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Pestañas

jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Puede un director de cine ser historiador? A vueltas con el cine y la historia.




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Últimamente ando leyendo mucho sobre cine e historia, y quería compartir con vosotros algunas de las cuestiones que más me han llamado la atención en la siempre difícil relación entre ambas disciplinas. No pretendo con ello dar mi opinión, sino dejaros algunas ideas que he leído y  que espero os hagan reflexionar. 

Las primeras ideas las extraigo de un magnífico libro, que merecerá reseña completa, llamado Historia y cine. la construcción del pasado a través de la ficción histórica. Por hoy vamos a centrarnos en el capítulo de Julio Montero titulado Nuevas formas de hacer historia. Los formatos audiovisuales. Allí podemos leer que: 
...la historia en formato cinematográfico puede realizarse -y se ha realizado en producciones concretas-, sino de que esa historia en las pantallas se realizará, se está realizando, con o sin historiadores" (p. 52)
En estas pocas líneas hay mucha miga. Para comenzar se habla de historia en formato cinematográfico. Es decir, que estamos hablando que es posible, al menos planteable, hacer Historia alejándose del formato tradicional escrito; es decir en forma de libro. Por supuesto no todas las películas lo son, pero sí algunas. ¿Es necesario hacer historia en formato cinematográfico? ¿Existe tal posibilidad?  Vuelvo a citar a Montero;
La cuestión radical que hoy quiero traer aquí -a un foro compuesto predominantemente de historiadores- es si existe la posibilidad de escribir historia tal y como la concebimos -explicación racional del pasado- mediante relatos audiovisuales. Y si esa tarea resulta imposible, ¿cuál sería la alternativa en la ya actual sociedad audiovisual de nuestros días? Estas dudas sobre el futuro parten de una triple premisa. Primero, en una sociedad en la que lo audiovisual tienen un protagonismo cultural indudable, no se puede prescindir de este soporte para presentar la historia. Segundo, tampoco la historia es prescindible en la cultura occidental. Y tercero, conviene recordar que nuestra memoria, la de cada quien, está compuesta fundamentalmente de imágenes construídas. Indudablemente esto me sitúa en la línea de la aceptación de la "historia audiovisual" como posibilidad. (p. 42) 
Segunda cuestión. Si se puede hacer historia en formato cinematográfico, es lícito plantearse si los directores de cine pueden hacer historia, a pesar que no sean historiadores académicos. Robert A. Rosentone en el libro La Historia en el cine. El Cine sobre la Historia (Rialp, Madrid, 2014), sostiene que Oliver Stone lo es;
Ningún cineasta norteamericano de la última mitad del siglo ha estado más obsesionado con cuestiones históricas ni ha despertado polémicas públicas tan considerables como Oliver Stone. Y eso se debe precisamente a que ha abordado en sus películas la historia. (p.195)
Caratula de la versión  Blu-ray de JFK (Oliver Stone, 1991) Fuente: blue-ray.com
Por supuesto estoy apenas esbozando el tema: detrás de esta afirmación hay mucha polémica y muchos matices imposibles de ser reflejadas de manera tan breve. Natalie Zemon Davis, por ejemplo, no estaría de acuerdo con Rosenstone... o sí, pero con muchos matices. Si seguimos con este razonamiento, y recuperando la afirmación de Montero "esa historia en las pantallas se realizará, se está realizando, con o sin historiadores", es momento de plantearse de qué podemos hacer los historiadores por nuestra parte, porque ya estamos viendo que éste se hará con o sin nosotros.

Hasta ahora casi todo nuestro trabajo se ha centrado en decir si una película se aproxima o no la la verdad histórica -término también más que ambiguo- o no. Si los uniformes son o no adecuados o si cuenta los hechos tal y como fueron. Pero en ello hay un problema; lo hacemos con un absoluto desconocimiento de las reglas cinematográficas y de sus dificultades. Montero afirma que:
El precio del rigor ha sido negar el estatuto de cientificidad al lenguaje audiovisual. Los teóricos aprendieron a analizar películas desde la literatura, pero no les dio tiempo a aprender a hacer cine. Hubiera sido pedir demasiado (p. 45) 
Fuente: portal Cine e Historia
Es más, si pienso un poco me cuesta encontrar compañeros de facultad que con los dieciocho o veinte años tuvieran una cultura cinematográfica media, no digamos ya buena. Entre ellos me incluyo, porque mi interés por el cine no vino dado por la carrera, sino que nació más tarde. Sí, algún profesor nos hacía referencia a alguna película o nos la ponía pero poco más. ¿Pero qué esperar de una carrera de Historia que no tenga troncal alguna de Arte?

