viernes, 4 de noviembre de 2011

El clima en los archivos históricos

Entroncando con lo que comentaba Roberto en la anterior entrada, es importante acudir a conferencias, tanto a título profesional como, también, para temas que nos interesan o sobre cultura general. Ayer tuve la oportunidad de acudir en el planetario de Madrid a la charla "El clima en los archivos históricos", por Ricardo García Herrera, una de las eminencias españolas en este campo. Lamentablemente no puedo compartirla completa con ustedes, pero si puedo hacerles una breve reseña.

En la ponencia, que hubiera sido del agrado de cualquier historiador y de cualquier navegante o aficionado a los temas náuticos, nos explicaron la importancia de determinar el clima en el pasado para poder comprender mejor el actual y mejorar nuestras predicciones. Resulta particularmente importante comprender el periodo previo a la revolución industrial, para diferenciar causas naturales y antropogénicas. Además del estudio de los anillos de árboles y testigos de hielo, tenemos una fuente de información bastante fiable en los últimos siglos: los cuadernos de bitácora de los navegantes europeos. Lamentablemente otros periodos históricos y civilizaciones o no usaban estos registros o se han perdido, pero al registrarse cada hora la posición, velocidad, viento, etc. del navío a partir de la edad moderna se ha podido hacer un estudio implicando a 300.000 registros (¡apenas un 5% del total!) de navíos españoles, franceses, británicos y holandeses en sus viajes por casi todo el mundo. Lamentablemente los grandes navegantes portugueses no han podido dejarnos sus datos debido a la destrucción de los archivos.

Resulta muy curioso que el Archivo General de Indias pueda contener tanta información clave para estudiar el fenómeno del calentamiento global, del cual, todo sea dicho, nos recomendaron filtrar la información que nos llega por los medios convencionales, demasiado simplificada, ya que si bien es un hecho aquí y ahora, resulta imposible a día de hoy hacer predicciones fiables sobre su evolución. Por otra parte, otras fuentes de información llamativas están en lugares como la catedral de Las Palmas: los "libros del pan". En ellos se anotaba el diezmo, pagado en cereal, por los habitantes, con un sistema de doble contabilidad. Esto permite saber el volumen de las cosechas durante siglos, y por tanto, el clima dominante.

Otra curiosidad es como, con estos datos, han conseguido reconstruir la trayectoria completa de un huracán aun más fuerte que el famoso Katrina cuando Nueva Orleans era aún colonia española, dejando en evidencia así a quienes afirmaban que era algo inédito e imposible de predecir. Igualmente, han logrado desmentir también a las compañías de seguros y las noticias que afirmaban que las costas de la península ibérica estaba ante un nuevo escenario, inédito, de exposición a estos fenómenos; si bien son muy raros, hay constancia de varios en los últimos siglos.

Puesto que esto da para mucho y no quiero extenderme, simplemente les invito a que, si tienen la oportunidad, acudan a este tipo de charlas. Les dejo aquí un par de enlaces sobre el tema:
Espero haberles abierto una nueva perspectiva sobre la poderosa unión entre ciencia e historia. Cuídense.


Juan.

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