin nada menos. Pocas virtudes me adornan, pero sin lugar a dudas una de ellas es saber rodearme de gente válida.

Dicho esto, vamos a seguir haciendo un poco de Juan. Ha llegado a mis manos un libro electrónico. El PAPYRE 622 . Vamos a comentarlo desde la perspectiva de un usuario medio. Empezemos, dejando mi bibliomanía aparte, diciendo que sirve para lo que se supone que sirve. De perogrullo pero no tanto. Es decir, que se lee casi casi casi como un papel. Digo casi porque la pantalla a veces te juega malas pasadas de reflejos con luz artificial. Aún así es un inconveniente menor y lógico. Muy interesante la opción de agrandar la letra o cambiar su tipo para gente con problemas de visión.

Además de leer el texto puedes subrayar y tomar notas lo que es una maravilla pero que nadie  piense que es como en el papel. El proceso para ambas cosas es lento. Subrayar es engorroso porque el aparato tarda un poco en darse por enterado y suele subrayar las líneas contiguas por mucho que uses puntero. Para las notas se despliega un teclado en la misma pantalla que hace del proceso algo desesperante. Eso sí, luego las tienes todas ordenaditas lo cual es un lujo. Supongo que con el uso iremos mejorando la pericia.

Soporta muchos formatos, tantos que algunos ni había oído nombrar. Para mí los básicos son PDF y EPUB. Y aquí es donde tiene mucha importancia un programita del que os hablé en la entrada Higiene Virtual llamado Calibre. Además de ser gratuito y tener tus PDF bien etiquetados como dios manda, te permite cambiar los archivos PDF a EPUB, mucho más funcional para el ebook. Por otra parte, existen distintas extensiones para los navegadores que permiten volcar páginas web a formato epub para leerlo en  el libro electrónico, y viceversa.

El modelo en cuestión tiene un rendimiento de batería bastante bueno. A mí me lo dieron con un tercio de batería hace cuatro días y después de darle mucho uso no me ha sido necesario recargarlo. Si hablamos de memoria interna tiene para dar y tomar y si le metemos una Micro SD de 2/4 GB ya tenemos para almacenar más libros de los que posiblemente podamos leer en dos vidas.  

Tiene funciones que yo considero superfluas como lo son los juegos, el album de fotos o el reproductor de música. Supongo que estarán porque si no las tuviera la gente elegiría otro modelo que sí los tuviera. Reitero que a mí me parecen superfluos pero temo que es para agradar al comprador final. Las fotos se ven muy bien pero al no soportar color pierde toda la gracia. Y sí, sé que es porque la pantalla está especialmente diseñada para leer y no para ver fotos. Entonces, ¿a qué la aplicación?. El aparato viene con entrada de cascos y reproductor de música, pero a día hoy no le veo utilidad cuando hasta el móvi más básico lo lleva y además te permite enterarte de cuando te llaman.

Mención aparte merece el navegador. Al incorporar wifi se supone que puedes navegar. Y digo se supone porque después de intentarlo he sabído qué seria navegar con un Spectrum 128. La pantalla, recordemos que en blanco y negro, avanza muy lenta y a tirones. Vamos, que si me veo en el apuro prefiero pagar en un cibercafé que pelearme con el ebook. Vuelta a lo mismo, como los clientes “pedimos” que hasta el boli bic tenga wifi y pueda navegar los señores ingenieros nos lo ponen, temo que con una sonrisa. Lo mejor es manejarte con un ordenador normal y luego pasar los libros por medio de un simple cable USB.

Debemos tener en cuenta que hablo de un modelo medio/alto. Que nadie se piense que los supuestos ebooks que circulan por 90 eurillos cumplen todas estas funciones y sobre todo la que menos cumplen es la de una lectura eficaz, que al fin y al cabo, es lo que cuenta.

Yo encantado con él porque lo quería precisamente para leer los cientos de artículos que tengo descargados o escaneados. Lo quiero exclusivamente para eso porque a día de hoy anuncio que no compraré ni un maldito libro en electrónico por múltiples motivos.

El primero es porque los libros que venían incluídos en el dispositivo tienen más erratas que la primera edición del Quijote (el editor parece más inexistente que virtual) . La segunda porque me parece un verdadero timo y lo demuestro. Si pinchas en este enlace verás que es la página oficial del ebook desde donde puedes descargar libros supuestamente de Historia Moderna. Más de doce años estudiando Historia y me acabo de enterar que el bombardeo de Guernica del 37 pertenece a la Edad Moderna. ¿Qué pensará Felipe II de Franco o la República?. Fascinante. Este es un solo ejemplo. También, como puedes ver aquí, la masonería o el Medievo constitucional  es Edad Moderna. 

Y con todo no es ni mucho menos lo peor. Miremos un libro en concreto titulado Mendizabal. Como vemos en ebook vale 34 euros y si lo miramos en una librería vale 49. Todos pensaremos que 15 euros bien valen una misa. Pero ahora pongo los supuestos datos que dan los editores. Del precio total del libro un 40% es para la distribuidora, la librería ya me extrañaría a mí que se llevara más de un 10% del total. Es decir que el libro valdría limpio de polvo y paja 25 euros redondeando. Tenemos que contar que además la editorial no paga el proceso de impresión con todo lo que ello conlleva. Pongamos que cada ejemplar le valiera tan sólo 4 euros imprimirlo. Quedan 21 euros de donde la editorial se llevaría sus beneficios. ¿De dónde se sacan los otros 13 eurazos que me cobran?. Del cuidado de la edición digital no, porque esta se reduce a un escaneado simplón del texto sin tener en cuenta todos los recursos que ofrece el ebook.

Que en resumen, prefiero ir a , comprarle el libro a Miguelón y dejarme de historias porque además los libros que a mí me pudieran interesar no están en catálogo digital, que dicho sea de paso es más limitado que mi fondo de armario.

Dicho todo esto, el ebook es un arma fundamental para organizar y leer ahorrando papel los cientos de artículos que tengo en la memoria como tendréis muchos de vosotros. De la muerte del libro permitidme que lo dude por lo menos a día de hoy.

Paso el relevo para después del acueducto de la Constitución a Juan que está deseoso, creo yo, de meterse en este charco.

Un saludo.

2 comentarios :

  1. Yo también soy adepto del papel pero esto de los e-books es como el cambio climático. Nos pongamos como nos pongamos los puristas y nostálgicos, más pronto o más tarde va a llegar para quedarse.

    PD Larga vida al spectrum 128k nunca sufcientemente loado.

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  2. Totalmente cierto, maese Maeglin; el papel tiene un tacto que la electrónica no puede emular. Ambos sistemas están condenados a entenderse.

    En la próxima entrada explicaré cómo funcionan estos cacharritos. Permanezcan atentos a sus pantallas...

    PD. Tengamos en cuenta que el hombre llegó a pisar la Luna con un ordenador comparable a una calculadora de bolsillo actual, y con sistemas infinitamente más potentes ahora nos dedicamos a azuzar pájaros gruñones contra ladrones porcinos. O tempora, o mores!

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