Para hacernos una idea de los problemas a los que se enfrenta una producción histórica os remito a dos interesantes y amenos capítulos del citado Historia y cine. la construcción del pasado a través de la ficción histórica. El primero es Experiencias en el cine de época. Intento de receta casera de Uxua Castelló y el de Rodolf Sierra Amar en tiempos revueltos. Dificultades de una serie diaria.

Montero no es muy optimista sobre crear un historiador cineasta al afirmar que:
Hasta ahora hay que concluir que resulta más fácil hacer que un cineasta se convierta en historiador que al revés. 
Y ya vamos tarde, porque como demuestra Iris en el blog, la historia no llega ya al público sólo en formato cinematográfico. Los videojuegos, la "gamificación" viene pisando fuerte, Montero va más allá y piensa que en un futuro podría darse que la historia pueda ser, escrita no sé si es el término, apoyándose en lenguajes audiovisuales. No deja de ser paradójico que las investigaciones sobre cine e historia se vean atadas al papel. ¿No creéis?.

Las reflexiones sobre cine e historia no se agotan, ni mucho menos, aquí pero yo debo ser también consciente del medio en el que me muevo e ir cerrando este post.

Gracias por leernos y esperamos vuestros comentarios y reflexiones.

lunes, 19 de septiembre de 2016

El matrimonio Le Plongeon y los mayas




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Augustus y Alice Le Plongeon (Wikipedia)
Una serie de entradas en las que nos dejan bastantes comentarios son, a nuestro pesar, las referidas a pseudohistoria; son las que recopilamos bajo el epígrafe de Antología del disparate, donde recogemos las teorías de Fomenko, Von Daniken, Velikovsky, etc. 

Todas estas teorías pseudohistóricas tienen algo en común: desde puntos de partida interesantes se llega a las conjeturas más peregrinas, nunca apoyadas por las pruebas arqueológicas o documentales. En base a ideas preconcebidas, falacias lógicas (especialmente a silentio, ad ignorantiam secundum quid) y argumentaciones en contra del conocimiento ya establecido cuando les contradice (como la validez de la prueba del carbono-14) se consiguen constructos con poca base a los que normalmente se les intenta dar legitimidad afirmando que hay una conspiración a gran escala para ocultar la verdad, que es la expuesta por su teoría. Curiosamente, tienen acérrimos defensores, y confieso que lo del amor por la conspiranoia, especialmente las que implican hasta a los vampiros diurnos y los comunistas nazis, es un tema que se me escapa.

Hoy traemos otro buen ejemplo de como una investigación inicial realmente interesante degeneró en las más curiosas teorías, de una manera similar a la que realizó Piazzi Smyth con la Gran Pirámide de Guiza. Es el caso del matrimonio Le Plongeon, quienes realizaron un estudio bastante completo sobre la cultura maya, que degeneró rápidamente en una corriente esotérica, llamada mayanismo. Esta teoría entronca además con la de Ignatius Donnelly respecto a la Atlántida.

No puedes poner maíz en una canasta con huecos

Augustus Le Plongeon nació en la isla de Jersey en 1825, estudió en París, y, posteriormente, fotografía en Londres. Con 19 años viajó a Chile, donde vivió durante algún tiempo tras un naufragio; posteriormente se estableció en California durante la fiebre del oro, para abrir finalmente un estudio de fotografía en Lima en 1862. Allí comenzó a usar el proceso de colodión húmedo, que empleó en sus estudios fotográficos de las ruinas peruanas.

Durante esa época conoció los trabajos de Brasseur de Bourbourg; estas lecturas, junto a las que realizó sobre la civilización maya en el Museo Británico en 1871, le llevaron a pensar que la Civilización (con mayúsculas) había nacido en mesoamérica. Fue entonces también cuando conoció a Alice Dixon, joven londinense nacida en 1851, hija del fotógrafo Henry Dixon, conocido por su contribución al desarrollo de la fotografía pancromáticapor sus fotografías del viejo Londres.

1873 fue un año interesante para el matrimonio: aprendieron de Henry Fox Talbot, padre de la fotografía moderna, como perfeccionar su técnica, y viajaron a Yucatán convencidos de que era la cuna de la civilización; permanecieron allí hasta 1885, creando un registro fotográfico que aún a día de hoy se considera básico en el estudio de la cultura maya, puesto que muestra numerosos monumentos en un estado de conservación muy superior al actual.

Alice y Augustus tomaron durante esos años cientos de estereogramas (colocando la cámara en trípodes altos o andamios, para corregir la perspectiva), registrando con gran completitud yacimientos como Chichén Itzá y Uxmal. En sus fotografías recogieron tanto fachadas de edificios como otros artefactos, detalles arquitectónicos, bajorrelieves, textos jeroglíficos y esculturas. Los negativos fueron tratados con el máximo cuidado, procesando los mismos hasta lograr la mejor nitidez posible en la época; se dice que revelaban las placas fotográficas dentro de los propios monumentos mayas, aprovechando su oscuridad.

Además, en Chichén Itzá, descubrieron una estatua a la que nombraron Chac Mool (gran jaguar rojo, en maya yucateco); el nombre es invención de los Le Plongeon, aunque los arqueólogos han adoptado el nombre para referirse a estas esculturas, consistentes en un monolito tallado con forma de cuerpo humano reclinado, con las piernas dobladas conformando un asiento en la parte abdominal, el cual se cree que era utilizado como piedra de sacrificios.


Fotografía de Chac Mool en Chichén Itzá (Wikipedia)
Nunca ensartarás lo que no tiene agujero

La parte más científica de su trabajo, es decir, esta exhaustiva recopilación de fotografías, es sin duda impresionante y digna de ser recordada. Sin embargo, al igual que pasó con Piazzi Smyth y la Gran Pirámide, las teorías que rodeaban a este trabajo eran de lo más curiosas. Concretamente, dicha teoría implicaba que la civilización maya había sido la más antigua de la Historia, que se había extendido por el sudeste asiático, establecido en la Atlántida y llegado finalmente a Oriente Próximo, donde habría dado lugar a la civilización egipcia. 

Le Plongeon intentó traducir el Códice Troano, una parte del Códice de Madrid; incluso en su época la traducción fue tratada con escepticisimo, y actualmente se considera totalmente errónea, producto solamente de la imaginación de Le Plongeon. Conforme a la traducción de Le Plongeon, en el códice se relataba la destrucción de Mu, que él asoció a la Atlántida. 

Además, conforme a sus teorías, los símbolos de la masonería podrían rastrearse hasta la civilización maya, y creó una detallada "historia" de la reina Moo y el príncipe Coh (también llamado Chac Mool), de modo que la muerte de este último habría dado lugar a la erección de monumentos conmemorativos (los fotografiados por el matrimonio), de manera similar al Albert Memorial erigido por la reina Victoria. 

Como casi siempre ocurre, esta teoría consiguió cautivar a parte del público, pero para la década de 1880, las evidencias arqueológicas ya permitían afirmar sin lugar a dudas que la civilización egipcia era más antigua, por lo que la teoría mayanista cayó en el descrédito... aunque me pregunto si el tema de la Atlántida no les había hecho ya sospechar que había algún fallo en la misma.

Sin embargo, algunos otros personajes del mundillo pseudohistórico-esóterico tomaron dicha teoría como base para sus propias especulaciones; tal es el caso de Ignatius Donnelly y su teoría sobre la Atlántida, y la afamada  Helena Blavatsky. Alice Le Plongeon se interesó en el espiritualismo, en la masonería, y en el movimiento rosacruciano, y se mostró también muy activa en la Sociedad Teosófica (co-fundada por Madame Blavatsky); además fue amiga de Annie Besant, escritora ocultista y de James Churchward, quien escribió extensamente sobre los continentes perdidos de Mu y Lemuria.

En todo caso, Augustus Le Plongeon pasó sus últimos años de vida intentando defender su teoría de los ataques de sus detractores, llamándolos a menudo "arquéologos de escritorio". Falleció en Brooklyn en 1908; Alice falleció también en Brooklyn en 1910. 

Gran parte de los trabajos de los Le Plongeon están recogidos en el Getty Research Institute de Los Angeles. Y es que pese a que sus teorías "mayanistas" han sido demostradas como infundadas y dignas de la etiqueta de pseudohistoria, sus trabajos "mayistas", especialmente su recopilación de fotografías sobre los más importantes yacimientos mayas, siguen siendo referenciales.


Fotografía estereoscópica del ala oeste del Palacio de las Monjas, en Chichén Itzá (White Bone Dragon Maya Archaeology Blog)

jueves, 15 de septiembre de 2016

De nuevo en marcha: bienvenidos al curso 2016-1017.




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Pues sí, señoras y caballeros. El largo verano que teníamos por delante ha tocado a su fin casi sin darnos cuenta. Cuando los trimestres tardan en caer como losas, el verano se va en un suspiro. Seguro que al comenzar el verano teníamos mil planes, espero que al menos llevarais a término la mitad de ellos. ¿Habéis leído todo lo que os propusisteis al comienzo del verano? Sed sinceros. 

Yo lo voy a ser ahora. Estoy escribiendo esta bienvenida a mediados de agosto en una plácida noche asturiana en Colombres, con el Archivo de Indianos al fondo. Todo un lujo que recordaré al publicar la entrada. Vamos con adelanto, escribiendo y preparando porque nos viene un curso muy intenso para todos los integrantes de Licencia Histórica ya sea por motivos personales, laborales, e incluso ambos. 

Vista de Colombres (Asturias), con el Archivo de Indianos al fondo. Archivo propio.
Sacar una entrada "currada" no es tarea fácil y la responsabilidad es mucha porque cada vez es más gente, gracias a todos, que nos sigue y más exigente. Intentaremos estar a la altura de lo que se espera de nosotros. Aprovechamos también para agradecer el seguimiento que hemos tenido este verano en redes sociales. Un verdadero lujo.

Pero vayamos al lío. ¿Qué podemos esperar este año de Licencia Histórica? Pues, para empezar, no perder nuestra seña de identidad y manteneros informados de seminarios, cursos, recursos y consejos para los estudiantes de historia. Tampoco dejaremos de publicar entradas de reflexión histórica o temas históricos. 

¿Pero que habrá de nuevo? Pues más pluralidad, más voces, más temas. No sólo porque los que ya somos integrantes de Licencia Histórica vamos, no sé si decir evolucionando, pero sí interesándonos cada vez por más temas y más diversos. También porque incorporamos dos voces nuevas a nuestro pequeño rincón en la red. 

Busto de Felipe II, famoso entre otras cosas por
 sus bancarrotas, en el Alcázar de Segovia
La primera incorporación ya "asomó la patita" de manera tímida el año pasado. Se trata de Miriam Rodríguez. Miriam es Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid y actualmente se está doctorando en Historia Moderna. Es la tercera modernista del grupo ya que Iris y yo lo somos, pero con un perfil muy diferente. Su ámbito de estudios se centra en la economía de los Austrias; esperamos que nos pueda aportar una visión complementaria a la nuestra.

El segundo en subirse al barco de Licencia Histórica es el historiador licenciado por la Universidad Autónoma de Madrid y profesor de secundaria en la Comunidad de Madrid Daniel Nuñez Tejada. Gran conocedor de la política de la Edad Moderna, hizo su Diplomatura en Estudios Avanzados en el ámbito de la España Contemporánea, lo que aportará más marco cronológico a nuestros artículos. De él también esperamos muchos consejos sobre las oposiciones a profesor, que acaba de superar con éxito, y sobre todo que nos traslade las experiencias educativas que desarrolla en las aulas. Yo he conocido alguna y estoy deseando que os las muestre. Espectaculares. 

Sí, son dos amigos, porque esto del blog lo hacemos porque nos gusta y porque nos divierte, pero no deja de ser un trabajo, y trabajo mejor con amigos cuando además estos han sido seleccionados por su gran valía profesional El poco o mucho prestigio que tengamos hay que cuidarlo y las malas compañías, por muy buenas personas que sean, no valen. 

¿Más novedades? De las que podamos hablar, pues otras se están cocinando en este momento e implementaremos algunas a lo largo del curso... Pues hemos desembarcado, por ahora, tímidamente, en Instagram. Veremos cómo funciona el experimento. De hecho estoy aprovechando el verano para ponerlo en marcha. Allí colgaremos fotos de nuestros viajes a lugares históricos. Quiero darle un tratamiento más personalizado que Pinterest. Por ahora estamos en versión prueba pero ya os animo a seguirnos también allí.


Conmemoración teatralizada de la llegada de Carlos V a Asturias en la localidad de Pimiango.
De nuevo a darle vueltas al  puñetero Google Calendar, que es muy útil pero que lo odio. ¡Se come los días y semanas! Vuelta a los borradores, a las discusiones sobre qué publicar primero y cómo ¿Por qué esta entrada funcionó y esta no?  ¿Cómo mejorar? ¿Qué falta o sobra? ¡Lo que debatimos en este blog internamente! Bendito debate, todo sea por hacer el blog cada día un poco mejor

En definitiva, bienvenidos a otro curso más y buen año a todos.

jueves, 30 de junio de 2016

Despedida del curso y un reto lector




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Estimados amigos y amigas:

Con este post vamos a dar por concluido este más que ajetreado curso para los integrantes de Licencia Histórica. Por supuesto, como todos los años y que nadie lo dude, estaremos muy activos en redes sociales. Os recordamos que estamos en FacebookTwitter Pinterest a vuestra total  disposición así como nuestro correo. 

En términos numéricos el año ha sido espectacular con un crecimiento en número de visitas y nuevos seguidores que no imaginábamos ni en nuestros mejores sueños por lo que os damos emocionados y agradecidos las gracias  Tendremos que analizar cuidadosamente por qué ha sucedido y como podemos mejorar aún más. Tenemos ideas de por qué ha podido ser. La entrada de Iris Rodríguez Alcaide con sus entradas y claves para mejorar nuestra actuación en redes sociales creo que es una de las claves pero no la única. 
Portada de Pinterest de Licencia Histórica 
Ya no sé cuántas entradas hemos tenido este año, cuántos correos cruzados, cuántas conversaciones sobre cómo mejorar. Críticas y contracríticas antes de publicar, Juan cuadrando las fotos, Iris aportando más información. ¡Uf! Una locura antes que la entrada llegue a ser publicada. Y lo que me gusta es que critique o me critiquen todos la aceptamos e incluimos las mejoras propuestas. Los egos no tienen cabida. Ni los egos ni las imposiciones sobre contenido. En Licencia Histórica cada uno opina de una manera diferente en muchos temas y lo tomamos como una riqueza y santo y seña del blog

Por ahora vamos a descansar porque lo que sí os aseguro que todo el equipo de Licencia está simple y llanamente agotado. Dejaré tiempo a las tropas a que recuperen y a finales de mes nos reuniremos para planificar el año que viene que esperamos, nos conformamos, que sea la mitad de bueno que este. Ya han circulado algunas ideas pero toca descansar. 

Evidentemente los números son importantes, qué duda cabe, pero también os aseguro que me sentiría igualmente orgulloso si estos no hubiesen sido tan buenos. No tengo más que palabras de agradecimiento hacia el durísimo trabajo y compromiso que Juan e Iris han mostrado para con el blog, No quiero olvidar a  Miriam Rodríguez ha colaborado con nosotros con dos fantásticas entradas. Podremos gustas mas o menos, se nos leerá más o menos, pero el trabajo está hecho. Descansad que os lo habéis ganado a pulso.  
Vista parcial de nuestra carpeta en Pinterest Cine e Historia 
Licencia Histórica está creciendo y debo pensar cómo hacer que Juan e Iris estén cada vez más cómodos en el proyecto. Es una prioridad para el año que viene, crecer sin que nadie del equipo se quede atrás. Tarea nada fácil. 

Por ahora toca cerrar un año en el que hemos hablado mucho de cine y series, hemos colaborado con la I Semana del Audiolibro y con Arqueología Despierta Ferro entre otros. Reseñas de libros, de cómics o videojuegos.  Seminarios, recursos, noticias...También os hemos hablado de cómo los libros arden bien, del primero de mayo, de brujas o llorado por Umberto Eco, Este curso ha quedado un buen puñado de entradas de lo más ecléctico.

Antes de despedirnos una vez más os ruego encarecidamente que descanséis en verano, que hagáis caso a vuestras familias y a vuestro bienestar. Ningún trabajo ni proyecto puede minar la salud o la familia. Cada vez tengo más claro esto. Relajar y divertirse y en Licencia Histórica tenemos una propuesta para ello. Se trata de nuestro particular reto de lectura para el verano al que os invitamos a participar. Al que se anime a participar prometemos enviarle un diploma si nos envía una foto con los títulos escogidos con la etiqueta #RetoLecturaLH ¿Y en qué consiste? Pues en completar esta lista de lecturas (en el orden que queráis):



¡Feliz verano a todos!

lunes, 27 de junio de 2016

I Semana del Audiolibro. Auge del Imperio español de Manuel Rivero Rodriguez




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Entre el 27 de junio y el 3 de julio del presente 2016 se celebra la I Semana del Audiolibro y por tal motivo Seebook nos propuso reseñar uno de sus libros como parte de la celebración antes citada. Pero vayamos por partes. ¿En qué consiste esto de la Semana del Audiolibro y quién participa en la misma. 

Comencemos diciendo que participan 200 librerías a lo largo y ancho de toda España donde puedes adquirir audiolibros con una oferta de dos por uno. Participan también numerosas plataformas con cientos de títulos como Escuela de Saber, Seebook, Audioteka o me gusta escuchar, esta última perteneciente al gigante editorial Penguin Ramdom House

Para hacerse con ellos tenemos dos opciones. La primera es ir a una librería física como hemos dicho más arriba o ir directamente a la tienda on line y hacer nuestro pedido. En dicha tienda tenemos multitud de opciones como tarjetas regalo de audiolibros, packs de regalo e incluso audiolibros firmados. ¿Que cómo es posible todo esto? Ahora lo vemos. 




Tanto si lo compras en una tienda física como si lo que haces es un pedido on line lo que tendrás es un cartoncillo con la portada del libro, resumen, duración, capítulos y el código para su descarga tanto numérico como en código QR . En nuestro caso nos llegó rápido y sin problema a nuestro buzón particular. Tened en cuenta que como es muy ligero se abaratan costes para ellos y molestias para nosotros. 

Para descargarlo ningún problema tanto con el citado código QR como con el código numérico con el que puedes descargar el  libro en su página. Todo el proceso es rápido y sencillo para el usuario. Tenemos streaming directo desde el móvil, MP3 o M4B para iTunes . Obviamente lo podemos escuchar en cualquier "cacharro" apto para estas cosas como tablets, móviles, ordenadores, reproductores de MP3 y demás, 

Bien, ya lo tenemos bajado (en mi caso en un reproductor MP3) y vamos a ello. Deciros que en un principio yo no era muy fan de esto de los audiolibros y tengo que deciros que después de catar su uso no descarto volver a hacerlo. Evidentemente esto para la gente con visión reducida es un lujo pero también viene muy bien para ir escuchando en cualquier situación. Haciendo deporte, en trabajos manuales mecánicos o en lo viajes de una punta a otra de la periferia de Madrid que es lo que servidor hizo. En las grandes ciudades un viaje "corto" en transporte público es un mínimo de 35 minutos para el común de los mortales. 

El título elegido por Licencia Histórica fue seleccionado de la plataforma Escuela de Saber. Esta plataforma lo que hace es pedir a profesores universitarios de reconocido prestigio que les redacten textos de su especialidad para luego convertirlos en audiolibros. El nuestro es Auge del Imperio español de Manuel Rivero Rodriguez, profesor titular de la Universidad Autónoma de Madrid y director de la revista Libros de la Corte entre otras muchas cosas.  

En un principio abruma cuando lees que la duración media, al menos del ejemplar que nosotros trabajamos, es de más de 14 horas. Tranquilos, está  dividido en capítulos de 15 minutos independientes unos de otros por lo que es muy cómodo el gestionar su audición.

Aunque no sea el propio profesor el que lo lee, de inmediato hablaremos de ellos, si has estado en alguna de sus conferencias o has leído alguno de sus libros, se nota su estilo. Algo que me preocupaba de esto de los audiolibros era el tener que estar escuchando al mismo locutor durante quince minutos. Error por mi parte porque muy en la línea de D. Manuel, la locución propiamente histórica está trufada de lecturas de fragmentos de fuentes literarias, como el Quijote-eterna e inexcusable referencia-, fuentes documentales primarias como cartas o memoriales e incluso referencias cinematográficas lo que hace muy pero que muy llevadera su audición. No os lo perdáis pero he terminado hablando con el locutor comentando la jugada. Dejemos mis enfermedades mentales a un lado y prosigamos...

Portada del audiolibro Auge del
 Imperio Español
de Manuel Rivero Rodríguez
El locutor principal elegido para este audiolibro tiene una voz muy buena y un ritmo narrativo muy adecuado para seguirle sin problemas o aburrirte, como era de esperar, pero tengo que hacer una pequeña crítica al respecto y espero que se entienda sin dobles intenciones. Deberían haber elegido a alguien con un acento más neutro. Y es que el locutor tiene un marcadísimo acento catalán que a veces te saca un poco de la locución. A veces estás más atento a cómo pronuncia que a lo que dice. Casi casi casi roza en ocasiones con el acento de Eugenio , aquel de ¿saben aquell que diu...?. Diría lo mismo si fuese un marcado acento gaditano, madrileño o asturiano...


En cuanto contenidos este es el índice del libro: 


  • Imperio.
  • Los reinos peninsulares.
  • Los Reyes Católicos.
  • Expansión y Guerra: De la guerra de Granada al descubrimiento de América.
  • Castilla y Aragón separadas y unidas.
  • Fernandoel Católico y las guerras de Italia.
  • Imperio.
  • Conquista y gobierno de América.
  • Del Imperio a la Monarquía.
  • Confesionalismo y guerras de religión.
  • La Santa Liga y Lepanto.
  • La configuración de la Monarquía: una nueva forma de gobernar.
  • El mundo no es suficiente. 
  • Guerra enmascarada y hegemonía mundial.
  • La empresa de Inglaterra.
  • Paz y aristocratización.
  • Guerra al Islam.
  • El final del valimiento de Lerma. 
  • Restauración de la reputación.
  • Agotamiento e incertidumbre.
  • La revuelta de Cataluña.
  • El hundimiento.
  • Muera el mal gobierno.
  • La lucha por la supervivencia.
  • Finis Austriae.

El siglo XVI está más representado en el volumen por aquello del título de "Auge de imperio español". Personalmente la visión que da D. Manuel me parece muy acertada y rica en matices mostrando o rebatiendo tesis de diversos autores. Por ejemplo me parece espectacular el capítulo dedicado a la expulsión de los moriscos, algo de lo que ya he leído algunas cosas,  que como os he dicho antes provocó que yo mismo reaccionara a lo que se decía. Esta implicación que el audiolibro consigue con su oyente me parece de lo más interesante y algo a reflexionar. También me interesaron especialmente La configuración de la Monarquía: una nueva forma de gobernar, posiblemente la aportación más original del autorLa empresa de InglaterraDel Imperio a la Monarquía.

Cartel promocional de la I Semana
del Audiolibro
El audiolibro que nos ocupa me parece muy intersante y ameno para todo tipo de público, especializado o no, y sobre todo para estudiantes porque al ser un audiolibro este te permite una cosa de lo más interesante. Coger apuntes como si estuvieras en clase mientras te haces un Atocha-Cantoblanco en RENFE o el viaje que os toque camino de la Universidad o trabajo. Paras cuando quieras, vas a tu ritmo, vuelves a escuchar...os lo digo más claro aún. Si tenéis un examen de este periodo con este audiolibro lo de aprobar se pone mucho, pero que mucho más fácil. 

Ocupa poco espacio en nuestros equipos, nada físicamente y cuentan con un catálogo más interesante que los ebooks  a mi entender, que casi siempre reduce su oferta a bestseller y poco más. Sinceramente, una opción a tener en cuenta 

Bienvenidos a los audiolibros y les deseamos una larga vida.

jueves, 23 de junio de 2016

Reseña del cómic histórico "Espadas del Fin del Mundo" (2016)




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Tenemos el cómic reposando en nuestra mesilla desde hace más de un mes, y estábamos deseando sumarnos a las reseñas que están saliendo últimamente sobre él.

Banner para la página Eikyo.
Para quienes aún no os suene Espadas del Fin del Mundo, se trata de un proyecto a dos manos fruto del entusiasmo compartido de un guionista y un dibujante, quienes en verano de 2015 decidieron lanzar en las redes una modesta campaña de micromecenazgo en Verkami con el fin de contar una historia casi completamente desconocida: la Batalla o Combates de Cagayán (1582).

El éxito no se hizo esperar y, en apenas tres días, ya casi habían alcanzado el mínimo de 4.500 que necesitaban para arrancar. El diario ABC le dedicó incluso un documentado artículo firmado por César Cervera (aún con el titular sensacionalista de rigor al que nos tiene acostumbrados este medio). Al terminar la campaña se encontraron con un presupuesto muy superior, rozando los 21.000 €. Desde entonces, han ido actualizando puntualmente sin dejar de avanzar en la elaboración del cómic hasta que por fin, el pasado mes de abril, llegaba la hora de presentarlo al gran público en un ambiente tan privilegiado como es la Universidad de Alcalá de Henares (UAH). Allí se celebró una primera presentación a cargo de los autores y asesor del cómic, a los que se unió con gran acierto la presencia de varios grupos de recreación histórica (que podéis ver pinchando en el enlace anterior).

El protagonista Carrión, temprano boceto 
de Juan Aguilera.
Y es que, tras haber disfrutado con sus páginas, podemos decir que Espadas del Fin del Mundo cuenta con dos ingredientes clave para gustar a los amantes de la Historia bien hecha. El primero es la propia intencionalidad de la obra, que consigue un tratamiento de aquel hecho histórico de gran rigurosidad. Pero si su éxito demuestra algo es que la España imperial de los tercios sigue de moda más allá de las novelas de Pérez-Reverte, las pinturas de Ferrer Dalmau o últimamente, de las andanzas del entrañable soldado y agente del Ministerio del Tiempo, Alonso de Entrerríos. 

No obstante, la historia que pretende contar el cómic de Ángel Miranda y Juan Aguilera no tiene tanto que ver con aquellas grandes batallas en suelo flamenco, sino con una serie de escaramuzas que enfrentaron a conquistadores españoles y piratas japoneses en las recién dominadas Islas Filipinas a finales del siglo XVI. Nada de ello le resta un ápice de dramatismo o epicidad pues, como nunca nos cansaremos de repetir, la realidad supera casi siempre a la ficción.
Todos sabemos quiénes son Cristóbal Colón, Juan Sebastián Elcano, Francisco Pizarro o Hernán Cortés, pero hay otros grandes exploradores españoles apenas conocidos como Juan Pablo de Carrión, un marino que navegó por todo el planeta y fundó Nueva Segovia en las Islas Filipinas donde, ya con 69 años, se enfrentó (con apenas 7 barcos y 40 hombres) a casi un millar de piratas japoneses en las proximidades del río CagayánJesús Jiménez para RTVE.
Ángel Miranda Vicente (ABC)
Espadas del Fin del Mundo es un cómic histórico de estilo europeo y gran atención al detalle y la rigurosidad que viene avalado por un equipo joven, pero que sin duda sabe lo que se hace. En primer lugar contamos con el guionista salmantino Ángel Miranda, de quien parte la idea inicial deslumbrado por la figura histórica del hidalgo y conquistador palentino Juan Pablo de Carrión. El interés del autor por los navegantes del pasado le llevó a embarcarse durante tres meses en ‘El Galeón Andalucía’, una reproducción de un galeón español del siglo XVII que recorre la costa este de EE.UU. patrocinado por la sevillana Fundación Nao Victoria.

Juan Aguilera Galán
(Historietistas)
El de Filipinas suponía además un escenario lleno de posibilidades, como lugar de encuentro e intercambio cultural, sin faltar el enfrentamiento sin cuartel. De la necesidad de Miranda por dar a conocer al gran público esta parte menos conocida de nuestra historia, se incorpora el dibujante barcelonés Juan Aguilera a los lápices junto a las posibilidades que brinda el lenguaje del cómic para contar una épica de estas características.

Ramón Vega Piniella
(Estudios Borjianos)
Y por último, pero no menos importante, tenemos como asesor especializado en la parte nipona a Ramón Vega Piniella, Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo. Investigador en la misma institución, actualmente se encuentra terminando su tesis sobre el comercio y coleccionismo de arte asiático entre los siglos XIX y XX bajo la dirección de la profesora Yayoi Kawamura. En marzo del año pasado participó en el II Congreso Internacional: War and Society in the Spanish Monarchy: Politics, Strategy and Culture in Early Modern Europe (1500-1700), organizado en Madrid por el Instituto de Historia del CSIC con la ponencia “La Invencible del Pacífico”: El temor japonés a una invasión española.

 
En definitiva, con Espadas del Fin del Mundo:
  1. Tenéis una buena lectura ligera para el verano, con un ambiente y protagonista muy “alatristescos. Dado que se trata de una historia cerrada, desde aquí nos atreveríamos a sugerir una posible precuela sobre la agitada vida de Carrión, o bien continuar con las biografías de otros grandes exploradores.
  2. Nos ha gustado especialmente que al final del cómic se incluya una explicación del contexto histórico de la conquista de Filipinas, y los enfrentamientos en Luzón y el río Cagayán, así como un breve apéndice con las biografías de los otros personajes históricos principales que hacen aparición, como el dominico Cristóbal de Salvatierra o Taizufú, el cabecilla de los piratas japoneses
  3. Es importante señalar también que éstos últimos son tratados con gran objetividad y sin echar mano de la típica caracterización brutal, incluyendo escenas realistas pero no truculentas ni buscando el morbo gratuito que normalmente va aparejado a las katanas.
  4. Después de leerlo, os recomendamos echarle un vistazo largo a la estupenda reseña de David Nievas, historiador especialista en Historia Militar, donde desgrana las cuestiones relativas al armamento y vestimenta de los diferentes personajes.
Este estupendo cómic de 75 páginas a todo color y tapa dura puede conseguirse a través de la plataforma Amazon a partir de los 18 €

Fotografías de recién llegado el cómic (Archivo Propio)